<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La mina. La mar | Naturaleza Social - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/naturalezasocial/2012/07/08/la-mina-la-mar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/naturalezasocial</link>
	<description>Otro sitio más de Comunidad Blogs Hoy.es</description>
	<lastBuildDate>Wed, 26 Aug 2020 02:38:35 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>La mina. La mar | Naturaleza Social - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/naturalezasocial/2012/07/08/la-mina-la-mar/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/naturalezasocial/2012/07/08/la-mina-la-mar/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Jul 2012 17:23:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Blogueros de Plasencia</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[angustia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[año]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[asturianas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[atún]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bancos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bondadoso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Bordón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bordonero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bote]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[buffs]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cansanio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cómodo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[costa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dureza]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[duro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[galería]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[invierno]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Jesus]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Jorge Santayana]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[jornada]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[marmitaco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[millas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mineros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Muñoz]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[navío]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pairo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[paro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pesca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Plasencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[plato]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pozo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[prensa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[redes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[rico]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ropas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[rostros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[senderismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sol]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tobogán]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trabajo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verano]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/naturalezasocial/?p=35</guid>
		<description><![CDATA[En estos días en los que la prensa nos ilustra sobre manifestaciones y marchas negras de mineros que intentan luchar por sus puestos de trabajo, no puedo por menos que recordar un viaje, que al hilo del senderismo, hice por tierras asturianas un verano. Como soy de aquella manera que me gusta conocer todo, pues [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-mineros-en-huelga.jpg"><img loading="lazy" title="Mar mineros en huelga" src="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-mineros-en-huelga.jpg" alt="" width="500" height="330"></a></p>
<p>En estos días en los que<strong> la prensa</strong> nos ilustra sobre <strong>manifestaciones y marchas negras de mineros</strong> que intentan luchar por sus <strong>puestos de trabajo</strong>, no puedo por menos que <strong>recordar un viaje</strong>, que al hilo del <strong>senderismo</strong>, hice por<strong> tierras asturianas un verano</strong>.</p>
<p>Como soy <strong>de aquella manera</strong> que me gusta <strong>conocer todo</strong>, pues tuve la ocasión de <strong>embarcarme en un pequeño navío</strong> que se ocupaba de la pesca a<strong> pocas millas de la costa.</strong> Eran las <strong>2 de la madrugada</strong>, cuando<strong> el ‘despertador’,</strong> un marinero encargado de ir llamando por las puertas a sus compañeros, tocó a la mía. El barco<strong> zarpaba en media hora</strong> y había que <strong>bajar al puerto</strong>.</p>
<p>Mientras montaba en<strong> el pequeño bote</strong> camino del buque que fondeaba en el centro de la ensenada, imaginaba que esto ocurriera <strong>todos los días del año y sobre todo en invierno.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><a href="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-puerto-de-noche.jpg"><img loading="lazy" title="Mar puerto de noche" src="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-puerto-de-noche.jpg" alt="" width="400" height="300"></a></p>
<p>Al embarcar, cada uno de los tripulantes sabía <strong>cuál era su función</strong>, el patrón al mando, el cocinero a preparar<strong> el marmitaco</strong> y los demás no tenían mucho más que hacer que recomponer sus figuras, <strong>sentados en duros bancos</strong>. Me contaban cómo pasaban<strong> los días embarcados</strong> cuando iban <strong>al atún</strong>, las bodegas, los camastros, el mar del norte.</p>
<p>Llegados al lugar donde estaban<strong> echadas las redes del día anterior,</strong> ya amanecido, el barco se pone casi <strong> al pairo</strong> y comienza la recogida en la que se clasifica y acondiciona el pescado. Al día siguiente<strong> era domingo</strong> y los sábados la red se recoge para reparar y volver a echar<strong> el lunes</strong>.</p>
<p><a href="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-pescadores.-jpg.jpg"><img loading="lazy" title="Mar pescadores. jpg" src="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-pescadores.-jpg.jpg" alt="" width="400" height="300"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>La faena <strong>dura hasta el mediodía largo</strong> y una vez colocado todo el aparejo en la popa y ya de camino a puerto, nos permitimos <strong>sentarnos a comer el rico y contundente plato preparado a bordo.</strong></p>
<p><a href="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Marmitaco-12.jpg"><img loading="lazy" title="Marmitaco (12)" src="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Marmitaco-12.jpg" alt="" width="400" height="250"></a></p>
<p>Habría <strong>muchos detalles que contar</strong> sobre este día que, al cabo de los años,<strong> repetí con mis hijos para que lo conocieran</strong>. La imagen que obtuve no pudo ser otra que <strong>la dureza de una jornada de largas horas</strong>, empapado en agua de mar a pesar de los trajes y las botas, que comienza en<strong> las primeras horas de la noche</strong> y con un mar en calma y buena temperatura. Todo esto <strong>no es tan bondadoso</strong> fuera del verano.</p>
<p><strong>Un trabajo realmente duro</strong>.</p>
<p>Como no podía quedarme sin conocer <strong>la mina</strong>, también pude<strong> bajar al pozo</strong> y tras descolgarme en un ascensor que sólo reconozco por el nombre y la función de subir y bajar, me muestra<strong> ropas y rostros tiznados</strong>, cascos y frontales pero no como los que usamos en el campo,<strong> botas reventadas con grandes suelas</strong>, distintas a las de trekking, pañuelos al cuello que nada tienen que ver con nuestros <strong>buffs</strong>, luces de lámparas y <strong>nunca el sol,</strong> tierra negra y jamás reverdecida por los campos.</p>
<p><a href="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-mineros.jpg"><img loading="lazy" title="Mar mineros" src="/naturalezasocial/wp-content/uploads/sites/48/2012/07/Mar-mineros.jpg" alt="" width="400" height="279"></a></p>
<p><strong>Horas de trabajo en la noche aunque sea de día</strong>, el sonido de los martillos, el agua que se filtra, <strong>resbalar para bajar de una galería a otra, como un tobogán,</strong> con la barbilla pegada al techo y esperar la hora de meter mano a<strong> la marmita</strong> para apenas mediar palabra con el de al lado, por <strong>el cansancio y la angustia</strong> de sentirte <strong>enterrado en vida.</strong></p>
<p><strong>Otro trabajo realmente duro.</strong></p>
<p>Por cierto, y sabiendo que a muchos <strong>atrapa el paro</strong>. ¿En qué trabajas?<strong> ¿Te sientes cómodo?</strong></p>
<p><strong>La vida</strong> no se ha hecho para comprenderla, <strong>sino para vivirla</strong>. <strong>(Jorge Santayana)</strong></p>
<p> </p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/naturalezasocial/2012/07/08/la-mina-la-mar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>35</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
