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¡Gracias y hasta siempre!

2013 febrero 25
Acuérdense de mi cuando lean a Tintín y beban un copazo de Loch Lomond

Acuérdense de mi cuando lean a Tintín y beban un copazo de Loch Lomond (FOTO: Ángel Manuel Gómez Espada)

Todo lo que tiene un principio ha de tener necesariamente un final, y así, tras algo más de tres maravillosos años, más de 160 artículos publicados en la edición impresa y 400 entradas en el blog digital, mi relación con el diario HOY se toma un respiro, un descanso, una especie de hasta luego o hasta pronto, algo así como un “Stand Bye”. ¡Malos tiempos para la lirica!

 

¡Malos tiempos para la lírica amigo Asurancetúrix"

El menda, al igual que el hermano pequeño de Manolito Gafotas, “el Imbécil”, siempre le saca partido a la desgracia y se acoge a la máxima que asegura que no hay mal que por bien no venga.

 

A partir de ahora, sin obligaciones de tribunas y post, y habiendo abandonado también mis colaboraciones radiofónicas, puedo por fin meterme de lleno en mi proyecto más próximo, aquel con el que amenazaba cuando publiqué mi primer libro: Una novela de corte muy juvenil, destinada principalmente a adolescentes y jóvenes.

 

Todavía me queda mucho que decir. Mis mejores artículos aun no se han escrito, y mis  libros de más éxito están por publicar. Echaré de menos escribir para los lectores del Diario HOY, menos de lo habitual, quiero decir, pues aunque no con tanta frecuencia, quienes quieran podrán seguirme desde las páginas de este nuevo blog creado para la ocasión.

 

Disponer de la  inmejorable cobertura mediática de HOY y este blog ha sido fascinante, y dudo que pueda volver a reunir las miles de visitas semanales que he venido recibiendo hasta ahora, pero el hecho de que se realicen cambios no significa que vayan a ser necesariamente para peor.

 

Enrique Falcó, siempre con Loch Lomond en la recámara (FOTO: Ángel Manuel Gómez Espada)

Recuérdenme con cariño, échenme de menos, pero pásense de vez en cuando por aquí a tomar una copa. Como siempre mi mejor Loch Lomond sigue en la recámara para obsequiar a mis visitas, y a mí no me gusta beber solo.

 

Aunque ya no escriba en HOY, Enrique Falcó, quien suscibe, su más seguro servidor, el menda lerenda, sigue siendo más don de Loch Lomond que nunca.

 

 

¡Gracias lectores de Diario HOY! ¡Hasta siempre!

 

¡Pero qué publico más tonto tengo!

2013 febrero 14

Artículo publicado en la Revista Oficial del EXCMO. Ayuntamiento de Badajoz CARNAVAL 2013.

 

El público del López de Ayala, o al menos gran parte de él, no se comporta con la grandeza que se espera de él durante el Concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz.

El público del López de Ayala, o al menos gran parte de él, no se comporta con la grandeza que se espera de él durante el Concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz.

 

De esta guisa se arrancaban a tocar los “Kaka Deluxe” a principio de los 80, una de aquellas primeras y precarias bandas de la famosa y sempiterna “movida”, aquel movimiento socio cultural germen de grandes bandas que años después nos regalarían grandes canciones para la historia de la música pop en España.

 

Kaka Deluxe”, en donde militaba una jovencísima Alaska, era una de aquellas bandas con más ganas e ideas que virtuosismo instrumental, y buscaba en la provocación una manera como cualquier otra de llamar la atención y mantenerse en el candelero. Es curioso pero fue también a principios de los 80 cuando los Carnavales comenzaron a coger fuerza en Badajoz, y sus protagonistas, también precarios en medios como los grupos musicales de la movida, tenían ante todo más ganas de divertirse que cualquier otra cosa.

 

Pero no pretendo hablarles hoy de grupos musicales, sino de público, del público del López de Ayala concretamente, aquel que hace horas y horas de cola para conseguir una entrada para presenciar en vivo el ya tradicional y esperado concurso de Murgas de Badajoz.

 

¿Como se puede combatir el frío y hacer tantas horas de cola para abandonar una butaca?

¿Como se puede combatir el frío y hacer tantas horas de cola para abandonar una butaca?

 

Como comprenderán a estas alturas, quien suscribe no busca llamar la atención ni pretende provocación alguna, que eso ya ni se lleva y ni mucho menos está de moda, ni siquiera ofender con un inocente “tonto” a quienes ocupan una butaca en el López durante el concurso

 

Pero sí me gustaría que sirviera como toque de reprobación, y que a más de uno, las palabras de mi menda les indujera a reflexionar sobre un comportamiento nefasto que viene protagonizando desde hace ya muchos años gran parte del público del teatro, que indigna a murgueros y carnavaleros en general, y en especial a todo aquel bien nacido que guarda en su haber algo de buena educación y ciertos valores.

