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Alguien dijo “éxito”, y me pareció justo

2012 mayo 30
por Claudio Mateos

Pues sí, se acabó, de la única forma que pueden acabar unos playoffs por la ACB a menos que consigas el ascenso: perdiendo. Más o menos está ya todo contado sobre lo que pasó anoche en el Javier Imbroda, cuando el Cáceres reventó de agotamiento, así que no merece la pena darle muchas más vueltas al asunto. Me quedo con la experiencia de casi un mes absorbidos por dos eliminatorias vibrantes –el quinto partido en Burgos permanecerá para la historia—y con la forma en la que este equipo ha hecho resurgir la pasión por el baloncesto en Cáceres tras varios años de letargo generalizado. Las dos temporadas anteriores también hubo playoffs, pero se cayó a las primeras de cambio. Ha sido ahora la primera vez en 20 años que, al menos durante algunos días, llegamos pensar que el ascenso era posible.

Anoche tras la cena hice algo que no va mucho conmigo. Me dirigí a la mesa de los jugadores y les di la enhorabuena por este final de campaña con que el que es posible que hayan conseguido el mejor premio de todos: la supervivencia del baloncesto en Cáceres. Pocos minutos antes se había escapado la posibilidad de jugar esa final que tanta ilusión nos hacía a todos, pero a medida que vayan pasando, no los días, sino las horas, podremos verlo todo con un poco más de perspectiva y apreciaremos en su justa medida la importancia de lo logrado en estos playoffs.

Tras la cena unos cuantos nos fuimos a ‘hacer balance’ del año tomando alguna cosita en la zona de bares del puerto de Melilla. Estábamos los dos periodistas de los diarios regionales, el jefe de prensa (y muchas más cosas) del club, el delegado del equipo y el entrenador. Hablamos casi de todo, con la conclusión obvia de que al final se había arreglado una temporada difícil y por momentos decepcionante. Alguien pronunció la palabra ‘éxito’, y me parece justo definir así una campaña que el Cáceres termina en quinta posición, a punto de jugar la final por el ascenso. Y se habló del futuro, no del individual de cada persona del equipo, pero sí de las cosas que puede mejorar el club para seguir creciendo y consolidándose como proyecto sólido.

Nadie sabe lo que va a ocurrir a partir de hoy. La plantilla tiene mañana por la noche una cena de despedida antes de desperdigarse cada uno a su lugar de origen. Aranzana, con contrato hasta el 20 de junio, se quedará por Cáceres unos cuantos días reuniéndose con la directiva y preparando los informes rutinarios de cierre de temporada. Tras un apasionante mes en las canchas ahora nos espera otro en los despachos, sin duda menos divertido pero igual de importante para el futuro de la entidad. Subiéndose al carro de la derrota, muchos no tardarán en pronunciar la palabra ‘despilfarro’, pero a mí me parece que es el momento de la imaginación y de arrimar el hombro, y  no solo con dinero, cada uno en la medida de sus posibilidades. El eterno debate de la legitimidad de sostener con fondos públicos el deporte profesional sustituirá a la conversación deportiva (ya ha empezado), pero permitidme que me recree aún por unas horas, las que me quedan en Melilla antes de coger el último vuelo de estos playoffs, en el disfrute de unas semanas en las que el corazón de la ciudad –de una gran parte de ella– volvió a latir al ritmo del bote de una pelota naranja.

Nota: Este blog nació con los playoffs de ascenso y muere con ellos, como ya anuncié en la primera entrada. La última será la próxima, con un relato personal en el que intentaré expresar cómo viví y sentí los diez partidos y las cuatro concentraciones del equipo. No os vayáis aún.

El Partido

2012 mayo 29
por Claudio Mateos

Son las diez y pico de la mañana y hace como una hora que he llegado a Melilla. Escribo esta entrada desde el pabellón Javier Imbroda, donde el equipo está llevando a cabo el último entrenamiento antes del Partido –sí, con mayúsculas—en el que se va decidir si termina para ellos la temporada y regresan a casa o se meten en la gran final por el ascenso a la ACB, ese anhelo tan al alcance de la mano que escapó por un suspiro el domingo en el Multiusos.

