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	<title>Escuela de Padresconfianza &#8211; Escuela de Padres</title>
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	<description>La tarea de ejercer de padres</description>
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	<title>confianza &#8211; Escuela de Padres</title>
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		<title>Los padres y las madres que creían que no sabían educar</title>
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		<pubDate>Sun, 17 Dec 2023 19:24:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>carlospajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Sí, podemos]]></category>
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		<description><![CDATA[Cada vez nos encontramos con más padres y madres  insatisfechos con la educación de sus hijos, insatisfechos con ellos mismos como educadores e insatisfechos con los resultados que obtienen sus hijos. El resultado de tanta insatisfacción es el desarrollo de un temor creciente, un miedo a tomar decisiones mientras educamos, pánico ante la equivocación, y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez nos encontramos con más padres y madres  insatisfechos con la educación de sus hijos, insatisfechos con ellos mismos como educadores e insatisfechos con los resultados que obtienen sus hijos. El resultado de tanta insatisfacción es el desarrollo de un temor creciente, un miedo a tomar decisiones mientras educamos, pánico ante la equivocación, y por lo tanto a la búsqueda desesperada de orientaciones para que alguien nos indique el camino correcto.</p>
<p>No existe un manual de educación de los hijos que te asegure que no vas a tener problema alguno, lo vengo repitiendo en este blog desde hace más de 10 años. No educamos para evitar problemas, educamos para mostrar cómo actuar ante las dificultades, por eso el ejemplo es la mejor herramienta para educar.</p>
<div id="attachment_1339" style="width: 417px" class="wp-caption aligncenter"><img aria-describedby="caption-attachment-1339" class=" wp-image-1339" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar-300x300.png" alt="" width="407" height="407" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar-300x300.png 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar-150x150.png 150w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar-768x768.png 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar-1024x1024.png 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2023/12/manos-para-educar.png 1080w" sizes="(max-width: 407px) 100vw, 407px" /><p id="caption-attachment-1339" class="wp-caption-text">padres y madres imprescindibles en la tarea de educar</p></div>
<p>Te recuerdo que no eres perfecto como padre, ni como madre por esa misma razón tus hijos tampoco lo son (los hijos tienen la manía de parecerse a sus padres). Así que déjate de lamentar y de echarle las culpas al mundo exterior y ponte las pilas porque tenemos poco tiempo para influir en nuestros hijos.</p>
<p>No olvides:</p>
<p><strong>El error, la equivocación es parte del aprendizaje</strong> (y tanto padres y madres como hijos e hijas estamos aprendiendo continuamente en esta tare de educar).</p>
<p><strong>Comprender, entender, el comportamiento</strong> de los hijos es fundamental, pero<strong> entender no significa estar de acuerdo</strong> o aprobar ese comportamiento. Tú señala siempre, muestra siempre cual es el comportamiento que consideras más eficaz para utilizar en diferentes situaciones.</p>
<p>Los hijos dan <strong>muchas alegrías, pero también restan muchas horas de sueño.</strong> Cómo vas a dormirte tranquilamente si piensas que tu niño o tu niña “<em>como siga así va a ser un desgraciado</em>”. No educamos hijos para Instagram, ni para presumir, ni alardear. Educamos a los hijos para que ellos tengan herramientas para construirse y esta tarea de construcción propia lleva su tiempo.</p>
<p><strong>Los hijos no son hemorroides, no los sufras en silencio</strong>. Si tienes alguna preocupación busca ayuda, a veces la familia, amistades, profesorado son recursos muy útiles; en otros casos igual necesitas ayuda especializada. Educar es una acción, así que muévete.</p>
<p>Y <strong>Confía, en ti. Y confiando en ti confía en tus hijos.</strong> Pero se confía con los ojos abiertos, así que confía pero deja claro normas y límites de lo que es tolerable y de lo que no lo es.</p>
<p>Y luego, a vivir que el tiempo pasa rápidamente y los días de educar, los días de influir en nuestros hijos se pasan rápidamente, así que haz de esos días los mejores días de tu vida. Los días en los que te dejaste la vida educando a tus hijos.</p>
<p>¿Quieres a tus hijos verdad? Pues recuerda que esa es la razón fundamental por la que hay que educarlos.</p>
<p>A la tarea.</p>
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		<title>El pin (pam pum) parental, y tú, ¿de quién eres?</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Jan 2020 12:18:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
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		<post_tag><![CDATA[educación]]></post_tag>
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		<description><![CDATA[Y tú, ¿de quién eres?, eso me preguntaban a mí de pequeño, y entonces lo tenía muy claro. Yo era de mi madre. Y resulta que ahora llevamos unos días enfrascados en este debate metafísico que han organizado los padres y madres de la patria, los cuales como si de una pregunta del Trivial Pursuit [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y tú, ¿de quién eres?, eso me preguntaban a mí de pequeño, y entonces lo tenía muy claro. Yo era de mi madre.</p>
<p>Y resulta que ahora llevamos unos días enfrascados en este debate metafísico que han organizado los padres y madres de la patria, los cuales como si de una pregunta del Trivial Pursuit se tratara, pero pregunta de quesito, de ganador del juego, de victoria sobre el contrincante, nos lanzan al pueblo llano para que la contestemos, ¿de quién son los hijos?</p>
<div id="attachment_1143" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><img aria-describedby="caption-attachment-1143" loading="lazy" class="size-large wp-image-1143" src="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2020/01/NIÑOCOLE-1024x683.jpg" alt="" width="1024" height="683" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2020/01/NIÑOCOLE-1024x683.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2020/01/NIÑOCOLE-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2020/01/NIÑOCOLE-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2020/01/NIÑOCOLE.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-1143" class="wp-caption-text">Los padres son los responsables de la educación de sus hijos; los hijos están amparados por la ley para salvaguardar sus derechos.</p></div>
<p>Y ahí estamos en medio del debate, sin comerlo ni beberlo. El twitter con sus retwits; los tertulianos con sus contratertulianos; los que están en posesión de su verdad contra los que están en posesión de la suya.</p>
<p>¿Qué hay que contestar para que no te llamen facha, comunista, progre, carca&#8230;?</p>
<p>Los hijos son de ellos mismos. Pero para ser de ti mismo hace falta que alguien te ayude, te de herramientas para construirte, en primer lugar,  amor, pero de esos amores incondicionales que brindan los que te quieren gratis, y luego normas, límites, valores, educación, cultura, ánimo y el etcétera que tú quieras añadir. Y ese alguien suelen llamarse padre y madre.</p>
