<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Más allá de la noticiaSócrates &#8211; Más allá de la noticia</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/tag/socrates/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia</link>
	<description>Blog de Filosofía - Comunidad Hoy.es</description>
	<lastBuildDate>Tue, 25 May 2021 17:59:27 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>LÍMITES DEL CONOCIMIENTO</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/11/06/limites-del-conocimiento/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/11/06/limites-del-conocimiento/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2014 19:03:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Aforismos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Atenas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Confucio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Delfos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[límites del conocimiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=268</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#160; “Yo sólo sé que no sé nada.”. SÓCRATES (-470 a- 399. Filósofo griego.) &#160; &#160; “Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.”. &#160; CONFUCIO (Filósofo chino. –551 a– 478) &#160; COMENTARIO: &#160; La afirmación socrática es probable que [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“<em>Yo sólo sé que no sé nada</em>.”.</p>
<p align="right">SÓCRATES (-470 a- 399. Filósofo griego.)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“<em>Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber</em>.”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right">CONFUCIO (Filósofo chino. –551 a– 478)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">COMENTARIO</span>:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La afirmación socrática es probable que sea de las más conocidas y repetidas de nuestra cultura occidental, e ilustra la anécdota que se cuenta del amigo de <strong>Sócrates</strong>, <strong>Querefonte</strong>, que fue a consultar al oráculo de <strong>Delfos</strong> para preguntarle cuál era el hombre más sabio de Grecia. El oráculo le contestó, a su manera, que era Sócrates, y cuando Querefonte le comunica la respuesta a su amigo, éste inicia una indagación dialéctica por las calles y plazas de <strong>Atenas</strong>, investigación incómoda para muchos, con la finalidad de comprender el por qué de tal afirmación, y llega a la conclusión, después de dialogar con unos y con otros, de que él es el más sabio porque sabe que no sabe, y los demás no lo saben, no tienen conciencia de su ignorancia.</p>
<p>La afirmación del sabio chino, anterior a Sócrates, es muy parecida a la de éste y abunda sobre lo mismo, sobre los límites del conocimiento. Saber qué se sabe o qué no se sabe es crucial para poder avanzar en el conocimiento de la realidad y de uno mismo, que son objetivos primordiales de la filosofía.</p>
<p>Pero para la construcción de un conocimiento válido no basta la intuición o la mera ocurrencia, aunque puedan ser el detonante del proceso del pensar, sino que se necesita de la disciplina y del rigor, del método.</p>
<p>La búsqueda de las definiciones universales y la dialéctica fueron, en el caso del pensador ateniense, los elementos, según él indispensables, para poder levantar el edificio seguro del saber.</p>
<p>Tanto uno como otro pensador insistieron en las responsabilidades sociales y morales del hombre, quizás convencidos de la necesidad de organizar y estructurar de modo adecuado la convivencia y las relaciones entre los seres humanos en lo que ya se podía intuir que era el futuro: habitar las ciudades, que se iban perfilando como el modelo social idóneo para conseguir seguridad, bienestar, beneficios y conocimientos.</p>
<p>Los límites del saber y de la razón, sin embargo, nacieron con pretensión científica en la modernidad y en Occidente, sobre todo con el empirismo y su manera de entender el conocimiento como un camino que se inicia a través de los sentidos y de la observación, enemiga de todo innatismo y de toda idea que se crea ya presente en el alma humana o en la conciencia y que sea determinante de todo saber. Que nada hay en el entendimiento que no haya pasado antes por la sensibilidad, era la consigna de estos pensadores, que pusieron las bases de un conocimiento racional, científico y riguroso, enemigo de patrañas, falacias y cuentos teológicos y míticos que acompañaban al ser humano desde sus más tenebrosas cavernas de ignorancias y miedos ante lo que era o parecía inexplicable en aquellos momentos de oscuridad.</p>
<p>Tener claro lo que se sabe y lo que no, y aquello de lo que puede alcanzarse algún conocimiento o certeza y lo que es fruto de nuestras creencias, imaginación o fantasía, forma parte de la distinción entre diferentes discursos que forman parte de la creatividad humana. Distinguirlos y separarlos es garantía no sólo de la verdad de nuestras afirmaciones y descubrimientos, de su consolidación y también de su provisionalidad, sino de la claridad necesaria para entenderlos en su devenir y evitar así, en la medida de lo posible, la confusión y la mezcla de discursos, así como la neblina que muchos se empeñan en extender sobre ellos y que es caldo de cultivo de fantasmagorías, imprecisiones, falacias y todo tipo de afirmaciones y fanatismos que tienen que ver más con creencias, fantasías y deseos que con el verdadero conocimiento o con la búsqueda de las verdades verosímiles que dan sentido, o desvelan su sinsentido, al mundo que habitamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right">       Por Joaquín Paredes Solís</p>
<p align="right">2014.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/11/06/limites-del-conocimiento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>268</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>David Hume, el escocés ilustrado</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/07/14/david-hume-el-escoces-ilustrado/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/07/14/david-hume-el-escoces-ilustrado/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Jul 2014 10:15:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biografías mínimas]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Bacon]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Berkeley]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Edimburgo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[empirismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ensayos de moral y política]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Historia de Inglaterra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Hume]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Investigación sobre el entendimiento humano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[James Boswell]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Locke]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Lord Hetford]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ockham]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[París]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Platón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rousseau]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tratado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tratado de la naturaleza humana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Voltaire]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=251</guid>