 

Los propios murgueros se han mostrado perplejos, y han criticado en muchas ocasiones en sus letrillas a quienes por ejemplo abandonan su butaca tras la actuación de la murga con la que simpatizan, ya sea porque en ellas militan amigos, parejas o familiares. El aforo del teatro es limitado, y existen muchos que no pueden conseguir una entrada ni permitirse guardar colas durante horas para disfrutar de un concurso que llevan esperando casi un año

 

Esta falta de respeto hacia los ciudadanos con menor fortuna se agrava hacia los murgueros que tras un año de preparación observan como su trabajo es ninguneado y despreciado, mostrando realmente que no existe aquel espíritu carnavalero del que el público del López, y en especial todos los pacenses, presumimos y hacemos gala durante nuestra fiesta.

 

Hay gente que guarda horas de colas para conseguir entradas. Sin embargo, especialmente durante los preliminares, tras la actuación de alguna murga puntera, muchas butacas son abandonadas.

Hay gente que guarda horas de colas para conseguir entradas. Sin embargo, especialmente durante los preliminares, tras la actuación de alguna murga puntera, muchas butacas son abandonadas.

Si reprobable es abandonar la butaca no menos feo es mostrarse poco o nada receptivo con todas las murgas, que indudablemente, algunas serán más flojas que otras, pero todas guardan grandes dosis de ilusión y divertidos momentos para hacernos pasar un buen rato.

 

El público del López se está transformando en algo parecido a los forofos y fiebres de determinados equipos de fútbol, en donde un hincha del Madrid no es capaz de disfrutar con un pase de Xavi y una ejecución magnífica de Messi y otro del Barcelona es incapaz de reconocer la grandeza de Casillas o las innegables cualidades de Cristiano Ronaldo.

 

En esta época todos debemos estar más predispuestos a la risa que nunca, y hemos de ser generosos de buen humor y amigos íntimos del sano ejercicio del cachondeo. Quien disfruta de los carnavales ha de hacerlo sí o sí durante todo el concurso de murgas, y aceptar la decisión final del jurado con menor o mayor fortuna para su agrupación favorita. También debería respetar a los demás espectadores del teatro, o a los que siguen el concurso a través de la radio o la televisión.

 

 Reconozco que se me llevan los demonios cada vez que la cateta de la primera fila, o el “macarrilla” de turno, o el paisano de este y aquel, o todos al mismo tiempo, intentan hacerse oír por encima del murmullo incesante de expectación que transcurre instantes antes de cada actuación murguera.

 

-“¡Eso es un murga!” – jalea la ordinaria de turno  – “¡Ese Chiqui bueno!” grita el otro – “¡Guapo!”, “¡Tía buena!”,  “¡Tú sí que vales!”, “¡sois los mejores!” – y demás estupideces por el estilo que no vienen a cuento y muchas veces incluso interrumpen el normal desarrollo de la actuación. ¡Por el Cetro de Otokkar! ¡Menuda panda de cansinos!

 

¡Parece una absurda competición por hacerse notar unos por encima de otros cuando a los que tienen que escucharse alto y claro es a los integrantes de las murgas! Sin olvidarnos de los “¡Oles!” y aplausos cuando algún que otro cantante frustrado se lanza a desgañitarse con gorgoritos insufribles en el momento cumbre de la actuación. Pero ese tema, el de los murgueros que pretenden ser cantantes profesionales, lo dejamos para otro día, que también trae cola.

 

El público debería de tener claro que su deber es permanecer en silencio, atento a las letras, voces, música y puesta en escena, disfrutando, sin reprimir por supuesto la inevitable y necesaria risa, aunque en ocasiones sea ruidosa y en forma de escandalosa carcajada, de eso se trata.

 

Todas las murgas que se suben al escenario del López de Ayala, desde "Los Niños" a "Los Zariguellas", merecen un respeto por parte del público. Todas las formaciones tienen buenos momentos que brindarnos.

Todas las murgas que se suben al escenario del López de Ayala, desde "Los Niños" a "Los Zariguellas", merecen un respeto por parte del público. Todas las formaciones tienen buenos momentos que brindarnos.

¡Los aplausos, los silbidos, los “bravos” y los “oles” solamente están justificados al principio y al final! ¡A ver si nos vamos enterando!

 

Pero después de todo se trata de divertirse, y más en estos últimos años tan difíciles donde necesitamos más que nunca la risa y el buen humor. Por lo tanto me dirijo a ti, desocupado lector, que seguro que te has visto reflejado en alguno de los renglones de este artículo.

 

En lugar de ciscarte en mis muelas deberías reflexionar, y admitir que en según qué ocasiones no te has portado con la corrección que se espera de un pacense que ama y vive su fiesta con especial devoción. Así que ya sabes, a disfrutar de todo el concurso de murgas, a reírte y brindar tu apoyo a todas las formaciones, y en especial a regalarles tu sonrisa, y tu aplauso, que todas se lo merecen, ya que trabajan durante un año para intentar hacernos un poco más felices.

 

Y sobre todo, como cantaba hace ya algunos años una inolvidable tribu africana-pacense: “¡No te enfades…. que estamos en Carnaval!”.

 

¡Feliz Carnaval 2013!