<p>Y los padres y madres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos y la escuela , el profesorado, colabora en esta tarea de educar. Lo dice la ley.</p>
<p>Y los padres y madres tienen que educar a sus hijos para que aprendan los deberes que tienen como ciudadanos pero tienen que hacerlo respetando los derechos que tienen los propios hijos. Derechos avalados por la ley. Lo dice la ley.</p>
<p>Y los padres y madres educan para que sus hijos se puedan insertar eficazmente en la sociedad en la que viven, en la sociedad que construyen, en la sociedad que transforman.</p>
<p>Y esta tarea de educar, colaboran padres, madres y profesorado. Por eso la escuela es un espacio de educación donde la confianza mutua debería ser el nexo de unión. Padres y madres que confían en el profesorado, padres y madres que confían en las escuelas, colegios, institutos en los que escolarizamos a nuestros hijos.</p>
<p>Alegremente le encargamos a la escuela que solucione todos los problemas de nuestra sociedad, seguridad vial, consumismo, convivencia, cuidado del medio ambiente, coeducación, etc.</p>
<p>Confiar en que la escuela no pone en riesgo el desarrollo de nuestros hijos, confiar en nuestros hijos y confiar en nuestra capacidad, la de padres y madres, para educar, para ayudar a nuestros hijos a desarrollar un espíritu crítico. Ese es el camino.</p>
<p>Y luego, llegará un dia en que tu hijo sea el hombre o la mujer que decidirá cómo quiere vivir, pensar, sentir, comer, amar. Y siempre seguirá siendo tu hijo.</p>
<p>Mientras tanto sería deseable que los padres y madres de la patria pusieran su empeño en alcanzar acuerdos para construir una escuela en la que quepan también ellos, todos ellos.</p>
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		<title>Los hijos que se empeñaban en equivocarse</title>
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		<pubDate>Mon, 18 Apr 2016 19:37:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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		<description><![CDATA[¿Cuántas veces has visto a tu hijo tomar decisiones, pensadas o a la ligera, que sabes que van encaminadas al más estrepitoso de los fracasos? Qué difícil es permanecer de espectador, qué impotencia, qué desesperación, qué desaliento, cuántas lágrimas cuando sientes que ni por las malas ni por las buenas son tenidas en cuenta tus [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_534" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2016/04/18/los-hijos-que-se-empenaban-en-equivocarse/hijosequivocados/" rel="attachment wp-att-534"><img aria-describedby="caption-attachment-534" loading="lazy" class="size-full wp-image-534" title="hijosequivocados" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados.jpg" alt="" width="1000" height="684" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados.jpg 1000w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados-300x205.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2016/04/hijosequivocados-768x525.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-534" class="wp-caption-text">Las vidas de los hijos, a veces,hacen trizas las vidas de sus padres</p></div>
<p>¿Cuántas veces has visto a tu hijo tomar decisiones, pensadas o a la ligera, que sabes que van encaminadas al más estrepitoso de los fracasos? Qué difícil es permanecer de espectador, qué impotencia, qué desesperación, qué desaliento, cuántas lágrimas cuando sientes que ni por las malas ni por las buenas son tenidas en cuenta tus consideraciones.</p>
<p>Yo creo que <strong>educar a los hijos no es un arte, ni una disciplina, ni un trabajo.</strong> Los que educan no tienen porqué ser artistas, ni expertos en educación, ni trabajadores sometidos a jornadas de 24 horas al día. <strong>Educar es un compromiso</strong>, el compromiso de dar a los hijos las herramientas necesarias para que se construyan como hombres o mujeres.</p>
<p><strong>No es que tenga una crisis de fe en la tarea de educar</strong>, queridos lectores que seguís mi blog, es que a veces hablo con <strong>padres y madres que educan</strong>, que guían, que instruyen entre normas, limites, refuerzos, cariño, paciencia, comprensión, amor, <strong>y sin embargo sus hijos se empeñan en seguir su propio mapa de ruta, un mapa que a menudo no tiene ni norte, ni carreteras.</strong></p>
<p>Que tu hijo se lance al mundo con una mochila repleta de ingenuidad como único equipaje, asusta. Que tu hijo abjure de todas y cada una de tus creencias, de tus consejos, de tus ayudas, asusta. Que tu hijo corte todo tipo de comunicación, que ignore los lazos que unen a los padres con sus hijos, que te dejen sin voz al otro lado de la línea, asusta.</p>
<p><strong>No, no hay educación que evite estas situacion</strong>es. No hay padres, ni madres capaces de abrir los ojos del futuro de sus hijos cuando éstos no ven aquello que no quieren ver.</p>
<p>Hay hijos que se empeñan en tomar sus propias decisiones y muchas veces aciertan, pero a veces se equivocan. Sí, es verdad, es su vida. Pero es que <strong>las vidas de los hijos, a veces, hacen trizas las vidas de sus padres. </strong></p>
<p>Esto es lo <strong>que podemos hacer los padres y madres cuando nuestros hijos se empeñan en tomar decisiones equivocadas: </strong></p>
<p>1.- Es primordial <strong>controlar el miedo</strong>, porque el miedo sólo sirve para ponernos en la peor de las situaciones (drogas, alcohol, vida desordenada) y así asustados vivimos prisioneros de nuestro propio miedo.</p>
<p>2.- <strong>Controlar la rabia,</strong> porque la rabia que da creer que los hijos “<em>echan su vida por la borda</em>” te puede hacer actuar cegado, irritado. Y eso no te ayuda a ti ni a tus hijos. En estos casos los <strong>hijos necesitan ver a padres seguros, firmes y confiados.</strong></p>
<p>3.- <strong>Habla</strong>. No te quedes callado, no ruegues, simplemente <strong>di lo que tú crees, lo que tú piensas, lo que tú sientes.</strong> Dile que lo que tú quieres es que encuentre su camino, que él sea el protagonista de su vida. Que la elección del tipo de vida que quiera tener es suya. Pero que para <strong>tomar ese tipo de decisión no es el mejor momento cuando uno se encuentra perdido</strong>.</p>
<p>4.- Y por último y sobretodo, <strong>deja la puerta de casa abierta, la luz encendida, su plato favorito en la nevera y conf</strong>ía en tu hijo siempre.</p>
<p><strong>Mientras confiamos hay que seguir viviendo. Esto es lo más difícil, vivir con agujeros.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>El niño de la ballesta, ¿son los padres responsables?</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Apr 2015 18:08:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
