<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>De subir a la montaña me cansofamilia &#8211; De subir a la montaña me canso</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/marcosripalda/tag/familia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda</link>
	<description>Responsable de Diseño en el Diario Hoy de Extremadura desde 2012. Escritor de relatos breves donde aplico la máxima de la Escuela Postirónica: &#34;Hablar de unas cosas para decir otras&#34; . Soy consciente de mi ignorancia.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 22 Mar 2023 14:47:26 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>La tangente</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2016/01/28/la-tangente/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2016/01/28/la-tangente/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Jan 2016 10:58:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[alarma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bisturí]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cabeza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desazón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[digestión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Dios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[doctor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[esterilizado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[estreñimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[herencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hermana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[historial]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hombre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[infarto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[melón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mongola]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[nacimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[preocupación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sensible]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tangente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tarada]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=998</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; Al hombre le dice su doctor de toda la vida que le queda media hora de vida, pero que no se preocupe, que con el precario material quirúrgico del que dispone, puede abrirle el cráneo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2015/11/Tangente.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-1009" title="Tangente" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2015/11/Tangente.jpg" alt="" width="468" height="665" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2015/11/Tangente.jpg 468w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2015/11/Tangente-211x300.jpg 211w" sizes="(max-width: 468px) 100vw, 468px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al hombre le dice su doctor de toda la vida que le queda media hora de vida, pero que no se preocupe, que con el precario material quirúrgico del que dispone, puede abrirle el cráneo y sacarle los malos pensamientos que lo llevarán a la tumba si no se da prisa, y no pierde la oportunidad para comentarle que ha sido una suerte encontrar la causa de tanta desazón y de tanto estreñimiento últimamente, cuando el hombre  —lo lee en su historial— es más bien de digestiones fáciles.<br />
El hombre, por no llevarle la contraria al doctor, que asistió a su madre en el nacimiento de su hermana, la pequeña —lo que tal vez explique que esté tarada desde su nacimiento, cuando la familia supuso entonces cierta lentitud en el habla porque era una chica <em>sensible</em> (y no una insensible de mucho cuidado)—, le dice que lo disculpe, que le está dando un infarto ahí mismo y que no sabe si lo superará ahora que otras preocupaciones le invaden la cabeza.<br />
El doctor, blandiendo un bisturí que no ha sido esterilizado desde el año de inauguración del centro de salud, quince años atrás, le practica al hombre una incisión en un lateral de la cabeza, aunque no le parece el procedimiento más adecuado, así que decide practicarle la incisión en el otro lateral, que no sabe si es el izquierdo o el derecho —el entendimiento no le da para más en este preciso momento—, pero que no pierde nada por probar, claro, pues la situación, bien lo sabe Dios, lo requiere y hasta lo justifica, y le abre el melón al hombre sin contemplaciones.<br />
El doctor descubre que no hay ningún mal pensamiento que extraer, que su diagnóstico infalible no lo es en absoluto y que el hombre sí que se le está muriendo <em>ahí mismo</em>, aunque se alarma lo justo, conste, pues no es que el mundo vaya a dejar de girar sin su presencia, la de este hombre, y a la hermana mongola, qué duca cabe, le vendrá de perlas que haya menos familiares directos para cuando toque repartir la herencia, que todo llega.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2016/01/28/la-tangente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>998</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Tribu</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/11/25/tribu/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/11/25/tribu/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Nov 2013 11:12:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[abuelo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[alfiler]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cemento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[convencional]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desierto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hombre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mujer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[océano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=705</guid>
