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	<title>De subir a la montaña me cansoMicrorrelatos &#8211; De subir a la montaña me canso</title>
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	<description>Responsable de Diseño en el Diario Hoy de Extremadura desde 2012. Escritor de relatos breves donde aplico la máxima de la Escuela Postirónica: &#34;Hablar de unas cosas para decir otras&#34; . Soy consciente de mi ignorancia.</description>
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		<title>Turismo interior</title>
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		<pubDate>Mon, 28 May 2018 17:42:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/05/ILUSTRA-I_opti.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1791" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/05/ILUSTRA-I_opti.jpg" alt="ESCRITOR" width="472" height="668" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/05/ILUSTRA-I_opti.jpg 472w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/05/ILUSTRA-I_opti-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 472px) 100vw, 472px" /></a></p>
<p><em>En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios</em> (Juan 1:1)<br />
Todo hombre se parece a su dolor. Esto lo sabe muy bien Eloy Tizón, que en su cuento &#8216;Velocidad de los jardines&#8217; convierte el recuerdo de la adolescencia en jardines que echaremos de menos toda la vida. Lo sabe Marta Sanz, que dedica un capítulo completo a sus gatos en la operación a corazón abierto que es su obra &#8216;La lección de anatomía&#8217;. Lo sabe hasta Ángel Zapata, que en &#8216;Las buenas intenciones y otros cuentos&#8217; es capaz de escribir cuentos que no escribe para saber que puede hacerlo. Y, por supuesto, lo sé yo, que escribo por la pereza de no estar ocioso. O puede que escriba porque duele menos y lo importante es que escriba. Pero no. Siempre duele.<br />
Habrá escritores que no lo sepan, claro, y deberían. Mientras no se les obligue, es probable que nunca lo descubran por sí mismos. Son escritores con suerte, vendan mucho o poco, y sus familias les apoyan, sus conocidos sienten la envidia justa, les da tiempo de jugar a ser escritores.<br />
Estoy seguro de que también lo sabía Gombrowicz, que dibujaba extraños e hipnóticos algoritmos sobre el papel. Lo sabía Cheever, con esa escritura donde siempre falta algo porque no se puede añadir más. Lo sabía Espronceda, qué duda cabe, y, probablemente, lo supo también Francisco Umbral, que en &#8216;Mortal y rosa&#8217; lo dijo todo porque no podía dar un paso más sin desbordarse.<br />
Por supuesto, yo sé que tú lo sabes, y aunque no has escrito todavía ninguna línea, sabes que todo hombre se parece a su dolor y, tal vez, algún día, lo digas en voz alta, o te desangres —espero que no literalemente— con la imposibilidad de saberlo. No sé qué sucederá si esto ocurre. Tal vez, estés demasiado lejos o demasiado cerca. Estar a la distancia justa, eso es lo complicado.</p>
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		<title>El espectáculo del fin del mundo</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Feb 2018 10:42:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/02/Fin_del_mundo.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1567" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/02/Fin_del_mundo.jpg" alt="fin_del_mundo" width="539" height="552" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/02/Fin_del_mundo.jpg 539w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2018/02/Fin_del_mundo-293x300.jpg 293w" sizes="(max-width: 539px) 100vw, 539px" /></a></p>
<p>El héroe del ego, Anchegoman, cuyo alias proviene de la contracción de Anselmo Chávez, a la que se han unido &#8220;ego&#8221; (instancia psíquica a través de la cual el individuo se reconoce como yo y es consciente de su propia identidad) y &#8220;man&#8221; (&#8220;hombre&#8221; en el idioma anglosajón), se enfrenta esta noche sin estrellas ni previsión de lluvias a su archienemigo, el villano del ego, Sinegoman, cuyo alias proviene de la contración de Sandro Iniesta, a la que se han unido también &#8220;ego&#8221; y &#8220;man&#8221;, como en el caso de Anchegoman.<br />