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		<description><![CDATA[Cada vez que una impactante noticia sobre el comportamiento malvado de un menor sacude nuestras conciencias, como con el reciente caso del adolescente barcelonés que asesinó a un profesor e hirió a  3 personas más, asistimos atónitos al rosario de interpretaciones que intentan explicar tal dislate. Sin conocer al niño, ni a sus padres, sin información [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_440" style="width: 452px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/04/26/el-nino-de-la-ballesta-son-los-padres-responsables/tfgp-18/" rel="attachment wp-att-440"><img aria-describedby="caption-attachment-440" loading="lazy" class="wp-image-440 " title="TFGP." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2015/04/ballesta2.jpg" alt="" width="442" height="589" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2015/04/ballesta2.jpg 1800w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2015/04/ballesta2-225x300.jpg 225w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2015/04/ballesta2-768x1024.jpg 768w" sizes="(max-width: 442px) 100vw, 442px" /></a><p id="caption-attachment-440" class="wp-caption-text">Educar es la mejor herramienta para combatir el odio</p></div>
<p>Cada vez que una impactante noticia sobre el comportamiento malvado de un menor sacude nuestras conciencias, como con el reciente caso del adolescente barcelonés que asesinó a un profesor e hirió a  3 personas más, asistimos atónitos al rosario de interpretaciones que intentan explicar tal dislate.</p>
<p>Sin conocer al niño, ni a sus padres, sin información veraz, es muy aventurado hacer algunas de las afirmaciones que se han escuchado y leído estos días.</p>
<p>Queridos lectores, encontrar un culpable de este hecho tiene la función de calmar nuestra ansiedad, nuestro temor y así poder asegurarnos de que a nosotros eso no nos va a pasar.</p>
<p>Todas las alarmas se han disparado, como siempre,  a toro pasado. ¿Cómo es posible que haya ocurrido esto? Así que tenemos un abanico de opiniones gratuitas, “el niño tiene un trastorno mental”, dicen unos. ¡No!, aseveran otros, “el niño es simplemente malvado”; y los hay, los más, que dirigen el dedo acusador hacia sus padres :“qué hacían esos padres que no se han dado cuenta de que convivían con “la personificación del mal”.</p>
<p>Yo, insisto, no tengo información para poder dar una opinión, pero si que creo que este tipo de hechos son imposibles de evitar. Ni somos inmortales, ni somos la personificación de la bondad. Los seres humanos somos capaces de odiar, de muchas y diferentes maneras y lo aprendemos, porque lo enseñamos, desde edades tempranas. En nuestra vida ocurren muchas circunstancias y si en un mismo lugar y tiempo se dan varias de ellas, puede que ocurra aquello que creemos que es imposible que ocurra.</p>
<p>Yo al escuchar la noticia me acordé instantáneamente de los padres, pensé para mis adentros: menuda tragedia se le ha presentado a estos padres. Efectivamente, poco tiempo tardaron algunos en señalar, que la responsabilidad máxima sobre este hecho la tienen los padres del niño, que no han sido capaces ni de educar, ni de detectar  este comportamiento de su hijo.</p>
<p>Y para apoyar tal argumento, los <em>opinadores</em>, mostraban su alarma y repulsa  ante el hecho de que la criatura hubiera entrado en internet para buscar páginas sobre cómo hacer un coctel molotov y que, además, esto hubiera pasado desapercibido a los padres.</p>
<p>Me da igual que el niño sufriera un trastorno mental o que por el contrario este acto sea la consecuencia de un hecho planificado, porque,  la realidad es que el profesor muerto ya no volverá a la vida y su familia ya sólo tendrá la posibilidad de encontrar consuelo en el recuerdo. El resto de alumnos y profesores del instituto, al igual que los que hemos asistido atónitos a esta noticia poco a poco iremos recobrando nuestras vidas normales. Así es la vida, las víctimas sufren porque no pueden olvidar  y el resto olvidamos para seguir viviendo.</p>
<p>Me acuerdo de los padres del niño, porque ellos sí que se están enfrentando a un cambio, a un desgarro,  en sus vidas y todo porque su hijo eligió, directa o indirectamente, actuar de una manera dañinamente malvada.</p>
<p>Me acuerdo de los padres que se ven señalados por otros padres como si así, encontrando un culpable, nos pudiéramos quedar más tranquilo. “A mí no me va a pasar esto, porque eso es evitable&#8221;. Mientras haya gente que crea que este hecho es una consecuencia “lógica” de la relajación que tienen los padres con los temas de control y supervisión de sus hijos, encontrarán, en la cantinela esa de que los padres de hoy en día no saben educar, los culpables que andaban buscando.</p>
<p>Surgen voces que dicen: “hay que controlar a los niños, hay que registrar su cuarto, entrar en sus móviles”. Educar es supervisar, claro q si, y los padres pueden y deben entrar en el cuarto de sus hijos pero ¿para buscar y rebuscar, para espiar? &#8230; ¿para qué?. No se puede controlar todo, eso es imposible.</p>
<p>Si tu hijo no tiene edad de tener movil, no será mejor que &#8220;espiarle&#8221;, que no lo tenga;  si tu hijo no tiene edad de tener un ordenador en su cuarto, lo mejor es que no lo tenga. Te vas a tener que pelear eso ya lo sabes. Te recuerdo que educar es  ir dando autonomía progresivamente.  El control y la supervisión son más que necesarios. Pero también la sensatez, un poco de sensatez, porque los padres no podemos “fabricar hijos perfectos, socialmente perfectos”. Vivir, al igual que educar,  tiene sus riesgos.</p>
<p>Y por último,  otra ocurrencia, que me ha llamado la atención,  a raíz de este trágico acontecimiento,  es la de que esto se podría evitar si todos los niños entregaran  un certificado médico/psicológico en el colegio y así el problema está resuelto y nos quedamos tranquilos.  Como si recibir apoyo psicológico fuera sinónimo de tener un trastorno psicológico. ¿Os imagináis la que se liaría si la Administración les pidiera a los profesores un informe psicológico sobre su salud mental para tranquilizar a los padres de sus alumnos? Pues yo, la verdad, puestos a elegir prefiero que el certificado psicológico se lo exijan a a los que manejan los dineros públicos,  porque, esos, esos sí que pueden hacer daño.</p>
<p>Muertes tan absurdas como inevitables nos encontramos de vez en cuando y frente a esta realidad, tranquilidad y sensatez es lo que necesitamos para afrontar el miedo que nos causan. Y reafirmarnos en que  la tarea de construir un mundo mejor nos incumbe a todos.</p>
<p>Mi reconocimiento al profesorado, maestros y maestras, alumnado y padres y madres que desde la <strong>educación</strong> intentan construir un mundo mejor para todos.</p>
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		<title>12 deseos para los padres y madres</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Dec 2014 17:09:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Los hijos nos crecen a golpe de campanadas y con cada año que se termina vamos viendo, con una cierta nostalgia, como nuestros hijos crecen y como, al crecer, cada vez se alejan de nosotros para ir forjando sus propias vidas. Estos son mis deseos para todas las familias que visitan el blog Escuela de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_411" style="width: 624px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/12/30/12-deseos-para-los-padres-y-madres/feliz2015/" rel="attachment wp-att-411"><img aria-describedby="caption-attachment-411" loading="lazy" class=" wp-image-411 " title="feliz2015" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/12/feliz2015.jpg" alt="" width="614" height="461" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/12/feliz2015.jpg 1024w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/12/feliz2015-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/12/feliz2015-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /></a><p id="caption-attachment-411" class="wp-caption-text">12 deseos para los padres y madres que educan</p></div>