Popurrí

2013 febrero 10

 

Enrique Falcó. Convaleciente

¡No hay nada peor que no poder trabajar por problemas de salud! ¿Cómo es posible que existan quienes simulan las bajas para no ir a trabajar?

¡No hay nada peor que no poder trabajar por problemas de salud! ¿Cómo es posible que existan quienes simulan las bajas para no ir a trabajar?

Desde que abandoné la adolescencia, y dejé atrás según qué imbecilidades, (aunque justo sería reconocer que fui un adolescente bastante menos estúpido que la gran mayoría) llegué a la determinación de que es inútil hacer planes más allá de un par de jornadas en el futuro. Así, como se lo digo. Más de uno de ustedes  se estará acordando ahora mismo de aquel viaje fastidiado a última hora por culpa de aquella llamada importante de trabajo, o aquella indisposición suya o de algún familiar cercano.

 

El menda se las prometía muy felices hace un par de semanas. Dos días libres de diario en los que coincidiría con mi novia. Nada fuera de lo corriente ni ninguna pretensión más que la de descansar y poder hacer alguna cosa juntos. Tras una mañana de compras, gestiones y una tarde de limpieza y visita a familiares, llegó el momento de descansar y pensar en la siguiente jornada.

 

Efectivamente: Don de Loch Lomond ya se encuentra en la Biblioteca Pública de Badajoz a disposición de todos. Un honor, y un sueño.

Efectivamente: Don de Loch Lomond ya se encuentra en la Biblioteca Pública de Badajoz a disposición de todos. Un honor, y un sueño.

Quería conocer la nueva Biblioteca de Badajoz, pues se inauguró esa misma tarde y al día siguiente se abriría por fin al público después de tantos años.

 

Pretendía echarle un vistazo a la sección de cómics, a la zona audiovisual, y comprobar con estos dos ojitos color caca que me dio mi madre que efectivamente, Don de Loch Lomond” se encuentra en el archivo a disposición de todo aquel que no pueda o no le apetezca pagar la por otra parte insignificante e irrisoria suma para hacerse con mi primer libro.

 

¡Reconocerán que tampoco pedía tanto! Quien suscribe, como mi amigo “el poetaÁngel Manuel Gómez Espada siempre ha sido un hombre feliz, con gustos y placeres sencillos, buscando y encontrando en estos tal dicha. Aun así, la caprichosa providencia no quiso concederme un indulto a pesar de la ilusión que sostenían mis amplias hechuras.

 

Todo empezó con un extraño malestar a última hora de la tarde, que tornó a preocupante y alarmante tiritona durante la madrugada. Las siguientes horas fueron muy confusas: Fiebre al borde del delirio, y no precisamente de grandeza, visita a urgencias, pruebas, radiografías, vómitos, mareos, goteros, un pijama demasiado pequeño y una cama extraña.

 

Muchas voces y sombras desconocidas alrededor y todas muy confusas. ¿Cómo puede cambiar tanto nuestra vida en menos de 24 horas? Aquel hospital, el Infanta Cristina de Badajoz, estaba más ocupado que el Centro Comercial El Faro un sábado a mediodía. Y yo me pregunto ¿Cómo es posible que se pretenda recortar en Sanidad?

 

La fiebre es parecida a las horribles criaturas de los libros de Harry Potter, Los Dementores, pues te absorben el alma y las ganas de vivir.

La fiebre es parecida a las horribles criaturas de los libros de Harry Potter, Los Dementores, pues te absorben el alma y las ganas de vivir.

También sufrí, como siempre, la falta (¡Los recortes!) de educación y solidaridad de los familiares de los demás enfermos. Existen personas a las que nunca enseñaron que en un hospital, los que tienen que estar cómodos dentro de sus posibilidades son los enfermos, que bastante tiene ya con lo que tienen, y que los móviles con tonos a toda pastilla, las voces, las conversaciones privadas y los gritos no son precisamente aconsejables compañeros de cama.

 

Cuando la fiebre se apodera de cualquiera de nosotros, además de producirnos gran malestar, nos roba parte del alma y las ganas de vivir, igual que “Los dementores”, aquellas horribles criaturas de los libros de Harry Potter.

 

Durante la siguiente semana, hasta que la maldita fiebre quiso remitir, deambulé de mi cama al sofá sin otra novedad que la de intentar sobrevivir con la mayor dignidad posible. Cualquier actividad como ver la tele, leer o asomarme al ordenador parecían tan lejanas como la salida de la crisis. Les aseguro que me dolió en el alma faltar por primera vez en tres años a una cita con ustedes, mis queridos y desocupados lectores.

 

Durante mi desazón, al igual que “Coque”, el divertido portero de “La que se Avecina”, hubo una cosa que se me vino a la mente: ¿Cómo es posible que existan quienes simulan las bajas para no ir a trabajar?

 

Les aseguro que no hay nada peor que no poder acudir a tu puesto de trabajo por motivos de salud. Quien juega con esta lamentable desgracia, se encontrará algún día con la irónica sorpresa de que la realidad se rebelará contra él, y será entonces cuando lamentará haberse aprovechado de una situación que para tantos es tan desafortunada.