Las apuestas se decantan por la victoria de Sinegoman por K.O. en el primer asalto, más que nada porque como carece de ego, no hay forma de dañarle emocionalmente, y Anchegoman es bastante enclenque como para alzarse con la victoria a fuerza de puñetazos, patadas, mordiscos y llaves de judo. Además, Sinegoman tiene preparada incluso una lista de insultos que, probablemente, harán mella en el sobrevalorado ego de Anchegoman —aunque sus partidarios están convencidos de que no le hará falta tirar de ella para la victoria—, al que le gusta la cocina mediterránea, las meriendas en el campo y una mantita para el <em>fornicio</em> por lo que pueda pasar entre los postres y la vuelta a casa. Así de subidito tiene el ego Anchegoman.<br />
A pesar de todo, es justo reconocer que Anchegoman es un buen orador y sabe comer la oreja de forma exquisita cuando quiere convencerte de algo, aunque a Sinegoman jamás le ha preocupado esta habilidad de comer la oreja de Anchegoman porque, al carecer de ego, tampoco necesita que lo adulen —es escéptico en grado superlativo—, y nada puede rellenar ese vacío de ego con el que nació una mañana de diciembre junto a un señor que era médico y además padre de un mozalbete que llegaría a alcalde de una pedanía sin importancia y del que nunca más se supo.<br />
La rivalidad entre ambos es bien conocida por el pueblo soberano.<br />
Hoy el pueblo quiere que se insulten, que se escupan, que se peguen de una puta vez.<br />
A pesar de lo que clama el pueblo soberano, ninguno de los contendientes se atreve a tomar la iniciativa, dar el primer paso, golpear con saña.<br />
Hay una multitud que grita <em>Olé por Anchegoman, qué huevazos tiene</em>, y otra multitud, similar en tamaño, aunque más ruidosa y pendenciera, corea <em>Este Sinegoman se va a merendar al tirillas de Anchegoman</em>.<br />
Pasan 5.600 millones de años.<br />
Anchegoman da un paso al frente y dice que se ha levantado un airecito muy agradable y en el <em>ble</em> que se confunde con un <em>blu</em>, Sinegoman le revienta los morros de una hostia que despeina hasta a ese señor con bigote y gomina que se quedó expectante, y ahí sigue.<br />
No hay una multitud encolerizada que aplauda ni que aulle ni que se rasgue las vestiduras ni que coree al unísono el nombre del vencedor.<br />
Sinegoman se pasa la mano por la cabeza y se toca un bulto en la nuca que parece una espinilla. Luego se baja del cuadrilátero y se aleja, mientras Anchegoman se incorpora a duras penas, escupiendo algunos dientes y parte de la lengua. Por nada del mundo querría que le diesen otra bofetada de tal calibre, así que se va arrastrando hasta una esquina del cuadrilátero y allí expira.<br />
Como la vida en la Tierra se ha extinguido prácticamente, a excepción de Sinegoman y ese señor con bigote, el combate del milenio queda en el más absoluto olvido.<br />
Sinegoman la palma, qué cosas tiene la vida, justo dos semanas después del combate, al resbalarse en la ducha mientras tarareaba el Waterloo de ABBA, y el señor con bigote, dándose cuenta de que está solo en este mundo, decide morir asfixiado tres días después ingiriendo pelos de gambas que se le cruzan por mal sitio, se supone, aunque no hay ser humano disponible para hacerle la autopsia.<br />
Sin embargo, la cosa no acaba aquí.<br />
No es, ni mucho menos, el fin del mundo, de este mundo, conste.<br />
La Tierra permanecerá 864 millones de años más habitada por unas extrañas criaturas despeluchadas y de frágiles extremidades que suficiente castigo tendrán con estar permanentemente buscando el sustento diario para sus familias como para preocuparse de su extinción, así que cuando solo queda un tallo de apio en todo el planeta, una criatura tan despeluchada como cualquier otra, aunque con estudios básicos de aeronáutica y riego de canalones, decide montar a su amante —a su esposa no, que es muy plasta, y es que tampoco hay espacio para todos, reconoce— y a sus dos crías en una cápsula-triciclo alimentada por una emulsión de amoniaco y niquel a partes iguales, que los pondrá en un periquete en la órbita de otra galaxia gracias a su módulo de velocidad trucado que supera por seis coma cinco veces la velocidad de la luz.</p>
