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	<title>LA LUCIDEZ TOLERANTE DE MICHEL DE MONTAIGNE | Más allá de la noticia - Blogs hoy.es</title>
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	<description>Blog de Filosofía - Comunidad Hoy.es</description>
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		<title>LA LUCIDEZ TOLERANTE DE MICHEL DE MONTAIGNE | Más allá de la noticia - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Jan 2015 10:27:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biografías mínimas]]></category>
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		<description><![CDATA[    El escepticismo y la sospecha de que la verdad no era tan inmutable y eterna como algunos profetizaban, ha atravesado la historia del pensamiento como una corriente subterránea que ha revitalizado con sus dudas la lucidez y el pensamiento crítico, como una advertencia y una sugerencia a la soberbia y a la falta [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p> </p>
<p>El escepticismo y la sospecha de que la verdad no era tan inmutable y eterna como algunos profetizaban, ha atravesado la historia del pensamiento como una corriente subterránea que ha revitalizado con sus dudas la lucidez y el pensamiento crítico, como una advertencia y una sugerencia a la soberbia y a la falta de rigor epistemológico de los sistemas dogmáticos.</p>
<p>A mediados del siglo V antes de nuestra era, en la antigua Grecia, <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Prot%C3%A1goras" target="_blank">Protágoras</a></strong> y <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gorgias" target="_blank">Gorgias</a></strong> pusieron el dedo en la llaga de la verdad universal socrática y expresaron sus dudas con respecto a la posibilidad de un conocimiento seguro, permanente y absoluto sobre el ser.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Esa misma mirada indagadora y perspicaz, llena de matices, continúa a lo largo del tiempo, aunque con muchas dificultades, debido a la intolerancia de los sistemas dogmáticos dominantes y a la persecución de todo pensamiento que no sea alabanza,  loa y mimesis de las creencias e ideologías vigentes o hegemónicas. El disenso es perseguido, torturado y condenado al silencio o a la hoguera.</p>
<p>Pero es difícil silenciar para siempre la curiosidad humana, y cuando las circunstancias se vuelven propicias, esa corriente subterránea vuelve a subir a la superficie y a plantear sus dudas, sus preguntas y sus críticas, indispensables para mantener la salud y el vigor del pensamiento.</p>
<p>Este pensamiento furtivo, por tanto, es imposible de silenciar y prosigue su trayectoria en la Francia del siglo XVI con <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_de_Montaigne" target="_blank">Michel de Montaigne</a></strong>, que nace cerca de <strong>Burdeos</strong>, ciudad de la que su padre, Pierre Eyquen, fue alcalde y en la que, con el tiempo, él también llegó a desempeñar ese cargo. Michel nace en 1533 en una familia de ascendencia judeo-portuguesa y de raíces españolas, pues su madre desciende de los López de Villanueva, judíos españoles aragoneses perseguidos, condenados y quemados en su día por la <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inquisici%C3%B3n" target="_blank">Inquisición</a></strong>.<br>
<a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2015/01/Michel_de_Montaigne.jpg"><img loading="lazy" class="alignright  wp-image-280" title="Michel_de_Montaigne" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2015/01/Michel_de_Montaigne.jpg" alt="" width="300" height="327" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2015/01/Michel_de_Montaigne.jpg 375w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2015/01/Michel_de_Montaigne-275x300.jpg 275w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px"></a><br>
Su educación fue liberal y humanista y a los ocho años aprendió latín, empeño de su padre, que le proporcionó un preceptor con el que sólo podía comunicarse en esa lengua.</p>
<p>Se graduó en derecho y llegó a ser magistrado en los tribunales de Burdeos, experiencia que, al parecer, no le proporcionó un buen concepto sobre la manera de impartir justicia.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Admirador, entre otros, de <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Virgilio" target="_blank">Virgilio</a></strong>, <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%A9neca" target="_blank">Séneca</a></strong> o <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3crates" target="_blank">Sócrates</a></strong>,  fue un humanista que tomó al hombre como objeto de estudio en su principal trabajo, los <strong><em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ensayos_(Montaigne)" target="_blank">Ensayos</a></em></strong>, que los inició en 1571, a la edad de 38 años, cuando se retiró a su castillo. El proyecto de Montaigne era mostrarse sin máscaras, superar los artificios para desvelar su yo más íntimo en su esencial desnudez.</p>
<p>Junto con <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_S%C3%A1nchez_el_Esc%C3%A9ptico" target="_blank">Francisco Sánchez</a></strong>, fue el principal defensor del <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escepticismo" target="_blank">escepticismo</a></strong> en el <strong>Renacimiento</strong> tardío. También fue un crítico sagaz de la cultura, de la ciencia y de la religión de la época que vivió, hasta el punto de que llegó a considerar la propia idea de certeza como algo innecesario. Su influjo fue colosal en la literatura francesa, occidental y mundial, como creador del género conocido como <strong>Ensayo</strong>.</p>
<p>Durante la época de las guerras de religión, Montaigne, católico él mismo, pero con dos hermanos protestantes, trató de ser un moderador y contemporizar con los dos bandos enfrentados. Tanto el católico <strong>Enrique III</strong> como el protestante <strong>Enrique IV</strong> mostraron su respeto por el pensador. De 1580 a 1581, realizó una serie de viajes por Francia, Alemania, Austria, Suiza e Italia, llevando un diario detallado en el que describió episodios variados y anotó las diferencias entre las regiones que atravesaba. Este escrito se publicó en 1774, con el título <strong><em>Diario de viaje</em></strong>.</p>
<p>Montaigne muestra su aversión por la violencia y por los conflictos fratricidas entre católicos y protestantes, también entre güelfos y gibelinos, cuyo conflicto medieval se agudizó durante su época. Para Montaigne, y en la obligación de escoger bando, es preferible siempre privilegiar la reserva escéptica como respuesta al fanatismo.</p>
<p>Montaigne continuó extendiendo y revisando sus <em>Ensayos</em> hasta su muerte, que le llegó en 1592 en el castillo de su nombre, en cuyas vigas del techo hizo grabar sus citas favoritas. El lema, mote o divisa de su casa era «<em>Que sais-je?</em>» («<em>¿Qué sé yo?</em>» o «<em>¿Yo qué sé?</em>»), y mandó acuñar con este lema una medalla con una balanza cuyos dos platos se hallaban en equilibrio.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p align="right"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p> </p>
</body></html>
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