<p>Los hijos nos crecen a golpe de campanadas y con cada año que se termina vamos viendo, con una cierta nostalgia, como nuestros hijos crecen y como, al crecer, cada vez se alejan de nosotros para ir forjando sus propias vidas.</p>
<p>Estos son mis deseos para todas las familias que visitan el blog Escuela de Padres</p>
<p>1.- <strong>Salud para vuestras familias</strong>. Salud para ver crecer a los hijos y salud para afrontar los esfuerzos que conlleva educar. Y os pido que recordéis  a todas las familias cercanas que durante este pasado año han tenido que enfrentarse contra  enfermedades que hacen temblar sus cimientos.</p>
<p>2.- <strong>Confianza</strong>. Para educar es imprescindible confiar en el que educa y en los que educamos. Os recuerdo que la confianza es algo que solo pueden quebrar aquellos a los que queremos. El amor es un estupendo tapa grietas.</p>
<p>3.- <strong>Entusiasmo</strong>. Acompañar a los hijos en su crecimiento es un viaje que no tiene  fin. Es un viaje a Ithaca, el poema de Kavafis, un viaje en el que día a día hacemos nuevos descubrimientos, a veces agradables y a veces no tanto.</p>
<p>4.- <strong>Ilusi</strong><strong>ón</strong>. Ilusión por la tarea de educar, por lo que sentimos y por lo que deseamos mientras educamos. Ilusión para contagiar. Que tú seas tu propia ilusión.</p>
<p>5.- <strong>Generosidad</strong>. Educar es un acto de generosidad. Generosos con los que nos ayudan a educar, generosos con los que educan a nuestro alrededor y sobre todo generosos con los que educamos.</p>
<p>6.- <strong>Fortaleza</strong>, Porque la tarea de educar está llena también de zancadillas, baches, lágrimas y temores. Arrojar la toalla, abandonar, el desánimo,  son tentaciones que acechan en este viaje. Educar no es tarea de héroes, educar es tarea de padres y madres que aman.</p>
<p>7.- <strong>Orgullo</strong>. Sentirse orgulloso por los hijos, orgulloso de los hijos. No hay mayor aceptación incondicional que aquella que nace del sentimiento del orgullo. Nuestros hijos se equivocan, los padres nos equivocamos también. Solo cuando nos damos cuenta de nuestra equivocación podemos rectificar.</p>
<p>8.- <strong>Constancia</strong>. La constancia en educación es una virtud. Educar no es un remedio, un fármaco, para atajar un problema puntual. Educar es mostrar a los hijos la manera de actuar frente a las vicisitudes que la vida nos depara. No busques remedios mágicos, lo que hacemos los padres y madres cotidianamente, día a día ese es el verdadero valor de la educación.</p>
<p>9.- <strong>Humor</strong>. Para educar, para vivir, para enseñar, para amar. El sentido del humor no es frivolidad es simplemente no permitir que nada ni nadie te construya un muro donde tú quieres poner una ventana.</p>
<p>10.- <strong>Paciencia</strong>. El año que viene habrá más campanadas, y al otro también, y al otro. Repasa el álbum de fotos y verás como lo normal es que los hijos de 3 años se comporten como si tuvieran 3 años, los de 14 como si tuvieran 14 y los de 40 como si tuvieran 40.</p>
<p>11.- <strong>Motivaci</strong><strong>ón</strong>. Ser padres o madres no es lo mismo que ejercer de padres y madres. Los hijos cuando están más confundidos es cuando más necesitan padres y madres bien puestos en su sitio, tranquilos y serenos.</p>
<p>12.- <strong>Suerte</strong>. Pero en la lotería de la educación le suele tocar el gordo a los que más papeletas juegan, a los que día a día con confianza, entusiasmo, ilusión, generosidad, fuerza, orgullo, constancia, humor, paciencia y motivación se proponen dejar a sus hijos un mundo mejor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Feliz Año Familias.</p>
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		<title>Cómo afrontar el &#8220;¡no quiero ir al cole!&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Sep 2014 17:52:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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		<description><![CDATA[“Qué ganitas tengo que empiece el colegio” piensan más de un padre, madre, incluso abuelos en estos días previos al comienzo del curso. Bueno, no solo lo piensan. En algunos casos se les escapa a más de uno como una exclamación. Y la verdad es que la mayoría de padres están deseosos de que sus [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_355" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-355" loading="lazy" class="size-full wp-image-355" title="Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg" alt="Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio." width="600" height="397" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/09/niiñoscole-300x199.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-355" class="wp-caption-text">Escuchar los miedos que expresen los niños y mantener la tranquilidad, claves para afrontar la negativa de los escolares a ir al colegio.</p></div>
<p>“<em>Qué ganitas tengo que empiece el colegio</em>” piensan más de un padre, madre, incluso abuelos en estos días previos al comienzo del curso. Bueno, no solo lo piensan. En algunos casos se les escapa a más de uno como una exclamación. Y la verdad es que la mayoría de padres están deseosos de que sus hijos regresen al colegio con la justificación de  “<em>volver a la normalidad”</em>&#8230; Ya.</p>
<p>Pero la actitud en los escolares es totalmente distinta. ¿Hacemos una prueba? Pregúntale a tu hijo si tiene ganas de ir al colegio. Si te dice que está deseando comenzar, mira primero con atención no sea que te lo esté diciendo en modo irónico. Si lo dice en serio, pues nada, a esperar que comiencen las clases, y un problema menos.</p>
<p>Si por el contrario te dice que no, cosa que no está fuera de la lógica, tampoco te preocupes mucho pues la expresión <strong>“yo no quiero ir al cole”</strong> dicha con cara de hastío, por lo general, es una expresión de “con lo bien que estoy levantándome tarde, ocioso… la que se me avecina”.</p>
<p>También hay un reducido número de chicos y chicas que, en cuanto se acerca la fecha de inicio del curso, comienzan a presentar cambios conductuales, a mostrarse más nerviosos, irritados, o asustados.</p>
<p>Las <strong>causas fundamentales</strong> por las que los niños no quieren ir al colegio son:</p>
<p>&#8211;<strong>Características de la personalidad</strong> del hijo: sobre todo, los “<em>mariagobios</em>”, hijos muy preocupones, que siempre están pendiente de los isis (y si les caigo mal a los compañeros, a los profesores, y si me pegan, y si suspendo, y si me da clase don o doña …)  Hay hijos que ven el mundo como una fuente potencial de peligro, y recuerdo que, en este tipo de casos, es muy común encontrarnos que el/la “<em>mariagobio</em>” se parece a su padre/madre.</p>
<p><strong>-Por experiencias negativas</strong> en anteriores cursos, como haber sufrido acoso, fracaso escolar, dificultades de adaptación  al centro, o dificultad para hacer amigos.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>RECOMENDACIONES PARA AFRONTAR EL PROBLEMA</strong></span></p>
<p>1.- Cuando un hijo dice eso de “yo no quiero ir al colegio” no le contestes con “ni yo quiero ir al trabajo y me aguanto”, ni minimices su temor con frases de “eso es una tontería”, o cosas del estilo. <strong>Pregúntale</strong> por qué no quiere ir, cuál es la razón, escucha lo que te dice. Escuchar no es aceptar.</p>