 

El buen humor y la risa son la mejor panacea para la recuperación

El buen humor y la risa son la mejor panacea para la recuperación

Pero no llueve eternamente y el “Patronus” del antibiótico envió con firmeza y destello plateado a “los dementores” de la fiebre hacia “Azkaban” con  un billete de ida, y así, esta última semana, a pesar de continuar de baja ya me he visto con fuerzas para escribir, e incluso para ver la tele y seguir con especial interés las semifinales y final del Concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz 2013.

 

Gracias al buen hacer de las murgas, una vez más, la risa, el sentido del humor, el único oxígeno respirable, han sido el mejor consuelo y panacea para una pronta recuperación. Si la vida es un carnaval los momentos de descanso deberían ser como un gran popurrí, con diferencia la parte más divertida de las actuaciones murgueras.

 

Una vez más me he reído hasta el punto de no parar de toser con “Los Niños, he sacado mil ideas estupendas para artículos con los pasodobles de mis sempiternos favoritos, “Los Murallitas y musicalmente he recordado grandes canciones con el popurrí de unos “Water Closet” que han estado más divertidos que nunca.

 

Desde estas líneas quiero dar las gracias de todo corazón a los amigos y lectores que me echaron de menos la semana pasada, especialmente a quienes me enviaron mensajes a través de las redes y el correo electrónico.

 

Como dicen Los Espantaperros... "¡Dientes, dientes, dientes... que es lo que les jode!"

Como dicen Los Espantaperros... "¡Dientes, dientes, dientes... que es lo que les jode!"

Y a los detractores, especialmente aquellos plumíferos que no me consideran digno de este diario y ya pensaban que disponían para ellos de una tribuna semanal libre, les dedico las palabras de “Los Espantaperros”, ganadores con justicia del Concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz 2013:  “Dientes, dientes, dientes… que es lo que les jode”.

 

¡Feliz Carnaval 2013!

 

Publicado en Diario HOY el 10/02/2013

 

Feliz Carnaval 2013.

¡Hey, hey, hey… tía no os peguéis!

2013 febrero 7

Sardileón lo tendrá muy difícil en la final del concurso de murgas de Badajoz 2013. ¡Hay mucha calidad!

 

El miércoles, tras la tercera semifinal del concurso de murgas del Carnaval de Badajoz 2013, se produjo la inevitable división de opiniones entre público y jurado, cuando este último anunció los 8 finalistas.

 

Casi todo el respetable estaba más o menos de acuerdo en que Los Niños”, “Los Murallitas”, “Los Espantaperros”, “Los Water Closet” y “Ese es el Espíritu se habían ganado justamente su pase a la final. Tampoco extrañó que “Los 3W” accedieran finalmente, pero sí que hubo muchas discrepancias con la elección de “Dakipakasa” y “Pixa a la Fulaneska” en detrimento de “Los Chungos, a quienes se les niega continuamente un merecido pase a la final” y los siempre correctos “Al Maridi”, acostumbrados a estar  arriba desde su irrupción en el concurso.

 

A pesar del descontento del público poco más se puede hacer que seguir las reglas que los propios murgueros dictan para el concurso de murgas. Personalmente no ha sido mi año favorito de “Pixa a la Fulaneska” pero cierto es que suenan de dulce, y siempre me maravillan las cosas que hacen con los instrumentos, por lo que dudar de su calidad me parece cuanto menos una falta grave de respeto.

 

Jésica, una de las "mellis" de Los Niños. piensa que la Belen, que se cree la Lady Gaga, "tiene toa la cara de mi culo cuando caga". ¡Grande como siempre Pedro Wichard!

Jésica, una de las "mellis" de "Los Niños". piensa que la Belen, que se cree la Lady Gaga, "tiene toa la cara de mi culo cuando caga". ¡Grande como siempre Pedro Wichard!

Al igual que con los miembros de “Dakipakasa”, murga a la que no le tengo tanta simpatía por aquello de preferir a otro tipo de murgas que me hacen reír con más facilidad.

 

Ahora bien, es innegable que nadie le regala a ninguna murga su pase a la final por el nombre, y no creo que sea casualidad ni tongo alguno el hecho de que por ejemplo estas dos murgas accedan casi siempre a la finalísima.

 

Indudablemente han de conseguir una puntuación bastante alta del jurado, que se limita a aplicar sus notas basándose en las normas previamente establecidas. Quien no esté de acuerdo con el fallo que solicite un cambio en las normas, pero por favor, sin faltar al respeto a las murgas que se han ganado su pase a la final.

 

En esta foto de Alcintas puede verse a los que, según mi criterio, son el bombo y caja que mejor suenan y que cuentan con el ritmo más excelente del concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz 2013. Los percusionistas de "Los Espantaperros" ¡Bien por ellos! ¡Que cracks!

