{"id":844,"date":"2017-06-25T11:02:37","date_gmt":"2017-06-25T10:02:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/?p=844"},"modified":"2017-06-25T11:02:37","modified_gmt":"2017-06-25T10:02:37","slug":"el-organo-de-garrovillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/libreconlibros\/2017\/06\/25\/el-organo-de-garrovillas\/","title":{"rendered":"EL \u00d3RGANO DE GARROVILLAS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Garrovillas conserva el \u00f3rgano m\u00e1s antiguo de Europa. Seg\u00fan frase de Gerard de Graaf,<\/p>\n<p>en su iglesia de Santa Mar\u00eda de la Consolaci\u00f3n es de los pocos lugares europeos donde<\/p>\n<p>a\u00fan resulta posible o\u00edr tan maravilloso instrumento con la entonaci\u00f3n renacentista<\/p>\n<p>original. Autoridad tiene para afirmarlo el maestro holand\u00e9s, que en los a\u00f1os ochenta<\/p>\n<p>del siglo \u00faltimo lo trabaj\u00f3 a fondo. Lugar estrat\u00e9gico para vadear el siempre dif\u00edcil Tajo,<\/p>\n<p>si no vio all\u00ed su luz primera nuestro autor (Santiago del Campo, 1943), s\u00ed lo tiene por su<\/p>\n<p>pueblo. Hasta qu\u00e9 punto lo ama, bien lo ha plasmado en una obra anterior, <em>Calleja del<\/em><\/p>\n<p><em>Altozano<\/em> (2012), de la que aqu\u00ed se localizan numerosos ecos.<\/p>\n<p>De su intensa biograf\u00eda s recodar\u00e9 algunos otros datos, cuyas huellas se perciben en <em>El<\/em><\/p>\n<p><em>maestro organero<\/em>. Es ante todo periodista, habiendo ejercido la informaci\u00f3n pol\u00edtica<\/p>\n<p>desde 1966. Ha desempe\u00f1ado cargos de responsabilidad en diferentes medios<\/p>\n<p>nacionales. Fue director de los Servicios Informativos de la Presidencia del Gobierno<\/p>\n<p>con Adolfo Su\u00e1rez. \u00bfC\u00f3mo extra\u00f1ar que el protagonista de la novela, un habilidoso<\/p>\n<p>restaurador de \u00f3rganos (sue\u00f1a con que le encarguen uno nuevo, seg\u00fan ocurrir\u00e1 al final<\/p>\n<p>de su vida, ya en el extranjero), se vea forzado a dirigir el peri\u00f3dico el Villamenc\u00eda<\/p>\n<p>(trasunto aqu\u00ed de Garrovillas),<em> El Tel\u00e9grafo<\/em>, creado por las fuerzas progresistas<\/p>\n<p>locales?<\/p>\n<p>Barriga, bibli\u00f3filo contumaz, ha proclamado no pocas veces cu\u00e1nto le debe a cierto<\/p>\n<p>profesor del Seminario de Plasencia, sacerdote extraordinariamente culto, tolerante y<\/p>\n<p>bondadoso. Tal vez sea homenaje a aquel presb\u00edtero la creaci\u00f3n del otro gran<\/p>\n<p>protagonista de la obra, D. Marceliano Villalobos, el arcipreste de Villamenc\u00eda, digna<\/p>\n<p>encarnaci\u00f3n de tantos cl\u00e9rigos extreme\u00f1os que en el XIX lucharon por modernizar<\/p>\n<p>nuestro pa\u00eds: Mu\u00f1oz Torrero, Jos\u00e9 Segundo Fl\u00f3rez, \u201cEl cura Mora\u201d y muchos otros.<\/p>\n<p>Hombre formado en universidades europeas, pol\u00edglota, el ya maduro p\u00e1rroco de la<\/p>\n<p>villa mantiene relaciones epistolares con otras mentes preclaras de varias naciones<\/p>\n<p>para contrarrestar los \u00edmpetus antimodernistas de Roma, triunfantes al fin con el<\/p>\n<p>Vaticano I. Renunci\u00f3 a posibles sinecuras eclesi\u00e1sticas para refugiarse en aquel<\/p>\n<p>pueblecito cacere\u00f1o, donde se dedica a aconsejar y ense\u00f1ar, sin desde\u00f1ar las labores<\/p>\n<p>manuales (carpinter\u00eda, encuadernaci\u00f3n, horticultura) y nutrir su magn\u00edfica biblioteca.<\/p>\n<p>Es el mantenedor de la tertulia que acoge en la propia casa, donde sobresale su<\/p>\n<p>contrapunto ideol\u00f3gico, el combativo \u201c Indiano\u201d que le refuta la posible armon\u00eda entre<\/p>\n<p>fe y raz\u00f3n, religi\u00f3n y ciencia \u00a1Qu\u00e9 bien desarrolladas est\u00e1n en estas p\u00e1ginas las<\/p>\n<p>discusiones sobre las tesis de Darwin o documentos como el <em>Syllabus<\/em>, alucinante<\/p>\n<p>condena firmada por P\u00edo IX en 1864, donde se anatematizan \u201cerrores\u201d tan temibles<\/p>\n<p>como la libertad de pensamiento, la separaci\u00f3n entre la iglesia y el estado, la<\/p>\n<p>independencia de la Filosof\u00eda frente al magisterio eclesi\u00e1stico o la libertad de<\/p>\n<p>pensamiento, culto, imprenta y conciencia!