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	<title>Más allá de la noticiaigualdad &#8211; Más allá de la noticia</title>
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		<title>En busca de la justicia social y la igualdad</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Apr 2013 09:00:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Aforismos]]></category>
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		<description><![CDATA[“La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse” JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712 – 1778) &#160; “De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades” KARL MARX (1818 – 1883) &#160; &#160; La [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>“<em>La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse</em>”</strong></p>
<p align="right"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Rousseau" target="_blank">JEAN-JACQUES ROUSSEAU </a>(1712 – 1778)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>“<em>De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades</em>”</strong></p>
<p align="right"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Karl_Marx" target="_blank">KARL MARX</a> (1818 – 1883)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La solidaridad ha devenido en la actualidad un valor primordial y necesario para poder llevar a cabo el concepto de igualdad</strong>, una de las invenciones más positivas del último siglo, y plasmarlo en la construcción de una sociedad más equitativa, sobre todo cuando se hace patente que la riqueza, la discriminación o las diferencias de carácter social, económicas o políticas, cuando son excesivas, no son fruto de la naturaleza de las cosas, sino producto del acontecer humano, de sus ideologías, creencias y prejuicios, o de sus arbitrariedades y desmanes, perpetrados a lo largo de la historia, y que hoy podemos seguir contemplando en directo gracias a los medios de comunicación, que nos muestran a diario de qué modo la corrupción y la violencia alteran el orden de las cosas, enriqueciendo a los corruptos y a los que no tienen escrúpulos y empobreciendo a gran número de ciudadanos que, además, ven mermadas sus posibilidades sociales, educativas o sanitarias. <a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blogfilo2.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-96" title="DOCU_GRUPO" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blogfilo2.jpg" alt="" width="273" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blogfilo2.jpg 550w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blogfilo2-274x300.jpg 274w" sizes="(max-width: 273px) 100vw, 273px" /></a></p>
<p>Puesto que las sociedades injustas o desiguales se han construido en ese <strong>devenir histórico</strong>, será a través del perfeccionamiento de ese devenir, de la mejor organización política y social, el modo como se deben paliar las consecuencias indebidas, inmorales e injustificadas que han dado lugar a modos de producción y de convivencia que están más cerca de la animalidad depredadora que de la cooperación humana.</p>
<p><strong>El exceso de riqueza provoca inevitablemente un desmedido poder de unos hombres sobre otros</strong>, de unos Estados sobre otros, y esta desproporción no puede cimentar las adecuadas relaciones equitativas necesarias para la convivencia en sociedades que queremos llamar civilizadas y culturalmente avanzadas, que son las que tienen que proteger y ayudar a las más empobrecidas para que éstas puedan salir de ese estado al que han sido conducidas, muy probablemente, por las acciones indebidas y violentas, coloniales o de conquista, por aquellas otras que disfrutan de un bienestar y <strong>una riqueza desmesurados logrados por la fuerza, la trampa, el engaño o la corrupción</strong>.</p>
<p><strong>La opulencia que puede esclavizar y la pobreza que no puede impedir ser esclavizada son extremos que hay que evitar</strong>, al modo aristotélico, y que Rousseau nos recuerda en este aforismo. El ginebrino alertó sobre el origen de la desigualdad entre los hombres, que él situó en la propiedad privada, testigo que Marx recogió para hacer del pensamiento algo más que mera contemplación e interpretación de lo ya ido, y entendiendo la praxis como el modo, teórico y práctico, en que los hombres deben pensar y transformar el mundo en que viven, procurando que en él se materialicen la <strong>justicia social y la igualdad</strong>, pues difícilmente podremos vivir en paz mientras existan individuos que habitan en la miseria, en la ignorancia, en la servidumbre y el miedo.</p>
<p>La frase de Karl Marx, o de <a href="http://http://es.wikipedia.org/wiki/Piotr_Kropotkin" target="_blank">Piotr Kropotkin</a>, según otros, viene a poner el dedo en la <strong>llaga de la solidaridad</strong>. Cada cual tendrá que aportar en la medida de sus capacidades para que otros puedan recibir lo que necesitan, y todo ello con la garantía de un sistema político que asegure el cumplimiento de estas premisas, necesarias, sin duda, para que se dé la justicia y que ésta no dependa del capricho o las arbitrariedades de aquellos que posean los medios para paliar las penurias y las carencias de los otros, sino que sea requisito imprescindible de la coexistencia entre iguales y avalada por las leyes. <strong>De otro modo estaremos hablando de limosnas, beneficencias y caridades, de parches y de remiendos que, en definitiva, más que paliar las injusticias y las desigualdades, fomentarán su continuidad y su permanencia en un estado de cosas conformista y resignado que mantendrá los egoísmos ilegítimos</strong>, es decir, aquellos que preferirán el beneficio y el provecho propios aunque causen males, desgracias, carencias y sufrimientos ajenos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p style="text-align: right;">
