{"id":1719,"date":"2019-07-04T08:23:05","date_gmt":"2019-07-04T06:23:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/?p=1719"},"modified":"2019-07-04T08:28:02","modified_gmt":"2019-07-04T06:28:02","slug":"el-mundo-podria-ser-mejor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/2019\/07\/04\/el-mundo-podria-ser-mejor\/","title":{"rendered":"\u00a1El mundo podr\u00eda ser mejor!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/sonre\u00edr-m\u00e1s.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1720\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/sonre\u00edr-m\u00e1s-277x300.jpg\" alt=\"sonreir-mas\" width=\"277\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/sonre\u00edr-m\u00e1s-277x300.jpg 277w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/sonre\u00edr-m\u00e1s.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 277px) 100vw, 277px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ese fue el <strong>comentario<\/strong> de un prisionero a otro en un campo de concentraci\u00f3n durante la segunda guerra mundial al contemplar la puesta de sol despu\u00e9s de un d\u00eda entero cavando en el interior de una zanja, con los pies descalzos y el cuerpo destrozado.<\/p>\n<p>No hay que irse lejos de nuestro entorno para <strong>disfrutar<\/strong> del amanecer o del atardecer, de un \u00e1rbol o de una flor, de un p\u00e1jaro posado en una rama o de un perro corriendo hacia el amo para sentir esa belleza de la que hablaba el an\u00f3nimo prisionero. Y qu\u00e9 decir de esa mirada del hijo agradecido, de la del padre orgulloso o la de la madre pronunciando tu nombre o del olor del guiso de la abuela, o el del pan reci\u00e9n hecho o del c\u00e9sped reci\u00e9n cortado. <strong>Momentos inolvidables<\/strong> de encuentros con amigos, fiestas familiares, \u00e9xitos en los estudios o reconocimiento en el trabajo.<\/p>\n<p>La belleza de la vida se ve empa\u00f1ada por enemistades y desencuentros de ego\u00edsmos, de avaricias que desean apropiarse de lo que les pertenece a los dem\u00e1s. Si tuvi\u00e9ramos m\u00e1s presentes la m\u00e1xima de no hacer lo que no quieres que te hagan a ti, estar\u00edamos mejor, m\u00e1s felices, con menos dolores de cabeza y penas en el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Pensamos que podemos hacer poco para mejorar la sociedad y es posible que sea cierto si nos vamos a lo grande, pero si nos fijamos en lo peque\u00f1o y cada uno se preocupa m\u00e1s de su espacio entonces tendr\u00edamos un <strong>sumatorio incalculable<\/strong> y una vida m\u00e1s placentera.<\/p>\n<p>A modo de sencillas <strong>sugerencias<\/strong>. Nos ir\u00eda mejor si no dej\u00e1ramos en el suelo la botella o la lata de refresco consumida o el papel utilizado e inservible o el excremento del perro. Dormir\u00edamos mejor si la m\u00fasica se escuchase al volumen adaptado a la hora del d\u00eda y a la circunstancia. Nos har\u00eda m\u00e1s sensible ceder el asiento al que lo necesita, sea anciano o mujer embarazada o quien sea, tambi\u00e9n erradicar las palabras malsonantes y los insultos al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Estar\u00edamos m\u00e1s conformes con nosotros si no nos col\u00e1semos en la parada del autob\u00fas, ni enga\u00f1\u00e1semos al profesor, ni trat\u00e1ramos sin delicadeza al estudiante tras el error cometido por despiste o falta de estudio.<\/p>\n<p>Ser\u00eda estupendo dar <strong>m\u00e1s veces los buenos d\u00edas<\/strong>, pedir las cosas <strong>por favor<\/strong>, mostrar m\u00e1s <strong>agradecimientos<\/strong> y pedir m\u00e1s veces <strong>perd\u00f3n<\/strong>. Estoy convencido de que practicar estas sencillas sugerencias nos mejorar\u00eda como personas y ser\u00edamos m\u00e1s felices, sonreir\u00edamos m\u00e1s y nuestro coraz\u00f3n latir\u00eda con m\u00e1s alegr\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/t\u00f3rtolas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1721\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/t\u00f3rtolas-300x289.jpg\" alt=\"tortolas\" width=\"300\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/t\u00f3rtolas-300x289.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/t\u00f3rtolas-768x739.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2019\/07\/t\u00f3rtolas.jpg 798w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ese fue el comentario de un prisionero a otro en un campo de concentraci\u00f3n durante la segunda guerra mundial al contemplar la puesta de sol despu\u00e9s de un d\u00eda entero cavando en el interior de una zanja, con los pies descalzos y el cuerpo destrozado. 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