<p>2.- Diga lo que te diga, tu encárgate de decir:  “<em><strong>no te preocupes</strong>, verás como tú sabrás afrontar esa situación, y si necesitas nuestra ayuda,  ya actuaremos</em>”.</p>
<p>3.- Mantente <strong>sereno y tranquilo</strong>, sobre todo si el hijo tiene “miedos”  para hacerle ver que vas a hacer todo lo necesario para que esté seguro. Cuanto más seguro y confiado se sientan los padres, más seguridad y confianza trasmitirán a sus hijos.</p>
<p>4.- Trasmite al hijo la idea de que <strong>al colegio va a ir sí o sí</strong>. No le hagas creer falsas esperanzas.</p>
<p>5.- Trasmite la idea de que <strong>es normal que tenga miedo</strong> si lo que piensa es que “va a fracasar”, “no va a hacer amistades”, etc.</p>
<p>6.- Si ya hay experiencias de no querer ir al colegio de cursos anteriores,  recuérdale que  el curso anterior pensaba lo mismo, y <strong>todo lo que hizo</strong> para superar ese temor.</p>
<p>7.- Hay niños en los que esta tensión se manifiesta a través de <strong>problemas</strong> <strong>somáticos</strong>: dificultad para dormir, dolores estomacales, incluso vómitos matutinos de lunes a viernes. Son sólo la manifestación de tensión, así que <strong>no te preocupes</strong>, lleva toallitas húmedas, a limpiarse, y para el colegio.</p>
<p>8.- Si ves que tu hijo está muy alterado, será necesario que<strong> hables con su tutor/a</strong>  para poneros de acuerdo sobre cómo le podéis ayudar desde casa y desde el centro.</p>
<p>Ya sabéis que yo recomiendo tranquilidad cuando los hijos se alteran. La tranquilidad no significa no hacer caso, sino trasmitir seguridad y confianza porque, <strong>cuando los hijos se alteran, necesitan que los que educan no estén alterados.</strong></p>
<p><strong>Feliz curso para todos</strong></p>
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		<title>Qué prometer a los hijos sin gastar un euro</title>
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		<pubDate>Mon, 24 Feb 2014 11:55:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Los Padres Preguntan]]></category>
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		<description><![CDATA[Te prometo, hijo,  que siempre te voy a querer pero no te creas que eso significa que siempre te voy a dar la razón. Te prometo, hijo, que siempre estaré a tu lado, que siempre podrás contar conmigo y siempre te alentaré, pero nunca olvides que tú serás el responsable de tu vida. Te prometo, hijo, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura.jpg"><img loading="lazy" class=" wp-image-247" title="Laura: "Prométeme que nunca me soltarás"" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura.jpg" alt="Laura, a sus padres: "Prométeme que nunca me soltarás"" width="614" height="460" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura.jpg 1434w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/laura-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /></a>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo,</strong> hijo, <strong> que siempre te voy a querer </strong>pero no te creas que eso significa que siempre te voy a dar la razón.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong>, hijo, <strong>que siempre estaré a tu lado</strong>, que siempre podrás contar conmigo y siempre te alentaré, pero nunca olvides que tú serás el<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>responsable de tu vida.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong>, hijo, que <strong>siempre voy a respetar</strong> tus creencias, ideas, pensamientos y valores <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>porque anhelo que tú, al igual que yo, encuentres en las creencias, ideas, pensamientos y valores <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>el faro que ilumina el camino de la vida a sabiendas de que es un camino con innumerables atajos.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong> que <strong>nunca te echaré en cara</strong> las lágrimas que vierta por ti.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong> que, en esta vida tan efímera, en todosy cada uno de los días del calendario encontraré una <strong>razón para no perder mi confianza</strong> en ti.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong>, hijo, que no me empeñaré en hacer de ti “mi ilusión”, pero <strong>te acompañaré en todo lo que tú quieras ser</strong>.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Te prometo</strong> que siempre tendrás <strong>mi mano tendida</strong> para que te aferres a ella cuando más lo necesites.</p>
<p class="MsoNormal">Y si un día sientes <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>que flaqueo en alguna de mis promesas, no te decepciones, solo <span style="mso-spacerun: yes;"> </span><strong>recuérdame todo lo que te quiero</strong>.</p>
<p class="MsoNormal">(<em>Para<strong> Laura</strong>, que vino al mundo para darnos la oportunidad de hacernos mejores personas, y así hacer un mundo mejor.</em>)</p>
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		<title>Para educar hay que confiar</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Feb 2014 19:38:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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		<description><![CDATA[“El problema que tengo es que no puedo confiar en mi hijo. He perdido la confianza en él y  mira que le he dado oportunidades, pero nada, una vez tras otra vuelve a fallar, a cometer los mismos errores. Y yo ya no se qué hacer porque lo de este chico no es normal, no [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_245" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/ADOLESCENTE.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-245" loading="lazy" class="size-full wp-image-245" title="Para confiar, hay que mantener los ojos abiertos." src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/ADOLESCENTE.jpg" alt="Para confiar, hay que mantener los ojos abiertos." width="600" height="727" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/ADOLESCENTE.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2014/02/ADOLESCENTE-248x300.jpg 248w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-245" class="wp-caption-text">Para confiar, hay que mantener los ojos abiertos.</p></div>
<p>“<em>El problema que tengo es que no puedo confiar en mi hijo. He perdido la confianza en él y  mira que le he dado oportunidades, pero nada, una vez tras otra vuelve a fallar, a cometer los mismos errores. Y yo ya no se qué hacer porque lo de este chico no es normal, no tiene solución.  Discuto con mi mujer porque ella enseguida se hace ilusiones de que cambia para bien, y no se da cuenta de que lo que hace es engañarnos y engañarse. Estoy desesperado.” </em>Esto es  parte del correo que me envió José Luis, pero estoy seguro que esto mismo lo pueden estar pensando en este momento algunos de mis lectores.</p>
<p>Si existe una herramienta necesaria para ejercer la tarea de educar esta es la <strong>confianza</strong>. Una herramienta tan necesaria como “<em>delicada</em>”, porque la confianza es fácil de perder y, una vez que se pierde, cuesta trabajo volver a encontrarla.</p>
<p>Para poder <strong>dar confianza</strong> a los hijos hay que <strong>tener confianza</strong> en los hijos. Tener y dar la  esperanza de que puedan conseguir  lo que desean y para ello hay que creer que los hijos <strong>han desarrollado o pueden desarrollar las competencias necesarias.  </strong>Confiar como herramienta educativa consiste en creer que nuestros hijos podrán gestionar su vida porque han aprendido todo lo que les hemos enseñado para ello.</p>