En otro orden de cosas me gustaría destacar alguna pincelada de las semifinales. Me han gustado, como a casi todo el mundo, especialmente “Los Espantaperros”. Las voces suenan bonitas y conjuntadas, tienen gracia y le sacan mucho partido a lo de ir de dientes.

 

Además, sin duda, cuentan con los mejores caja-bombo del concurso, quienes dotan a toda la actuación de un ritmo estupendo. Si no fuera por alguna letra de temática de las que no me gusta escuchar (la dedicada a Bretón por ejemplo) me atrevería a decir que pueden alzarse perfectamente con el primer premio.

 

Pero es que el menda es de los que se priva con quienes le hacen reír durante más tiempo, ya sea a base de media sonrisa o explosiva carcajada. Por ello dudo que mis sempiternos predilectos “Los Murallitas” se vayan a contentar con otro segundo o tercer puesto, y seguro que hacen lo imposible para dar la campanada.

 

¿Y qué decir de “Los Niños”? Siempre se inventan algo que si bien no les hace ganar al menos les otorga alguna de las primeras posiciones.

 

Los detalles son muy importantes, y “Los Niños” son especialistas en estas lindes. El año pasado, por ejemplo, yo tenía bastante claro que iban a ganar simplemente por el detalle de la presentación, en el que cuando iban a presentarse de repente los bebés rompían a llorar y ellos cantaban lo de “Se acabó la presentación”.

 

Este hecho se magnificó aún más en la final, y los bebés en lugar de llorando se asomaron disfrazados de carnaval, y uno de ellos con el traje de “Los Viririflantas”. Ese fue el detalle significativo que una vez más los llevó a lo más alto.

 

El mediático "Cupidín" de "Los Murallitas" siempre quiso jugar en "El Flecha" y que me corten la cabeza si no tiene una buena preparada para la final.

Este año ya han protagonizado alguno que otro. El momentazo de mi amigo Pedro Wichard  (“¡Y se cree la Lady Gaga… y tiene toa la cara de mi culo cuando caga!”) es de los que hacen ganar un concurso.

 

 Igual que el que tuvo “Chiki” con los sobres entregados al jurado, pero sin duda destacaría el número final, en el que la mayoría de chonis consiguen arengar a dos amigas para que lleguen a las manos, y en ese preciso instante todas salen muy compungidas gritando aquello de “Hey, hey, hey…tía no os peguéis”. ¡Sencillamente despampanante!

 

Hay momentos en los que pienso que puede ganar cualquiera. El popurrí de “Ese es el Espíritu” es buenísimo, y  sorprendieron con los cambios en la semifinal.

 

Aun me parto con lo de “Carretera de la Corte”, el hijo de Beckham, engendrado en San Roque, de los “Water Closet” que siempre son otra de las murgas cuyo principal empeño es tratar de hacernos reír. “Los 3W” han ido de menos a más, y también cuentan con un primer premio. Y no olvidemos que “Pixa a la Fulaneska” y “Dakipakasa” cuentan con el respaldo del jurado gracias a la calidad de sus voces.

 

Estoy deseando ver qué nos deparará la final, que sin duda nos hará pasar un buen rato, que en estos tiempos difíciles para todos nos hace más falta que nunca. Y al resto del público y murgueros les recuerdo que después de todo esto no es más que un concurso, así que: “Hey, hey, hey…tía no os peguéis” que lo bueno no ha hecho más que empezar.

¡VIVA EL CARNAVAL DE BADAJOZ 2013!

 

 

Maratón murguero

2013 febrero 5

 

 

Ni siquiera el bueno de Popoter, el cerdo-mascota de Homer se libra de disfrazarse una vez al año. Este disfraz de Harry Potter no está nada mal... ¡También se disfraza de Spider Cerdo!

Ni siquiera el bueno de Popoter, el cerdo-mascota de Homer se libra de disfrazarse una vez al año. Este disfraz de Harry Potter no está nada mal... ¡También se disfraza de Spider Cerdo!

 

Nunca nos planteamos lo importante que es estar bien de salud hasta que caemos enfermos. Y si no que me lo cuenten a mí que lo llevo sufriéndolo en mis amplias hechuras desde el martes pasado.

 

Les cuento esto por lo feliz que me las prometía la semana anterior, mientras comentaba con mi amigo Lolo Merino y Maite Carrasco en La Ser lo mucho que me gusta disfrutar del concurso de murgas del Carnaval de Badajoz, y especialmente reivindicar cada año el papel fundamental que los cajas y bombos de las agrupaciones nos regalan innovando año tras año en un alarde de originalidad.

 

Cuando uno tiene fiebre da la sensación de que se convierte en otra persona, y así, el menda no estaba de humor ni tenía cuerpo para los preliminares del concurso. Tras una leve mejoría me he sometido desde el lunes a una voluntaria maratón cuya meta desembocó con las actuaciones de la primera jornada de semifinales.

 

Con Los Niños...se armó el Belén... o la Belén...en el portal de Belén... o en el de en frente... ¡con ellos todo es posible!

Con Los Niños...se armó el Belén... o la Belén...en el portal de Belén... o en el de en frente... ¡con ellos todo es posible!