		<description><![CDATA[Es posible que si no hubiera sido por la mirada atenta y el convencimiento de los empiristas de que la sensibilidad desempeñaba un papel importante en la adquisición del conocimiento, todavía estaríamos denostando los sentidos como fuente de errores y pecados y negando el camino más importante para la adquisición de la información que los [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">Es posible que si no hubiera sido por la mirada atenta y el convencimiento de los empiristas de que la sensibilidad desempeñaba un papel importante en la adquisición del conocimiento, todavía estaríamos denostando los sentidos como fuente de errores y pecados y negando el camino más importante para la adquisición de la información que los hombres poseen, de las fuentes que nos proporcionan los datos que hacen posible el juego mental, la comparación, el análisis o la relación entre ellos. <strong>Los empiristas, con su carácter práctico, nos obligaron a considerar los sentidos como fuente inicial de información, de captación de imágenes, datos, referencias y detalles necesarios para hacernos una idea del mundo que nos rodeaba y de nosotros mismos.</strong></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_de_Ockham" target="_blank">Ockham</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francis_Bacon" target="_blank">Bacon</a> como precedentes, y más tarde <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Locke" target="_blank">Locke</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_Berkeley" target="_blank">Berkeley</a> y Hume, entre otros, nos obligaron a desviar la mirada de la razón, que era unidimensional y todopoderosa desde Sócrates y Platón, hacia la sensibilidad, y nos mostraron que no puede haber ideas si antes no hemos tenido sensaciones e impresiones de las cosas. </span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">El escocés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/David_Hume" target="_blank">David Hume</a> es quizás el representante más genuino y más conocido de este movimiento empirista. Nacido el 7 de mayo de 1711 en la ciudad de Edimburgo, donde murió en 1776, este filósofo, economista e historiador escocés es una de las figuras más importantes de la filosofía occidental y de la ilustración del siglo XVIII.</span></span></strong></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">Hume afirmó que el conocimiento deriva, en última instancia, de la experiencia sensible y que sin ella no se lograría saber alguno acerca de lo real. Según él, nuestras percepciones pueden dividirse en dos categorías: impresiones e ideas, que son definidas en su obra </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em><strong>Investigación sobre el entendimiento humano</strong></em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">, del siguiente modo: “</span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em>Con el término impresión me refiero a nuestras más vívidas percepciones, cuando oímos, vemos, sentimos, amamos, odiamos o deseamos. Y las impresiones se distinguen de las ideas, que son impresiones menos vívidas de las que somos conscientes, cuando reflexionamos sobre alguna de las sensaciones anteriormente mencionadas</em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">”. Más adelante, en la misma obra, precisa el concepto de idea: “</span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em>Proposición que no parece admitir muchas disputas es que todas nuestras ideas no son nada excepto copias de nuestras impresiones; o, en otras palabras, que nos resulta imposible pensar en nada que no hayamos sentido con anterioridad, mediante nuestros sentidos externos o internos</em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">”. En la medida, pues, en que no tengamos el referente que proporcionan las impresiones, las ideas que formamos en nuestro entendimiento son falsas ideas, o no valen para construir un conocimiento cierto sobre lo que es real. De aquello que no percibimos aquí y ahora no podemos afirmar con seguridad que sea cierto. <strong>Esto constituye un aspecto importante del escepticismo de David Hume, pues equivale a decir que no podemos tener la certeza de que ideas como Dios, el alma o el yo y el mundo, las tres substancias cartesianas, existan, si no podemos señalar la impresión de la cual derivan.</strong></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">En 1734 Hume se traslada a La Flèche, en Anjou, Francia, y en los años que estuvo allí diseñó su plan de vida, basado en la frugalidad, para poder mantener así su independencia, considerando todas las cosas prescindibles excepto la mejoría de su talento para la literatura. Todo un ejemplo para los políticos y creadores de hoy, más ocupados e interesados en medrar que en mantener su autonomía moral, artística, intelectual o política.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">En La Flèche completó, a la edad de 26 años, su </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em><strong>Tratado de la naturaleza humana</strong></em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"> (1776), que hoy se considera su trabajo más importante.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">Tras la publicación de sus </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em><strong>Ensayos de moral y política</strong></em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">, solicitó una cátedra de ética y psicología en la Universidad de Edimburgo, pero fue rechazado.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">Durante la rebelión Jacobita fue tutor del marqués de Annandale y fue entonces cuando inició su gran trabajo como historiador, la </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em><strong>Historia de Inglaterra</strong></em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">, obra publicada entre 1754 y 1762 en seis volúmenes y que alcanzaría el éxito que no tuvo con el </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><strong>Tratado</strong></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><strong>Aunque David Hume fue acusado de herejía, sus amigos le defendieron alegando que al ser ateo estaba fuera de la jurisdicción de la iglesia de Escocia. Pero a pesar de que fue absuelto, y posiblemente debido a la oposición de Thomas Reid de Aberdeen, que criticó su metafísica desde el cristianismo, le fue denegada también la cátedra de filosofía de la Universidad de Glasgow.</strong><a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2014/07/images.