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	<title>Marvão da vértigo | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
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	<description>Carolina Díaz tiene 19 años, vive en Arroyo de la Luz y estudia Filología. Cada amanecer coge el autobús a Cáceres. Por la mañana va a la universidad, por la tarde graba vídeos y por la noche vuelve a casa en bus. Solita en Cáceres es la cara oculta de sus grabaciones para las secciones Cáceres Insólita y Mira Quién Habla.</description>
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		<title>Marvão da vértigo | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Nov 2013 08:00:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El paso de la frontera por Valencia de Alcántara a Marvão no deja indiferente a nadie. El cambio de paisaje, las altas rocas que te encuentras a los costados de la carretera te hacen sentir pequeño, microscópico. Es como una especie de antecedente de lo que te espera. Ya desde Portagem, miras a lo alto [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao2.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-803" title="Marvão" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao2.jpg" alt="" width="557" height="372" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao2.jpg 928w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao2-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao2-768x513.jpg 768w" sizes="(max-width: 557px) 100vw, 557px"></a></p>
<p>El paso de la frontera por <strong>Valencia de Alcántara</strong> a <strong>Marvão</strong> no deja indiferente a nadie. El cambio de paisaje, las altas rocas que te encuentras a los costados de la carretera te hacen sentir pequeño, microscópico. Es como una especie de <strong>antecedente de lo que te espera.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Ya desde <strong>Portagem</strong>, miras a lo alto y es difícil <strong>no sentir un poco de vértigo.</strong> Las curvas de la carretera durante la subida ayudan a que el estómago se te encoja. Las vistas, a medida que vas llegando a la cima, van mejorando: se crea ante ti <strong>todo un acontecimiento geográfico, un mapa físico a gran escala, con sus relieves, sus montañas, sus ríos…</strong></p>
<p><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao1.jpg"><img loading="lazy" class="alignright  wp-image-804" title="Marvão" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao1.jpg" alt="" width="403" height="269" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao1.jpg 922w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao1-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao1-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 403px) 100vw, 403px"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>El pueblo de <strong>Marvão</strong> deslumbra la vista, no solo por lo blanco que es, sino por lo que impacta ir viendo las cuestas que te esperan<strong> si tu objetivo es llegar al castillo.</strong> Aunque lo realmente impactante es ir pasando por las calles y encontrarte que el 80% de la gente que hay son españoles de excursión. <strong>Familias, grupos de amigos y parejas que van a pasar el día aprovechando que se come bien y barato.  </strong></p>
<p>El castillo es perfecto para desconectar de todo, perderse con la cámara y dejarse llevar. Es tan grande que cuando te vas, dudas si te habrás quedado algo por ver. <strong>Las vistas desde la muralla son impresionantes. Como estar entre el cielo y la tierra. Te sientes grande ante el Alentejo y a la vez pequeño en esa enorme fortaleza.</strong></p>
<p>La última vez que he ido, <strong>no he podido superar la presión de la altura.</strong> Me acordé de mi etapa de monaguilla, cuando me tocaba subir al campanario a dar las campanadas para <strong>la misa de los domingos.</strong> La subida de las escaleras podía superarla, pero la bajada siempre la hacía de espaldas apoyando las manos en los escalones o <strong>directamente sentada y bajando a culetazos, por miedo a salir rodando.</strong> En el castillo de Marvão, por las escaleras iba con mucho cuidado, pero ya en lo alto del castillo, parecía una viejecina de esas que no pueden con sus pies,<strong> de las que desesperan a los conductores en los pasos de peatones.</strong> Los llevaba arrastrando. Ni siquiera alcé la vista para disfrutar del paisaje, di la vuelta al cuadrado y <strong>me dispuse a bajar presa del pánico que me provocan los lugares altos en los que no veo seguridad.</strong></p>
<p><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao.jpg"><img loading="lazy" class=" wp-image-805 alignleft" title="Marvão" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao.jpg" alt="" width="397" height="260" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao.jpg 919w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao-300x197.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao-768x503.jpg 768w" sizes="(max-width: 397px) 100vw, 397px"></a>El color del rostro se me había vuelto blanco, <strong>estaba pálida,</strong> no porque cuanto más alto estás más golpea el viento con fuerza, sino porque justo antes de bajar vi que un señor, muy valiente él,  se había subido a hacer una foto a la pared de lo alto del castillo. <strong>Me entró mucha angustia pensando que por un descuido o pérdida de equilibrio, podría caer al vacío,</strong> e igual que había estado rozando el cielo a la altura que estábamos, perfectamente podría volver a subir a él, en el caso de que realmente existiese el edén tras la muerte.</p>
<p><strong>Me vine de Marvão un poco mareada, revuelta y con complejo de hormiga, de ser pequeñito e insignificante que tiene que cuidar sus pasos para no caer al vacío. </strong></p>
<p> </p>
<p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao3.jpg"><img loading="lazy" class=" wp-image-806 aligncenter" title="Marvão" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao3.jpg" alt="" width="553" height="363" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao3.jpg 921w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao3-300x197.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/11/Marvao3-768x504.jpg 768w" sizes="(max-width: 553px) 100vw, 553px"></a></p>
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