<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El Candy Crush y las máquinas tragaperras | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/02/25/el-candy-crush-y-las-maquinas-tragaperras/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres</link>
	<description>Carolina Díaz tiene 19 años, vive en Arroyo de la Luz y estudia Filología. Cada amanecer coge el autobús a Cáceres. Por la mañana va a la universidad, por la tarde graba vídeos y por la noche vuelve a casa en bus. Solita en Cáceres es la cara oculta de sus grabaciones para las secciones Cáceres Insólita y Mira Quién Habla.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2021 02:34:57 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>El Candy Crush y las máquinas tragaperras | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/02/25/el-candy-crush-y-las-maquinas-tragaperras/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/02/25/el-candy-crush-y-las-maquinas-tragaperras/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Feb 2014 14:16:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[bar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Candy Crush]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[caramelos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cerezas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cigarrillo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[colores]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Delicious]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Divine]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Facebook]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[gelatina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[juegos online]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[limones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[lingotes de oro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ludópatas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ludopatía]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maquinas tragaperras]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[móvil]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[movimientos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[musiquita]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[partida]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[peticiones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[piñas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Play Store]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sandías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sweet]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tono meloso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[voz masculina]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/solitaencaceres/?p=901</guid>
		<description><![CDATA[Desde que me decidí a probar el Candy Crush después de haber recibido miles de peticiones vía Facebook, de haberlo visto anunciado en televisión y de que coronase la cima de mi Play Store semanas consecutivas, tengo un problema con su musiquita: me siento como esos ludópatas que entran en un bar y, al sentir [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/02/Candy-Crush.png"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-902" title="Candy Crush" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/02/Candy-Crush.png" alt="" width="448" height="358" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/02/Candy-Crush.png 747w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/02/Candy-Crush-300x239.png 300w" sizes="(max-width: 448px) 100vw, 448px"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Desde que me decidí a probar el<strong> Candy Crush</strong> después de haber recibido <strong>miles de peticiones vía Facebook</strong>, de haberlo visto anunciado en televisión y de que coronase la cima de mi <strong>Play Store</strong> semanas consecutivas, tengo un problema con su<strong> musiquita</strong>: me siento como <strong>esos ludópatas que entran en un bar y, al sentir la sintonía de las maquinas tragaperras, no pueden evitar engancharse a ellas,</strong> con la diferencia de que ellos sueñan por la noche <strong>con limones, sandías, piñas, cerezas… y yo con caramelos de colores.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Si estoy viendo la televisión y aparece el anuncio de Candy Crush, como por instinto, <strong>como ese fumador compulsivo que se lleva el cigarrillo a la boca, saco el móvil y me pongo a jugar,</strong> sin ser consciente de lo que estoy haciendo. Si voy por la calle y escucho<strong> esa voz masculina que repite una y otra vez con un tono meloso “¡Sweet!”, “¡Delicious!”, o “¡Divine!”</strong>, rápidamente busco con la mirada de dónde viene ese sonido, a la vez que por impulso estoy sacando mi móvil para echar una partida.</p>
<p>El colmo ha sido cuando por primera vez, para pasar de nivel, <strong>el juego me pedía tres lingotes de oro y yo solo tenía dos en mi poder. ¡Qué angustia me ha entrado!</strong> Casi más que cuando me queda <strong>un solo cuadrado de gelatina</strong> para pasarme la partida y me he quedado sin movimientos. Facebook me daba la <strong>opción de pagar con dinero verdadero</strong> para comprar los lingotes que necesitase. También tenía otra opción:<strong> pedir ayuda a mis amistades.</strong> Con la de veces que me habré quejado porque me manden peticiones de ayuda para juegos… y ahora voy y me sumo al carro.</p>
<p>Tal vez deberíamos empezar a preocuparnos de<strong> la ludopatía que pueden llegar a generar estos juegos online.</strong> De hecho, ya tienen iguales, e incluso, <strong>peores condiciones que las máquinas tragaperras:</strong> música con una voz muy melosa e insinuante, muchas luces y colores, se puede llegar a invertir dinero de verdad, y lo peor, <strong>que en estos juegos nunca te van a salir monedas por debajo del ordenador, del móvil ni de la tablet.</strong> Al menos, en las tragaperras, si te sobra algo suelto al final de una noche de borrachera, si tienes suerte y está caliente la máquina, <strong>te da para un par de copas más.</strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/02/25/el-candy-crush-y-las-maquinas-tragaperras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	<post_id>901</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