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-252" title="images" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2014/07/images.jpg" alt="" width="188" height="267" /></a></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">En su ensayo </span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><em><strong>De la superstición y la religión</strong></em></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;">, Hume estableció las bases del pensamiento laico, aunque por los peligros que suponía en la época expresarse abiertamente contra las creencias religiosas, Hume siguió la práctica habitual de expresar sus opiniones indirectamente, camuflando sus ideas a través de los diálogos de los personajes de sus obras.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Desde 1763 hasta 1765 Hume ejerció como secretario de Lord Hertford, en París, donde conoció a Voltaire y a Rousseau. De su estancia en París escribió: “</span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em>A menudo añoré la tosquedad de The Poker Club</em></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em> </em></span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em>de Edimburgo&#8230; para corregir y rectificar tanta exquisitez”</em></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">. Volvió a Edimburgo en 1768 y en 1770, Kant, el filósofo de Königsberg,</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"> </span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">avivó el interés por los trabajos filosóficos de Hume al declarar que le habían despertado de</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"> sus “</span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em>sueños dogmáticos”, </em></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">y desde entonces Hume gozó del reconocimiento intelectual que había perseguido durante tanto tiempo.</span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Boswell" target="_blank">James Boswell</a> visitó a Hume pocas semanas antes de su muerte, y éste le dijo que veía la vida después de la muerte como</span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"> “</span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em>el capricho más irracional”</em></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">. <strong>Hume dictó su propio epitafio:</strong></span></span><strong><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"> “</span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><em>Nacido en 1711, Muerto en 1776. Dejando a la posteridad que añada el resto”, </em></span></span></strong><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"> </span></span></span><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">que está grabado conjuntamente con el año de su fallecimiento en la tumba romana situada, como él deseaba, en la ladera este de Calton Hill, en la ciudad de Edimburgo. </span></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p style="text-align: right;" align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Por Joaquín Paredes Solís</span></span></strong></p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Calibri,sans-serif;"><span style="font-size: medium;"><br />
</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2014/07/14/david-hume-el-escoces-ilustrado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>251</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Auctoritas y potestas</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/10/22/auctoritas-y-potestas/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/10/22/auctoritas-y-potestas/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Oct 2013 11:12:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Palabra]]></category>
		<post_tag><![CDATA[amenazar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[argumentos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Autoridad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[autoritarismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[coerción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[confianza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[confusión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fiable]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fuerza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ilusionar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[infundir miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[justo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[miedo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[poder]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[potestad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[respetuoso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[síndrome de la obediencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sofistas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[temor]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=186</guid>
		<description><![CDATA[ La autoridad implica aumento de confianza en las personas con las que se entra en relación. La raíz indoeuropea ‘aug-’ (aumentar) genera el latino ‘áuctor’ (autor, significando el que hace crecer, avanzar). Del que proviene ‘autoridad’. La potestad, incluso la legal y justa, lleva consigo aumento del temor, del miedo. La palabra latina ‘potestas’ (potestad, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"> <span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"><strong>La autoridad implica aumento de confianza en las personas con las que se entra en relación. </strong>La raíz indoeuropea ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">aug</em>-’ (aumentar) genera el latino ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">áuctor</em>’ (autor, significando el que hace crecer, avanzar). Del que proviene ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em>’.<a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-187" title="DOCU_GRUPO DOCU_GRUPO" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog.jpg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog.jpg 1000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/10/autoridadblog-768x768.jpg 768w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"><strong>La potestad, incluso la legal y justa, lleva consigo aumento del temor, del miedo</strong>. La palabra latina ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestas</em>’ (potestad, poderío,<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>dominio) deriva del verbo<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">possum</em>’ (poder, tener facultad para). Se compone de ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">potis</em>’ (capaz, el que puede) y ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">sum</em>’ (soy). Se genera a partir del indoeuropeo ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">poti</em>-’ (poderoso, señor).