Ando un poco despistado por la falta de sueño, pero aun así viviendo desde ya una jornada que puede ser histórica para el baloncesto cacereño, que, como se ha repetido hasta la saciedad, no se ve en una de estas desde hace veinte años. De momento me he encontrado en la expedición cacereña caras serias, menos bromas de las habituales entre los miembros de la plantilla y concentración absoluta en las palabras que les ha dirigido Gustavo Aranzana antes de comenzar la sesión. Veo hablar mucho entre ellos, más que de costumbre, al técnico y su ayudante, Mario Segalás, qua hace un rato me comentaba en el ascensor del hotel la ambición que siguen teniendo los jugadores a estas alturas de los playoffs y las ganas de hacer algo grande. Ya es un logro haberse metido en semifinales eliminando al Burgos, pero tienen hambre de más.

Pedro Robles se está entrenando al mismo ritmo que el resto y, aunque en teoría le queda una semana de recuperación para evitar el riesgo de recaída, es probable que esta noche pueda entrar en alguna rotación para descargar un poco a Francis Sánchez y Xavi Forcada sin necesidad de combinaciones antinaturales. Sin duda es una buena noticia.

Hace calor en Melilla, un bochorno pegajoso acentuado por una neblina arenosa que en cualquier otro lugar probablemente resultaría molesto, pero que aquí parece cuadrar perfectamente. Ya conté hace unos días que me parece una ciudad para descubrir, tan interesante como desconocida para la mayoría de los peninsulares. Me encuentro bien en Melilla, esperemos que estos nueve tipos que están defendiendo hasta el límite de sus fuerzas la camiseta del Cáceres sientan lo mismo durante el partido más importante del año, al menos por el momento. Sigámoslo juntos.

También la prensa de Melilla viene hoy con titulares de partido grande:

 

Actualización: El Cáceres acaba de recibir un e-mail de la FEB avisando de que los horarios de la final serían fijos el viernes a las 20.45 y el domingo a las 18.00, porque Teledeporte va a emitir en directo todos los partidos. Un gran escaparate que supone un aliciente más para intentar entrar en la final.

 

 

El espíritu de Burgos

2012 mayo 28
por Claudio Mateos

El mazazo ha sido gordo, sobre todo por la afición que, no llenó, porque eso es imposible, pero sí creo el mejor ambiente visto en años en el Multiusos en un partido de un equipo local. Aunque de puertas para afuera todo eran apelaciones a la prudencia, estoy seguro de que la mayoría de la gente de Cáceres y de los miembros el equipo no esperaban tener que regresar hoy a Melilla después de lo bien que se les había puesto la eliminatoria del viernes. Pero conviene ser capaz de racionalizar estos varapalos y darse cuenta de que, en realidad, no hay nada perdido. Recuperar el espíritu de Burgos es la mejor medicina, porque entonces sí que la clasificación para semis parecía imposible y se acabó dando en el quinto partido la campanada del año.

El pesimismo es normal cuando se viene de perder, pero dando un pasito atrás nos encontramos con varios motivos para optimismo. El primero y más evidente es que el Cáceres ya ha sido capaz de ganar en Melilla y además con una enorme solvencia, en el primer partido de la serie. El viaje tan precipitado para jugar mañana parece un inconveniente, pero deja de serlo si se piensa que el rival tiene que hacer exactamente lo mismo. Pensar en lo que espera luego si se gana es, por el momento, ir demasiado lejos. Ya habría tiempo de preocuparse de eso el miércoles, lo cual por cierto sería magnífico porque significaría que el Cáceres está en la final. Por último hay que mencionar la capacidad de superación en ambientes hostiles que llevan demostrando los jugadores durante toda la fase de ascenso.