		<description><![CDATA[Unas veces se gana y otras se pierde, dijo el hombre enroscado a una viola. Unas veces tienes más y otras tienes menos, grito la mujer prendida a un alfiler. Unas veces hay océanos y otras desierto, susurró el niño acicalado con cemento. Una veces pamplinas y otras gozos, concretó el abuelo abrazado a un [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/11/tribu2.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone  wp-image-712" title="tribu2" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/11/tribu2.jpg" alt="" width="587" height="672" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/11/tribu2.jpg 553w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/11/tribu2-262x300.jpg 262w" sizes="(max-width: 587px) 100vw, 587px" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">Unas veces se gana y otras se pierde, dijo el hombre enroscado a una viola. Unas veces tienes más y otras tienes menos, grito la mujer prendida a un alfiler. Unas veces hay océanos y otras desierto, susurró el niño acicalado con cemento. Una veces pamplinas y otras gozos, concretó el abuelo abrazado a un tigre de bengala. Todos ellos, unas veces sí y otras veces no, se parecían a una familia convencional.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/11/25/tribu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>705</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Y el pollo frito quería aprender a volar</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/08/16/y-el-pollo-frito-queria-aprender-a-volar/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/08/16/y-el-pollo-frito-queria-aprender-a-volar/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 16 Aug 2013 16:23:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Manos de topo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pollo frito]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=603</guid>
		<description><![CDATA[Un pollo frito queriendo aprender a volar. Un pollo vivo podría, sí, tomar lecciones de vuelo con otros pollos en la escuela de aviación, que también las habrá. Pero no un pollo frito, un pollo muerto, que se ha frito para, supongamos, el disfrute de una familia numerosa, y en la que a cada miembro [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/08/Pollo_a_lo_Carmura.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-612" title="Pollo_a_lo_Carmura" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/08/Pollo_a_lo_Carmura.jpg" alt="" width="620" height="451" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/08/Pollo_a_lo_Carmura.jpg 620w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/08/Pollo_a_lo_Carmura-300x218.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">Un pollo frito queriendo aprender a volar. Un pollo vivo podría, sí, tomar lecciones de vuelo con otros pollos en la escuela de aviación, que también las habrá. Pero no un pollo frito, un pollo muerto, que se ha frito para, supongamos, el disfrute de una familia numerosa, y en la que a cada miembro le tocará un cuarto de pechuga o una alita, como mucho. Así que, sorteando a la muerte, el pollo frito vive, respira y, además, expresa su intención de aprender a volar y hasta se fabrica una pancarta rudimentaria en la que, con una caligrafía digna de un amanuense ruso bien entrenado, exige su derecho a volar. El pollo frito jefe, pues todos los pollos están fritos, le dice que es un pesado, un tocahuevos, una mosca cojonera, y sí, las moscas pueden volar, sean cojoneras o no, lo admite, pero no quiere que el pollo frito se vaya por las ramas. El caso es que, pese a que el pollo frito tiene nulos conocimientos de la aerodinámica de su propio cuerpo, no se desalienta. Pasa el tiempo y el pollo frito, con constancia, tesón y un <em>personal trainer</em> que viene todas las mañanas a recordarle cuál es su propósito, consigue realizar sus primeros vuelos cortos, mientras el tercer hijo de los González, la familia numerosa a la que nos hemos referido antes, derriba un macetero de un puntapié porque quiere pollo, pollo en salsa, como el de su abuela.</p>