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		<title>EL CROSSFIT Y EL HOMBRE (1/5)</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Oct 2017 11:03:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Dedicado a los que estáis y a los que vendréis a probarlo (incautos) FIJANDO LA MIRADA Ni tractores ni mecánicos, pero parece un garage. Un garage con los techos altos, prácticamente vacío, eso parece. Luego el hombre va enfocando y hay material de gimnasio apilado en algunos puntos estratégicos. Hay cajas de madera que se [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-large wp-image-1376" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro-1024x387.jpg" alt="wallball-gs-pro" width="1024" height="387" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro-1024x387.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro-300x113.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro-768x290.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/wallball-gs-pro.jpg 1974w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></p>
<p><em>Dedicado a los que estáis y a los que vendréis a probarlo (incautos)</em></p>
<p>FIJANDO LA MIRADA</p>
<p><span class="text_exposed_show">Ni tractores ni mecánicos, pero parece un garage.<br />
Un garage con los techos altos, prácticamente vacío, eso parece. Luego el hombre va enfocando y hay material de gimnasio apilado en algunos puntos estratégicos.<br />
Hay cajas de madera que se llaman cajones, pero no sirven para guardar calcetines o camisetas de entretiempo, o sea, que el hombre no los podrá colocar dentro de su armario.<br />
Sobre los cajones se sube o se salta y el hombre se loncheará la espinilla si se resbala. Porque se resbalará, créanme. Puede que no hoy, puede que mañana tampoco, ay, pero fallará un box jump, y le estará esperando la caja, siempre la caja, la puta caja, el cajón.<br />
Hay tres aparatos de remos al fondo, en posición vertical, que cuando el hombre los ponga en posición horizontal servirán para quemar calorías a velocidad de tortuga.<br />
Hay también una estructura de barras de hierro, acero, adamantium, lo mismo da, donde el hombre podrá practicar para ser el nuevo Tarzán o, simplemente, dejarse secar como un jamón mientras se le van desencajando los hombros o intenta, barriguita mediante, llevar los pies a la barra, la misma barra, ojo, que está sujetando. O subir el pecho a la barra, la cara, los dientes, y si es un fenómeno, que ya les digo yo que este hombre no lo es, hacer un muscle up.<br />
Por supuesto hay discos de colores apilados. Los rojos ni los mira el hombre. A veces para hacer una plancha abdominal se pondrá un disco de diez kilos, que es de color verde, el color de la esperanza, dicen, sobre la espalda, y se quedará haciendo esa posición un minuto hasta que pierda los riñones por compresión.<br />
No hay necesidad, y el hombre lo sabe.<br />
También hay unos bolanchos con mango, llamados pesas rusas, a cada cual más pesado. Y un porrón de mancuernas de las de toda la vida, allá al fondo, pegadas a la pared, y un montón de barras sobre un soporte adherido a la pared, algún banco, una chaqueta como de militar haciendo maniobras que si se la pone el hombre, fijo que se viene abajo.<br />
Por cierto, el lugar donde el hombre sufrirá, está considerado un gimnasio, no les miento. Es aquí donde el hombre viene a hacer crossfit.<br />
Cierto es que no hay máquinas de glúteos, pero sí unas bicicletas raras con mangos de elíptica donde al mismo tiempo que el hombre se deja las piernas, ejercitará los brazos mientras pierde la respiración y va sumando, lentamente, calorías.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Babel incomunicado</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Oct 2017 17:31:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Escuchamos todas las opiniones, se lo aseguro. Y convendrá conmigo en que lo que usted sugiere va a ser motivo de escándalo y no quisiéramos vernos obligados a desmentirlo. Le pedimos paciencia. Lo que tenga que ser, que sea. No pongamos trabas al progreso. La Tierra es plana. El hombre proviene de Dios. La ciencia, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/Babel.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1365" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/Babel.jpg" alt="babel" width="394" height="305" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/Babel.jpg 394w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/10/Babel-300x232.jpg 300w" sizes="(max-width: 394px) 100vw, 394px" /></a></p>
