<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Solita en Cácerescompañeros &#8211; Solita en Cáceres</title>
	<atom:link href="https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/tag/companeros/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres</link>
	<description>Carolina Díaz tiene 19 años, vive en Arroyo de la Luz y estudia Filología. Cada amanecer coge el autobús a Cáceres. Por la mañana va a la universidad, por la tarde graba vídeos y por la noche vuelve a casa en bus. Solita en Cáceres es la cara oculta de sus grabaciones para las secciones Cáceres Insólita y Mira Quién Habla.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2021 02:34:57 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Vivir de okupa</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2015/02/05/vivir-de-okupa/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2015/02/05/vivir-de-okupa/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Feb 2015 12:40:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[800 euros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[agencia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[agua]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[alquiler]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[apartamentos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cerradura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[compañeros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cuotas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Extremadura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[gas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Italia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[luz]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maletas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[okupas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[piso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[provisiones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[querellas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[suministro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Vivir de okupa]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/solitaencaceres/?p=1035</guid>
		<description><![CDATA[Hace un par de días, estando en la cama empastillada por una alergia que me tiene debilitada en plenos exámenes, sonó el timbre de la puerta. Me levanté a abrir como buenamente pude, sin ser siquiera consciente de lo que estaba haciendo, y una de las personas que trabajan en la agencia que lleva el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2015/02/vivir-de-ocupa.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1036" title="Vivir de okupa" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2015/02/vivir-de-ocupa.jpg" alt="" width="252" height="174" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2015/02/vivir-de-ocupa.jpg 360w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2015/02/vivir-de-ocupa-300x208.jpg 300w" sizes="(max-width: 252px) 100vw, 252px" /></a></p>
<p>Hace un par de días, <strong>estando en la cama empastillada por una alergia que me tiene debilitada en plenos exámenes</strong>, sonó el timbre de la puerta. Me levanté a abrir como buenamente pude, sin ser siquiera consciente de lo que estaba haciendo, y una de las personas que trabajan en la agencia que lleva el piso donde estoy de alquiler junto a otros chicos italianos,<strong> me dijo que teníamos que hacer las maletas e irnos en ese preciso momento.</strong></p>
<p>Pero comienzo por el principio: cuando entré en el piso, uno de los chicos, que ya se fue hace meses y con el que hice muy buenas migas, me dijo que<strong> cuatro antiguos compañeros suyos estaban en juicio con la agencia porque la fianza de 800 euros que se deposita al principio (equivalente a dos cuotas) no se la devolvían.</strong> Me aconsejó que hiciese lo que estaba haciendo él en ese preciso momento:<strong> no pagar los dos últimos meses de arrendamiento y así no me engañarían.</strong> Este chico se fue el 5 de noviembre del año pasado y en<strong> el tiempo que estuvo sin pagar no tuvo ningún problema.</strong> Desde entonces, siempre que ha llegado alguien nuevo al apartamento hemos comentado esta práctica.</p>
<p>Aparte del piso en el que vivo, la agencia tiene dos más en el mismo bloque. El caso es que <strong>ahora en febrero han abandonado demasiadas personas entre los tres apartamentos</strong>, estando dos meses sin abonar el alquiler, y a mí y a otro chico italiano, que llevábamos solo un mes sin hacerlo y nos quedaba otro por delante, nos ha tocado pagar los platos rotos. <strong>Nos han amenazado con cortarnos luz, agua y gas, y a otro compañero que está con nosotros van a trasladarlo a otro apartamento, porque como aún no se va, sí paga.</strong> Nos han dicho que van a cerrar el piso y que tenemos que irnos, que les importa una mierda si tenemos que dormir en la calle, cuando tenemos contrato hasta el 5 de marzo, y, quedándose con nuestra fianza de 800 euros del principio, ellos no perderían dinero.</p>
<p>Desde hace dos días, estamos buscando alternativas por si es cierto que nos cortan el suministro de energía y agua y <strong>estamos haciendo turnos en casa para que nunca se quede sola, por que no puedan cambiarnos la cerradura.</strong> Estamos viviendo como okupas, saliendo a comprar a las ocho de la mañana provisiones, escribiéndonos a cada rato por si surge cualquier inconveniente y<strong> con las maletas preparadas por lo que pueda pasar.</strong> Mi compañero está buscando la manera de vender su coche para poder pagar otro apartamento. No sabemos si intentan meternos miedo, pues <strong>también nos amenazan con querellas</strong>, o si es cierto que en el momento menos pensado <strong>vamos a quedarnos a oscuras, sin corriente, sin agua, tirando de abrigos y mantas, y comiendo frío.</strong></p>