Insisto en que lo que más me fastidia de la derrota del domingo, al margen de cómo se produjo, es que la afición, sobre todo ese par de miles que llevan todo el año apoyando al equipo, no haya podido presenciar en directo el pase a la final de los suyos. La gran mayoría no pudo estar en Burgos en la anterior eliminatoria y tampoco van a estar en Melilla si se consigue la clasificación, lo cual, por cierto, es un estímulo extra para mí en el intento de trasladar lo mejor posible lo que está ocurriendo en estos apasionantes playoffs, tanto en los partidos de casa como, y sobre todo, en los de fuera.

Mañana estaré de nuevo en Melilla, nueva prueba del compromiso que ha adquirido el Diario HOY en esta fase final por la ACB con los aficionados al baloncesto de toda Extremadura y los lectores cacereños en particular. Ojalá sea tan solo una escala en el viaje definitivo a Menorca.

Bueno, bueno, bueno…

2012 mayo 26
por Claudio Mateos

Pues eso, buena la que está liando el Cáceres en estos playoffs, y la que se va a montar como gane mañana el cuarto partido en el Multiusos y se plante en la final con el Menorca. He hablado hace un rato con Gustavo Aranzana y Dani Rodríguez para la previa y ambos transmitían una mezcla de serenidad e ilusión que me parece muy conveniente para este sábado entre partidos de playoffs, en el que siempre les cuesta mucho a los jugadores desconectar, sobre todo cuando tienen ante sí una oportunidad tan buena tanto en lo colectivo como en lo personal. Una final por el ascenso es un caramelo para ellos, ya que la mayoría aún tienen la ambición de seguir creciendo en el baloncesto.

La gran fiesta de anoche en el Multiusos se puede quedar pequeña comparada con lo que se vislumbra para mañana. Sin final de Copa del Rey de por medio y con el cebo de que se trata de un  partido decisivo es muy probable que el pabellón registre este domingo la mejor entrada de los últimos años. Ese sería el mejor remedio para el tremendo cansancio que arrastran gran parte de los jugadores, sobe todo los hombres del perímetro, que se están teniendo que multiplicar por la lesión de Pedro Robles. Dani Rodríguez jugó ayer más de 38 minutos y Francis Sánchez más de 36, una barbaridad tras lo que lleva esta gente acumulado a estas alturas, con ocho partidos en 22 días. Y tendrán que seguir haciendo el esfuerzo porque la reaparición de Robles parece descartada al menos hasta una hipotética final.

Y qué decir de la reaparición estelar de Antelo. El gallego fue junto a Dani Rodríguez el héroe de la victoria en una noche en la que el equipo estuvo especialmente espeso y falto de mordiente en defensa. Lo mejor es que no ha recaído y estará disponible mañana, aunque sigue en tratamiento para recuperar del todo su gemelo. Está llamado a jugar mañana de nuevo un papel fundamental para intentar evitar un quinto partido en Melilla que nadie quiere por lo que tendría de cara o cruz y también –pequemos un poquito de imprudentes– pensando ya en plantar la máxima batalla al descansado Menorca, que espera rival plácidamente desde el jueves.

Esto no ha terminado, y puede que las mayores emociones estén aún por llegar. ¿Se puede pedir más?

Un gran día de baloncesto

2012 mayo 25
por Claudio Mateos

Hoy es un gran día para el baloncesto extremeño y el optimismo –incluso de forma algo exagerada– corre a chorros por las calles de una ciudad que puede y quiere vivir este fin de semana una de sus máximas alegrías deportivas de los últimos tiempos, sin duda la mayor a nivel colectivo desde el ascenso del CP Cacereño a Segunda B hace tres años. Han pasado dos décadas desde que Cáceres conoció la última semifinal de ascenso a la ACB, entonces felizmente rematada con el histórico triunfo en la final ante el Prohaci Mallorca. Los aficionados veteranos rememoran aquellos días en las charlas de café y sueñan con volver a presenciar algo parecido, esta vez en el Multiusos. Todos lo estáis respirando en el ambiente.