<p><strong>¿Cómo confiar en los hijos?</strong></p>
<p><strong>Con los ojos abiertos</strong>. Los padres debemos de confiar pero no deberíamos “chuparnos el dedo”. No se trata de decir: <em>“¿Mi hijo?, Mi hijo eso no lo hace”</em>. Confiar no es esperar que nuestro hijo siempre se va a comportar como nosotros creemos que debe de comportarse.</p>
<p><strong>Confiar a no es un acto de fe ciega</strong> en los demás, sino la simple constatación de que tenemos seguridad en nuestra manera de actuar/educar. Y muchos padres se preguntarán, pero ¿cómo voy a confiar en este insensato de hijo que tengo?  Y yo te contesto con un ejemplo: si tu hijo perdiera sangre, le pondrías una transfusión. No dirías pero ¡para qué le voy a poner sangre a este insensato si la va a volver a perder!  Pues la confianza es como la sangre,  necesaria para poder vivir.</p>
<p>Mientras educamos <strong>siempre es posible que nuestros hijos se equivoquen</strong>. La confianza reside en que cuando nuestros hijos se equivocan, aparte de aplicarles las consecuencias, les animamos a que se pregunten qué podrían haber hecho para evitar esa caída, y les hacemos ver que confiamos en que ellos sabrán buscar la respuesta apropiada la próxima vez. Y la siguiente. Y otra más. Y más. <em><strong>Los padres no nos podemos permitir el lujo de tirar la toalla</strong>.</em></p>
<p><strong>Transmitiendo esperanza</strong>. Esperanza en que las dificultades que nuestros hijos puedan experimentar en su desarrollo no tienen su origen en que ellos no saben o en que son incompetentes,  sino en que equivocaron la elección. Esperanza significa que, al caerse, no se van a quedar en el suelo, sino que <strong>caerse es una importante razón para volver a levantarse</strong>.</p>
<p><strong>Los padres que confían en lo que hacen trasmiten confianza</strong>. Muchos padres que educan a sus hijos estupendamente no tienen la confianza suficiente en lo que están haciendo, y por eso entran en un estado de desánimo.  <a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2012/12/21/si-podemos-ser-buenos-padres/" target="_blank"><strong>Son ustedes unos padres competentes</strong></a>, se lo digo yo que de esto entiendo algo, y sí , claro que hay padres con “<strong>el papo mu gordo</strong>”, pero la mayoría de los padres están por la tarea de educar, y por eso leen este blog.</p>
<p>Los padres competentes también tienen hijos que, a veces, o por temporadas, se comportan como unos verdaderos “modorros”. Y cuando nuestros hijos modorrean es cuando más necesitan que los padres no perdamos la confianza (<a href="http://www.robert-louis-stevenson.org/" target="_blank"><strong>Robert </strong><strong>Louis Stevenson</strong></a>  pone en boca del Dr. Henry Jekyll la frase <strong>&#8220;Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite&#8221;</strong>), así que confía en ti, en tu pareja, en tu familia, en tus amigos, en los maestros  y sobre todo en tus hijos.</p>
<p><strong>¿Por qué es necesario  confiar?</strong></p>
<p><strong> <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hodding_Carter" target="_blank">Hodding Carter</a></strong>, periodista y padre escribió:  <strong>“Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas”</strong>. Las <strong>raíces</strong> profundas son todas y cada una de las cosas que enseñamos a nuestros hijos mientras les educamos, y <strong>las alas</strong> son la confianza en que nuestros hijos, que conocen esas enseñanzas, harán uso de ellas.</p>
<p><strong>La confianza en los hijos es una ayuda fundamental para el desarrollo de su autoestima.</strong> Qué tipo de autoestima podrá configurar un niño o un adolescente que sólo recibe información negativa sobre lo que <strong>él es</strong> (y no sobre lo que <strong>él hace</strong>).  Confiar da alas. Pero recuerda que, al comenzar a volar, es fácil cometer errores.</p>
<p>Ah! y que no se te olvide, <strong>creer y confiar en los hijos no está reñido con <span style="text-decoration: underline;">el control y la supervisión</span> porque para aprender a volar hace falta una mano suave y  firme por si llegan las turbulencias</strong>.</p>
<p>¡<a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2014/02/12/padres-orgullosos-hijos-mas-felices/"><strong>Orgullo</strong> </a>y confianza!</p>
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		<title>Guía para padres desesperados por los suspensos de sus hijos</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Dec 2013 11:30:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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		<description><![CDATA[Cuando los padres leemos el boletín de notas de nuestros hijos por lo general nos encontramos con algo que ya sospechábamos que pasaría. La lectura silenciosa de las notas, si éstas incluyen suspensos, termina con una mezcla de sentimientos de decepción, irritación y temor que no se manifiestan a partes iguales. La razón de tanta [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_221" style="width: 490px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/MALASNOTAS1.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-221" loading="lazy" class=" wp-image-221 " title="No perder la calma es fundamental a la hora de abordar el problema. / HOY" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/MALASNOTAS1.jpg" alt="No perder la calma es fundamental a la hora de abordar el problema. / HOY" width="480" height="722" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/MALASNOTAS1.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/MALASNOTAS1-199x300.jpg 199w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></a><p id="caption-attachment-221" class="wp-caption-text">No perder la calma es fundamental a la hora de abordar el problema. / HOY</p></div>
<p>Cuando los padres leemos el boletín de notas de nuestros hijos por lo general nos encontramos con algo que ya sospechábamos que pasaría. La lectura silenciosa de las notas, si éstas incluyen suspensos, termina con una mezcla de sentimientos de <strong>decepción, irritación y temor</strong> que no se manifiestan a partes iguales.</p>
<p>La razón de tanta preocupación  reside en que los padres  <strong>creemos que las notas son una señal que indica el rumbo que están tomando nuestros hijos</strong>. Desde esta óptica, la frase <strong>“Mi hijo ha suspendido”</strong> viene a ser algo así como <strong>“mi hijo está descentrado, mi hijo tiene problemas, como siga así va a terminar siendo un desgraciado”</strong>.</p>
<p>Y aquí estamos su madre y su padre, los que más lo quieren,  observando impotentes y asustados el inicio del fin.</p>
<p>Hoy me gustaría hablar del<strong> modo en que nuestros hijos “viven” sus suspensos</strong>. Así que hoy hablaremos de <span style="text-decoration: underline;"><strong>tipos de &#8220;suspendedores&#8221;</strong></span>, para que los padres sepamos <strong>cómo actuar ante ellos</strong>. Me vais a permitir que, aunque el tema es serio, yo lo aborde desde una vertiente menos dramática.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>TIPOS DE &#8220;SUSPENDEDORES&#8221;</strong></span></p>