<p>Lo que más pena me da es llevarme<strong> esta imagen final de mi estancia en Italia.</strong> En el fondo, por culpa de unos cuantos chorizos tenemos unos prejuicios terribles hacia los italianos. <strong>Creo que antes de lo previsto, en cuanto termine los exámenes, estaré de vuelta en Extremadura.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2015/02/05/vivir-de-okupa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1041</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Solita en Roma</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/09/20/solita-en-roma/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/09/20/solita-en-roma/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 20 Sep 2014 12:19:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[adaptación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[aeropuerto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[apartamento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Cáceres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[compañeros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Erasmus]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Ikea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[maleta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Metro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pelea]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[piso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Roma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Sevilla]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Solita en Roma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Tiburtina]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[transeúnte]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/solitaencaceres/?p=983</guid>
		<description><![CDATA[Ayer tuve un día duro, me dio el bajón tras tanto subidón y tanto no parar de ir de aquí para allá. Desde el miércoles que salí de Cáceres en autobús, he tenido los nervios a flor de piel, he estado con mucha tensión en todo momento, pendiente de no cometer errores que pudieran complicarme [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-984" title="Carol" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol.jpg" alt="" width="691" height="389" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol.jpg 1280w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol-768x432.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/41/2014/09/Carol-1024x576.jpg 1024w" sizes="(max-width: 691px) 100vw, 691px" /></a></p>
<p>Ayer tuve un día duro, me dio el bajón tras tanto subidón y tanto no parar de ir de aquí para allá. Desde el miércoles que salí de Cáceres en autobús, he tenido los nervios a flor de piel, he estado con mucha tensión en todo momento, <strong>pendiente de no cometer errores que pudieran complicarme el viaje</strong>, como que me cerrasen la estación de Sevilla de noche antes de que llegase, y por tanto también la consigna, y <strong>no pudiera sacar la maleta para llevármela en el avión, o que me quedase dormida leyendo toda la noche en el aeropuerto, cosa que pudo pasarme perfectamente.</strong></p>
<p>La tarde fue muy intensa, porque en Sevilla disfruté paseando y fotografiando por los alrededores de la Giralda, la Torre del Oro y la Maestranza. Esa noche, en cambio, sufrí,<strong> tirada en el suelo del aeropuerto unas ocho horas por estar cerca de un enchufe para cargar el teléfono, a la vez que me entretenía con la longeva historia de amor de Max Costa y Mecha Inzunza, escrita por Pérez Reverte</strong> (“El tango de la guardia vieja”). A las 4 de la madrugada, decidí sentarme en los sofás de espera acolchados y fue el peor error que pude cometer, pues cerré los ojos sin darme cuenta y <strong>menos mal que había puesto antes varias alarmas para facturar la maleta grande</strong>, si no, a lo mejor no me hubiera despertado después del cansancio de todo el día y habría perdido el avión.</p>
<p>El jueves mi casero fue a buscarme al aeropuerto temprano y, <strong>tras esperar a que hiciese unas compras en un supermercado y quedarme dormida en su coche</strong>, llegamos al piso donde estoy alojada. Conforme firmé el contrato y me dio las llaves, desaparecí de casa y <strong>me fui en metro a Ikea</strong>, que está muy lejos del centro de Roma, a <strong>18 paradas de donde vivo,</strong> con transbordo de línea incluido. Necesitaba sábanas, edredón, perchas… Útiles que no podía traer de España porque me aumentaban el peso de la maleta y tampoco sabía de qué tamaño los iba a necesitar (por las dimensiones de la cama). La vuelta de Ikea en metro fue curiosa porque <strong>presencié una semi pelea entre un transeúnte que pedía dinero y un chaval que le vacilaba.</strong> Se hizo hueco en el medio del vagón, el mendigo tiró su bolsa al suelo, puso los puños a la altura del pecho y<strong> dijo algo así como ven aquí si tienes huevos.</strong> El chico se levantó del asiento y se fue mientras el otro se acordaba de su madre. Pasé bastante miedo.</p>
<p>Al llegar a mi parada de metro correspondiente, Tiburtina, por donde vivo, <strong>estuve como media hora buscando la salida adecuada hacia mi calle.</strong> No es tanto el tiempo comparado con que en Ikea estuve como dos horas buscando las sábanas, que además<strong> no sabía cómo se decían en italiano y cuando preguntaba por ellas, nadie entendía lo que necesitaba.</strong></p>
<p>Llegué a casa ya anochecido. Mis compañeros de piso no sabían que yo estaba aquí alojada porque estaban trabajando cuando llegué por la mañana y no los habían avisado.<strong> Me encontré a uno pasando el salón sin camisa camino de la ducha y se quedó alucinando al verme</strong>, sin palabras. Aunque sin palabras me quedé luego yo al ver cómo dominaba el español sin haberlo estudiado, cuando yo llevo un año ya con italiano y me cuesta decir tres palabras seguidas. Tras hablar un rato con él, colocar las cosas en mi habitación, poner la ropa en el armario, etcétera, <strong>caí rendida en la cama.</strong></p>
<p>Así que ayer cuando me desperté y no sabía qué hacer, a dónde ir ni con quién quedar para tomar algo o dar una vuelta, como suelo hacer en Cáceres, <strong>me dio el bajón.</strong> Me pillé un metro, <strong>me fui a sentar frente al Coliseo</strong> y desde allíí, a andar por donde me llevase el cuerpo. Reconozco que era raro, y aunque iba con mi cámara, me sentía sola,<strong> solita en Roma,</strong> cruzándome con grupos de chavales jóvenes que reían, parejas tumbadas en parques, niños comiendo helados… Por la tarde volví a casa angustiada, con ganas de hablar con alguien, de intercambiar unas palabras, pero mis compañeros no estaban.</p>
