{"id":651,"date":"2016-05-19T15:26:44","date_gmt":"2016-05-19T14:26:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=651"},"modified":"2016-05-19T15:26:44","modified_gmt":"2016-05-19T14:26:44","slug":"laura-olalla-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2016\/05\/19\/laura-olalla-2\/","title":{"rendered":"LAURA OLALLA"},"content":{"rendered":"<p><em>Dise\u00f1o de interiores\u00a0<\/em>(2014, 1\u00aa)<em>\u00a0<\/em>ha visto nuevamente luz, en Amargord, editorial madrile\u00f1a muy significativa, tras poca feliz salida inicial, en la que se alter\u00f3 notablemente los textos originales. Lleva pr\u00f3logo de \u00a0Juan Ruiz de Torres (ingeniero, narrador, poeta y ensayista, ha poco fallecido), m\u00e1s un ep\u00edlogo que suscribe Enrique Gracia Trinidad. El primero, que no oculta su admiraci\u00f3n ante los aspectos surrealistas perceptibles en la entrega, proclama: \u201cTodo el poemario es una maravillosa escapada al tenebroso, brillante, \u00e1spero, fant\u00e1stico (porque todo eso puede serlo) mundo de la imagen construida, muchas veces \u201cex nihil\u201d. Y desde esa direcci\u00f3n, conscientemente emprendida por Laura Olalla (Garlitos, 1953), el lector se ve asaltado a lo largo de todos los poemas, casi en cada l\u00ednea, por la imaginaci\u00f3n brillante de esta mujer, para quien la poes\u00eda \u2014al menos en este ejercicio l\u00edrico\u2014 es un campo en el que el taumaturgo siembra palabras y espera que de ellas nazca, una vez fertilizadas por la imprescindible imaginaci\u00f3n del lector, una concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n palabra-poema a\u00fan por estrenar&#8221;.<\/p>\n<p>Por su parte, Enrique Gracia, escritor igualmente polifac\u00e9tico, advierte sobre el camino de condensaci\u00f3n creciente que, desde los poemas iniciales a los \u00faltimos, se perciben y manifiesta: \u201cHe visto en estas p\u00e1ginas amor y desamor, soledad y esperanza, la liturgia del tiempo y el ritual del abandono, la imaginaci\u00f3n y la certeza y, sobre todo, la b\u00fasqueda esencial de la palabra. No hay mejores condimentos para cocinar el sortilegio de la poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Bien estructurada, la obra consta de tres partes: \u201cNada es cierto siempre\u201d; \u201cEl mar me llama\u201d y \u201cRecepci\u00f3n en la embajada del Silencio\u201d.\u00a0 La tres, de aproximada extensi\u00f3n, se abre con la oportuna cita de Karla Widman (heter\u00f3nimo de Olalla). Suya es la imploraci\u00f3n a resistir frente las banalidades de la cultura contempor\u00e1neas, al vac\u00edo del esp\u00edritu que provocan, y abrirse a las llamadas\u00a0 del amor aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Inaugura el libro un poema de amplio aliento, \u201c Entonces eSa ni\u00f1a\u2026\u201d, hermos\u00edsima evocaci\u00f3n de los d\u00edas infantiles en un medio rural, f\u00e1cilmente identificable por r\u00e1pidas pinceladas ling\u00fc\u00edsticas, sin detenerse en descripciones onerosas. A mitad, el verso que da t\u00edtulo a esta parte: \u201cMas nada es cierto siempre\u201d, cargado de connotaciones filos\u00f3ficas, o, si se quiere, existenciales.<\/p>\n<p>Siguen otros cuatro extensos poemas en los que, sin salirse de aquel discurso primitivo, se expresan emociones ya entonces intuidas, despu\u00e9s desarrolladas con el curso de los a\u00f1os: dudas, amores, b\u00fasqueda de la palabra justa\u2026<\/p>\n<p>&#8211; \u201cEl mar me llama\u201d consta de XXIII poemas, ya entender\u00e1n que por fuerza m\u00e1s cortos, en camino de la quintaesencia, la desnudez\u00a0 y pureza juanramonianas, el silencio incluso. Principia con un poema dedicado al amor y donde sorprenden estos versos con excelentes im\u00e1genes y aliteraciones: \u201c<em>Me fabrico la casa con ladrillo de hiedra\/para que el leve viento, el que avienta el invierno\/fortalezca sus muros\u201d.<\/em>\u00a0El tema amatorio deviene una constante, desliz\u00e1ndose hacia un erotismo cada vez m\u00e1s expl\u00edcito:<\/p>\n<p>\u201c<em>El temblor de dos cuerpos que extas\u00edan sus almas<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Revelando su ciega capacidad de amar,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se conjuga en mi lecho<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vulnerando el dise\u00f1o de sus s\u00e1banas\u201d .<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed comienza el poema III. O los versos del excelente VIII:<\/p>\n<p>\u201c<em>Me vestir\u00e9 de gala para anidar tu cuerpo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en el nuevo misterio del crep\u00fasculo<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -llevo orqu\u00eddeas\u00a0 trenzadas de horizontes-<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abrazar\u00e9 tu fuego con mi pez\u00f3n altivo\u00a0<\/em>(p\u00e1g. 42).<\/p>\n<p>Son palabras en que una mujer, libre y sensible, convoca al amante, como la sulamita del\u00a0<em>Cantar de los Cantare<\/em>s:\u00a0\u00a0 \u201c<em>Perfumo el aire para recibirte\u201d\u00a0\u00a0<\/em>(XXI).<\/p>\n<p>Un amado al que tal vez atan otros compromisos, lo que la lleva a decir:<\/p>\n<p>\u201d en \u201cR\u00e1faga\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<em>Tu hogar aborta mi deseo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>-La parte tercera y \u00faltima, \u201cRecepci\u00f3n en la embajada del silencio\u201d,\u00a0 prosigue el adelgazamiento de las composiciones. Son poemas de la soledad, tal vez el abandono, aunque no se renuncia a la memoria de los momentos felizmente compartidos. E incluso se alienta la esperanza de futuros encuentros: \u201cHab\u00edtame\u201d (p\u00e1g. 71). Tal vez en esta parte final se localicen los poemas m\u00e1s logrados del libro, como \u00e9ste:<\/p>\n<p><em>\u201cHay \u00e1tomos ocultos en el gris del verano,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ce\u00f1idos a la leve tersura de mis dedos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que entreabren sus l\u00e1grimas<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A la extensa terraza del crep\u00fasculo \u201c<\/em>(p\u00e1g, 68).<\/p>\n<p>En resumen, una obra madura, honda, sentida,\u00a0 bella y emocionante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dise\u00f1o de interiores\u00a0(2014, 1\u00aa)\u00a0ha visto nuevamente luz, en Amargord, editorial madrile\u00f1a muy significativa, tras poca feliz salida inicial, en la que se alter\u00f3 notablemente los textos originales. 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