<p>1) El <span style="text-decoration: underline;">“<strong>suspendedor sobrado</strong>”</span> que, presentando un boletín de notas con media docena de suspensos, es capaz de mirar a sus irritados padres con cara de incredulidad mientras les dice  con absoluta certeza: <strong>“cómo os  ponéis por nada, si las voy a recuperar”</strong>.</p>
<p>Este tipo de suspendedor hace un repaso por cada una de las asignaturas suspensas  de tal manera que es capaz de demostrar  que, seis suspensos, realmente son tres.</p>
<p>A la preocupación por los suspensos, entonces se añade una mayor preocupación que se acompaña con una voz interior que te dice: &#8220;Madre mía, madre mía, este niño ¡está bobo!&#8221;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>2) También podemos encontrarnos al “<strong>suspendedor calimero</strong>”, que se caracteriza por  achacar los suspensos al “me estáis agobiando, me estáis amargando la vida”, o “es que no os dais cuenta de lo mal que estoy”, “qué asco de vida&#8221;  y &#8220;vosotros sólo os preocupáis por las notas”.</p>
<p>Este tipo de suspendedor provoca en los padres una <strong>doble preocupación</strong>: al  malestar por los suspensos, se une el agobio por pensar que al hijo le pasa algo, algo que lo hace sentirse desgraciado. Este tipo de suspendedor es capaz de acongojar a sus padres.  Sin embargo, cuando sale con sus amigos los fines de semana, se encuentra la mar de bien.</p>
<p>3) <span style="text-decoration: underline;">El “<strong>suspendedor indignado</strong>”</span> suele echar la culpa de sus suspensos <strong>a características del Sistema Educativo</strong>, a los profesores, al centro escolar, etc. Con frases del tipo &#8220;de nada sirve que me esfuerce porque  “me tienen manía”, “las clases son aburridas”, “el sistema educativo que tenemos, si viviéramos en Finlandia seguro que aprobaba” (sic), o el socorrido “han suspendido a casi toda la clase”, y además te dice, &#8220;yo, más, no puedo hacer”.</p>
<p>4) El <span style="text-decoration: underline;"><strong>suspendedor realista</strong></span> suele aceptar que la causa de los suspensos reside en que no ha estudiado lo suficiente. Este es el tipo de suspendedor que<strong> mejor puede comenzar a introducir modificaciones en su conducta</strong> con la finalidad de mejorar su rendimiento.</p>
<p>5) El <span style="text-decoration: underline;">“</span><strong><span style="text-decoration: underline;">suspendedor lastimero”</span>,</strong> es aquel que suspende y va pregonando como un “<em>quejío</em>” a diestro y siniestro frases del tipo  “no sirvo para nada”, “soy un fracasado”, “os he decepcionado”,  y otras frases para acuchillar su autoestima.  <strong>Los padres de este suspendedor terminan consolando al hijo</strong>.</p>
<p>Además de estos suspendedores podemos encontrar una serie de “<span style="text-decoration: underline;"><strong>supendedores mixtos</strong>”, mezclas entre los diferentes tipos de suspendedor.</span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>¿Y QUÉ HACEMOS LOS PADRES?</strong></span></p>
<p>Los hijos suspenden en un porcentaje elevadísimo por la siguiente razón: <strong>NO ESTUDIAN (LO SUFICIENTE),</strong> y si sus hijos son capaces de admitirlo, entonces están dando pasos en la buena dirección, porque los hijos que ignoran la causa de sus suspensos tienen muchas posibilidades de volver a suspender.</p>
<p><a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/06/17/diez-consejos-para-afrontar-los-suspensos-de-nuestros-hijos/">En un post pasado ofrecía un decálogo con  orientaciones sobre cómo actuar los padres ante los suspensos. Un repasito no vendría mal.</a></p>
<p>Brevemente:</p>
<p><strong>) Mantener la calma</strong>. Si las notas son muy malas o malas o regulares, y ves que te vas a enfadar cuando le digas lo que estás pensando, lo mejor es que te controles y le digas a tu hijo: <strong>“más tarde hablamos”</strong>.</p>
<p><strong>2) No dramatizar</strong>. Hay padres que ante los suspensos de los hijos adoptan una actitud depresiva. “<strong>Hijo me estás matando”</strong>, le soltó un padre a uno de 17 años que había suspendido 6 asignaturas de 2º bachillerato. Si los suspensos nos matasen de verdad ¡anda que no iban a estudiar los niños! <strong>Cuando los hijos suspenden, necesitan padres animados a seguir la lucha</strong>.</p>
<p>3) Una vez tranquilos,<strong> preguntar a los hijos por qué creen que has obtenido esas notas</strong>. La respuesta, sí o sí, tiene que incorporar con absoluta claridad el mensaje <strong>“porque no he estudiado nada o lo suficiente”</strong>.</p>
<p>4) Tampoco debemos olvidar que <strong>los suspensos tienen unas consecuencias</strong> (que es una palabra más apropiada que castigo). <strong>Estudiar es su responsabilidad</strong> y, si no asumen su responsabilidad, algo van a dejar de obtener, algo van a perder.</p>
<p>5) <strong>Si nos dicen que lo que quieren hacer es dejar de estudiar</strong> os recuerdo que, desde bien pequeños, nuestros hijos tienen que tener claro que <strong>el tema de los estudios no es negociable, y que concluirá cuando alcance un determinado título.</strong></p>
<p>6) <strong>Confeccionar junto a ellos un plan de trabajo</strong>. Que sea realista en cuanto al número de horas, y que permita a los hijos obtener algún privilegio si lo cumplen.</p>
<p>7) Tenemos que seguir <strong>ayudándolos a que desarrollen más motivación e interés por el estudio</strong>. La motivación de los hijos no está en nuestras manos, pero recordemos que <a href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/03/01/como-potenciar-la-autoestima-en-nuestros-hijos/" target="_blank">la podemos estimular</a>, y aprovechemos también el tiempo de vacaciones para seguir haciéndolo.</p>
<p>No es mi intención tomarme a “chanza” el tema de los suspensos. Simplemente intento hacer ver a los padres que, ante los suspensos,<strong> las respuestas trágico-drásticas no son eficientes</strong> y <span style="text-decoration: underline;"><strong>sí lo son aquellas que van acompañadas de calma, seguridad, decisión y confianza</strong></span>.</p>
<p>Para saber más: <a title="Sobrevivir a los suspensos" href="https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2015/06/24/sobrevivir-a-los-suspensos/">Cómo sobrevivir a los suspensos de tus hijos</a></p>
<p><strong> </strong></p>
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		<title>Cómo hablar de la muerte con los hijos</title>
		<link>https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/2013/12/10/como-hablar-de-la-muerte-con-los-hijos/</link>
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		<pubDate>Tue, 10 Dec 2013 13:30:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_216" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg"><img aria-describedby="caption-attachment-216" loading="lazy" class="size-full wp-image-216" title="Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali" src="/escuela-de-padres/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg" alt="Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali" width="600" height="372" srcset="https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA.jpg 600w, https://static-blogs.hoy.es/wp-content/uploads/sites/67/2013/12/NIÑALLORA-300x186.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-216" class="wp-caption-text">Una niña llora por la muerte de su hermano. / Ali Ali</p></div>
