El fecundo escritor extremeño José Antonio Ramírez Lozano (Nogales, 1950), reconocido con tantos galardones de nivel nacional en poesía y novela, nunca ha desdeñado la literatura juvenil.
Baste recordar su “Sopa de sueño y otras recetas de cococina“, libro editado por la editorial sevillana Kalandraka, que tanto cuida sus colecciones.
Toto Murube, un mendigo ambicioso y analfabeto, que sueña con convertirse en cocinero famoso, se descubre un día tan rara como productiva virtud: al ingerir papeles impresos, no sólo aprende a leer y escribir, sino capaz de componer fabulosas recetas cuya simple ingestión obra como si se comiesen los platos descritos.
Con ayuda de otro homeless, el cínico Piquero, y de don Pablo, un importante restaurador, monta todo un imperio gastronómico.
Por desgracia, su fantástica empresa se derrumbará tan aceleradamente como surgió, a causa de la desmesura fotomecánica incontrolada. No obstante, innumerables ciudadanos pudieron disfrutar de platos sorprendentes: renglones al roquefort, hipo frito, sopa de risas, bigote al gusto, corbatas a la plancha, huevos al almohadón, cocido de madroños o ceros, sopa de suspiros, lentillas al colirio o habas con versos.
La extraordinaria inventiva de Murube corre pareja con la del autor, siempre a punto de sorprender a los lectores más avezados, agradecidos ante este derroche de ingenio y regocijante lozanía. En realidad, tan fantástica narración es un homenaje a la literatura para todas las edades: las letras pueden nutrir tanto como el alimento más consistente, según bien podrían comprobar los seguidores de Toto Murube. Más aún si se reciben con ilustraciones tan oportunas y hermosas como las de Pablo Otero (Ourense, 1970).
Ramírez Lozano, José Antonio, La cocina de Toto Murube. Sevilla, Kalandraka, 2012