<p>Escuchamos todas las opiniones, se lo aseguro.<br />
Y convendrá conmigo en que lo que usted sugiere va a ser motivo de escándalo y no quisiéramos vernos obligados a desmentirlo.<br />
Le pedimos paciencia.<br />
Lo que tenga que ser, que sea.<br />
No pongamos trabas al progreso.<br />
La Tierra es plana.<br />
El hombre proviene de Dios.<br />
La ciencia, con sus cábalas y sus experimentos innecesarios, sólo quiere apartarnos del único camino verdadero.<br />
Ay, lo sabe usted: la fe no admite diálogo: es o no es.<br />
Escuchamos todas las opiniones, cierto, pero únicamente aceptamos aquella que obliga, que no se discute y que es la única verdadera.<br />
Porque no puede haber otras.<br />
De hecho, la mera suposición de la existencia de otras, supone el descrédito, el destierro, la horca si se opone resistencia.<br />
Y ya sabe que no hay que resistirse.<br />
Eso nunca.<br />
Lo que tenga que ser, que sea.<br />
Usted se va a ir sabiendo que se va.<br />
No le engañamos.<br />
Y, si lo piensa, no es tan mal final.<br />
Además las ejecuciones son siempre a la misma hora. Cien por cien garantizado. En esto somos muy escrupulosos.<br />
Sepa que desde este preciso instante está usted en la lista.<br />
No se amilane. ¡Recompóngase! ¡Alégrese!<br />
Despídase con la conciencia tranquila. Rece, sí, rece si quiere. Desde luego, se le harán más llevaderas las horas.<br />
Él lo comprende.<br />
Lo ve todo.<br />
Lo sabe todo.<br />
Y muy pronto usted también lo sabrá.<br />
Qué alivio, ya verá. Y para todos, conste.</p>
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		<title>Breve encuentro, largo idilio</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2017/07/16/breve-encuentro-largo-idilio/</link>
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		<pubDate>Sun, 16 Jul 2017 16:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[El niño insensato pregunta a la niña faltona cuánto son dos más dos y la niña insensata le responde que son cuatro y aprovecha para llamarle carajote y decirle que quiere a otro, a lo que el niño insensato le responde con un beso de tornillo que deja trozos de chicle en los brackets de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone wp-image-1179 size-large" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton-1024x576.jpg" width="1024" height="576" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton-1024x576.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/07/leynewton.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></p>
<p>El niño insensato pregunta a la niña faltona cuánto son dos más dos y la niña insensata le responde que son cuatro y aprovecha para llamarle carajote y decirle que quiere a otro, a lo que el niño insensato le responde con un beso de tornillo que deja trozos de chicle en los brackets de la niña faltona.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Egotrip</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2017/06/23/egotrip/</link>
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		<pubDate>Fri, 23 Jun 2017 15:21:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[El héroe del ego, Conegoman, se enfrenta esta noche sin estrellas ni previsión de lluvias, a su archienemigo, el villano del ego, Sinegoman. Las apuestas se decantan por la victoria de Sinegoman por KO, más que nada porque como carece de ego, no hay forma de dañarle emocionalmente, y Conegoman es bastante enclenque como para [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/egotrip.gif"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1170" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/egotrip.gif" alt="egotrip" width="480" height="270" /></a></p>
<p>El héroe del ego, Conegoman, se enfrenta esta noche sin estrellas ni previsión de lluvias, a su archienemigo, el villano del ego, Sinegoman.<br />
Las apuestas se decantan por la victoria de Sinegoman por KO, más que nada porque como carece de ego, no hay forma de dañarle emocionalmente, y Conegoman es bastante enclenque como para alzarse con la victoria a fuerza de puñetazos, patadas, mordiscos y llaves de judo. Además, Sinegoman tiene preparada incluso una lista de insultos que probablemente harán mella en el sobrevalorado ego de Conegoman —aunque sus partidarios están convencidos de que no le hará falta tirar de ella para la victoria—, al que, por cierto, le gusta la cocina mediterránea, las meriendas en el campo y una mantita para el <em>fornicio</em> por lo que pueda pasar entre los postres y la vuelta a casa. Así de subidito tiene el ego, Conegoman.<br />
