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	<title>Las pulseras de gomitas | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
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	<description>Carolina Díaz tiene 19 años, vive en Arroyo de la Luz y estudia Filología. Cada amanecer coge el autobús a Cáceres. Por la mañana va a la universidad, por la tarde graba vídeos y por la noche vuelve a casa en bus. Solita en Cáceres es la cara oculta de sus grabaciones para las secciones Cáceres Insólita y Mira Quién Habla.</description>
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		<title>Las pulseras de gomitas | Solita en Cáceres - Blogs hoy.es</title>
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		<pubDate>Fri, 02 May 2014 11:23:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-936" title="Pulseras con frases" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura.jpg" alt="" width="344" height="222" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura.jpg 910w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura-300x194.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura-768x497.jpg 768w" sizes="(max-width: 344px) 100vw, 344px"></a></p>
<p>Hace unos años, era raro ir por la calle, encontrarse a un chico o una chica joven, mirarle la muñeca y que no tuviese una de<strong> esas pulseras que entraban en las bolsas de golosinas, que estaban hechas de tela y que traían una frase, en su mayoría, bastante cursi</strong>, del tipo: “Cuando diga te amo…”. Aún conservo una en modo cuerda,<strong> que engancha una etiqueta con mi nombre a una maleta.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>También recuerdo haber tenido esta sensación de <strong>moda globalizada pasajera</strong> con unas pulseras que eran de goma y que también traían frases escritas, aunque estas eran <strong>más rollo psicológico y autoayuda, del tipo Paulo Coelho</strong>, ese señor que raramente no aparece como referencia <strong>en una de cada tres frases de Twitter.</strong></p>
<p>Tampoco es fácil olvidar la época en que la moda era llevar <strong>unas pulseritas como de madera,</strong> pero que yo creo que en realidad eran plástico malo, que tenían <strong>unas imágenes de vírgenes y santos pegados alrededor de la pulsera.</strong> Según decían, era un amuleto que daba suerte, <strong>que te protegía.</strong> A mí me dieron una y <strong>conforme llegué a casa la tiré a la basura.</strong> Será por eso que me ha castigado el supremo y ando con muletas…</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Del mismo estilo, también hubo otra época en la que llevar<strong> pulseras como con ojos</strong>, muchos, muchos ojos, <strong>más que algunas arañas de esas que dan mucho yuyu</strong>, también se puso de moda. No sé exactamente cuál era su función, de qué te protegían, pero sí recuerdo que las bolitas estaban unidas por una gomita muy fina y <strong>raro era que no te la cargases en uno de esos momentos que estás nerviosa, te llevas cualquier cosa a la boca, la rompes sin querer y los ojitos salen disparados por el suelo.</strong> Y a ver quién es el guapo que los encontraba todos luego para recomponerlas.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura1.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-937" title="Pulseras de gomitas" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura1.jpg" alt="" width="333" height="228" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura1.jpg 882w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura1-300x205.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/05/Captura1-768x525.jpg 768w" sizes="(max-width: 333px) 100vw, 333px"></a></p>
<p>Unas que odiaba muy, muy mucho, eran unas como plateadas, pero que <strong>cada vez que te metías en la ducha o en la piscina sin darte cuenta, salías del agua con la muñeca más sucia de lo que podías tenerla antes de bañarte, porque se desteñían</strong> y no solo se conformaban con quedarse oxidadas.</p>
<p>Este año, <strong>lo están petando las pulseritas de gomitas de colores,</strong> esas con las que hace años, recuerdo haberme <strong>llenado la cabeza de trencitas sin dejar un solo pelo.</strong> Creo que, estéticamente, fue uno de los peores errores que he cometido. Tantos años en el mercado dándoles <strong>uso de coleteros</strong> y ahora a algún iluminado le ha dado por meter <strong>en el mismo paquetito de las 100 gomas un broche y una especie de gancho, y las fórmulas de creación que han salido a la luz, ahí están los tutoriales de Youtube, son infinitas. </strong></p>
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