La oportunidad que tiene el Cáceres esta noche para dejar la serie a punto de caramelo es tan buena que entran los nervios solo de pensarlo. No sé cuál será hoy la respuesta del público, supongo que bastante buena, teniendo en cuenta además que el partido se solapa con la final de la Copa del Rey de fútbol. Pero si el equipo gana el ambiente que se puede crear el domingo con la perspectiva de pasar a la gran final será sin duda extraordinario, casi seguro sin parangón en la historia reciente del basket cacereño. Es el escenario que todo el mundo desea: ganar hoy, rematar el domingo y no tener que volver a Melilla, pero claro, es fácil decirlo y difícil hacerlo. El rival tiene suficientes recursos, no creo que para ganar los dos partidos del Multiusos, pero sí para arrancar una victoria en Cáceres y hacer valer el factor cancha el próximo martes en el Javier Imbroda.

El equipo que pase a la final se encontrará allí al Menorca Básquet, que parece haber encontrado el buen tono que le faltó durante parte de la liga regular y se ha deshecho por la vía rápida del 0-3 del Iruña Navarra. Los baleares, que ya lograron el ascenso hace dos años ante el Ford Burgos, esperan a un rival al que recibirán en la isla el viernes 1 de junio tras haber disfrutado nada menos que de ocho días completos de descanso, un regalo de los dioses a estas altura de los playoffs. Por el contrario, si el Cáceres o el Melilla logran el pase el domingo, tendrán tan solo cinco días hasta el primer encuentro de la final, y si la serie se alarga hasta un quinto partido el martes, únicamente dispondrán de tres días, y en ambos casos además con un viaje a Mahón de por medio. Ahí sí que no habrá dudas: el Menorca será el gran favorito para el ascenso.

Los aguafiestas

2012 mayo 23
por Claudio Mateos

Todos conocemos alguno. Ese tipo que en lo mejor de la noche te recuerda que mañana trabajas, o que cuando celebras un título de tu equipo te pregunta por qué estás tan contento, si tú no has ganado nada. Son cosas que sabes, claro, pero de las que te olvidas durante un rato porque estás disfrutando, desconectas de la cruda realidad y lo último que necesitas es que venga el cenizo de turno a soltarte perogrulladas. Ahora parece que la han tomado con el baloncesto. No creo que ninguno de los aficionados del Cáceres que con tanto entusiasmo están viviendo estos playoffs ignore que, aun en el caso de conseguir el ascenso, sería muy difícil, casi imposible, reunir los cerca de cinco millones de euros que se necesitarían para jugar el próximo año en la ACB. No es algo de ahora, se lleva diciendo años por activa y por pasiva, que los tiempos del despilfarro de dinero público se acabaron y que si una temporada de estas suena la flauta el club tendrá que buscarse la vida para conseguir patrocinios privados, y si no directamente renunciar al ascenso.

¿Así que, por qué este empeño en aguarle todos los días la fiesta a la gente que está feliz con la gran marcha del equipo en estos playoffs, algunos por primera vez en su vida y otros muchos recuperando sensaciones de hace 20 años? Con la que está cayendo, nadie que tenga los pies en el suelo le va a pedir cinco millones a la Junta para jugar en la ACB, es evidente. Además, entre soltar por las buenas semejante cantidad de dinero y desentenderse por completo del tema hay caminos intermedios, por la vía de los buenos oficios que un gobierno autonómico siempre puede poner en práctica ante terceros, pero eso es otra cuestión que ya habrá tiempo de tratar si el Cáceres logra eliminar al Melilla y se planta en la final.