A pesar de todo, es justo reconocer que Conegoman es un buen orador, aunque a Sinegoman jamás le ha preocupado esta habilidad de comer la oreja de Conegoman porque, al carecer de ego, tampoco necesita que lo adulen —es escéptico en grado superlativo—, y nada puede rellenar ese vacío de ego con el que nació una mañana de diciembre zarandeado por un señor que era médico y además padre de un mozalbete que llegaría a alcalde de una pedanía sin importancia y del que, por supuesto, nunca más se supo.<br />
La rivalidad entre ambos es bien conocida por el pueblo soberano. Y hoy el pueblo quiere que se insulten, que se escupan, que se peguen de una puta vez.<br />
Sin embargo, a pesar de lo que clama el pueblo soberano, ninguno de los contendientes se atreve a tomar la iniciativa, dar el primer paso, golpear con saña.<br />
Hay una multitud que grita <em>Olé por Conegoman, qué huevazos tiene</em>, y otra multitud similar en tamaño, aunque más ruidosa y pendenciera, corea <em>Este Sinegoman se va a merendar al tirillas</em>.<br />
Pasan cinco mil seiscientos setenta y tres millones de años.<br />
Conegoman da un paso al frente y dice que se ha levantado un airecito muy agradable y en el <em>ble</em> que se confunde con un <em>blu</em>, Sinegoman le revienta los morros de una hostia que despeina hasta a ese señor con bigote y gomina que se quedó expectante, y ahí sigue.<br />
No hay una multitud encolerizada que aplauda ni que aulle ni que se rasgue las vestiduras ni que coree el nombre del vencedor.<br />
Sinegoman se pasa la mano por la cabeza y se toca un bulto en la nuca que parece una pelota de pinpón. Luego se baja del cuadrilátero y se aleja, mientras Conegoman se incorpora como puede, escupiendo algunos dientes y parte de la lengua. Por nada del mundo querría que le diesen otra bofetada de tal calibre, así que se va arrastrando cual culebrilla hasta una esquina del cuadrilátero y allí expira mientras el planeta Tierra, indiferente, gira y gira y gira.</p>
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		<title>Buscaminas</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Jun 2017 18:53:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[No se espante, no cometa la insensatez de echarse atrás y no ejercer su derecho a la réplica imaginativa, al bostezo riguroso, a la respuesta acelerada, el tortazo mejorado, el mutis desapasionado, la huida tempestuosa, el silencio ajado. No, no lo haga. Considérese felicitado si cree que debe ser felicitado por algo que tal vez [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/buscaminas.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1161" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/buscaminas.jpg" alt="buscaminas" width="725" height="544" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/buscaminas.jpg 725w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/06/buscaminas-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 725px) 100vw, 725px" /></a></p>
<p>No se espante, no cometa la insensatez de echarse atrás y no ejercer su derecho a la réplica imaginativa, al bostezo riguroso, a la respuesta acelerada, el tortazo mejorado, el mutis desapasionado, la huida tempestuosa, el silencio ajado. No, no lo haga. Considérese felicitado si cree que debe ser felicitado por algo que tal vez ni siquiera hizo y que, muy probablemente, no recuerde. O sí. No es nuestra culpa, conste. Tampoco vamos a impedirle reescribir la historia. Tenemos relojes de arena con los que puede recuperar el tiempo pasado, cambiarlo a voluntad, ya sabe, olvídese del efecto mariposa. Si a alguna cigüeña catalogada como especie protegida se le ocurre toparse con usted y alguna población asentada sobre arenas corredizas y cimientos infames desaparece, mala suerte. No es su culpa, ¿verdad? De nosotros tampoco, conste. No le estamos obligando a nada. No acepte las felicitaciones si es lo que desea o acéptelas todas. Resulta positivo, y lo tendremos en consideración, que nos haya ocultado su