</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Según esto, <strong>quien tiene <em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em> indica que se comporta de tal manera que ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">aumenta</em>’ la confianza, que da motivos para poder confiar en él</strong>. El que ha demostrado, por ejemplo, que sabe mucho sobre una determinada materia, la gente se fía de lo que dice, y lo utiliza tanto para su propio, como para argumentar en contra de otro que no opina lo mismo. <strong>En cambio, se dice que alguien tiene <em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestad</em> para algo, cuando tiene el poder indiscutible para imponer que eso se haga o sea así, incluyendo, en su caso,  el respaldo de la ley  o de la fuerza. El tan difundido ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">sí o s</em>í’, yo se lo oí, por primera vez, al sargento en la mili.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sin embargo, en la evolución del idioma español, ambos conceptos se juntan a veces, porque,<strong> en ocasiones, la <em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em> ha sido también investida de cierto poder</strong>. Por ejemplo, supongamos un prestigioso profesor que sea considerado una ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em>’ en su materia, es decir, que sus logros científicos y pedagógicos son tenidos en cuenta, son reconocidos como buenos por la comunidad científico-pedagógica correspondiente. Sus alumnos comprobarán también que esto es cierto. Pero supongamos que un estudiante no cumple las reglas académicas. Entonces el profesor tiene también <em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestad</em> para obligarle a mantener el orden, a prestar atención, etc. Si no hiciera caso, puede expulsarlo de clase o incluso iniciar un expediente disciplinario contra él.<span style="mso-spacerun: yes;">  </span><strong>Por consiguiente, sería deseable siempre que ambas cualidades fueran juntas, es decir, que quien manda sepa, y que pueda mandar también quien sabe</strong>.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Pero <strong>esta unión puede llevar con frecuencia a la confusión, y se habla entonces de autoritarismo, cambiando por completo el significado originario de la palabra ‘autoridad’</strong>. Ya que el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoritario</em> pasa a utilizar la <em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestad</em>, aun careciendo de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em>. Debería llamarse <em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestatario</em>,<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>pero esta palabra no ha tenido éxito, porque quien manda prefiere hacer creer al que obedece: “sus razones tendrá” (“<em style="mso-bidi-font-style: normal;">doctores tiene la Iglesia</em>”).</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Para alcanzar <em style="mso-bidi-font-style: normal;">autoridad</em> <strong>hace falta ser respetuoso</strong> (atento, pero crítico), <strong>capaz de convencer con argumentos, capaz de ilusionar, ser fiable, justo</strong>, etc. Para tener <em style="mso-bidi-font-style: normal;">potestad</em> ‘normal’<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>es necesario que la ley o la costumbre se la reconozcan, y en casos de abuso <strong>basta saber amenazar, infundir miedo, y, en su caso, disponer de la coerción y la fuerza</strong>.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cuando se habla de respeto, quiérese decir<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>que se debe mirar y escuchar con atención a la persona con la que se trate, pero eso no significa estar de acuerdo, por ello puede ser<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>necesaria la crítica para demostrar su error. A Sócrates le gustaba hacerlo en público para poner en evidencia al adversario, para descubrir sus artimañas y técnicas de engaño. Se dice que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sofistas" target="_blank">los sofistas</a> querían el éxito a toda costa, según el siguiente principio: “<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Si no puedes comprender ni cambiar las cosas, intenta, al menos, que tus conciudadanos hagan lo que a ti te interesa</em>”. Pero no renunciaban a la trampa. Y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3crates" target="_blank">Sócrates</a> no soportaba que nadie se aprovechara de la ignorancia del otro para explotarlo mediante el engaño. Aunque, <strong>por desgracia, hay gente más dispuesta a ser engañada que a estudiar, a informarse, a saber. Son los que padecen el  ‘<em style="mso-bidi-font-style: normal;">síndrome de la obediencia</em>’</strong>. Prefieren obedecer a tener que planificar sus propias decisiones y arriesgarse a equivocarse. Esto es rápidamente aprovechado por quienes sienten fuertes impulsos hacia el mando, edulcorándolo con frases como: “¡<em style="mso-bidi-font-style: normal;">El que obedece nunca se equivoca</em>!”<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>(aunque las órdenes sean delictivas o sádicas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: right;"><strong><span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;">                                                                                            Por Juan Verde Asorey</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/10/22/auctoritas-y-potestas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>186</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La plenitud del comadreo y la banalidad</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/04/22/la-plenitud-del-comadreo-y-la-banalidad/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/04/22/la-plenitud-del-comadreo-y-la-banalidad/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Apr 2013 11:06:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Reflexión y Crítica]]></category>
		<post_tag><![CDATA[apogeo de la mediocridad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[banalidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[chabacanería]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[chismorreo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[comadrear]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cotillear]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[despellejar a los demás]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[difamar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[enredos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Filosofía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[me han dicho que]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[murmuraciones y patrañas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[opinión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sentido de la moral]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tres preguntas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verdad]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=110</guid>
		<description><![CDATA[&#160; En la ciudad de Atenas, un chismoso se acercó a Sócrates para hablarle de un tercero: “…me han dicho que…”, empezó a decirle el cotilla despacio y al oído. Antes de que continuara hablando, el filósofo ateniense le interrumpió y le dijo: “Antes de que sigas hablando, te voy a hacer tres preguntas: ¿estás [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]><xml>
 <w:WordDocument>
  <w:View>Normal</w:View>