Está claro que cada año que transcurre el concurso se va profesionalizando de alguna manera, aunque no faltan los pequeños matices que cada año hacen tan especial, tan propio, nuestro particular concurso.

 

La más que reprobable actitud de un sector del público que sigue abandonando las butacas y animando sólo a una murga en particular la desarrollaré en breve en un artículo en la revista del Ayuntamiento de Badajoz del Carnaval 2013 cuya publicación será inminente.

Sin embargo, sí da la sensación de que este año, aquellas murgas (alrededor de una docena aproximadamente) que se disputarán la final, se han guardado con más celo que otros años, algún que otro conejo en la chistera, y entiéndase conejo en el sentido más roedor de la palabra.

 

Siguen manteniéndose las dos corrientes, los que tocan temas más serios y los que sólo buscan constantemente la risa y la encuentran con suma facilidad. Aunque el famoso dicho griego asegura que en el término medio se encuentra la virtud, no me queda más que reconocer públicamente que me declaro simpatizante con fervor de los del segundo grupo, y nunca entenderé a quienes insisten en temas como la mujer maltratada, asesinatos o desapariciones de niños. Por citar algunos ejemplos.

 

También sigo sin entender a los aspirantes a participar en la próxima edición de “La Voz” ni en quienes se empeñan en romper los cristales del Teatro López de Ayala y los tímpanos de los espectadores con notas mucho más altas y agudas de las que podemos soportar los seres humanos.

 

En los últimos años, los murallitas siempre están en el Podium. Seguro que les quedan muchas sorpresas que mostrarnos este año.

En los últimos años, los murallitas siempre están en el Podium. Seguro que les quedan muchas sorpresas que mostrarnos este año.

Pero en nuestro Carnaval hay sitio para todo el mundo, y el concurso de murgas, no lo olvidemos, no es más que otro elemento para disfrutarlo.

 

Para no significarme públicamente no manifestaré una vez más que mi murga favorita serán siempre “Los Murallitas” desde que me conquistaran el corazón con aquella mítica actuación en 2011 “Si LOGSE no vengo”, y que sin duda “Los Niños” mantienen también el espíritu de lo que considero que debe ser una Murga, destacando siempre esos pequeños detalles que los hacen convertirse en los favoritos del público casi todos los años.

 

Y por último, espero que otra de las murgas con la que más simpatizo, “Los Chungos”, se ganen de una vez un lugar en una final que se les niega injustamente desde  hace años, “Conkrestamente” desde aquella mítica actuación de 2010.

 

Ese es el espítitu” y “Los Espantaperros” se vienen ganando también mis simpatías desde la pasada edición, y no debería sorprendernos que accedieran también este año a la final con pleno derecho. Sin olvidarme de “Al Maridi”, pues sólo por cómo suenan sus guitarras y contar con mi amigo Raúl Cantero en su formación, siempre hay que tenerlos en cuenta en las primeras posiciones.

 

Parece que este año veos un poco más a los bombos y cajas, como en esta imagen con el bombo de La Mascarada al fondo.

Parece que este año vemos un poco más a los bombos y cajas, como en esta imagen con el bombo de "La Mascarada" al fondo.

Pero para gustos los colores, y seguro que ustedes tienen sus favoritas, y al igual que el menda, un montón de amigos repartidos por todas ellas, por lo tanto que decida el jurado, y nosotros a reírnos y a disfrutar.

 

Para finalizar un guiño a cámaras y realizadores, pues no sé si serán imaginaciones mías, pero este año estamos viendo más planos que nunca de cajas y bombos. Sigamos disfrutando que esto no ha hecho más que empezar.

 

                                Esta es mi opinión… y yo la comparto.

¿Tienes un cigarro?

2013 enero 28

 

Enrique Falcó. Antitabaco

Ni siquera en su juventud se dejó tentar el bueno de Homer por el nefasto vicio del tabaco... él era más de cerveza.

Ni siquera en su juventud se dejó tentar el bueno de Homer por el nefasto vicio del tabaco... él era más de cerveza.

Cohabitan en la cabeza de todos nosotros no menos de un puñado de frases con las que nos hemos criado desde que ostentamos uso de razón. Expresiones que aunque a día de hoy no se repitan tanto como antaño siempre sacan algún recuerdo de nuestra impredecible sesera.

 

Mi menda destacaría algunas máximas inolvidables de mi querida abuela materna, Lole Martínez Zoido, al estilo de: “Entre todas la mataron y ella sola se murió”, o el “Ni fú ni fá”, “si no hay lo pintas” o el famoso “si tienes frío te arropas con la capa de tu tío”. También algunas reseñables de mi madre, Loli Falcó: “¡Eso lo saben hasta los negros!” O incluso la favorita de mi tío Juan Carlos: “¡Te digo que oh!”.

