{"id":2061,"date":"2020-04-20T08:12:56","date_gmt":"2020-04-20T06:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/?p=2061"},"modified":"2020-04-20T08:32:13","modified_gmt":"2020-04-20T06:32:13","slug":"felicidades-madre-90-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/2020\/04\/20\/felicidades-madre-90-anos\/","title":{"rendered":"Felicidades madre. 90 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2020\/01\/Fotos-359.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1958\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2020\/01\/Fotos-359-182x300.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Meses pensando c\u00f3mo celebrar sus <strong>90 a\u00f1os<\/strong> y nos encontramos que no podremos ni darle un beso, ni acompa\u00f1arle en las felicitaciones. Naci\u00f3 un 20 de abril de 1930 en un peque\u00f1o y agradable\u00a0pueblo de la provincia de Badajoz, en la Puebla del Prior. Tiempos de penuria y de escasez que se complicaron en su infancia con una guerra de hermanos y vecinos.<\/p>\n<p>Mi madre y su <strong>generaci\u00f3n<\/strong> vivi\u00f3 lo que nunca debe vivir un pueblo. Vieron con perplejidad y miedo el fracaso de una sociedad en la que la falta de di\u00e1logo y el quererse imponer a los dem\u00e1s imperaba. La <strong>guerra<\/strong> entre poblaciones lim\u00edtrofes, entre vecinos de la misma calle, entre miembros de una misma familia es lo m\u00e1s cruel que puede padecer una sociedad y mi madre y su generaci\u00f3n lo padeci\u00f3. Ahora, en su ancianidad, viven y mueren en soledad por un\u00a0<strong>virus<\/strong>\u00a0que nos tiene muy tocados, pero hoy no me quiero detener m\u00e1s en penas porque es un d\u00eda alegre, \u00a1cumple 90 a\u00f1os!.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os y la experiencia de hijo he aprendido que la perfecci\u00f3n de la naturaleza alcanza su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la <strong>maternidad<\/strong> de todas las especies. Las madres, la m\u00eda y la tuya, son los seres que nos moldean en silenciosa paciencia durante los nueve largos meses de embarazo. Y termina con el parto, en el que se mezclan el dolor con la dicha del nacimiento de la nueva criatura.<\/p>\n<p>Mi madre comparti\u00f3 su vida con un buen hombre, <strong>mi padre,\u00a0<\/strong>que hace unos pocos a\u00f1os march\u00f3 a una vida m\u00e1s plena, y tuvieron\u00a0<strong>seis hijos.<\/strong> \u00a0Hemos intentado siempre estar a su lado, muchas veces en sinton\u00eda de ideas y afectos y otras, con algunos distanciamientos que desaparec\u00edan en horas o pocos d\u00edas. Llegaron a ella otros hijos, nacidos de otras mujeres y hombres, que supo acogerlos con aciertos y desaciertos, y mucho afecto.<\/p>\n<p>Con el nacimiento de los hijos, su entrega la expres\u00f3 en sus continuos <strong>cuidados<\/strong>. Vinieron los desvelos en las enfermedades, en las salidas de los dientes o en las molestias causadas por las vacunas. Tambi\u00e9n hubo alegr\u00edas con nuestras primeras palabras y pasos. Con los d\u00edas y a\u00f1os aparecieron l\u00e1grimas de penas por los fracasos y de gozo por los aciertos y \u00e9xitos.<\/p>\n<p><strong>Nos acompa\u00f1\u00f3<\/strong>\u00a0en los estudios y amistades, se mostr\u00f3 paciente con los despistes y permaneci\u00f3 en la lucha para que todos encontr\u00e1semos nuestro sitio en la vida. Con ella ha sido muy f\u00e1cil discutir y enfadarse, pero lo es m\u00e1s el reconciliarse, sus comidas han sido las m\u00e1s sabrosas y exquisitas y sus abrazos los m\u00e1s tiernos.<\/p>\n<p>Ha sido machacona con la repetida frase \u00abll\u00e1mame cuando llegues o ten cuidado y no corras\u00bb y aunque nos ha incomodado, al mismo tiempo, nos transmit\u00eda esa constante preocupaci\u00f3n que siempre tuvo y que ahora ya no es tan consciente. Mi madre y las madres proporcionan el plus a nuestras existencias, se les quiere de forma especial, no m\u00e1s que a otros miembros de la familia, sino de manera diferente.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os pasaron y debi\u00f3 <strong>enterrar a una hija<\/strong> de 38 a\u00f1os, con mucho dolor y esperanza en una vida mejor.<\/p>\n<p><strong>Envejeci\u00f3<\/strong> con la elegancia de quien trasciende el tiempo y un buen d\u00eda culmin\u00f3 una sofisticada metamorfosis que le aport\u00f3 el esplendor de ser abuela. Llegaron los nietos y nietas, algunos con sangre compartida y otros con la vida de los sentimientos, incluso el lujo de un peque\u00f1o del que no ha podido disfrutar.<\/p>\n<p>Cuando una mujer combina ser madre y abuela entonces garantiza que hijo y nieto se sientan queridos y un ni\u00f1o querido ser\u00e1, con alta probabilidad, un adulto maduro y eso somos ahora. Lo ha <strong>logrado<\/strong>.<\/p>\n<p>A mi madre y a todas las madres, a las que lo tuvieron f\u00e1cil y a las que les supuso muchas dificultades y renuncias, <strong>les agradezco sus vidas y les deseo amores correspondidos.<\/strong><\/p>\n<p>Mi madre <strong>cumple 90 a\u00f1os<\/strong> y siempre vivir\u00e1 porque las madres nunca mueren, son eternas, infinitas en sus posibilidades y en los recuerdos sentidos.<\/p>\n<p>Felicidades madre. Deseo verte pronto.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2020\/01\/Fotos-359.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1958\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/121\/2020\/01\/Fotos-359-182x300.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Meses pensando c\u00f3mo celebrar sus 90 a\u00f1os y nos encontramos que no podremos ni darle un beso, ni acompa\u00f1arle en las felicitaciones. Naci\u00f3 un 20 de abril de 1930 en un peque\u00f1o y agradable\u00a0pueblo de la provincia de Badajoz, en la Puebla del Prior. Tiempos de penuria y de escasez que se complicaron en su [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":144,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[730,421,359,122,144],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/users\/144"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2061"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2078,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions\/2078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/psicologia-y-vida\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}