{"id":531,"date":"2015-04-18T15:03:49","date_gmt":"2015-04-18T14:03:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=531"},"modified":"2015-04-18T15:03:49","modified_gmt":"2015-04-18T14:03:49","slug":"diarios-mexicanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2015\/04\/18\/diarios-mexicanos\/","title":{"rendered":"DIARIOS MEXICANOS"},"content":{"rendered":"<div>\n<div>\n<div>\n<div id=\":1rw\">\n<div>\n<div>\n<div id=\":1ru\">\n<div id=\":1rv\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div>DIARIOS MEXICANOS<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Marina ( C\u00e1ceres, 1978), diplom\u00e1tico y escritor, sirve en la Embajada espa\u00f1ola de Lisboa.\u00a0 Antes lo hizo en la de M\u00e9xico, seguramente con la misma admiraci\u00f3n por el pa\u00eds americano que la hoy confesa ante el vecino luso. Sin \u00a0limitarse a funciones estrictamente profesionales, \u00a0se ejercita en conocer la historia, la cultura, la identidad, el paisaje y el paisanaje de la naci\u00f3n donde reside, su ontolog\u00eda social, estableciendo estrechas relaciones con no pocas de sus gentes, sobre todo aquellas que espiritualmente le resultan m\u00e1s pr\u00f3ximas (poetas, m\u00fasicos, pintores, cineastas, ensayistas).<\/div>\n<div>Bien se percibe leyendo estos \u201cDiarios mexicanos, 2008-2010\u201d, \u00a0seg\u00fan se subtitula, obra miscel\u00e1nea, cuyas p\u00e1ginas constituyen un magn\u00edfico testimonio de la exquisita sensibilidad del autor, otro \u201clletraferit\u201d al que nada humano parece ajeno. Si el libro proporciona l\u00facidas anotaciones para entender, si es posible, la galaxia mexica \u2013 inagotable caleidoscopio de ciudades, territorios, monumentos y grupos sociales variad\u00edsimos -, es un desnudo del propio Marina, que conf\u00eda al papel sus gustos, inquietudes, anhelos, experiencias temores y gozos m\u00e1s sentidos. Todo ello narrado sobre el tel\u00f3n de fondo de la memoria infantil, no pocas veces evocada, como probablemente le incitar\u00edan tantas similitudes, mutatis mutandis, entre el territorio nativo y el ahora ocupado.<\/div>\n<div>Pero lo que m\u00e1s resalta junto a las referencias de labores profesionales, encuentros amistosos, \u00a0paseos urbanos y \u00a0apuntes de viaje (sin omitir los aforismos y apostillas filos\u00f3ficas, dejados caer con frecuencia), son las notas de ese lector voraz que sabemos es Marina.\u00a0 Orgulloso de una envidiable biblioteca personal, el aut\u00e9ntico sancta sanctorum, dice, de su casa, nos deleita contando las pesquisas entre tanta librer\u00eda de antiguo como \u00a0en M\u00e9xico D.F. aguardan al bibli\u00f3filo.\u00a0 Una tierra que, C\u00e1rdenas ordenante, acogi\u00f3 a buena parte del exilio espa\u00f1ol republicano, le permite encontrar primeras ediciones y otras joyas escriturarias a quien las sabe buscar.<\/div>\n<div>Marina se emociona ante tales hallazgos, lo mismo que narra otros encuentros para \u00e9l definitivos: veladas con el poeta Jos\u00e9 Emilio Pacheco, premio Cervantes; visita a la casa de Frida Kahlo; compa\u00f1\u00eda de Antonio Gamoneda; repaso al MOMA neoyorquino; las pinturas de Orozco; la patria chica de Juan Rulfo; \u00a0las minas de Zacateca; la vegetaci\u00f3n tropical de Oaxaca \u00a0o \u00a0la magia de Uxmal \u00a0y los restos mayas de Palenque y Bonampark.<\/div>\n<div>Admirado ante la pasi\u00f3n por contar y el dominio del lenguaje que all\u00ed exhiben incluso las personas m\u00e1s sencillas, Marina echa mano de ese inagotable acervo, deleit\u00e1ndonos merced al uso de palabras extraordinariamente sugerentes, \u00a0a algunas de las cuales busca la etimolog\u00eda (castellana, \u00e1rabe, n\u00e1huatl, etc.), como <em>ajolote, atauj\u00eda, alebrijes, ayate<\/em>, por nombrar s\u00f3lo algunas de las comenzadas con la primera letra.<\/div>\n<div>Declar\u00e1ndose en luto al tener que dejar M\u00e9xico, aunque no haya logrado entender, dice, el genius loci del lugar (ni siquiera apelando a los textos de Cernuda y Max Aub, por decir los de los grandes lugare\u00f1os: Paz, Gorostiza, Arreola y un amplio conjunto, generosa y admirativamente citados), \u00a0el melanc\u00f3lico, tambi\u00e9n pesimista, Marina concluye su \u201cduelo\u201d \u00a0literario \u00a0mediante larga n\u00f3mina de cosas mexicanas que nunca olvidar\u00e1 (pp. 201-203). Espero que Lisboa le est\u00e9 ayudando a resta\u00f1ar heridas. Tantas como envidiar\u00edamos compartir, abiertas con la lectura de estos magn\u00edficos diarios. Al Centro Extreme\u00f1o de Estudios y Cooperaci\u00f3n con Iberoam\u00e9rica, felicitaciones por la edici\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Luis Mar\u00eda Marina,<em> El cuento de los d\u00edas<\/em>. Badajoz, CEXECI, 2015.