  <w:Zoom>0</w:Zoom>
  <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone>
  <w:PunctuationKerning/>
  <w:ValidateAgainstSchemas/>
  <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid>
  <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent>
  <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText>
  <w:Compatibility>
   <w:BreakWrappedTables/>
   <w:SnapToGridInCell/>
   <w:WrapTextWithPunct/>
   <w:UseAsianBreakRules/>
   <w:DontGrowAutofit/>
  </w:Compatibility>
  <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel>
 </w:WordDocument>
</xml><![endif]-->&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">En la ciudad de Atenas, un chismoso se acercó a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3crates" target="_blank">Sócrates </a>para hablarle de un tercero: <em style="mso-bidi-font-style: normal;">“…me han dicho que…</em>”, empezó a decirle el cotilla despacio y al oído. Antes de que continuara hablando, el filósofo ateniense le interrumpió y le dijo: <strong>“<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Antes de que sigas hablando, te voy a hacer tres preguntas: ¿estás seguro de que lo que me vas a contar es cierto? Por otra parte, lo que vas a decirme, ¿es bueno? Y, además, ¿será provechoso para alguien?</em>”</strong>.</span></p>
<div id="attachment_111" style="width: 308px" class="wp-caption alignright"><a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blog.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-111" loading="lazy" class="size-medium wp-image-111" title="Chismorreos" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blog.jpg" alt="Chismorreos" width="298" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blog.jpg 580w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2013/04/blog-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 298px) 100vw, 298px" /></a><p id="caption-attachment-111" class="wp-caption-text">Chismorreos</p></div>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">A la tercera negación (parece que a la tercera va la vencida y que el negar tres veces es el límite que permite ya considerar el no dar ya más oportunidades al negador), Sócrates echó de su lado al interlocutor correveidile.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Quizás no todos tengamos el sentido de la moral tan acentuado como el sabio ateniense, o el carácter adecuado para arrojar de nuestro lado a los que nada aportan sino murmuraciones y patrañas, pero <strong>si hiciéramos estas tres preguntas a todo aquel que se acerca a nosotros con ánimo de comadrear, cotillear y enredar, de difamar o de levantar falsos testimonios y calumnias sobre las personas, seguramente viviríamos en sociedades menos crispadas y menos preocupadas por el qué dirán, práctica que se ha convertido en el pan nuestro de cada día, consagrada incluso en programas televisivos que no tienen otro objetivo que despellejar de modo sistemático a los demás, como si fuera la actividad esencial de nuestras vidas.</strong></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Es evidente que nos equivocamos los que pensamos que las comadres eran un patrimonio de la vejez ociosa, o un residuo de sociedades ignorantes, empobrecidas y simples, cuyo objetivo, para matar el tiempo, y dado el infortunio, la escasez y la falta de perspectivas de sus vidas, no era otro que el de hablar de los demás, de someterlos a la diatriba, a la mordacidad y al vapuleo inmisericorde e incontinente de sus afiladas lenguas, que ejercían de censores y jueces de la comunidad, sobre todo si ésta era pequeña y cerrada.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Hoy vivimos en una sociedad mucho más abierta, más informada y que se perturba menos por la novedad, lo extraño o lo escandaloso; sin embargo, <strong>parece que le sigue importando más la opinión que la verdad; el chismorreo y los enredos parece que le interesan más que el conocimiento, y a la que parece satisfacer más la dispersión, lo trivial, la inmediatez o el enriquecimiento acelerado, que la investigación y el análisis, la prudencia o el prestar atención a lo que realmente nos hace sentirnos bien y satisfechos</strong> con nosotros mismos y con el entorno que nos rodea, con aquello que nos ayuda a mejorar como colectivo y a enriquecernos como personas.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: 12.0pt; font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Alguna responsabilidad, sin embargo, tendremos todos en este <strong>apogeo de la mediocridad</strong>, del comadreo mediático y de la exposición pública de nuestras intimidades sin el más mínimo asomo de pudor, en un espectáculo repetitivo de la oquedad y de la superficialidad tan necia y anodina que nos asola; todo ello elevado, eso sí, a la máxima potencia y al éxito por las cotas de audiencia en las que lo simple triunfa y se extiende con rapidez por <strong>esta sociedad de la imagen que, en general, prima la banalidad o la chabacanería sobre el ingenio, la lucidez o la sutileza</strong>.</span></p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: right;"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">
<p><!--[if gte mso 9]><xml>
 <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156">
 </w:LatentStyles>
</xml><![endif]--><!--[if gte mso 10]>


<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>


<![endif]-->&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2013/04/22/la-plenitud-del-comadreo-y-la-banalidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>110</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La tríada Verdad-Belleza-Bien</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/11/la-triada-verdad-belleza-bien/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/11/la-triada-verdad-belleza-bien/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Dec 2012 20:16:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Aforismos]]></category>
		<post_tag><![CDATA[anédota de Friné]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[belleza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bien]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ética y estética]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Filosofía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Hipérides]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Occidente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Platón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Praxíteles]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tanta belleza no podía haber hecho ningún mal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verdad]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=48</guid>
		<description><![CDATA[&#160; “La belleza es el esplendor de la verdad” PLATÓN “Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción” JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712 – 1778) &#160; COMENTARIO: Esta imagen de asociar la belleza a la verdad y al bien es una idea que ha recorrido la historia del pensamiento humano en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>“La belleza es el esplendor de la verdad”</strong></p>