<p style="text-align: center;">“<em>No me despedí de mi hermano, me quedé en mi cuarto jugando a la video consola y no le dije nada. Esa noche mi hermano se mató en un accidente de coche y yo no me despedí de él</em>”. Este pensamiento y <strong>esta sensación amarga están presentes en la vida cotidiana de Manuel</strong>, un adolescente que <strong>perdió a su hermano cuando él tenía 10 años</strong>.  Un pensamiento alrededor del que ha generado una tremenda rabia contra el mundo que le rodea y contra él mismo. Un pensamiento que ha mantenido dentro de él, y <strong>allí dentro se ha hecho, a través de la culpa, la ira y la desesperación, poderoso y destructor</strong>.</p>
<p><strong>Hablar de la muerte se ha convertido en nuestra sociedad actual en un tabú</strong>. La muerte hasta no hace mucho tiempo era algo que ocurría en el domicilio familiar y, sin embargo, en la actualidad es un tema sobre el que pasamos de puntillas y que raramente se aborda. Pero <strong>de lo que no hablamos, no podemos educar</strong>.</p>
<p><strong>La muerte es una certeza que tiende a sorprendernos</strong>, pero sobre todo la muerte es un hecho al que nos vamos a tener que enfrentar, más tarde o más temprano,  a lo largo de nuestra vida.</p>
<p><strong>La muerte de un ser querido puede generar</strong>, tanto en adultos como en niños y adolescentes, <strong>reacciones fuertes a nivel emocional, físico y espiritual</strong>. Reacciones que son normales ante la pérdida de un ser querido, pero que pueden generar importantes problemas en niños y adolescentes<strong> si no pueden identificar por qué se sienten así</strong>, si no pueden entender la lógica de sus reacciones.</p>
<p><strong>¿No crees que deberíamos hablar de la muerte con nuestros hijos para poder tener información de lo que saben, de lo que no saben, de sus ideas equivocadas, de sus temores?</strong>   Es verdad que los desgarros de la muerte no se remiendan sólo hablando, pero si no hablamos con nuestros hijos, ¿cómo vamos a poder educarlos para enseñarlos a afrontar esta difícil situación?</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Cómo hablar de la muerte con los hijos: </strong></span></p>
<p><strong> 1.-</strong> A lo largo de la vida hay <strong>muchas ocasiones en las que podemos hablar de la muerte</strong> de una manera natural, ya sea por una planta que se seca, una mascota que se muere,  o  también por la muerte de personajes públicos o alguna persona conocida puede servirnos de ayuda para introducir el tema, y así saber qué es lo que piensan acerca de la muerte.</p>
<p><strong>2.-</strong> <strong>No ocultar la información</strong> y menos aún nuestros sentimientos. La muerte es un hecho natural, doloroso pero natural. Si los padres actuamos con temor, con miedo, eso es lo que transmitimos a nuestros hijos.</p>
<p><strong>3.-</strong> <strong>Si los hijos son pequeños hay que hablarles con mensajes claros y cortos</strong>. La mejor manera de responder a la pregunta de un niño sobre qué pasa cuando uno se muere es incluir en la respuesta la desaparición de funciones vitales: “cuando uno se muere no habla, no piensa, no come, no siente, no respira…” y, a partir de ahí, estar atento a si hace más preguntas o, por el contrario, con esa información tiene suficiente por el momento.</p>
<p><strong>Hay que tener cuidado</strong> para no explicar la muerte a los niños pequeños como algo asociado al <strong>descanso eterno,  el sueño, o a estar dormido. </strong>Algunos niños pueden temer irse a dormir, o a descansar si creen que eso es lo que hacen las personas que se mueren.</p>
<p>Cuidado también con<strong> información en la que se asocia la muerte a un viaje</strong>. Decir se “<strong>marchó</strong>” puede ser interpretada por los niños pequeños como un abandono. &#8216;Se marchó&#8217; puede significar para ellos que el fallecido está en otro sitio, y que  no quiere venir aquí.</p>
<p>Igualmente hay que tener cuidado de no explicar la muerte en términos de “<strong>estaba enfermo</strong>” ni “<strong>era muy mayor</strong>”, porque los niños enferman, y para ellos los adultos somos todos mayores.</p>
<p><strong>4.</strong>&#8211; <strong>Los niños son unos magníficos observadores y “leen” nuestro comportamiento: </strong>nuestra seguridad al hablar del tema les da confianza, mientras que nuestras inseguridades les asustan. Si perciben que expresamos correctamente nuestras emociones ellos aprenderán a expresar con corrección sus emociones.<strong> Y llorar, estar triste, sentir pena son emociones</strong> que necesitan poder expresarse con naturalidad.</p>
<p><strong>5.</strong>&#8211; En muchos casos los niños y adolescentes tienden a no hablar respecto a cómo se sienten porque <strong>temen poner tristes a sus padres,</strong> y los padres no hablan para <strong>evitar poner tistes a sus hijos. </strong>Y así cerramos la posibilidad de expresar nuestras emociones.</p>
<p><strong>6.</strong>&#8211; Con<strong> niños más mayores y adolescente</strong>s, el tema de la muerte hay que <strong>abordarlo de manera más directa</strong>. En algunos casos, cuando se tiene información, como en el caso de enfermedades o accidentes muy graves, hay que hablar anticipando lo que va a ocurrir. En otros casos, debemos comunicarnos utilizando como ejemplo muertes que suceden a nuestro alrededor.</p>
<p><strong>7.</strong>&#8211; La muerte de un ser querido puede ir acompañada de unos importantes <strong>sentimientos de culpa, de ira, de rabia.</strong> Y estas emociones machacan mucho. Por eso es necesario que los hijos sepan con certeza que ellos no tienen la culpa. Que sepan que es normal sentir rabia, que es normal sentirse enfadado con el mundo entero. Para eso hay que darles información real porque, si les falta información, entonces se pierden en un laberinto de emociones negativas que no les ayuda a afrontar la realidad.</p>
<p><strong>8.</strong>&#8211; Todo esta información debe de estar <strong>“aderezada” con los valores</strong> que se transmiten en tu familia (religiosos, éticos, etc.). <strong>Los valores son un estupendo soporte para afrontar tanto las alegrías como las adversidades que la vida nos depara</strong>.</p>
<p><strong>9.</strong>&#8211; Y por último, una herramienta fundamental a enseñar: <strong>El recuerdo</strong>. Cuando se muere un ser querido, lo único y más valioso que nos queda es el recuerdo. <strong>Recordar es la mejor pomada para aliviar el sufrimiento</strong>. Pero para ellos hay que aprender a recordar, recordar sin idealizar, recordar sin culpabilizar, recordar lo que se ha vivido junto a las personas que ya no están: hacer del recuerdo una herramienta de alivio, y no  de sufrimiento.</p>
<p><strong>Enseña a tus hijos a recordar</strong>. Sienta a tus hijos a tu alrededor y, de vez en cuando, coge un álbum de fotos o videos y diles “<em>vamos a jugar a recordar</em>”. Y siembra en ellos el disfrute del recuerdo viendo los álbumes de fotos y los vídeos que están llenos de nuestros momentos felices y así, un día cuando falte alguno de nuestros seres queridos, <span style="text-decoration: underline;"><strong>será de más ayuda recordar lo que tuvimos, lo que vivimos, más que añorar lo que nunca existirá</strong></span>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-duelo-infantil-fmlc.pdf   "><strong>Para saber más:  una estupenda y detallada guía sobre cómo hablar de la muerte con los niños de la Fundación Mario Losantos del Campo</strong> </a></p>
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