{"id":740,"date":"2016-11-27T14:14:05","date_gmt":"2016-11-27T13:14:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=740"},"modified":"2016-11-27T14:14:05","modified_gmt":"2016-11-27T13:14:05","slug":"lapices-magicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2016\/11\/27\/lapices-magicos\/","title":{"rendered":"L\u00c1PICES M\u00c1GICOS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quienes venimos de la piedra pulimentada neol\u00edtica (pizarra y pizarr\u00edn escolares), hemos asimilado\u00a0 experiencias m\u00faltiples en el arte de la escritura. Desde aquellos humildes \u00fatiles, en alternancia con los plumines de acero al final de mangos\u00a0 y los fr\u00e1giles tinteros de anilina, a menudo derramada sobre el pupitre (\u00bfqui\u00e9n ten\u00eda una estilogr\u00e1fica?),\u00a0 am\u00e9n de las febles tizas (\u00a1las hab\u00eda de colores!), hasta la pantalla y el l\u00e1piz electr\u00f3nico, hemos vivido descubrimientos impactantes. Para m\u00ed, ni\u00f1o rural, supuso toda una revelaci\u00f3n descubrir aquella tarde de oto\u00f1o c\u00f3mo el Sr. Feliciano,\u00a0 residente en Sevilla, de visita a Monesterio,\u00a0 trazaba incansables renglones sin tener que acudir al tintero. Se llama bol\u00edgrafo, nos ilustr\u00f3, y puede trazar miles de l\u00edneas sin alejarse del papel.<\/p>\n<p>Aquello no era magia, sino ciencia. Lo que no puede decirse de las propuestas que Ram\u00edrez Lozano nos lanza en <em>L\u00e1pices primos. <\/em>La imaginaci\u00f3n del extreme\u00f1o realiza aqu\u00ed otro <em>tour de force, <\/em>con ayuda de la\u00a0 ilustradora Natalie Pudalov, que traduce a im\u00e1genes on\u00edricas, en l\u00ednea con las visiones de El Bosco, las intuiciones\u00a0 surrealistas del escritor.<\/p>\n<p>Asentado a orillas del Betis, que riega la Arg\u00f3nida de Caballero Bonald y ha visto sus caudales surcados por tartesios,\u00a0 romanos, musulmanes, wikingos, genoveses y navegantes miles, hasta los yanquis de la VI Flota, la fantas\u00eda del autor no conoce fronteras. Merced a un discurso lim\u00edtrofe entre el verso y la prosa po\u00e9tica, ir\u00e1 desgranando todo un cursillo de nuevas graf\u00edas, cada una m\u00e1s original que la anterior. As\u00ed, se nos induce a escribir con un peine (las palabras se trenzan mucho mejor, facilitando el poema); una ca\u00f1a de pescar (con la que obtener escamitas de s\u00edlabas de todos los colores); una corbata (la lengua del coraz\u00f3n); la humilde cerilla, capaz de meter fuego al discurso;\u00a0 la espina de un pez volador, tan \u00fatil para enhebrar suspiros; el pico de un jilguero, cuya endiablada voracidad abruma a la raz\u00f3n; la pata de cualquier ara\u00f1a, experta en entretejer t\u00e9rminos m\u00e1gicos o la punta de una sombrilla, que incluso en invierno hace florecer vocablos inauditos. Por no decir linternas (iluminan el pensamiento), pinzas de tender (\u00fatiles para el decir cotidiano), llaves (las cerraduras han sido tinteros en vidas anteriores), gomas de borrar (imprescindibles en labores de lima, a la b\u00fasqueda de la desnudez), agujas de reloj (\u00fatiles para hacer ganchillo con las horas perdidas y tricotar poemas de segundos) o vulgares sacacorchos (que imponen trazos en espiral,\u00a0 barrocos bucles expresivos, espuma de la imaginaci\u00f3n desbordante).<\/p>\n<p>\u00bfNo le convencen las propuestas de Ram\u00edrez Lozano, ni siquiera como las traduce pl\u00e1sticamente la Pudalov en este maravilloso \u00e1lbum?\u00a0 Quiz\u00e1 porque Vd. no se decir a sobrepasar las rutinas, el canon consabido, los juegos habituales. Atr\u00e9vase (<em>sapere aude, <\/em>recomendaba\u00a0 el Kant de la Ilustraci\u00f3n) a descubrir otras posibilidades expresivas, a romper los moldes cl\u00e1sicos, a experimentar las enormes sugerencias que hasta el objeto m\u00e1s simple provoca con s\u00f3lo mirarlo de modo distinto. Un mundo como el nuestro, tan cargado de imposiciones, seguridades (falsas), h\u00e1bitos y dec\u00e1logos (discutibles) se lo agradecer\u00e1.<\/p>\n<p>Si lo desea, cabe esperar a la edici\u00f3n que se anuncia en gallego. Tal vez la lengua de las <em>cantigas <\/em>le resulte m\u00e1s convincente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Antonio Ram\u00edrez Lozano, <em>L\u00e1pices primos. <\/em>OQO editora. Galicia, 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Quienes venimos de la piedra pulimentada neol\u00edtica (pizarra y pizarr\u00edn escolares), hemos asimilado\u00a0 experiencias m\u00faltiples en el arte de la escritura. 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