<p><strong>Estos días de adaptación están siendo tan difíciles de digerir como este post por tantos momentos y circunstancias por las que he pasado y que os intento resumir.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2014/09/20/solita-en-roma/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>983</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Malas costumbres</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/05/14/malas-costumbres/</link>
		<comments>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/05/14/malas-costumbres/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 14 May 2013 09:00:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carolina Díaz Rodríguez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[alumnos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[asignaturas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[biblioteca]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[carrera]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ciclo formativo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[compañeros]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[curso de iluminación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[exámenes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[expediente]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[faltar a clase]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Filología Hispánica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[filologías]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[fuera de juego]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[idioma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[inglés]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[instituto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[intervenciones]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[lágrimas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[malas costumbres]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[nivel]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[plazas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[prácticas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[profesores]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Selectividad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[septiembre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trabajos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Universidad]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[verano]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hoy.es/solitaencaceres/?p=598</guid>
		<description><![CDATA[Empecé a acostumbrarme muy pronto, al mes de comenzar la carrera, a faltar a clase. No porque no me interesasen, sino porque veía tanto nivel en las intervenciones de mis compañeros que me sentía fuera de juego y me deprimía. Decidí cursar Filología Hispánica el último día de la Selectividad, en septiembre, cuando comencé a [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/05/nivelón.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-599" title="Malas costumbres" src="/solitaencaceres/wp-content/uploads/sites/41/2013/05/nivelón.jpg" alt="" width="190" height="151" /></a></p>
<p>Empecé a acostumbrarme muy pronto, al mes de comenzar la carrera, <strong>a faltar a clase.</strong> No porque no me interesasen, sino<strong> porque veía tanto nivel en las intervenciones de mis compañeros que me sentía fuera de juego y me deprimía.</strong> Decidí cursar Filología Hispánica el último día de la Selectividad, en septiembre, cuando comencé a agobiarme porque la carrera que quería llevaba sin plazas desde antes del verano y el ciclo formativo que estaba cursando no me convencía.</p>
<p>No tardé mucho en asimilar el paso del instituto a la universidad, <strong>pero de ese tiempo solo recuerdo lágrimas y más lágrimas.</strong> Digamos que acabé cogiéndole el truco: como al principio estábamos mezclados los alumnos de todas las filologías, en la mayoría de las clases podíamos rondar el centenar de personas en el aula y claro, <strong>era imposible que los profesores llegasen a memorizar todos los nombres y caras.</strong> Me sentía un simple<strong> expediente,</strong> un nombre unido a un número, que tenía que <strong>entregar prácticas, trabajos y aprobar exámenes,</strong> pero que no necesitaba asistir a clase, así que podía aprovechar el tiempo en casa, en la biblioteca o, incluso, <strong>me llegué a plantear hacer un curso de iluminación por las mañanas.</strong></p>
<p>A lo bueno se acostumbra uno enseguida.<strong> En segundo, me pasó lo mismo que me había pasado en primero con todas las asignaturas con el inglés.</strong> Fui a clase los primeros días y, por miedo a que la profesora <strong>me hiciese leer o me preguntase, dejé de asistir.</strong> Otra vez, el ver a gente con tan buen nivel me hundió y a día de hoy, <strong>aún tengo el idioma pendiente.</strong></p>
<p>Este año, en tercero, dándole un poco vueltas al coco, <strong>he llegado a la conclusión de que no he sabido adaptarme a tiempos nuevos, a un cambio de chip que he intentado varias veces, pero que por mi afición a hacer veinte mil cosas a la vez, no he sabido llevar a cabo.</strong> Ya me lo han dicho en varias ocasiones: &#8220;Todo no se puede tener&#8221;, pero cuando una se acostumbra a no agobiarse por sentir que no das la talla, que otros te dan mil vueltas, que eres un cero a la izquierda&#8230;<strong> relaciona no ir a clase con no pasar un mal rato, que emocionalmente puede acabarte influyendo, cuando puedes ir a darte un paseo, a hacer deporte, fotografías, escribir o leer en un parque a la sombra de un árbol sin que las inseguridades te atormenten.</strong> Este año, con asignaturas específicas y entre veinte y treinta alumnos por clase, las <strong>malas costumbres</strong> me están pasando factura.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.hoy.es/solitaencaceres/2013/05/14/malas-costumbres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>598</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