Ahora es el momento de disfrutar, me parece, no de amargarse la vida colocando en el centro del debate la cuestión del dinero, de la que si alguien debe ocuparse es la directiva –que sí está obligada a anticiparse y buscar soluciones con tiempo–, pero siempre de una forma discreta que no acapare todo el protagonismo. Si luego no se puede, pues no se podrá, y además opino que lo que ilusiona a la gente es el ascenso en sí por lo que tiene de valioso, por el hecho de ser capaces de ganar todo un playoff de la LEB Oro, y no tanto la perspectiva de en qué categoría competirá el equipo la próxima temporada.

El viernes tenemos un partidazo en el Multiusos y otro el domingo. Cáceres no conoce unas semifinales de este nivel desde 1992. ¿De verdad vamos a pasarnos la semana hablando de dinero?

El viernes con el equipo, pero no a cualquier precio

2012 mayo 21
por Claudio Mateos

Tenía pensado hablar de en esta primera entrada tras el partidazo de anoche en Melilla solo de baloncesto, pero veo que la publicación por parte de club de los precios para el tercer y cuarto partido ha acaparado de repente todo el protagonismo. Me he pasado por los ‘mentideros’ habituales del basket cacereño y la gente está que trina con el asunto. Vale que no se trataba de hacer lo mismo que el Melilla (socios de tribuna gratis y el resto, tanto abonados como no, a cinco euros) porque son realidades distintas, pero creo que se le ha ido un poco la mano a la directiva pidiendo 35 euros por dos partidos a los no abonados, y 20 si van solo a uno, sin opciones de conseguir descuentos por otras vías. Me parece comprensible en este punto la reacción. Los aficionados quieren apoyar al equipo, pero no a cualquier precio. Aún no descarto que se trate de un globo sonda lanzado por el club en busca de definir esa línea roja que sabe que no debe traspasar si quiere atraer al Multiusos a más gente además de los de siempre, los que no van a faltar porque llevan en la sangre la droga del baloncesto. Es un asunto peliagudo. Aún queda mucho tiempo hasta el viernes y la directiva estará seguramente estudiando la respuesta que ha habido al anuncio por si considera conveniente ofrecer alguna alternativa más económica, en forma de packs como los de los cuartos de final, aprovechando los fondos del pabellón o lo que se les ocurra. La decisión es suya, por supuesto. También conviene recordar que el tercer partido coincide con la final de la Copa del Rey de fútbol.

Pero alejémonos un poco de los árboles y abramos la mirada al bosque, esto es, la semifinal que regresa a Cáceres empatada a uno y las sensaciones que quedan tras el partido de ayer en Melilla. Las mías no son malas. Es evidente que lo ideal hubiera sido el 0-2, pero veo algunas condiciones muy favorables al Cáceres que podrían servir para cerrar el pase a la final esta misma semana en el Multiusos, o si no al menos para volver a viajar a un quinto partido con opciones bastante serias. El factor campo a favor o la previsible recuperación de José Ángel Antelo, e incluso de Pedro Robles, son las más obvias, pero rascando un poco encontramos otras que también invitan al optimismo. Menciono algunas: Todo el equipo esta muy motivado, empezando por un Leon Williams que ve en estos playoffs un gran escaparate para su carrera (solo tiene 25 años), y siguiendo por otros como Francis Sánchez, que quiere sacarse de una vez por todas la espina de haber rozado varios años el ascenso y no haber conseguido aún ninguno. Sus cuatro triplazos imposibles en el último cuarto de anoche seguirán dando que hablar. El equipo está cansado, pero tanto o más lo está el Melilla, y ellos sin posibilidad de recuperar ninguna pieza porque McKeither está roto para meses.

Esperemos que durante la semana el baloncesto vaya volviendo a ocupar el centro del debate. Unas semifinales de ascenso a la ACB bien lo merecen.

A ver si se calman las aguas y esta semana os cuento la historia de la ‘guerra del Fary’, una cachondada del heterodoxo pívot del Melilla Nacho Romero, y la ‘venganza’ que, sospecho, están preparando algunos jugadores del Cáceres, ya podéis imaginaros quiénes. De momento os dejo una foto tomada en el entrenamiento de ayer por la mañana en el Javier Imbroda.

