<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Madroños para emborracharse | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/12/12/madronos-para-emborracharse/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres</link>
	<description>Carolina Díaz tiene 19 años, vive en Arroyo de la Luz y estudia Filología. Cada amanecer coge el autobús a Cáceres. Por la mañana va a la universidad, por la tarde graba vídeos y por la noche vuelve a casa en bus. Solita en Cáceres es la cara oculta de sus grabaciones para las secciones Cáceres Insólita y Mira Quién Habla.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2021 02:34:57 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Madroños para emborracharse | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/12/12/madronos-para-emborracharse/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/12/12/madronos-para-emborracharse/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Dec 2013 13:44:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Almirante]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Barceló]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[borrachera]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[botellones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Brugal]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cervezas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[chupitos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[de estudiante]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[doce gominolas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[doce madroños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ebria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[examen oral]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[exparejas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[exposición]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[facultad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[indigestión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[juerga]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madroños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Madroños para emborracharse]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Nochevieja universitaria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pánico escénico]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Velero]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[whatsapp]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/solitaencaceres/?p=831</guid>
		<description><![CDATA[Toda la vida he escuchado que comer madroños en exceso produce borrachera. También toda mi vida (de estudiante) he escuchado que, para presentarse a una exposición o a un examen oral, no hay nada mejor un par de horas antes que liarse en la cafetería a chupitos o cervezas. Así que desde que he descubierto [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/12/madro%C3%B1os.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-832" title="madroños" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/12/madro%C3%B1os.jpg" alt="" width="491" height="327" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/12/madroños.jpg 910w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/12/madroños-300x199.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2013/12/madroños-768x511.jpg 768w" sizes="(max-width: 491px) 100vw, 491px"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Toda la vida he escuchado que <strong>comer madroños en exceso produce borrachera.</strong> También toda mi vida (de estudiante) he escuchado que, para<strong> presentarse a una exposición o a un examen oral, no hay nada mejor un par de horas antes que liarse en la cafetería a chupitos o cervezas.</strong> Así que desde que he descubierto este año que <strong>tengo un madroño justo delante de mi facultad,</strong> no se me ha ido de la cabeza mezclar conceptos hasta que me ha llegado la oportunidad de poner en marcha lo que maquinaba mi cabeza. <strong>Sí, exacto, exponer ebria para intentar superar mi pánico escénico.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Al igual que a la hora de la verdad nunca me he atrevido a emborracharme a cañas antes de exponer, con los madroños me ha pasado lo mismo: <strong>¿Y si me cojo una indigestión?, ¿y si me da por llorar, por mandar Whatsapp a exparejas, me quedo dormida… o cualquier cosa de esas que suceden un sábado noche cuando pasas del puntino guay a borracha pelma?</strong> Al final siempre me decanto por exponer con la cabeza gacha, mirando tímidamente al suelo, mientras tartamudeo y a la vez se me atropellan las palabras, <strong>pensando que hablar en público nunca será lo mío, que yo no he venido al mundo para conversar con el espejo mientras me maquillo.    </strong></p>
<p>Como fui la primera en exponer el otro día, el resto del tiempo me dediqué a investigar con el móvil en Internet sobre si verdaderamente podría emborracharme comiendo este tipo de frutos. Porque si la crisis sigue su curso, tal vez igual que un día pasamos <strong>de comprar Brugal o Barceló a comprar ron del barato, el Velero y el Almirante que ahora presiden los botellones,  </strong>tal vez en un futuro próximo nos veamos cargando con bolsas,<strong> recorriendo campo buscando madroños y haciendo de ellos nuestro condimento para las noches de juerga.</strong> Por lo pronto, el día de la<strong> Nochevieja universitaria</strong> ya tengo decidido que en vez de comerme <strong>doce gominolas</strong> voy a comerme <strong>doce madroños,</strong> que son del mismo tamaño que las uvas. A ver qué efectos provocan. <strong>Quitaré el Whatsapp de la pantalla de inicio de mi móvil, por si surten demasiado efecto.</strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/12/12/madronos-para-emborracharse/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>831</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
