{"id":1683,"date":"2019-05-24T16:32:01","date_gmt":"2019-05-24T14:32:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/?p=1683"},"modified":"2019-05-27T10:43:44","modified_gmt":"2019-05-27T08:43:44","slug":"nos-necesitamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/2019\/05\/24\/nos-necesitamos\/","title":{"rendered":"Nos necesitamos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/05\/IMG_20190523_093333.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1684 size-medium alignleft\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/05\/IMG_20190523_093333-217x300.jpg\" alt=\"img_20190523_093333\" width=\"217\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/05\/IMG_20190523_093333-217x300.jpg 217w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/05\/IMG_20190523_093333-768x1060.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/05\/IMG_20190523_093333-742x1024.jpg 742w\" sizes=\"(max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Terminaron<\/strong> las semanas de elecciones y ahora toca que nuestros representantes se pongan <strong>&#8220;mano a la obra&#8221;<\/strong> para mejorar nuestra vida personal y comunitaria.<\/p>\n<p>Somos diferentes, pero todos necesarios. Decimos que es bajo porque contamos con unas medidas que indican que otro es alto; el gordo necesita del flaco para entenderse y completarse; el listo al torpe; el simp\u00e1tico al antip\u00e1tico; el gracioso al sieso; y viceversas y as\u00ed la inmensa mayor\u00eda de los aspectos de la vida y de la naturaleza.<\/p>\n<p>Vivimos en un continuo de<strong> incontables pares<\/strong> que explican la realidad sensible, la virtual y la imaginada. Ambos se necesitan para explicarse, porque si uno desapareciera, el otro dejar\u00eda de tener sentido. Nadie hablar\u00eda de personas bajas si no existieran otras con diferentes alturas, ni tampoco tendr\u00edamos maestros y profesores si no cont\u00e1semos con alumnos y para qu\u00e9 necesitar\u00edamos profesionales sanitarios si no existiesen las enfermedades y las personas que las padecen. <strong>Cuando falta una parte<\/strong> o uno de sus miembros, esa realidad se queda incompleta y deja de ser lo que era, se empobrece y se transforma en algo diferente.<\/p>\n<p>El primer par del que tomamos conciencia es el del <strong>yo y la madre<\/strong> cuando descubrimos que nos somos lo mismo, el segundo es el de la <strong>vida y la muerte<\/strong>. Si muere un miembro de la familia, \u00e9sta contin\u00faa siendo familia pero algo nos dice que ha cambiado y ya no es lo mismo, es diferente. Si la persona que nos ha dejado es de las mayores entonces surge el llanto y la tristeza pero no se acompa\u00f1a de perplejidad ni de impotencia o rabia, pero cuando es un hijo entonces la alteraci\u00f3n suele ser de un calado diferente. Se altera la l\u00f3gica de los a\u00f1os, nos desconcierta profundamente y nos quiebra el equilibrio emocional y psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Un par con gran repercusi\u00f3n social es el formado por <strong>docentes y alumnos<\/strong>. Ambos extremos se necesitan y adquieren pleno sentido cuando se viven como aliados, como complementos de una realidad amplia que conocemos como comunidad educativa, si le a\u00f1adimos la familia y el personal no docente. Somos mejores profesores cuando trabajamos para que los alumnos encuentren el placer de aprender y somos mejores alumnos cuando ayudamos a nuestros profesores a transmitir sus conocimientos y habilidades. Si ambas partes no se perciben como complementarias, entonces tendremos muchas sanciones y disgustos.<\/p>\n<p>Otro par es el formado por la <strong>libertad de opini\u00f3n y el respeto<\/strong>. Ambos son necesarios para vivir en sociedad. Un pensamiento tiene sentido cuando nace desde la libertad del pensante, pero si no respeta a los dem\u00e1s entonces nos encontramos presos de los totalitarismos que tanto da\u00f1o han hecho a lo largo de la historia. Esta imposici\u00f3n terminar\u00e1 convirti\u00e9ndose en un despiadado despotismo ideol\u00f3gico que coartar\u00e1, como efecto secundario, la libertad desde donde naci\u00f3.<\/p>\n<p>Termino con el formado por las <strong>personas mayores y los ni\u00f1os<\/strong>. Creemos y decimos que el futuro de las familias y de los pueblos se encuentra en sus ni\u00f1os y j\u00f3venes y que el pasado es de las personas mayores, pero esto encierra en s\u00ed una clara contradicci\u00f3n y falacia. El pasado parece pertenecer a los que lo vivieron, pero no es del todo cierto porque se puede traducir en el futuro de los que le siguen, de ah\u00ed que no se pueda prescindir de ninguna de las partes. Unos ni\u00f1os y j\u00f3venes futuribles sin personas mayores se quedar\u00e1n anclados y empobrecidos en un presente anodino y sin un preciado contenido. Es imprescindible para el buen desarrollo de las personas y de los pueblos asentar el presente en el pasado, con proyecci\u00f3n en el futuro.<\/p>\n<p><strong>Me encantar\u00eda que dedic\u00e1semos unos minutos<\/strong> a los pares de los que formamos partes porque nos ayudar\u00eda a sentirnos partes de un todo que nos proporciona sentido para vivir cada d\u00eda mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terminaron las semanas de elecciones y ahora toca que nuestros representantes se pongan &#8220;mano a la obra&#8221; para mejorar nuestra vida personal y comunitaria. Somos diferentes, pero todos necesarios. 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