<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>De subir a la montaña me cansocama &#8211; De subir a la montaña me canso</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/marcosripalda/tag/cama/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda</link>
	<description>Responsable de Diseño en el Diario Hoy de Extremadura desde 2012. Escritor de relatos breves donde aplico la máxima de la Escuela Postirónica: &#34;Hablar de unas cosas para decir otras&#34; . Soy consciente de mi ignorancia.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 22 Mar 2023 14:47:26 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>No eres tú</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2014/06/10/no-eres-tu/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2014/06/10/no-eres-tu/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Jun 2014 11:38:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[batalla]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dolor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[edredón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hemorragia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[idioma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inteligente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[lima]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[moscas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[muñón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pie]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[resistencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verdad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=791</guid>
		<description><![CDATA[No eres tú más que nada porque has dejado de importarme cuando me estabas importando demasiado y se me estaba haciendo insoportable y no había quien me soportara. Acaban de anunciarme que hay vida inteligente en el dedo gordo de mi pie, así que voy a correr un rato para que veas que no me [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2014/06/NoImportasFB.jpg"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-802 alignnone" title="NoImportasFB" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2014/06/NoImportasFB.jpg" alt="" width="369" height="617" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2014/06/NoImportasFB.jpg 369w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2014/06/NoImportasFB-179x300.jpg 179w" sizes="(max-width: 369px) 100vw, 369px" /></a></p>
<p>No eres tú más que nada porque has dejado de importarme cuando me estabas importando demasiado y se me estaba haciendo insoportable y no había quien me soportara. Acaban de anunciarme que hay vida inteligente en el dedo gordo de mi pie, así que voy a correr un rato para que veas que no me achanto, a pesar del dolor que produce tener vida inteligente en ese dedo. Ni estás ni te espero ni quiero que vengas porque ni te he llamado ni te llamaré. Entiende que el dolor ha sido insoportable y que no estamos hechos el uno para el otro, que unas cosas son como son, y no hay que darle más vueltas. O mejor: lo que no puede ser no puede ser. Tú, a este lado. Y ese no puede ser de ningún modo mi lado. Me niego. Y a ti tampoco te hará mucha gracia. Que es ponerse. Pero no. Ya te lo digo yo. En el dedo gordo de mi pie han descubierto vida inteligente hace un rato y yo me he ido a correr y ya estoy de vuelta y no te espero. Ni ganas. Estoy como de vuelta de todo. Algo cansado, no confundido. Ya quisieras. Me voy a pasar la lima por el dedo y ya verás dónde se va la vida inteligente. O eso o me voy indefinidamente. No es una amenaza. Verdad de la buena. Para siempre. La vida inteligente del dedo. No me esperaba esta resistencia frente a la lima. Hace pucheros, acude al manual de podología, maldice, habla en otros idiomas, más que nada por probar. Me recuerda a ti unas veces y a ti otras, precisamente cuando dejas de ser tú y eres más tú que nunca. No me achanto. Ataco. Con todo. No es para menos. Invado el dedo con todas mis tropas, suelto a mercenarios, renegados, parias. No me importa morir. Me pongo a correr de nuevo. Nunca me dio resultado contigo, pero bajé de peso, eso sí. Creo que estoy ganando y mi dedo gordo lo agradece y tú has dejado de importarme. Está claro que voy a ganar esta batalla. La vida inteligente en el dedo ya está pidiendo clemencia. No se la doy. Nunca tendré suficiente aunque ya no me importes. Me arranco el dedo. Me animo con el pie entero. Cojeo hasta la mesilla. Me dejo caer sobre la cama. Espanto las moscas que han empezado a rodearme el muñón sanguinolento. Ya no me importas. Lo digo de verdad. Muerdo fuerte el edredón que me cubre la cara. No me oyes gritar. Aniquilada toda vida inteligente, ya no me importas. No voy a ahorrarte la hemorragia. Ya no me importas. Me siento ir. Importas ya no me. No. Ya. Me. Importas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2014/06/10/no-eres-tu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>791</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Freud nunca durmió solo</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/14/freud-nunca-durmio-solo/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/14/freud-nunca-durmio-solo/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Jun 2013 16:02:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[boca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bocadillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cama]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cinemanía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[follón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Freud]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[frutas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ipad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[leche]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[monstruos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mujer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[playmobil]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[problema]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[psicólogo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sushi]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=578</guid>