dolencia todo este tiempo, así podremos pagarle con la misma moneda, resolver la cuestión de forma inequívoca, así que adelante los faroles, responsabilicemos al cura, despeñemos al gaitero, recurramos, incluso, a la quinta enmienda sin que sepamos qué se está recurriendo, ay, pero cualquier cosa mejor que dejarse engañar por los falsos imitadores, esos profetas-espejo que habitan en la conciencia. Así que ya sabe, si quiere lo hacemos por usted, no fuerce la máquina, acomódese y sobrevuele, gracias el piloto automático de la indiferencia, esas zonas pantanosas donde habitan los últimos indicadores que una vez le hicieron humano. No olvide ajustar la temperatura de su cobardía hasta que se achicharre y, sobre todo, llegado el momento, pise con garbo, coño.</p>
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		<title>Solidaridad 2.0</title>
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		<pubDate>Wed, 31 May 2017 11:13:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[Yo no quiero que usted se enfade por lo que he venido a decirle. Preferiría, sin duda, que usted me disparase así, a bocajarro, si llego a molestarle de algún modo, que me empujase con violencia para que mi cráneo se quebrase como un coco en aquel arcén oscuro, si usted estimase que mis intenciones [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/sacos_boxeo.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-1117" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/sacos_boxeo-300x278.jpg" alt="sacos_boxeo" width="300" height="278" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/sacos_boxeo-300x278.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/sacos_boxeo.jpg 362w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></p>
<p>Yo no quiero que usted se enfade por lo que he venido a decirle. Preferiría, sin duda, que usted me disparase así, a bocajarro, si llego a molestarle de algún modo, que me empujase con violencia para que mi cráneo se quebrase como un coco en aquel arcén oscuro, si usted estimase que mis intenciones no son buenas o, incluso, hasta mejorables. Me estoy limitando, y créame cuando le digo que no quiero extralimitarme en ningún momento, a transmitirle lo que los que le conocen mejor no se atreven, por miedo, sobre todo, a interrumpir sus ablaciones diarias&#8230; qué se yo, sólo soy un mensajero que desea cumplir de la mejor forma posible un cometido que nadie ha querido ni ha solicitado, un cometido, ya digo, que ni tan siquiera he querido cargar sobre mis hombros, aunque alguien tenía que decirle las palabras que, por muy mal que le hagan sentir, deben ser pronunciadas, aunque sea bajito, y aun a riesgo de que le calcen una hostia al mensajero, cierto, que en el caso que nos ocupa coincide con mi persona, así que para no hacerle perder el tiempo innecesariamente le ruego que escuche las palabras que he venido a decirle, palabras que son del todo sinceras y que resumen, por supuesto, el sentir general de buena parte de sus allegados: &#8220;Benito, estamos contigo&#8221;. Convendrá conmigo en que la frase tiene empaque.</p>
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		<title>El bocadillo de jamón contra el principio de incertidumbre</title>
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		<pubDate>Wed, 24 May 2017 15:21:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
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		<description><![CDATA[La niña con facultades proféticas contrastadas por diversos especialistas del ramo le propone al niño que nunca sabe qué llevará dentro el bocadillo, si Nocilla o pavo, si salchichón o paté de cabracho, adivinar el contenido del mismo, pero al niño que nunca sabe qué llevará dentro el bocadillo, si Nocilla o pavo, si salchichón [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/diente.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1091" title="diente" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/diente.jpg" alt="" width="1400" height="900" /></a></p>
