{"id":1295,"date":"2018-10-05T12:33:14","date_gmt":"2018-10-05T10:33:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/?p=1295"},"modified":"2018-10-05T12:55:37","modified_gmt":"2018-10-05T10:55:37","slug":"dolores-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/2018\/10\/05\/dolores-de-la-vida\/","title":{"rendered":"\u00c1nimos de vida"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2018\/10\/\u00c1ngela-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1300\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2018\/10\/\u00c1ngela-1-300x210.jpg\" alt=\"angela\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2018\/10\/\u00c1ngela-1-300x210.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2018\/10\/\u00c1ngela-1-768x539.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2018\/10\/\u00c1ngela-1.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todos tenemos experiencia propia y ajena de <strong>dolores f\u00edsicos<\/strong>. \u00bfQui\u00e9n no se ha ca\u00eddo alguna vez y se ha hecho da\u00f1o en las rodillas o codos? o \u00bfcu\u00e1ndo no se ha padecido el desagradable y nocturno dolor de muelas o de est\u00f3mago o de cabeza o de pies agotados despu\u00e9s de un d\u00eda de largas colas\u2026?<\/p>\n<p>Los <strong>dolores<\/strong> son innumerables y tan variados como terminaciones nerviosas, m\u00fasculos y huesos forman nuestro diminuto organismo. Estas sensaciones son desagradables, nos generan mucho sufrimiento por la impotencia que nos despiertan y se suelen abordar con analg\u00e9sicos comunes o, si el dolor es resistente, acudimos a los opi\u00e1ceos que son de una potencia superior. Son f\u00e1rmacos de probada eficacia y seguro que nos suenan nombres como paracetamol o acetilsalic\u00edlico o ibuprofeno, etc.<\/p>\n<p><strong>Nadie se libra<\/strong> de esta experiencia y nos llega desde el mismo momento que sentimos el aire de este mundo en nuestra piel o los primeros rayos de luz porque el \u00a0nacimiento duele a la madre y al beb\u00e9. Si bien es verdad que la percepci\u00f3n de estos dolores es desagradable, lo es a\u00fan m\u00e1s los pr\u00f3ximos que traemos a estas l\u00edneas.<\/p>\n<p>Estos <strong>segundos dolores<\/strong> invaden las existencias humanas como si de enredaderas se tratasen. Tambi\u00e9n padecemos sus devastadores efectos y no son f\u00e1ciles de abordar. No responden a analg\u00e9sicos de ninguna clase, se traducen en sensaciones muy variadas como llantos o tristezas o impotencias y suelen ser bastantes resistentes al olvido.<\/p>\n<p>Entre ellos est\u00e1 la imagen del <strong>padre o de la madre que se debaten entre la vida y la muerte<\/strong>, resistiendo la fragilidad del cuerpo, apag\u00e1ndose durante semanas y meses sin m\u00e1s comunicaci\u00f3n que una mano que agarra o una respiraci\u00f3n entrecortada por toses que agotan.<\/p>\n<p>Est\u00e1 el <strong>hermano derrotado por un c\u00e1ncer an\u00e1rquico<\/strong> y cruel que le deja sumido en la debilidad f\u00edsica y en el quebranto psicol\u00f3gico y que detiene su ciclo vital. Y qu\u00e9 decir de ese <strong>amigo<\/strong> \u00edntimo que te mira con ojos perdidos en la nebulosa de una mente confusa por las <strong>drogas o el alcohol<\/strong>, con el tenue y pasajero compromiso de no volver a consumir. Tambi\u00e9n est\u00e1 el dolor que causan las l\u00e1grimas de <strong>impotencia del hijo<\/strong> que no encuentra soluciones a sus problemas y que se haya inmerso en un camino sin luz.<\/p>\n<p>Muchos podr\u00edamos contar y describir pero es momento para mencionar algunas \u00a0<strong>maneras de afrontar<\/strong> tanto displacer, con el convencimiento de que la vida tiene muchos <strong>alientos<\/strong> que son los que realmente nos salvan.<\/p>\n<p>Estos dolores del alma o del coraz\u00f3n figurado son sensibles a las palabras de <strong>\u00e1nimo y aliento<\/strong>, a los <strong>achuchones<\/strong> cari\u00f1osos, a los <strong>abrazos<\/strong> prolongados y desinteresados, a los relajados <strong>silencios acompa\u00f1ados<\/strong>, a las <strong>caricias<\/strong> suaves y sin prisas, a los paseos dialogados, a las miradas y a los gui\u00f1os de complicidad, a las brazos por encima de los hombros, a los apretones de manos, pero, sobre todo, al amor sincero que se entrega sin pedir nada a cambio, que hace de la gratuidad su principal se\u00f1a de identidad.<\/p>\n<p>Es mi deseo sincero que a\u00fan en medio de los dolores f\u00edsicos y del alma sintamos todos los placeres que proporcionan la amistad y el amor, con el claro convencimiento de que <strong>por encima de la finitud f\u00edsica se encuentra la infinitud del esp\u00edritu.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos tenemos experiencia propia y ajena de dolores f\u00edsicos. \u00bfQui\u00e9n no se ha ca\u00eddo alguna vez y se ha hecho da\u00f1o en las rodillas o codos? o \u00bfcu\u00e1ndo no se ha padecido el desagradable y nocturno dolor de muelas o de est\u00f3mago o de cabeza o de pies agotados despu\u00e9s de un d\u00eda de largas [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":144,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[603,605,607,601,606,604,602,600,83,608,119,286,174],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1295"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/users\/144"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1295"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1306,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1295\/revisions\/1306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}