<p style="text-align: left;" align="center">PLATÓN</p>
<p style="text-align: right;"><strong>“Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción”</strong></p>
<p align="right">JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712 – 1778)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">COMENTARIO</span>:</p>
<p>Esta imagen de<strong> asociar la belleza a la verdad y al bien</strong> es una idea que ha recorrido la historia del pensamiento humano en <strong>Occidente</strong>, al menos desde que la filosofía iniciara su andadura allá por los siglos VI y V a. C., en un intento de dar explicaciones diferentes, más rigurosas y críticas, a las proporcionadas por las narraciones míticas y religiosas, con el objeto de entender mejor la naturaleza humana y la del universo.<a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/blog.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-49" title="Blog" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/blog.jpg" alt="" width="300" height="180" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/blog.jpg 1000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/blog-300x181.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/blog-768x462.jpg 768w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></p>
<p><strong>La ética y la estética</strong> son construcciones humanas que tratan de llevar a la práctica este concepto, con más o menos fortuna. Así <a title="Sócrates" href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3crates" target="_blank"><strong>Sócrates</strong></a>, según nos cuentan los que conocieron su pensamiento, trató de convencer a sus conciudadanos atenienses de que el saber y la virtud se identificaban, de tal modo que el conocimiento del bien determinaba la voluntad a practicarlo de modo necesario. La influencia moral del maestro llevó a <a title="Platón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Plat%C3%B3n" target="_blank"><strong>Platón</strong> </a>a situar en la cúspide de su mundo ideal la tríada <strong>Verdad, Belleza, Bien</strong>, otorgando a este último el máximo rango en la jerarquía de valores que ordenaba la realidad esencial y garantizaba el ser de las cosas.</p>
<p>También es ilustrativa <strong>la anécdota de <a title="Friné" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Frin%C3%A9" target="_blank">Friné</a></strong>, nacida en Tespias, amante y musa del escultor <a title="Praxíteles" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Prax%C3%ADteles" target="_blank"><strong>Praxíteles</strong></a>, al que sirvió de modelo para sus esculturas de la diosa <strong>Afrodita</strong>, y que fue acusada de impiedad a causa de la constante comparación de su belleza con la de la diosa, grave delito en la antigua <strong>Grecia</strong>.</p>
<p>Fue defendida en el juicio por el orador <a title="Hipérides" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%A9rides" target="_blank"><strong>Hipérides</strong></a>, que incapaz de convencer a los jueces de la inocencia de la modelo con argumentos y explicaciones, recurrió a la belleza e hizo desnudar a Friné ante el tribunal que la juzgaba, estrategia con la que consiguió conmover a los jueces y convencerlos de que <strong>tanta belleza no podía haber hecho ningún mal</strong>, y la absolvieron.</p>
<p>Desde entonces no se ha dejado de perseguir este ideal, aunque el día a día nos muestre, con su descarnado rigor y aspereza, que nuestras construcciones mentales y nuestros sueños, no siempre se adaptan a la crueldad o a la bondad de nuestra naturaleza ni a la intemperie o la mecánica del universo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p align="right">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/11/la-triada-verdad-belleza-bien/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	<post_id>48</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El juego de las falacias</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/05/el-juego-de-las-falacias/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/05/el-juego-de-las-falacias/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Dec 2012 17:34:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Palabra]]></category>
		<post_tag><![CDATA[ad hominem]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ad pópulum]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ad verecundiam]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[decisión democrática]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[democracia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[democratista]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[error de conexión entre premisas y conclusión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[falacia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fallo lógico]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Filosofía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[formales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[gobierno del pueblo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[guerra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mayorías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[minorías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[no formales]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[referéndum]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sofistas]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=46</guid>
		<description><![CDATA[Se entiende por falacia cualquier argumento en el que se produce un fallo lógico o un error de conexión entre las premisas y la conclusión, es decir, que la información que se ofrece (conclusión) no proviene de los supuestos (premisas) de los que se parte como condición para la misma. Por ejemplo, no se puede [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se entiende por <a href="lema.rae.es/drae/?val=falacia">falacia</a> cualquier argumento en el que se produce un <strong>fallo <em>lógico</em></strong> o un <strong>error de conexión entre las premisas y la conclusión</strong>, es decir, que la información que se ofrece (conclusión) no proviene de los supuestos (premisas) de los que se parte como condición para la misma. Por ejemplo, no se puede aprobar una oposición, si antes no hay alguna clase de ‘trato’ con el tribunal.<a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-47" title="Democracia" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia.jpg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia.jpg 1000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia-150x150.jpg 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia-300x300.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/12/democracia-768x768.jpg 768w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></p>
<p>Una cosa es equivocarse, y otra es jugar con el engaño intencionado. Cuenta la historia que éste era el <strong>juego preferido de los sofistas</strong>, según algunos intérpretes del pensamiento de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sócrates">Sócrates</a>. El perverso ‘arte’ del engaño consiste en ofrecer como verdadero un razonamiento tramposo, fraudulento, embustero, embaucador.</p>