<p>La niña con facultades proféticas contrastadas por diversos especialistas del ramo le propone al niño que nunca sabe qué llevará dentro el bocadillo, si Nocilla o pavo, si salchichón o paté de cabracho, adivinar el contenido del mismo, pero al niño que nunca sabe qué llevará dentro el bocadillo, si Nocilla o pavo, si salchichón o paté de cabracho, le gusta paladear esta incertidumbre que sabe que no es tal porque, a poco que rasgue el papel de plata con el que está envuelto, ya huele a Nocilla o a pavo, a salchichón o a paté de cabracho, aunque en esta ocasión, y lo sabe la niña con facultades proféticas contrastadas por diversos especialistas del ramo, se va a llevar una verdadera sorpresa, no de una posibilidad entre cuatro, sino de una quinta que el niño no contempla ni imagina, pues la madre, estirando como buenamente puede lo que da de sí la paguita de viudedad y, todo hay que decirlo, en un rapto de creatividad culinaria, le ha metido entre pan y pan una loncha de jamón serrano, una única loncha perfectamente veteada, con el equilibrio perfecto de tocino y carne, de las buenas de verdad, o sea, impregnando el centro del mollete tierno que bajó a comprar esa misma mañana, y que el niño que nunca sabe qué llevará dentro el bocadillo, si Nocilla o pavo, si salchichón o paté de cabracho, devora hasta que uno de sexto que corre con el balón pegado a los pies lo arrolla y a hacer puñetas el pan, la loncha de jamón y su último diente de leche, diente que la niña con facultades proféticas contrastadas por diversos especialistas del ramo sabía que iba a caer muy cerca de aquel imbornal pero no dentro, nunca dentro, así que adiós ratoncito Pérez para siempre.</p>
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		<title>El sentir del gaitero</title>
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		<pubDate>Mon, 15 May 2017 11:26:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Tómatelo con calma si hay luz ya te encontrará.&#8221; (Charles Bukowski) &#160; Pegar la hebra, decidirse por todo un poco y luego nada, acumular las riquezas del vecino, probar a gastar la suela al caminar, voltear una maceta que estaba pocha, argumentar los descansos con raciones de apio fresco, lamentarse cuando el orgullo nos mete [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/gaitero.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-1090" title="gaitero" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2017/05/gaitero.jpg" alt="" width="1920" height="1080" /></a></p>
<p>&#8220;Tómatelo con calma<br />
si hay luz<br />
ya te<br />
encontrará.&#8221;<br />
(Charles Bukowski)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pegar la hebra, decidirse por todo un poco y luego nada, acumular las riquezas del vecino, probar a gastar la suela al caminar, voltear una maceta que estaba pocha, argumentar los descansos con raciones de apio fresco, lamentarse cuando el orgullo nos mete un gol, encestar a cuatro manos el pijama, decorar aquel libro infantil con garabatos de viejo, ratificar el acuerdo con el hombre que poda bonsáis, encontrar el concepto, maldecirlo, acabarse la cena y desayunar por lo que pueda pasar, retozar orgulloso en el lodo, proponer dosieres infumables en reuniones de por sí tediosas, pagar a la ninfómana para que cuide a tu hijo adolescente, enhebrar la aguja que marca el norte, solicitar asilo en la propia vivienda de protección oficial, acudir al médico dos veces por semana y decirle siempre que estamos ya mejor, fabricar lápices de colores con la sangre real, recuperar el tiempo perdido tumbado en el sofá, poner en entredicho lo que decíamos ayer mismo, aprender a tocar la flauta travesera, estabilizar el satélite alargando la mano siempre que el cielo esté limpio, decorar la caseta del perro de modo que no quiera volver a entrar, llevarle siempre la contraria al cuñado, amnistiar a un puercoespín que nos resulte mono, acudir a urgencias al grito de libertad para el gallo Kiriko, aparentar fiebre cuando te disparan en el corazón, cometer alguna atrocidad como deshojar una margarita, reventar a pedradas los vidrios de la escuela, rellenar el impreso de inscripción con tinta de limón, hervir una papaya en los mocasines de un gigante, rescatar al enemigo para que podáis seguir batallando por el amor de quien no os corresponde, mezclar diminutivos y gerundios en la misma frase, parafrasear a Wittgenstein si tienes huevos, no pasan más cosas porque Dios no quiere, y el caso es que el gaitero ya siente que le falta el aire cuando sopla.</p>
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