{"id":83,"date":"2012-03-09T20:49:41","date_gmt":"2012-03-09T20:49:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/marcosripalda\/?p=83"},"modified":"2012-03-09T20:49:41","modified_gmt":"2012-03-09T20:49:41","slug":"caperucira-redux-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/marcosripalda\/2012\/03\/09\/caperucira-redux-parte-i\/","title":{"rendered":"Caperucira Redux (Parte I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px;\"><a href=\"\/marcosripalda\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2012\/02\/caperucita-redux-I.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-129\" title=\"caperucita redux I\" src=\"\/marcosripalda\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2012\/02\/caperucita-redux-I.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2012\/02\/caperucita-redux-I.jpg 620w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2012\/02\/caperucita-redux-I-300x188.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">El le\u00f1ador sale de la caba\u00f1a triunfante. Qu\u00e9 agradecida estuvo la ni\u00f1a, qu\u00e9 dedicaci\u00f3n, y eso que estaba la abuela delante. Al le\u00f1ador le han alegrado el d\u00eda. Ahora comprende la fijaci\u00f3n del lobo con la criatura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">El le\u00f1ador se dirige a su chocita, amueblada con gusto, eso s\u00ed, y cuando llega se pone a ver una pel\u00edcula de motoristas asesinos y se duerme, que la tarde ha sido muy intensa. Pero la cabezadita le va durar m\u00e1s bien poco, que est\u00e1n llamando a la puerta y es Caperucita. Qu\u00e9 querr\u00e1 esta ahora, se pregunta, mirando por la mirilla. Caperucita vuelve a llamar y el le\u00f1ador dice que ya va. Caperucita se ha quitado la capa roja y lleva un conjunto falda-cintur\u00f3n y camiseta apretadita que al le\u00f1ador no le disgusta por la cara que pone. Pero, qu\u00e9 haces por aqu\u00ed, ni\u00f1a. Caperucita no contesta, se limita a poner cara de t\u00fa-qu\u00e9-crees y entra en la chocita del le\u00f1ador.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">A la ma\u00f1ana siguiente, la madre de Caperucita telefonea a la abuela para saber si Caperucita ha dormido all\u00ed. La abuela le cuenta la historia del lobo y de c\u00f3mo, gracias al le\u00f1ador, lograron salvar sus vidas. Pero no sabe d\u00f3nde puede haber pasado la noche la ni\u00f1a, aunque sospecha que, aprovechando la coyuntura, ha ido a darle las gracias al le\u00f1ador, y se ha quedado en la casa de este porque se le hac\u00eda tarde y ya se sabe que por la noche no es conveniente que una ni\u00f1a ande sola por aquellos parajes. La madre cuelga el tel\u00e9fono y busca en la gu\u00eda el n\u00famero del le\u00f1ador. S\u00ed, est\u00e1 aqu\u00ed, se\u00f1ora, oye al otro lado de la l\u00ednea, ya sabe que por la noche es peligroso andar sola por el bosque, aunque escarmentado el lobo no ten\u00eda que temer nada, pero por si acaso, ya sabe, mejor no arriesgarse. La madre le da las gracias y le invita a cenar esa noche. El le\u00f1ador acepta encantado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">El le\u00f1ador se ha puesto elegante para la ocasi\u00f3n, quiere causar buena impresi\u00f3n ante la madre de Caperucita ahora que ha decidido casarse con ella, con la ni\u00f1a. La noche pasada con Caperucita le ha hecho pensar que est\u00e1 muy solo y que la compa\u00f1\u00eda de una menor le har\u00eda muy feliz. Adem\u00e1s siempre ha querido tener hijos y Caperucita parece querer lo mismo, por eso est\u00e1 tan nerviosa cuando la madre sirve el primer plato.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La madre de Caperucita ha estado fij\u00e1ndose en c\u00f3mo su hija miraba embobada al le\u00f1ador. Esta, se ha dicho la madre mientras serv\u00eda el segundo plato, ha gozado de los favores del le\u00f1ador, que no est\u00e1 nada mal, por cierto. En los postres la madre se adelanta a la petici\u00f3n formal del le\u00f1ador. Y d\u00edgame, le\u00f1ador, se ha acostado usted con mi hija. El le\u00f1ador no le niega que siente atracci\u00f3n por su hija, que le gustar\u00eda fundar una familia. Pues va a ser que no, le interrumpe la madre. Yo quiero que Caperucita se case con un arquitecto o un m\u00e9dico. Caperucita se levanta de la silla y se abraza al le\u00f1ador de sus ojos, una expresi\u00f3n que, moldeada para la situaci\u00f3n, oy\u00f3 en un telefilme. No puedes hacernos esto, mam\u00e1, porque yo le quiero. Qu\u00e9 sabr\u00e1s t\u00fa lo que es querer si tienes once a\u00f1os, le grita la madre. El le\u00f1ador debe reconocer, ante la fuerza de los hechos, que la madre tiene raz\u00f3n. \u00c9l, un le\u00f1ador cualquiera, no tiene nada que ofrecerle y, sin embargo, un arquitecto o un m\u00e9dico, qu\u00e9 no le dar\u00eda un hombre cualificado, con estudios superiores, una casa en la playa, una vida sin sobresaltos, como Dios manda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La madre ha acompa\u00f1ado al le\u00f1ador hasta la puerta. No se preocupe, le dice al le\u00f1ador, ya se le pasar\u00e1, tiene toda la vida por delante. El le\u00f1ador asiente y se marcha cabizbajo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">[<em>Este relato se public\u00f3 originalmente en<\/em><a title=\"Caperucita Redux\" href=\"http:\/\/www.plataforma21.com\/99_contraportada\/relatos\/caperucita_redux.htm\"> plataforma21.com<\/a><em>. Algunos fragmentos ha sido modificados con la intenci\u00f3n de mejorar el original.<\/em>]<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El le\u00f1ador sale de la caba\u00f1a triunfante. Qu\u00e9 agradecida estuvo la ni\u00f1a, qu\u00e9 dedicaci\u00f3n, y eso que estaba la abuela delante. Al le\u00f1ador le han alegrado el d\u00eda. Ahora comprende la fijaci\u00f3n del lobo con la criatura. 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