<p>Cualquier estudiante de Bachillerato termina entendiendo la mayoría de las falacias, aun admitiendo que no se le <em>da</em> bien la Lógica.</p>
<p>La palabra <em>falacia</em> proviene  de los términos latinos ‘<em>fállax</em>’ (falaz, mentiroso) y ‘<em>fállere</em>’ (fallar, engañar). Los vocablos fraude o fallo son de la misma familia.</p>
<p>Las <strong>falacias pueden  ser formales</strong>, como la ‘afirmación del consecuente’ en una  sentencia condicional (si estudias, aprobarás; has aprobado, por tanto has estudiado), <strong>y pueden ser no formales</strong>. Éstas últimas son las más difíciles de detectar y forman parte del uso corriente en la conversación ordinaria. Cuando alguien ataca a su interlocutor, en vez de refutar sus argumentos, se dice que cae en la falacia <strong>‘<em>ad hominem</em>’</strong> (‘contra la persona’). Por ejemplo: “¡<em>Ése a mí no me puede hablar de política económica porque es de derechas</em>!”. “Lo que no se puede decir, <em>y menos usted…</em>” (Rajoy a Rubalcaba; 31-10-12).</p>
<p>Si uno falla en el razonamiento por  basarse solamente en el supuesto prestigio de una persona a la que admira <strong>(falacia ‘<em>ad verecundiam</em>’)</strong>, puede hacer afirmaciones como ésta: “¡<em>Si mi primo dice que la religión es una patraña, eso es así sin dudar</em>!”.  Hay otras muchas (ignorancia, vaguedad, falsa causa, ambigüedad, etc.). Pero la que más abunda, sobre todo en el mundo de la economía y de la política, es la denominada <strong>falacia ‘<em>ad pópulum</em>’</strong>  (para o contra la masa), en ella se recurre a los sentimientos o intereses del oyente para ofrecerle lo que quiere oír (conclusión), a partir de falsos supuestos (premisas), prometiendo pingües ganancias sin explicar cómo ni con qué garantías, asegurando un cambio de rumbo en la economía general con el simple cambio de voto, o prometiendo un alto grado de autoestima y felicidad  si se independiza de otros pueblos  ‘remorosos’ (de rémora)  por ser  malos compañeros de viaje  (vagos, pobres o incultos).</p>
<p>Esto nos lleva a la tan manida <strong>falacia ‘<em>democratista</em>’</strong> (decide por todos una mayoría de una minoría).</p>
<p>Se entiende por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia">democracia</a> aquella forma de organización política en la que el pueblo (mediante el voto y otras formas de expresión) dice quiénes quiere que gobiernen y cómo quiere que lo hagan, durante un determinado espacio de tiempo. <strong>No se trata, como suele repetirse  rutinariamente, del gobierno del pueblo. No gobierna el pueblo</strong>. Gobiernan los gobernantes, es decir, los encargados de hacerlo. Es evidente que el pueblo (la población general, la gente, ‘people’) no hace leyes ni  establece los  procedimientos de aplicación de las mismas. Un grupo de alumnos de Bachillerato, verbigracia,  no establece los contenidos  de sus asignaturas ni los niveles de exigencia, pero aceptaría aprobar con un 3 y suprimir cuatro temas del programa. Sin embargo,  dichos alumnos se quejarían si el profesor dice que sólo se aprueba a partir de 7  y que se incluyen los tres temas no explicados. Pero seguramente no sabrían explicar por qué ambos supuestos son injustos. Por eso, <strong>no se puede gobernar por referéndums</strong>, ni aplicar justicia por manifestaciones callejeras, aunque ambas cosas puedan ser útiles para ‘información’ de quienes legislan o hacen justicia. El pueblo apoya a sus gobernantes y paga por sus servicios, pero son ellos quienes tienen que saber gobernar<em> bien</em>. El pueblo, por su parte, debe saber exigir, mediante la opinión, la crítica, la reclamación, el voto.</p>
<p>La <em>falacia democratista</em> se da, cuando unos pocos deciden sobre cosas que afectan también a otros  que no pueden intervenir en esa decisión.  Nadie define como acuerdo democrático  el tomado por once ladrones cuando acuerdan robar un banco,  diez ‘síes’ contra un ‘no’, porque no ha participado el personal del banco, ni los clientes, ni los accionistas, ni la policía, ni…). Pero tampoco es democrático el acuerdo tomado por  el parlamento de Hitler para invadir Polonia.</p>
<p><strong>Sería absurdo afirmar que una guerra se hace por decisión democrática</strong>, a no ser que la aprobaran todos los posibles afectados en referéndum (quizás el mundo entero), lo que sería realmente kafkiano. <strong><em>La democracia exige que puedan participar todos cuantos se sientan afectados por las consecuencias de lo que se vota</em>.</strong> Si el parlamento extremeño decide por unanimidad desviar el Tajo desde Cedillo a Badajoz, para incluirlo en el Guadiana, no podría ser aceptado como democrático ese acuerdo, porque afecta también a los portugueses, a otros españoles, e incluso al ecosistema del Atlántico. Alguien puede decir que eso limita las libertades individuales y de grupos. Es evidente. <strong>Pero en democracia nunca pueden decidir  solamente  las  mayorías de ciertas minorías</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Juan Verde Asorey</strong></p>
<p style="text-align: right;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/12/05/el-juego-de-las-falacias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	<post_id>46</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Platón (-428 a -347), el filósofo con anhelos de legislador</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/11/05/platon-el-filosofo-con-anhelos-de-legislador/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/11/05/platon-el-filosofo-con-anhelos-de-legislador/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Nov 2012 10:52:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Asociación de Filósofos Extremeños</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Biografías mínimas]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Academia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Aristocles]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Atenas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[búsqueda de certezas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cármides y Crítias]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[concesión al misterio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Diógenes Laercio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Dionisio I]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Dionisio II]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Egina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[el tábano ateniense]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Favorino]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[filósofo con anhelos de legislador]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Siracusa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sócrates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Solón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Treinta Tiranos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida política]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/?p=14</guid>