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div id=\":1rw\">\n<div>\n<div>\n<div id=\":1ru\">\n<div id=\":1rv\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div>DIARIOS MEXICANOS<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Marina ( C\u00e1ceres, 1978), diplom\u00e1tico y escritor, sirve en la Embajada espa\u00f1ola de Lisboa.\u00a0 Antes lo hizo en la de M\u00e9xico, seguramente con la misma admiraci\u00f3n por el pa\u00eds americano que la hoy confesa ante el vecino luso. Sin \u00a0limitarse a funciones estrictamente profesionales, \u00a0se ejercita en conocer la historia, la cultura, la identidad, el paisaje y el paisanaje de la naci\u00f3n donde reside, su ontolog\u00eda social, estableciendo estrechas relaciones con no pocas de sus gentes, sobre todo aquellas que espiritualmente le resultan m\u00e1s pr\u00f3ximas (poetas, m\u00fasicos, pintores, cineastas, ensayistas).<\/div>\n<div>Bien se percibe leyendo estos \u201cDiarios mexicanos, 2008-2010\u201d, \u00a0seg\u00fan se subtitula, obra miscel\u00e1nea, cuyas p\u00e1ginas constituyen un magn\u00edfico testimonio de la exquisita sensibilidad del autor, otro \u201cletra-ferit\u201d al que nada humano parece ajeno. Si el libro proporciona l\u00facidas anotaciones para entender, si es posible, la galaxia mexica \u2013 inagotable caleidoscopio de ciudades, territorios, monumentos y grupos sociales variad\u00edsimos -, es un desnudo del propio Marina, que conf\u00eda al papel sus gustos, inquietudes, anhelos, experiencias temores y gozos m\u00e1s sentidos. Todo ello narrado sobre el tel\u00f3n de fondo de la memoria infantil, no pocas veces evocada, como probablemente le incitar\u00edan tantas similitudes, mutatis mutandis, entre el territorio nativo y el ahora ocupado.<\/div>\n<div>Pero lo que m\u00e1s resalta junto a las referencias de labores profesionales, encuentros amistosos, \u00a0paseos urbanos y \u00a0apuntes de viaje (sin omitir los aforismos y apostillas filos\u00f3ficas, dejados caer con frecuencia), son las notas de ese lector voraz que sabemos es Marina.\u00a0 Orgulloso de una envidiable biblioteca personal, el aut\u00e9ntico sancta sanctorum, dice, de su casa, nos deleita contando las pesquisas entre tanta librer\u00eda de antiguo como \u00a0en M\u00e9xico D.F. aguardan al bibli\u00f3filo.\u00a0 Una tierra que, C\u00e1rdenas ordenante, acogi\u00f3 a buena parte del exilio espa\u00f1ol republicano, le permite encontrar primeras ediciones y otras joyas escriturarias a quien las sabe buscar.<\/div>\n<div>Marina se emociona ante tales hallazgos, lo mismo que narra otros encuentros para \u00e9l definitivos: veladas con el poeta Jos\u00e9 Emilio Pacheco, premio Cervantes; visita a la casa de Frida Kahlo; compa\u00f1\u00eda de Antonio Gamoneda; repaso al MOMA neoyorquino; las pinturas de Orozco; la patria chica de Juan Rulfo; \u00a0las minas de Zacateca; la vegetaci\u00f3n tropical de Oaxaca \u00a0o \u00a0la magia de Uxmal \u00a0y los restos mayas de Palenque y Bonampark.<\/div>\n<div>Admirado ante la pasi\u00f3n por contar y el dominio del lenguaje que all\u00ed exhiben incluso las personas m\u00e1s sencillas, Marina echa mano de ese inagotable acervo, deleit\u00e1ndonos merced al uso de palabras extraordinariamente sugerentes, \u00a0a algunas de las cuales busca la etimolog\u00eda (castellana, \u00e1rabe, n\u00e1huatl, etc.), como ajolote, atauj\u00eda, alebrijes, ayate, por nombrar s\u00f3lo algunas de las comenzadas con la primera letra.<\/div>\n<div>Declar\u00e1ndose en luto al tener que dejar M\u00e9xico, aunque no haya logrado entender, dice, el genius loci del lugar (ni siquiera apelando a los textos de Cernuda y Max Aub, por decir los de los grandes lugare\u00f1os: Paz, Gorostiza, Arreola y un amplio conjunto, generosa y admirativamente citados), \u00a0el melanc\u00f3lico, tambi\u00e9n pesimista, Marina concluye su \u201cduelo\u201d \u00a0literario \u00a0mediante larga n\u00f3mina de cosas mexicanas que nunca olvidar\u00e1 (pp. 201-203). Espero que Lisboa le est\u00e9 ayudando a resta\u00f1ar heridas. Tantas como envidiar\u00edamos compartir, abiertas con la lectura de estos magn\u00edficos diarios. Al Centro Extreme\u00f1o de Estudios y Cooperaci\u00f3n con Iberoam\u00e9rica, felicitaciones por la edici\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Luis Mar\u00eda Marina,<em> El cuento de los d\u00edas.<\/em> Badajoz, CEXECI, 2015.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIARIOS MEXICANOS Marina ( C\u00e1ceres, 1978), diplom\u00e1tico y escritor, sirve en la Embajada espa\u00f1ola de Lisboa.\u00a0 Antes lo hizo en la de M\u00e9xico, seguramente con la misma admiraci\u00f3n por el pa\u00eds americano que la hoy confesa ante el vecino luso. 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