<\/p>\n<p>Otro rasgo de Barriga, latente en las p\u00e1ginas todas, es la pasi\u00f3n por Extremadura,<\/p>\n<p>tierra cuya historia no deja de estudiar; que le duele tanto como la ama y por la que<\/p>\n<p>viene esforz\u00e1ndose desde plataformas m\u00faltiples<\/p>\n<p>Escrita en primera persona, <em>El maestro organero<\/em> se conduce como las memorias<\/p>\n<p>compuestas por el m\u00fasico singular: reto\u00f1o \u00faltimo de una familia con ra\u00edces<\/p>\n<p>holandesas, de etnia sefard\u00ed, afincado junto a Villamenc\u00eda, va y viene por toda la<\/p>\n<p>provincia &#8211; m\u00e1s frecuentes excursiones a los Pa\u00edses Bajos &#8211; dedic\u00e1ndose a reparar<\/p>\n<p>instrumentos musicales, \u00f3rganos especialmente, destrozados a consecuencia de la<\/p>\n<p>incuria e ignorancia, am\u00e9n de los procesos desamortizadores (que, eso s\u00ed, hicieron a\u00fan<\/p>\n<p>m\u00e1s rico al Cabildo catedralicio, bajo la batuta de un Arcediano sin escr\u00fapulos). Los<\/p>\n<p>viajes le permiten tambi\u00e9n servir de correo y \u201ccosario\u201d para introducir o sacar<\/p>\n<p>materiales sensibles (sean libros prohibidos o informes peligrosos).<\/p>\n<p>Sin duda, el n\u00facleo de la narraci\u00f3n lo ocupan los acontecimientos que m\u00e1s marcaron la<\/p>\n<p>vida del m\u00fasico \u2013 trasunto en buena medida del propio autor- , sus vivencias junto al<\/p>\n<p>Arcipreste en torno al a\u00f1o 1868, fecha de la Revoluci\u00f3n \u201cGloriosa\u201d. El m\u00fasico<\/p>\n<p>\u2013hombre pac\u00edfico, cordial, nada dogm\u00e1tico, m\u00e1s bien incluible en la \u201ctribu de los<\/p>\n<p>perplejos\u201d- se ve sumergido en la vor\u00e1gine que convierte la novela en un thriller: la<\/p>\n<p>misteriosa muerte (\u00bfnatural?, \u00bfprovocada?) del buen p\u00e1rroco, hombre sin duda<\/p>\n<p>molesto al estamento clerical y a los detentadores del poder sociopol\u00edtico, provoca la<\/p>\n<p>detenci\u00f3n y enjuiciamiento del organista. Masones y ultramontanos se esfuerzan a fin<\/p>\n<p>de atraerlo a las respectivas causas, intentonas en la que alcanzar\u00e1n alg\u00fan<\/p>\n<p>protagonismo las misteriosas mujeres de la Casa Murana, mansi\u00f3n cuyos entresijos no<\/p>\n<p>se desvelan.<\/p>\n<p>El ingenuo \u201cnaim\u201d \u2013 t\u00e9rmino que funciona en contraposici\u00f3n a \u201cgoyim\u201d: jud\u00edos<\/p>\n<p>creyentes versus gentiles &#8211; comprende que m\u00e1s le vale recurrir al tiro de sus caballos<\/p>\n<p>frisones y, repitiendo la di\u00e1spora sufrida por tanta gente de la tierra \u201cabandonar aquel<\/p>\n<p>territorio de gente \u00e1spera e intolerante\u201d (p\u00e1g. 189), seg\u00fan hicieron sus ancestros<\/p>\n<p>sefarditas. Se refugia en la Grande Chartreuse, junto a Grenoble. All\u00ed, se encuentra<\/p>\n<p>con el arzobispo de Malinas, despose\u00eddo por Roma de su sede diocesana por oponerse<\/p>\n<p>a los aires ultramontanos. Descubrimos que entre el prelado belga y el arcipreste<\/p>\n<p>extreme\u00f1o no s\u00f3lo hubo amistad, sino numerosas complicidades.<\/p>\n<p>El maestro organero, narraci\u00f3n con virtudes para aproximarla al texto hist\u00f3rico, el<\/p>\n<p>relato autobiogr\u00e1fico, el cuadro sociol\u00f3gico e incluso la novela negra, se lee<\/p>\n<p>placenteramente, seducido por la complicidad con el autor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Juli\u00e1n Barriga Bravo, <em>El maestro organero<\/em>. Madrid, Beturia, 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Garrovillas conserva el \u00f3rgano m\u00e1s antiguo de Europa. Seg\u00fan frase de Gerard de Graaf, en su iglesia de Santa Mar\u00eda de la Consolaci\u00f3n es de los pocos lugares europeos donde a\u00fan resulta posible o\u00edr tan maravilloso instrumento con la entonaci\u00f3n renacentista original. 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