		<description><![CDATA[Los antiguos parece que tenían una rara habilidad a la hora de nacer que, con el tiempo, hemos extraviado: la de tener la fortuna de poder elegir más de un lugar para su nacimiento y la de nacer aproximadamente, nunca con exactitud, lo que da una idea de la flexibilidad y la plasticidad que hemos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los antiguos parece que tenían una rara habilidad a la hora de nacer que, con el tiempo, hemos extraviado: la de tener la fortuna de poder elegir más de un lugar para su nacimiento y la de nacer aproximadamente, nunca con exactitud, lo que da una idea de la flexibilidad y la plasticidad que hemos perdido con el transcurso de los años.</p>
<p>Así <strong>Platón, según la mayoría, nació en Atenas, pero también hay quien afirma que nació en Egina, siguiendo a Favorino</strong>. Probablemente fue el año <strong>428 ó 427 a. C.</strong> el que lo vio nacer, aunque no hay seguridad absoluta, lo cual no está nada mal si consideramos que ello supone una pequeña <strong>concesión al misterio</strong> que, cada vez escasea más, y, al tiempo, espolea la curiosidad para que se continúe en la <strong>búsqueda de certezas</strong>, que es uno de los motores de nuestra humana condición.</p>
<div id="attachment_15" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-15" loading="lazy" class="size-medium wp-image-15 " title="Escuela de Atenas, obra de Rafael" src="/masalladelanoticia/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o.jpg" alt="Escuela de Atenas, obra de Rafael" width="300" height="213" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o.jpg 3000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o-300x214.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o-768x547.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/56/2012/11/Escuela-de-Atenas-obra-de-Rafael-1509-1510NomFichero-La_scuola_di_Atene.jpg-conversación-de-platón-c-izq-y-aristóteles-c-dcha-filósofos-renacimiento-italiano-pintura-fresco-o-1024x729.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><p id="caption-attachment-15" class="wp-caption-text">Escuela de Atenas, obra de Rafael</p></div>
<p>Este <strong>filósofo con anhelos de legislador</strong>, tan decisivo por su influencia en la historia del pensamiento en <strong>Occidente</strong>, perteneció a una familia de la nobleza ateniense que proclamaba ser descendiente de <strong>Solón</strong> por línea directa.</p>
<p>Esta genealogía y el hecho de que <strong>Sócrates</strong> fuera condenado a muerte cuando el <strong>sistema democrático</strong> regía en la polis ateniense, <strong>predispusieron a Platón a menospreciar este sistema político</strong>, novedoso en esta época.</p>
<p><strong>Su verdadero nombre</strong>, al parecer, no era Platón sino <strong>Aristocles</strong>, y fue la anchura de sus espaldas, según nos cuenta <strong>Diógenes Laercio</strong>, la causante de este apodo con el que ha pasado a la posteridad.</p>
<p>Platón recibió una educación propia de un joven ateniense bien situado, necesaria para dedicarse a la<strong> vida política</strong>, como correspondía a alguien de su posición. La <strong>vocación política</strong> de Platón está constatada por sus propias declaraciones, en la conocida carta VII; pero su realización se vio frustrada por la participación de dos parientes suyos, <strong>Cármides y Crítias</strong>, en la <strong>tiranía impuesta por Esparta</strong> después de la guerra del Peloponeso, conocida como la de los <strong>Treinta Tiranos</strong>, y que ejerció una represión violenta y encarnizada contra los lideres de la democracia. Sin embargo, el interés político no le abandonará nunca, y se verá reflejado en una de sus obras cumbre, <strong>la República</strong>.</p>
<p>Aunque en un principio parece que Platón tenía proyectos y deseos más bien literarios y artísticos, <strong>cuando conoce a Sócrates</strong>, aproximadamente a la edad de 20 años, cambia de rumbo y se interesa sobre todo por la filosofía, quizás deslumbrado por la personalidad y el discurso del que ha sido considerado como <strong>“el tábano ateniense”</strong>, sobre todo en lo referente a cuestiones morales.</p>
<p>A la muerte del maestro, en el 399 a. C., Platón abandona Atenas y se instala en <strong>Megara</strong>, donde residía <strong>Euclides</strong>, que había fundado una escuela socrática en esta ciudad. Posteriormente viajó a <strong>Italia</strong>, donde encontró a Arquitas de Tarento, que dirigía una sociedad pitagórica, y con quien trabó amistad.</p>
<p>Invitado a la corte del tirano de Siracusa, Dionisio I, trabó amistad con Dión, que era cuñado de Dionisio, y con quien concibió <strong>la idea de poner en marcha ciertas ideas políticas sobre el buen gobierno de la polis</strong>, ideas que requerían la <strong>colaboración de Dionisio</strong>.</p>
<p>Al parecer, éste, irritado por la franqueza de Platón, le retuvo prisionero o lo hizo vender como esclavo en Egina, entonces enemiga de Atenas, aunque fue rescatado finalmente por un conciudadano que lo devolvió libre a Atenas.</p>
<p>En Atenas fundó la <strong>Academia</strong>, llamada así por encontrarse cerca del lugar donde estaba el santuario <strong>dedicado al héroe Academos</strong>, y era el lugar donde se enseñaban saberes como la astronomía, la física o las matemáticas, además de otros saberes más específicamente filosóficos. La Academia continuó su actividad a lo largo de varios siglos, pasando por diferentes fases ideológicas, hasta que Justiniano decreta su cierre en el año 529 de nuestra era.</p>
<p>Invitado por Dión a la corte de <strong>Dionisio II</strong>, en el año – 369 emprende Platón un segundo viaje a <strong>Siracusa</strong>, con el objeto de hacerse cargo de su educación, pero los resultados, al parecer, no fueron mejores que con su padre, Dionisio I, y tras algunas dificultades y reveses (al parecer estuvo en situación de semi-prisión), consigue abandonar Siracusa y regresar a la polis ateniense.</p>
<p>Algunos años después, y a petición de Dionisio II, <strong>vuelve a realizar un tercer viaje a Siracusa, aunque fracasa igualmente en su intento de organizar el Estado ideal,</strong> y regresa finalmente a Atenas en el año -360, donde continua sus actividades en la Academia, aunque decepcionado cada vez más por no haber podido llevar a cabo su proyecto, la organización política que él había soñado.</p>
<p>Muere en el -348 ó -347, y aunque puede ser un poco exagerada la afirmación de Alfred N. Whitehead de que “<em>la caracterización general más segura de la tradición filosófica europea es que consiste en una serie de notas al pie de Platón</em>”, de lo que no cabe duda es de que <strong>la influencia de su doctrina político-filosófica, de su idealismo, ha sido enorme en el devenir del pensamiento occidental</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right"><strong>Por Joaquín Paredes Solís</strong></p>
<p align="right">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/masalladelanoticia/2012/11/05/platon-el-filosofo-con-anhelos-de-legislador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>14</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