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		<title>Ceremonia del descaro</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Feb 2013 12:32:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Reflexión y Crítica]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>La <strong>erosión del sistema democrático</strong> se origina principalmente por la <strong>corrupción</strong> de los que deberían ser, precisamente, los encargados de impedirla y perseguirla. Cuando la vida pública está teñida de un hedor persistente que salpica familias enteras, como los <strong>Pujol</strong>; cuando hay más de 300 políticos implicados en casos de corrupciones o corruptelas; cuando los partidos políticos no saben, no quieren o no pueden salir de ese lodazal que alarga su <strong>sombra de sospecha</strong> hasta el gobierno de la nación; cuando <strong>incluso la familia real</strong> chapotea en ese fango que mancha y amenaza con convertirse en práctica cotidiana, algo está realmente podrido en los tiempos que vivimos y puede infectar, si no lo ha hecho ya, la médula del tejido social y las esperanzas de los ciudadanos.</p>
<div id="attachment_73" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/02/dineroblog.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-73" loading="lazy" class="size-medium wp-image-73" title="Decir corrupción es decir enfermedad" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/02/dineroblog.jpg" alt="Decir corrupción es decir enfermedad" width="300" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/02/dineroblog.jpg 580w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/02/dineroblog-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/02/dineroblog-300x300.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-73" class="wp-caption-text">Decir corrupción es decir enfermedad</p></div>
<p><strong>Decir corrupción es decir enfermedad</strong>, cáncer que se propaga como un virus que menoscaba la resistencia y la salud de las convicciones democráticas y amenaza sus valores y sus principios, minando la confianza y las expectativas depositadas por los ciudadanos en un sistema que debería velar, sobre todo, por sus derechos y libertades y garantizar la mejora paulatina del mismo a través de una sociedad más igualitaria y más justa en la que nadie pueda ser desposeído de aquello que le pertenece, alterando las reglas de juego que entre todos hemos establecido: <strong>que lo público, al ser de todos, nunca debería transitar hacia manos privadas</strong>, gobierne quien gobierne, porque ese patrimonio constituye el aval necesario para que el sistema perdure y se afiance en los valores que lo constituyen.</p>
<p>No debería haber perdón ni olvido; es decir, <strong>no deberían prescribir los delitos</strong> para aquellos que de manera tan despreocupada y alegre dilapidan un patrimonio social y político que se ha tardado mucho tiempo en consolidar y que ha costado <strong>sudor, sangre y lágrimas</strong> a muchos seres humanos que han puesto su esfuerzo y su vida al servicio de un ideal democrático en el que se pueda habitar con garantías de que en él pervivan y se perfeccionen <strong>valores como la honradez, la solidaridad y la igualdad de derechos y oportunidades para todos</strong>.</p>
<p>No sé si es la tan repetida <strong>crisis</strong> o un mal contagioso de raíz ideológica y especulativa lo que se está expandiendo como la pólvora por una sociedad cada vez más desprotegida y más desencantada, pero el caso es que<strong> es raro el día en que no escuchamos una noticia de despidos o cierre de empresas</strong>, con el consiguiente perjuicio para aquellos que ven desaparecer su fuente de ingresos y, por tanto, su garantía de una vida digna.</p>
<p>En paralelo, sin embargo, asistimos igualmente casi a diario a las noticias que nos informan de la<strong> sangría de dineros públicos que vuelan a bolsillos privados</strong>, en una ceremonia del descaro, la poca vergüenza y la desfachatez de aquellos que se postularon en su día para el servicio de la comunidad y que se han dedicado a servir a sus propios intereses, alterando las leyes de la equidad y de la justicia esenciales para construir sociedades cada vez más habitables e igualitarias.</p>
<p><strong>La corrupción y el paro</strong> constituyen hoy las dos coordenadas en las que se desenvuelve el día a día de la noticia y la cotidianeidad, como un maná que alimenta la decepción y el pesimismo de una sociedad desmantelada en lo público y arruinada en lo moral y que apenas tiene fuerzas para otear el horizonte en busca de un porvenir sin hipotecas ni gravámenes imposibles de sortear y de políticos que defiendan con convicción y con valentía el bien común, en un territorio de la avaricia que hoy por hoy, amenaza con extenderse sin límites, si nadie lo remedia y corta de raíz esta hemorragia de la desvergüenza y de la desfachatez.</p>
<p>Una y otra vez se afirma que con la crisis que nos asola <strong>no hay dinero</strong>, y con esa disculpa, gobernantes y empresarios tienen la coartada perfecta para recortar no solo los sueldos y las ilusiones de los ciudadanos, sino sus derechos y sus libertades, que día a día van mermando tanto como el contenido de sus bolsillos y de sus ahorros, cada vez más magros, mientras contemplan atónitos como se protege o se salva a los especuladores y a los bancos de sus propios abusos y desafueros y, por otra parte, observan atónitos con que facilidad y rapidez se evaporan las perspectivas de futuro de aquellos que solo tienen su trabajo, si no lo han perdido ya, para poder seguir viviendo.</p>