 

 

Una ciudad para descubrir (y no, no juega Antelo)

2012 mayo 20
por Claudio Mateos

¿Veis a esos dos tipos en la lejanía del mar de Melilla? Son José Ángel Antelo y Mario Díaz Hellín, el preparador físico del Cáceres (Antelo es el alto ¿eh?), que esta siendo su sombra junto al fisio, Juan Luis Ruiz, durante esta primera concentración de semifinales. Pacere ser que el agua del mar le viene bien para regenerar la membrana del gemelo que tiene dañada, así que le está tocando trabajar bastante al margen de sus compañeros, y de hecho no ha participado aún en ningún entrenamiento.

Al fin he tenido tiempo de darme una vuelta un poco más amplia por esta ciudad tan desconocida para la mayoría de los que vivimos en la península, pero fascinante a poco que te interese la mezcla de culturas y cómo hacen para convivir tranquilamente sin los conflictos que se dan en otros lugares. El paseo marítimo, la plaza de España o lo que aquí llaman el Triángulo  de Oro o Modernista merecen una mirada atenta, y cómo no también la Ciudad Vieja (os dejo unas fotos más abajo que he ido haciendo –clic para ampliar), antigua fortaleza que no quiero quedarme con las ganas de visitar con algo más de tiempo, así que luego intentaré sacar un par de horas para subir. La ventaja es que el hotel está en pleno centro y todo cae cerca.

 

 

 

 

 

 

 

Anoche estuve viendo la final de la Champions junto al ‘staff’ técnico del club, que dicho sea de paso es bastante futbolero, sobre todo el entrenador ayudante, Mario Segalás, que lleva al CP Cacereño en el corazón. Luego todos a descansar porque habían adelantado a las diez de la mañana de hoy el entrenamiento en el Javier Imbroda, donde el equipo tan solo ha realizado algunos estiramientos y un poco de tiro. Los cuerpos están ya bastante machacados y el de esta tarde será el quinto partido en nueve días. Al igual que hicieron el viernes van a intentar sacarlo adelante sin Antelo, misión complicada pero que de salir bien puede facilitar un escenario ideal: volver a Cáceres con la eliminatoria 0-2 y con cinco días por delante hasta el tercer encuentro para recuperar perfectamente al gallego. Por cierto, estamos hablando poco de Pedro Robles y, según me cuentan, su recuperación va bastante rápida y que nadie descarte que podamos verle reaparecer incluso en semifinales en el caso de que la serie se alargue.

Tras la tranquilidad de la jornada de ayer, la tensión vuelve poco a poco a apoderarse del equipo ante la perspectiva de asestarle dentro de unas horas un golpe a la eliminatoria que puede ser casi definitivo.

El equipo disfruta de Melilla

2012 mayo 19
por Claudio Mateos

Melilla es un sitio distinto a lo que estamos acostumbrados en la península, pero muy tranquilo y agradable, según me ha parecido en este primer día en la ciudad. Tiene una zona modernista que al parecer se debe a un discípulo de Gaudí, y una playa en pleno centro, a pocos metros del hotel Melilla Puerto donde nos alojamos el equipo y los periodistas. En el hotel hay algo de ajetreo este fin de semana porque hoy es la gala de clausura de la Semana de Cine de Melilla, y pasan cosas como tomarte un café junto a María León, reciente ganadora de un Goya a la mejor actriz revelación por su trabajo en ‘La voz dormida’ y –lo que es más importante– de un premio San Pancracio por el que, según nos contaba ayer, guarda un gran recuerdo de Cáceres.

