{"id":74,"date":"2009-05-04T13:50:00","date_gmt":"2009-05-04T13:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=74"},"modified":"2009-05-04T13:50:00","modified_gmt":"2009-05-04T13:50:00","slug":"ciclistas-heroicos-y-dopados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2009\/05\/04\/ciclistas-heroicos-y-dopados\/","title":{"rendered":"Ciclistas heroicos &#8230;. y dopados"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/libreconlibros\/wp-content\/uploads\/sites\/7\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\">Digamos de entrada que Contrarreloj   me ha parecido una obra maestra, aut\u00e9ntico trabajo de orfebrer\u00eda, cuidad\u00edsima hasta en sus menores detalles.  Perfectamente documentada (el autor, ciclista amateur, llegar\u00eda incluso a subir en bici el Tourmalet para experimentar las sensaciones que iba a atribuir a los protagonistas de su novela), constituye otra feliz  prueba de la madurez literaria alcanzada por Eugenio Fuentes. Natural de Montehermoso (1958) y residente en C\u00e1ceres, el escritor extreme\u00f1o ha logrado trascender los l\u00edmites regionales para hacerse un nombre a nivel internacional. Traducidas ya a numerosos idiomas, sus novelas figuran entre las m\u00e1s notables  e innovadoras del  \u201cg\u00e9nero negro\u201d.<\/p>\n<p>Como en otras anteriores  (Las manos del pianista, El interior del bosque    o La sangre de los \u00e1ngeles), el personaje central de Contrarreloj es Ricardo Cupido, un detective privado , digno \u00e9mulo de los Holmes, Poirot, Maigret o Pepe Carvalho.   Nacido en Breda, ese \u201cMacondo\u201d  extreme\u00f1o , donde Fuentes gusta  poner su peculiar \u201cComala\u201d, vivi\u00f3 all\u00ed del contrabando, que lo condujo a la c\u00e1rcel. Con los reclusos se aficion\u00f3 al ciclismo, deporte que, una vez libre, con nueva profesi\u00f3n, seguir\u00e1 practicando en los ratos libres de sus labores investigadoras.  Aprendi\u00f3 tambi\u00e9n artima\u00f1as que ahora le ser\u00e1n muy \u00fatiles.  Es un hombre atractivo, inteligente, sereno,   que \u201cnunca hab\u00eda sentido la vocaci\u00f3n de ser detective, pero con el paso del tiempo hab\u00eda descubierto cu\u00e1nto le deb\u00eda a su trabajo, cu\u00e1nto le hab\u00eda ense\u00f1ado sobre la felicidad y la desgracia y con qu\u00e9 intensidad le hab\u00eda permitido vivir\u201d  (p\u00e1g. 234). <\/p>\n<p>Vuelve a experimentarlo mientras trata de resolver  los cr\u00edmenes que van desencaden\u00e1ndose durante la celebraci\u00f3n del Tour de Francia, a partir de los  Pirineos, hasta donde Cupido se fue para seguir m\u00e1s pr\u00f3ximo los avatares de la carrera.  Lo acompa\u00f1a su indefectible ayudante Alkalino y compartir\u00e1 ascensiones a las tremendas cumbres con aficionados como los que pedalean en un curioso t\u00e1ndem, padre e hijo, cada vez m\u00e1s importantes en la novela.  Y  en  el curso de  las arduas pesquisas, la historia de amor entre una abogada francesa y el detective.<\/p>\n<p>Tob\u00edas Gros, ganador de los \u00faltimos y presumiblemente  tambi\u00e9n del actual, aparece asesinado en el hotel donde descansaba.  Era un leader odioso, ego\u00edsta y soberbio, un aut\u00e9ntico   depredador,  capaz de atraerse la enemiga de todos los ciclistas, incluidos los de su propio grupo. Seg\u00fan se desarrollen las investigaciones, que Cupido asume por corresponder a una antigua amistad, sabemos que Gros, era un casado infiel y un deportista tramposo, consumidor habitual de drogas.  Lo ha podido matar cualquiera de sus rivales, deseosos de triunfo;  un compa\u00f1ero despechado; su propia mujer, harta de sufrir humillaciones; la amante olvidada; los jefes del narcotr\u00e1fico, a los que quiz\u00e1 traiciona; alguien al que destroz\u00f3 y mantiene vivo el deseo de venganza\u2026  Complicar\u00e1n las cosas otras muertes violentas, como las del doctor de la jeringuilla de oro, fact\u00f3tum en el mundo de los estimulantes, o la de su perro de preso, por no decir la de Marcel Duhameau, otro ciclista sobresaliente, clave en la distribuci\u00f3n de EPO y productos similares.<\/p>\n<p>Como en los grandes del g\u00e9nero, Fuentes nos confunde una y otra vez, llev\u00e1ndonos por caminos plausibles a conclusiones err\u00f3neas, hasta el desenlace final.    Lo hace con un texto muy bien estructurado, cuyo desarrollo coincide cronol\u00f3gica y locamente con las veinte etapas (otros tantos son los cap\u00edtulos) del imaginado \u201ctour\u201d. Su conocimiento del mundo que describe, el ciclismo profesional, con las grandezas que lo distinguen, heroicas realmente,  junto a pavorosas perversiones, resulta extraordinario, proporcion\u00e1ndole la mayor verosimilitud a la narraci\u00f3n.  La lectura de c\u00f3mo se corre una contrarreloj, se llanea por el pav\u00e9s o se asciende a los grandes puertos \u2026 nos hace compartir las penosidades y alegr\u00edas de un deporte tit\u00e1nico, en el que se entremezclan hasta grados incre\u00edbles el honor y el inter\u00e9s, la generosidad y el ego\u00edsmo, la limpieza y las trampas. Real como la vida misma, aunque sosteni\u00e9ndose en situaciones imaginadas, el relato nos sedujo. Eugenio Fuentes ha escrito una gran novela.<\/p>\n<p><strong>EL LIBRO: <\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; T\u00edtulo:<\/strong> &#8216;Contrarreloj&#8217;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Autor:<\/strong> Eugenio Fuentes<\/p>\n<p><strong>&#8211; Editorial: <\/strong>Tusquets, 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Digamos de entrada que Contrarreloj me ha parecido una obra maestra, aut\u00e9ntico trabajo de orfebrer\u00eda, cuidad\u00edsima hasta en sus menores detalles. 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