		<description><![CDATA[El psicólogo reprende a la madre por haber perdido los estribos. La madre arguye que el hijo, aunque es suyo, eso nadie se lo discute, es una mala influencia para el padre, al que le ha dado por jugar con los playmobil nada más llegar del trabajo y al que hay que pedirle, rogarle que [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/a-pierna-suelta.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-582" title="a pierna suelta" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/a-pierna-suelta.jpg" alt="" width="620" height="365" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/a-pierna-suelta.jpg 620w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/a-pierna-suelta-300x177.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">El psicólogo reprende a la madre por haber perdido los estribos. La madre arguye que el hijo, aunque es suyo, eso nadie se lo discute, es una mala influencia para el padre, al que le ha dado por jugar con los playmobil nada más llegar del trabajo y al que hay que pedirle, rogarle que deje de jugar y se siente en la mesa para almorzar. Con reticencias, la cabeza hacia un lado, la lengua colgando del labio inferior, en un gesto que ella reconoce en su hijo y que significa que te den, el padre se sienta en la mesa y ella le pregunta si se ha lavado las manos, cosa que no ha hecho, por supuesto, y entonces se arma un follón para persuadirle de que si no se lava las manos no come. Obviando el hecho de que el menú diario se ha empobrecido cualitativamente, pues solo se puede servir arroz con tomate, huevos fritos, salchichas, filetes de pollo finísimos empanados, algún gallito ocasional sin espinas y, por supuesto, papas fritas, hay que cortarle al padre los filetes en piezas pequeñas para que no se atragante y recordarle continuamente que tiene que beber agua para que el bolo baje. Cuando llega el postre, como estamos en verano, helado; y si no hay helado, nada. La fruta ni probarla, a pesar de que ella se esmera en la presentación de unas coloridas fuentes con trozos de mango en forma de escudos del Capitán América, cerezas deshuesadas, fresones, moras, melón en cuadritos, plátanos en tiras y alguna fruta de temporada (leyó en un blog de autor que a los niños les entra la comida con colores vivos por los ojos, lo que no significa que les entre necesariamente por la boca). Cuando acaba la comida, el padre se encierra en el baño y caga. Luego sale en calzoncillos con alguna revista de videojuegos en la mano o el <em>ipad</em> o el <em>Cinemanía</em> o todo junto, se pone el traje que ha dejado hecho un gurruño sobre la cama del dormitorio y ella le coloca bien el nudo de la corbata antes de que salga por la puerta. Así que, con la esperanza de que el padre cuando vuelva del trabajo a las once de la noche, se comporte como lo que era, un buen padre celoso de su intimidad, ella le prepara todas las noches una cena exquisita con variedades de <em>sushi</em>, pollo al estilo hindú y pinchos variados que aprendió en un curso online de cocina mediterránea, delicias culinarias que el padre siempre rechaza porque prefiere beber del cartón de leche mientras se apoya en el frigorífico con la puerta abierta, para que le dé el frequito en los genitales, y tomarse un bocadillo de salami antes de irse a la cama.<br />
Hasta aquí, pase.<br />
El problema es que todas las noches desde que al marido le dio por jugar con los playmobil imitando a su hijo, y una cosa llevó a la otra, la despierta el padre porque ha mojado las sábanas o bien está llorando desconsoladamente porque hay un monstruo debajo de su cama. Entonces ella se agacha y mira debajo de la cama y, aparte de pelusas, extremidades de muñecos arrancadas y un cochecito verde, no ve monstruos que valgan, y así se lo dice al padre. Luego, se encaja al estilo <em>Tetris</em> con el padre en la cama de ochenta y le hace caricias en la barba hasta que se duerme. Ella vuelve a la cama de uno cincuenta cuando por fin se ha dormido el padre y estira las piernas en la cama y descubre lo bien que se está en la cama, toda la cama para mí, por eso la reprende el psicólogo. Que quiera toda la cama para ella significa que ha tenido una infancia desdichada y que se está vengando así del padre, de su progenitor, el abuelo de su hijo, que, a diferencia de los que cree el psicólogo, era encantador y un señor como Dios manda, con ideas conservadoras, sí, pero no se le hubiera ocurrido jugar con los juguetes de ella o de alguno de sus hermanos. El psicólogo le dice que ella es muy egoísta y que algo tiene que cambiar si quiere que la situación mejore, poner un poco de su parte, le dice, que tampoco cuesta tanto, y olvidarse del pasado, pasar página, cerrar un capítulo, y ella baja la cabeza y asiente mientras se arranca con la uña una postillita que tiene en la rodilla.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/14/freud-nunca-durmio-solo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>578</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