<p><strong>Dicen que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Michael_Jordan" target="_blank">Michael Jordan</a> gana más dinero con la marca Niké que todos los obreros de Niké en Malasia juntos</strong>. Es posible que esta afirmación se acerque bastante a la realidad, y que no sea precisamente una excepción, lo que demuestra una vez más el extraño concepto de humanidad y de justicia que tenemos los que decimos pertenecer a esa especie que hemos definido como animal racional, y que a veces nos parece que tiene más de lo primero que de lo segundo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>El velo de la ignorancia, de John Rawls</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Jan 2013 11:59:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biografías mínimas]]></category>
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		<description><![CDATA[John Bordley Rawls nació en Baltimore en 1921 y falleció en Lexington, Massachusetts, en noviembre de 2002. Fue un filósofo que reflexionó básicamente sobre cuestiones morales y políticas. Se educó en Princeton y enseñó allí desde 1950 a 1952 y en Cornell desde 1953 a 1959, así como en el Instituto de Tecnología de Massachusetts desde [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Rawls" target="_blank"><strong>John Bordley Rawls</strong></a> nació en Baltimore en 1921 y falleció en Lexington, Massachusetts, en noviembre de 2002. Fue un filósofo que reflexionó básicamente sobre <strong>cuestiones morales y políticas</strong>.</p>
<p>Se educó en Princeton y enseñó allí desde 1950 a 1952 y en Cornell desde 1953 a 1959, así como en el Instituto de Tecnología de Massachusetts desde 1960 a 1962, antes de ser profesor de filosofía en Harvard.</p>
<p>En <a href="http://www.casadellibro.com/libro-teoria-de-la-justicia/9789681646226/672833" target="_blank"><strong><em>Teoría de la Justicia</em></strong></a> (1971), quizás su publicación más emblemática y conocida y punto de partida de su pensamiento más original, Rawls trata de desarrollar una concepción de la justicia adecuada a una sociedad democrática y rechaza la afirmación de que la justicia utilitarista sea la que produzca el mayor bien para el mayor número. <strong>Afirma que la justicia se encuentra en aquellos actos que tratan a las personas de manera equitativa</strong>.</p>
<p>Él considera, por otra parte, que el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Utilitarismo" target="_blank"><strong>utilitarismo</strong></a> maximiza la importancia de la felicidad general y no protege suficientemente la <strong>libertad</strong> (¿libertad de qué, libertad para qué?), la <strong>igualdad</strong> (¿igualdad en qué?) o los <strong>valores democráticos liberales</strong>.</p>
<p>Después de <strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Locke" target="_blank">John Locke</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Jacques_Rousseau" target="_blank">Jean Jacques Rousseau</a> e <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inmanuel_Kant" target="_blank">Inmanuel Kant</a></strong>, Rawls hizo un nuevo llamamiento a la idea de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Contrato_social" target="_blank"><strong><em>contrato social</em></strong></a> donde la justicia se represente como el resultado de un hipotético acuerdo libre entre personas que actúen desde una posición de igualdad de derechos. Para asegurar una solución justa establece como principio de la justicia los preceptos que las personas libres y racionales acepten en una posición inicial de igualdad, mediante la imposición de lo que él denominó un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Velo_de_la_ignorancia#El_velo_de_la_ignorancia" target="_blank"><strong><em>velo de ignorancia</em></strong></a>.</p>
<p>En esa situación hipotética, se llega a un acuerdo en circunstancias tales que no se sabe bien qué posición ocupará cada uno en la estructura social. Así, deliberando tras ese velo de ignorancia, determinan las personas sus derechos y sus deberes.</p>
<p>Desde esa <em>posición original</em> <strong>sostiene Rawls la libertad de las personas de acuerdo con una concepción liberal-igualitaria de la <em>justicia como imparcialidad</em></strong>, concepto que comprende dos principios: (1) algunas libertades básicas, como la libertad de pensamiento y de asociación, son tan importantes que prevalecen sobre otros valores sociales, tales como la mejora de la eficiencia económica (lo que proporciona un interesante punto de reflexión en la situación de crisis actual y el horizonte desde el que se deben tomar algunas decisiones) y (2) los valores deben ser abiertos a todos, puestos en condiciones de igualdad de oportunidades.</p>
<p>En trabajos posteriores Rawls amplía y modifica su trabajo.</p>
<p style="text-align: center;">Otras publicaciones suyas son <em>Liberalismo político</em> (1993), <em>La Ley</em><em> de los Pueblos</em> (1999), <em>Conferencias sobre la Historia de la Filosofía Moral </em>(2000) o <em>Justicia como equidad</em> (2001).</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/01/teoria.jpg"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-60 aligncenter" title="Teoría de la justicia" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/01/teoria.jpg" alt="Teoría de la justicia" width="460" height="694" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/01/teoria.jpg 460w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/01/teoria-199x300.jpg 199w" sizes="(max-width: 460px) 100vw, 460px" /></a></p>
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