 

Ayer a mediodía, cuando volvía ligeramente cargado hasta las trancas portando dos bolsas de grandes dimensiones del súper a la vez que renegando cual marujilla de tres al cuarto por los precios cada vez más altos de la carne, el pescado, el café y el Loch Lomond marca ACME, una señora, que no tendría muchos más años que cuarenta, me formuló una de estas frases memorables en forma de pregunta que me han perseguido durante toda mi adolescencia y parte de mi edad adulta. “Perdona… ¿Tienes un cigarro?”.

 

 A ver si se atreven a pedirle un cigarro a alguna de estas dos.

A ver si se atreven a pedirle un cigarro a alguna de estas dos.

¡Menuda regresión amigos! Reconozco que no pude evitar una sonrisita, y contesté a ella como lo he hecho toda la vida: “No, lo siento, no fumo”. Me encantaba soltar esa frase cuando era un quinceañero en el instituto Zurbarán de Badajoz, pues aunque al principio lo hacía a modo de disculpa, para que mi interlocutor (y especialmente si era interlocutora, ustedes ya me entienden) no pensara que no quería ofrecerle algún cigarrillo, en seguida me di cuenta que esa respuesta crispaba a los fumadores, y que se la tomaban como algo personal, algo así como una afirmación pública de que no era tan imbécil como ellos para aspirar humo por la boca, envenenarme por dentro y volverlo a exhalar por mi chato hocico.

 

Hagan memoria, mis queridos y desocupados lectores, ya sean fumadores activos o pasivos, y discurran con diligencia: ¿No les parece que es una frase que ya no se escucha en los tiempos que corren? ¿Cuándo fue la última vez que ofrecieron tabaco, o vieron a algún fumador ofrecerlo en los últimos años?

 

 El prohibitivo precio de las flores de alquitrán ha puesto fin a un gesto tan cotidiano como sacar un paquete de tabaco y ofrecer cigarrillos a diestro y siniestro. Fumar hoy en día, aparte de una inconsciencia brutal y una estupidez como un templo, es un lujo que no todos pueden ya permitirse. Y ya que estamos hablando de máximas y citas: No hay mal que por bien no venga. Lo que no consiguieron una firme determinación y una fuerza de voluntad sin límite lo está procurando un bolsillo maltrecho y una escasez de peculio más que considerable.

 

La sociabilidad que antojaba al fumador mostrar esa amable camaradería se va esfumando, consumiéndose cual cigarrillo postrado sobre un cenicero de cristal del que nos hemos olvidado de apagar y no le queda más que desaparecer en el tiempo.

 

¡Malditos tiempos que nos están tocando vivir! Ofrecer un cigarro, invitar a un café o a una caña, dejarle al vecino un par de huevos, algo de vino blanco o una cebolla, puede presentársenos como un lujo difícil de solapar.

 

¡Se nos olvida muchas veces que el tabaco es una droga que crea gran adicción!

¡Se nos olvida muchas veces que el tabaco es una droga que crea gran adicción!

Recuerdo que de niño, una costumbre muy extendida, era la de dejar alguna luz del hogar próxima al umbral de la puerta, encendida, para ahuyentar a los posibles ladrones, haciéndoles creer que había gente en casa. Con los recibos de la luz actuales, auténticos robos a mano armada, casi que sale más barato dejar la puerta abierta y que el chorizo de turno se sirva a sus anchas, sin destrozar demasiado.

 

En mi niñez y pre adolescencia, no tan lejana como muchos podrán pensar, en mi ciudad, Badajoz, era más frecuente de lo necesario que algunos “manguis” se dejaran caer por nuestros lugares de ocio para intentar chorarnos algo del estricto estipendio semanal que nos otorgaban nuestros progenitores. “¿Me dejas cinco duros?”- solía ser el grito de guerra y carta de presentación de esta clase de chusma, quienes de vez en cuando portaban machetes y navajas. En muchas ocasiones incluso entregábamos los cinco duros de turno al momento para evitar posibles males mayores, e incluso para no aguantar más el rollo de esta gentuza… total, eran cinco duros. Dudo que hoy en día, cualquier niñato de doce años no ponga en peligro su vida si pretenden sustraerle aunque sean veinte céntimos. ¡Faltaría más!

 

Hace ocho años, en la sala de descanso de mi trabajo, las latas de refresco de máquina costaban 55 céntimos. Todos flipábamos con lo baratas que eran, y casi todo el mundo dejaba los cinco céntimos que sobraban encima de la máquina, por si a algún compañero le hacían falta para sacar la suya. A día de hoy nos quejamos de que cuesten 60 céntimos, y no es nada habitual que la peña vaya regalando la calderilla así como así.

 

¡Algunos fuman demasiado!

¡Algunos fuman demasiado!

Supongo que todo ha de tener alguna explicación. No es que nos hayamos vuelto ratas de repente, pero uno se pone a recordar que hace tres años ganaba más dinero que ahora, y entre otras cosas pagaba “sólo” un 16% de IVA, y con 100 euros en un supermercado hacía la compra para un mes incluyendo carne y pescado.