<p style="padding-left: 30px;">[El título de este relato se ha extraido de una estrofa del tema &#8216;Pollo frito&#8217; del grupo <em>Manos de Topo</em>.]</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/08/16/y-el-pollo-frito-queria-aprender-a-volar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>603</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Cobertura</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/13/cobertura/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/13/cobertura/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Jun 2013 11:47:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[aventura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Carrefour]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[chiringuito]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cobertura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[esfuerzo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[experiencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hermana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hombre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Kilimanjaro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[malentendido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[montaña]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pelirroja]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentimientos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[solo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tostón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verborrea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[viento]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=575</guid>
		<description><![CDATA[El hombre de prodigiosa verborrea sube los 5.895 metros del Kilimanjaro y en la cima siente la imperiosa necesidad de contárselo a alguien. Contarle, por ejemplo, lo mucho que ha esperado este momento desde que empezó a hacer los preparativos hasta que por fin se decidió; las reticencias de sus amigos y el apoyo incondicional [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/kilimanjaro.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-577" title="kilimanjaro" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/kilimanjaro.jpg" alt="" width="620" height="332" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/kilimanjaro.jpg 620w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2013/06/kilimanjaro-300x161.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">El hombre de prodigiosa verborrea sube los 5.895 metros del Kilimanjaro y en la cima siente la imperiosa necesidad de contárselo a alguien. Contarle, por ejemplo, lo mucho que ha esperado este momento desde que empezó a hacer los preparativos hasta que por fin se decidió; las reticencias de sus amigos y el apoyo incondicional de su esposa, a pesar de los malentendidos con su familia, que aún hoy se pregunta qué se le ha perdido a él en el extranjero, y tan alto, madre mía. Como la aventura la inició solo, solo sigue y ahora no puede evitar esta imperiosa necesidad de proclamar sus sentimientos, gritarle al mundo su proeza, que tampoco es para tirar cohetes, conste, así que decide narrarse, sin ahondar en detalles, eso cree, la experiencia vivida. Del tostón que se da, aunque al principio estuvo muy pendiente de lo que se contaba a sí mismo, descubriendo, incluso, matices en los que no había reparado hasta ese instante o que había ignorado por parecerle banales, se queda dormido y rueda montaña abajo hasta que una piqueta irregularmente clavada en la roca de una de las tiendas de un campamento base detiene su caída. Cuando la montañera pelirroja sale de su tienda y descubre que no ha sido una ráfaga del puto viento lo que ha desmontado el chiringuitro que tanto esfuerzo le había costado montar, aunque no reconocerá que ha sido facilísimo ni bajo amaneza de tortura, y que sabe que tampoco era para echar las campanas al vuelo, sino un cuerpo humano, un nosequé la conmueve. Habiendo salido un 6 de abril de su casa de Moratalaz con menos de cinco euros en el bolsillo, un bocadillo de mortadela con aceitunas y una bolsa del Carrefour con una camiseta y un jersey que nunca se pondría, con el firme propósito de encontrar al amor de su vida, allí estaba ella un 9 de septiembre, a los pies del Kilimanjaro nada menos, observando a un hombre, ligeramente descoyuntado y con magulladoras serias en las palmas de las manos y el cogote, caído del cielo. La montañera pelirroja está deseando llamar a su hermana para contárselo, a la muy puerca y envidiosa, pero sabe que la cobertura es nula o inexistente.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2013/06/13/cobertura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>575</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Se acabó la Fanta y la fantasía</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2012/06/01/se-acabo-la-fanta-y-la-fantasia/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2012/06/01/se-acabo-la-fanta-y-la-fantasia/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Jun 2012 19:11:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Ripalda</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Microrrelatos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[apellido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[geiperman]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[insípido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[padre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pánfilo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/marcosripalda/?p=255</guid>
