{"id":509,"date":"2019-08-15T12:46:20","date_gmt":"2019-08-15T10:46:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/?p=509"},"modified":"2019-08-15T12:46:20","modified_gmt":"2019-08-15T10:46:20","slug":"lo-que-esconden-los-ratones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/2019\/08\/15\/lo-que-esconden-los-ratones\/","title":{"rendered":"LO QUE ESCONDEN LOS RATONES"},"content":{"rendered":"<p>Lo peque\u00f1o e insignificante pasa, a menudo, desapercibido para nuestros sentidos.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana sal\u00ed a dar una vuelta para ver c\u00f3mo estaban los \u00e1rboles que hab\u00edamos plantado en el patio del centro: el casta\u00f1o hab\u00eda echado hojas nuevas y crec\u00eda despacio pero seguro; los cerezos ten\u00edan algunas flores y los limoneros parec\u00edan haberse agarrado a la tierra. A los olivos les estaba costando algo m\u00e1s salir adelante, pero los setos de lentiscos que los rodeaban luc\u00edan bien gracias al riego por goteo.<\/p>\n<p>En estas observaciones estaba, cuando repar\u00e9 en una encina que hab\u00eda brotado sobre una palmera. Crec\u00eda en el hueco que se forma entre el trozo que queda del ped\u00fanculo de la palma, cuando \u00e9sta se corta, y el est\u00edpite, que es el tronco de la palmera. Este hueco se llena de restos vegetales que caen de la propia palmera y forma un sustrato f\u00e9rtil muy adecuado para que crezcan otras especies vegetales.<\/p>\n<p>\u00bfPero una encina? En el patio del centro las hay, pero est\u00e1n alejadas de esta palmera, y el viento no pod\u00eda haber hecho llegar hasta all\u00ed una\u00a0bellota.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102352.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-510\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102352-169x300.jpg\" alt=\"20190530_102352\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102352-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102352.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se lo coment\u00e9 a mi compa\u00f1ero Antonio Salas, al que tambi\u00e9n le gustan las cosas del campo, y me dijo que la bellota la hab\u00edan llevado los ratones.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda le\u00eddo que algunos animales esconden bellotas para consumirlas en \u00e9pocas desfavorables cuando escasea el alimento. Lo hacen as\u00ed los arrendajos, por ejemplo, que las esconden bajo tierra y luego se olvidan de d\u00f3nde guardaron algunas y son \u00e9stas las que germinan y forman un \u00e1rbol nuevo. Tambi\u00e9n hacen esto mismo las ardillas y, por supuesto, los ratones. De esta manera, estos animales, llamados <em>dispersores<\/em> por esta pr\u00e1ctica, se convierten en los aut\u00e9nticos sembradores de los bosques, dispersando las bellotas de roble, encina, quejigo, alcornoque\u2026 lejos de los \u00e1rboles que las formaron para as\u00ed llegar el \u00e1rbol a lugares alejados de donde crece y vive. Una estrategia evolutiva de las propias plantas, que ni piensan ni hablan ni se expresan, pero tienen instinto de supervivencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102414.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-511\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102414-169x300.jpg\" alt=\"20190530_102414\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102414-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102414.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<em>Estos animales son los denominados <strong>dispersores<\/strong>, porque se encargan de transportar las bellotas y almacenarlas en aquellos lugares donde no puedan ser descubiertas por otros. As\u00ed disponen de una despensa durante los d\u00edas duros de invierno, donde apenas hay nada que comer. Sin embargo, algunos de los almacenes quedan olvidados por sus due\u00f1os, ya sea porque no son capaces de recordar todos los puntos donde guardan sus bellotas o, porque simplemente, animales superiores, carn\u00edvoros en busca de alimento, como zorros o gardu\u00f1as, dan muerte a los dispersores y sus bellotas quedan as\u00ed sin consumir. Las bellotas enterradas y olvidadas dar\u00e1n lugar, si las condiciones son adecuadas, a nuevas pl\u00e1ntulas de roble que remplazar\u00e1n los ya vetustos \u00e1rboles de Montejo manteni\u00e9ndose as\u00ed la din\u00e1mica natural del bosque.<\/em>\u201d<strong>*<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, un peque\u00f1o e insignificante Rat\u00f3n Com\u00fan (<em>Mus musculus<\/em>) puede sembrar a lo largo de su corta vida varias decenas de bellotas y otras semillas sin apenas darse cuenta de lo que est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<p>En el caso de la palmera del patio, esta encina no prosperar\u00e1 a no ser que se trasplante a otro lugar. Y lo mismo le ocurrir\u00e1 a las dem\u00e1s encinas, pues dando la vuelta al tronco hab\u00eda varios ejemplares m\u00e1s (puede que alguno de alcornoque), incluso un pino pi\u00f1onero y una especie de arbusto de la familia <em>Cotoneaster<\/em> (posiblemente <em>Cotoneaster coriaceus<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102326.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-513\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102326-169x300.jpg\" alt=\"20190530_102326\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102326-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102326.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102338.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-517\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102338-169x300.jpg\" alt=\"20190530_102338\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102338-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102338.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102343.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-514\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102343-169x300.jpg\" alt=\"20190530_102343\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102343-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190530_102343.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando aquella ma\u00f1ana regresaba del patio despu\u00e9s de este curioso hallazgo, me fij\u00e9 en una higuera que crec\u00eda en el rodapi\u00e9 que hab\u00eda debajo de la papelera de las escaleras de entrada al edificio. \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta all\u00ed una semilla de la higuera que est\u00e1\u00a0m\u00e1s\u00a0abajo, al lado de la pista de deporte? Esta vez no pod\u00eda ser un rat\u00f3n, pero quiz\u00e1s s\u00ed las hormigas, y no ser\u00eda extra\u00f1o encontrarse un inmenso hormiguero detr\u00e1s del rodapi\u00e9 y debajo del patio entero.<\/p>\n<p>Pero esto de las hormigas lo dejaremos para otra historia\u2026<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190125_095439.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-516\" src=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190125_095439-169x300.jpg\" alt=\"20190125_095439\" width=\"169\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190125_095439-169x300.jpg 169w, https:\/\/static-blogs.hoy.es\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2019\/08\/20190125_095439.jpg 555w\" sizes=\"(max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>*<\/strong> PEREA GARC\u00cdA-CALVO, RAM\u00d3N. <strong>\u00bfQui\u00e9n siembra las bellotas en el Hayedo de Montejo?<\/strong> <em>Departamento de Silvopascicultura. ETSI de Montes. Universidad Polit\u00e9cnica de Madrid, 2007.<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo peque\u00f1o e insignificante pasa, a menudo, desapercibido para nuestros sentidos. Una ma\u00f1ana sal\u00ed a dar una vuelta para ver c\u00f3mo estaban los \u00e1rboles que hab\u00edamos plantado en el patio del centro: el casta\u00f1o hab\u00eda echado hojas nuevas y crec\u00eda despacio pero seguro; los cerezos ten\u00edan algunas flores y los limoneros parec\u00edan haberse agarrado a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":154,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/154"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=509"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509\/revisions\/518"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.hoy.es\/vivir-con-la-naturaleza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}