Esta mañana en el entrenamiento las caras de los jugadores lo decían todo. Hasta Antelo estaba de buen humor aunque ayer no jugó y mañana tampoco lo hará, aunque de momento están jugando un poco al despiste. Han ensayado algunos movimientos nuevos en previsión de lo que Aranzana cree que puede plantearles el Melilla en el segundo partido, pero en un ambiente distendido y sin forzar demasiado. No han faltado las bromas (antológico Francis tirándole un balón a Olmos en plena entrevista y diciendo que era el penalti de Sergio Ramos, que por fin había bajado del cielo), y luego algunos jugadores se han ido a la playa a disfrutar del buen tiempo, entre ellos Antelo, que aunque algunos de sus compañeros se lo toman a chiste esta tomando baños de mar porque le vienen bien para regenerar en el tejido que tiene dañado en el gemelo. Esta tarde la tienen libre hasta las diez de la noche, hora de recogida de nuevo en el hotel. Amanzana sigue afónico, pero para eso no hay baños de valgan y tendrá que controlar la voz hasta que se le pase.

Hasta Melilla llegan amplificados gracias a las redes sociales y al seguimiento de las informaciones de los enviados especiales las voces de la afición que se ha quedado en Cáceres. Seguro que muchos de ellos querían estar aquí, pero es difícil hacer el esfuerzo, aunque me consta que los jugadores y el cuerpo técnico agradecen cada mensaje de felicitación y de apoyo, así que no dejéis de mandarles vuestro aliento. Mientras, desde el equipo siguen insistiendo una y otra vez en la importancia de no creérselo, no confiarse y salir igual mañana para que no les ocurra lo que al Burgos, o al Lleida, que también ganó cómodo su primer partido de cuartos en Melilla y luego cayó eliminado.

Ahora voy a ver si me doy una vuelta por la ciudad, que de momento he visto más bien poco.

Por cierto, en HOY.es están colgados los vídeos con las declaraciones calentitas de esta misma mañana de Forcada y Williams (balonazo incluido).

Un arranque superlativo

2012 mayo 19
por Claudio Mateos

Una rápida y breve entrada antes de irme a descansar en este día tan largo, pero que tan buen remate ha tenido con la fantástica victoria del Cáceres en Melilla. La noche pintaba regular tirando a mal cuando se confirmó un par de horas antes del partido la baja de Antelo, pero el compromiso de todos y cada uno de los jugadores de esta plantilla hace ahora soñar a una afición que se relame pensando que basta con ganar dos de cuatro partidos posibles que le quedan a la serie para llegar a la final. Si, sí, a la final. Esa que quien la gana sube a la ACB.

Forcada estaba exultante cuando abandonaba el pabellón camino del hotel, con una sonrisa que no le cabía en la cara. No es para menos cuando te marcas un partidazo que sirve para que el equipo gane como ha ganado esta noche, con tantos contratiempos, aunque para ser justos hay que decir que no mas de los que sufre el Melilla, que está jugando esta semifinal sin americanos. El Cáceres sí tiene uno, un tal Leon Williams que ha reivindicado su protagonismo en el equipo con una de sus mejores actuaciones de la temporada.

A la vuelta al hotel los periodistas –Javi Ortiz y yo, vamos, aunque también anda por aquí el radiofonista Antonio Doncel, que se aloja en otro sitio — hemos coincidido en la cena a deshoras con la plantilla y el cuerpo técnico. Ambiente relajado y con ese puntito de cachondeo del sector andaluz. Mañana sábado tendré más tiempo para glosar algunas pinceladas de la crónica ‘social’ de la concentración, que también tiene cierto interés periodístico porque enlaza de alguna manera con el gran momento deportivo que, pese a las bajas, atraviesa el equipo. Aquí todo suma, y también todo resta cuando la energía es negativa, que afortunadamente no es el caso. Eso no quita que ello sean muy conscientes de que deben volver a salir igual de intensos el domingo, pues tienen además muy reciente el ejemplo del Burgos como para creerse que ya está hecho.

Me pasaré por el entrenamiento matinal para contaros la última hora de la semifinal, cómo va lo de Antelo y lo que surja. Ah, y también si mejora la garganta de Aranzana, que entre lo del martes y lo de esta noche anda el hombre casi sin voz.