		<description><![CDATA[A la de una a la de dos y a la de tr&#8230; fue lo último que escuchó Bernardino antes de perder el conocimiento tras resbalar con un patito de goma manco del ala que su hijo había dispuesto estratégicamente para repeler el ataque de un pez gamba de colores indeterminados que su hermana le [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><a href="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2012/06/Se-acabo-la-Fanta.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-263" title="Se acabo la Fanta" src="/marcosripalda/wp-content/uploads/sites/18/2012/06/Se-acabo-la-Fanta.jpg" alt="" width="620" height="503" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2012/06/Se-acabo-la-Fanta.jpg 620w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/18/2012/06/Se-acabo-la-Fanta-300x243.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a></p>
<p style="padding-left: 30px;">A la de una a la de dos y a la de tr&#8230; fue lo último que escuchó Bernardino antes de perder el conocimiento tras resbalar con un patito de goma manco del ala que su hijo había dispuesto estratégicamente para repeler el ataque de un pez gamba de colores indeterminados que su hermana le iba a lanzar en cuanto se descuidase el padre que sostenía en aquel momento, antes de caer fulminado, la piñata, tres vasos con Fanta y panchitos adheridos, el regalo del mayor y unas sandalias para su mujer que se había quejado del calor reinante en la sala tras disputarse con su hermana las miradas de profundo desprecio del geiperman de carne y hueso en que se había transformado de segundo a tercero de BUP el sobrino de su marido, Angelito. Hasta aquí, lo normal.<br />
Bernardino volvió en sí pocos segundos después tras arrojarle el geiperman Angelito una jarra de agua, jarra incluida, a la cara de pánfilo que se le había quedado blanco como un mantel hecho a mano por la hermanas Carmelitas en el Monasterio de Santa Terencia, monja que pasó a ser santa y luego a mejor vida. O sea, que Bernardino volvió en sí más por el impacto de la jarra que por el líquido que esta contenía, y pronunció esta misteriosa oración intrincada, algo inusual en él, que era más de respuestas cortas: &#8220;Habiendo llegado hasta aquí por la fuerza de los hechos, me gustaría comunicarle a mi familia, aprovechando el nutrido grupo que se congrega hoy en la que es, por ahora mi casa, pues dudo que pueda seguir pagándola ahora que he descubierto hace apenas unos minutos, vía sms, que mi contribución al fortalecimiento de un sistema capitalista reacio a cualquier tipo de cambio que suponga un menoscabo en las indemnizaciones millonarias que recibirán tipos con una formación impecable y una administración imperdonable al frente de entidades bancarias, ha llegado a su fin&#8221;.<br />
La cuñada fue la primera que habló, y aunque era natural de Pontevedra, donde había vivido 43 de sus 44 años, su impecable acento castizo con deje de Moratalaz pasaba inadvertido, al contrario que los dos conos de helado XL que se había implantado el verano anterior para mantener viva la llama de la pasión entre su marido y ella, que no sentía placer alguno al practicar un coito matinal insípido los martes y los jueves, pero temía desilusionar a su marido, por lo que decía ay y uy y así así con mecánica disposición, que al marido, puesto a ello, le pasaba inadvertido, y disfrutaba un poquito imaginando las caricias y perversiones que le haría el sábado por la mañana, tras el partido de paddel, la sensual Verónica, previo paso por caja en alguna tienda de lo que el denominaba, no sin cierta guasa, paseo por la calle de los abalorios y los trapitos caros.<br />
Y lo que dijo la cuñada fue lo siguiente:  &#8220;Estoy totalmente convencida de que estaremos mejor fuera, pues se ha quedado una tarde estupenda, ¿verdad?&#8221; Los familiares de Bernardino y la mayoría de los conocidos de su mujer, que eran hombres de procedencia social diversa, similar altura física y conversación insustancial, marcharon al jardín en fila india y en riguroso orden atendiendo a su segundo apellido, pues había muchos López y García de primero, lo que complicaba la operación, y pudieron constatar que se había quedado una tarde estupenda para marcharse al centro comercial y adquirir, previo intercambio monetario vía tarjeta de crédito o efectivo en billetes de 20 y 50, libros de autoayuda que les entusiasmaría ojear in situ, libros que olvidarían sin arrepentimiento alguno en cualquier estante del salón o en la mesilla de noche, debajo de un periódico dominical en el que un joven y prometedor columnista advertía, con una prosa elegante y certera, que los excesos derrochadores a los que nos estábamos todos acostumbrando, él incluido, tendrían una consecuencia devastadora a medio plazo para la economía, empezando por él mismo, que al final de esa semana tendría que marcharse a buscar un nuevo trabajo o quedarse en el que estaba y hacerlo gratis hasta que escampase la crisis, y que, según sus cálculos, le cogería con 55 años recién cumplidos y la previsión de una crisis mucho peor que la anterior a la vuelta de la esquina.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/marcosripalda/2012/06/01/se-acabo-la-fanta-y-la-fantasia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>255</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