 

Tiene narices que todavía existan quienes se atrevan a pedir cigarros a desconocidos. “¿Perdona… tienes un cigarro?”. Al menda lerenda le entran ganas de ser fumador, y decirle con todas las letras muy claritas “Sí, lo tengo… pero no te lo voy a dar”. Si lo piensan bien, con la que está cayendo, es casi más insultante que cuando aquellos “chulimanguis” te robaban casi a punta de navaja aquellos miserables cinco duros.

Publicado en Diario HOY el 27/01/2013

 

Tintín y los pícaros

2013 enero 20

 

Enrique Falcó. Cabreado

Una viñeta inolvidable de "Tintín y los pícaros". Debajo de "Viva Tapioca" puede leerse: "Don de Loch Lomond".

Una viñeta inolvidable de "Tintín y los pícaros". Debajo de "Viva Tapioca" puede leerse: "Don de Loch Lomond".

 

Sin ningún género de dudas, “Tintín y los Pícaros”, vigésimo tercero y último de los álbumes de “Las aventuras de Tintín” (El Arte-Alfa no deja de ser una serie de garabatos inacabado), siempre ostentará un lugar especial en la estantería del Ikea de mi casa y en la de mi corazón. Lo recuerdo aun, medio desvencijado, sin pasta ni carátula y sin las dos últimas páginas, resultado del manejo que le prodigaron a tantos cómics de la biblioteca de mi padre mis hermanas mayores cuando eran bebés.

 

Seguramente lo leí por primera vez como tantos otros, alguna de estas mañanas en la que caí lo suficientemente enfermo como para dejar de ir a clase pero sin presentar síntomas suficientes como para no poder sentarme en la camilla del brasero a leer un tebeo.

 

Cada año, por estas fechas, cuando el Carnaval que movilizará a toda Extremadura y parte de España comienza poco a poco a llamar a la puerta de mi ciudad, siento la necesidad de revisarlo y acudo a él para empaparme del carnaval de Tapiocápolis (Los Dópicos) y sonrío cómplice ante aquella espectacular viñeta de la página 54, en la que el autobús de “Los alegres Turlurones” atraviesa la calle “22 de Mayo” rodeado de ciudadanos disfrazados bajo un gran cartel que reza “Viva Tapioca” y en el que puede leerse en la parte inferior en letras más pequeñas “Don de Loch Lomond”.

 

Sin duda hay mucho de Tintín, y en especial de "Tintín y los pícaros" en "Don de Loch Lomond"

Sin duda hay mucho de Tintín, y en especial de "Tintín y los pícaros" en "Don de Loch Lomond"

 Si existe un álbum de Tintín en donde esté presente el más bello y dorado de los licores de malta, el de los pícaros por supuesto es el más representativo. De ese cómic también salió sin lugar a dudas, el nombre de las famosas tiendas “Coronel Tapiocca” así, con dos “c” al final, y con un dibujo que curiosamente se parece bastante más al General Alcázar que a su enemigo Tapioca.

Supongo que todo para aprovecharse de la marca Tintín sin tener que pasar por caja. Valga la redundancia siempre ha habido mucho pícaro suelto, y mucho listillo, que es algo que nunca he aguantado.

 

En este país siempre se habla mucho últimamente de la picaresca, y no precisamente para referirnos al género literario en prosa surgido durante el Siglo de Oro de las letras españolas. Quiero decir que además del Lazarillo de Tormes y el buscón Don Pablos estamos sobrados de pícaros, de listillos, que especialmente desde el mundo de la política se afanan en trincar bastante más de lo aconsejado y permitido.

 

Si no teníamos suficiente con casos de corrupción con los que nos bombardean a diario, como la Operación Malaya, la Trama Gurtel, los ERES falsos, corrupciones urbanísticas en todo el mapa, aeropuertos, subvenciones de dudosa asignación o sin ir más lejos los casos de Urdangarín y Torres, ahora se nos presenta a Luis Bárcenas, tesorero del PP que presuntamente ha estado pagando sobresueldos en negro a parte de la cúpula del partido.

 

en efecto 7... 7 maneras de robar la gloria a los demás.

en efecto 7... 7 maneras de robar la gloria a los demás.

Es realmente desolador, uno se pregunta indignado si existirá algún ayuntamiento, partido político, empresa o deporte en el que aun quede un soplo de honradez.

 

En este mundo de hoy que habitamos, más parecido a un estercolero que a un bello páramo o jardín, lo único que no puede comprarse con dinero, ni siquiera robado, es dignidad. Y si no que se lo pregunten a Armstrong, y no precisamente al primer hombre en pisar la luna, ustedes ya me entienden.

 

Quien suscribe, tras visionar su insultante actitud en la entrevista realizada por Opra Winfrey, se pregunta si su vida pasada la recordará desde ahora como si todo hubiera sido un mal sueño, un viaje a ninguna parte que ha desembocado en el peor de los Infiernos.

 

Evidentemente no la pena de muerte ni la perpetua, como él mismo reclama en su defensa, pero sí merece un castigo ejemplar. El dinero que ha robado debería devolverlo, al igual que las medallas y los trofeos, pero ¿Qué pasa con la gloria? Ni siquiera el Profesor Severus Snape podría embotellarla para devolvérsela a aquellos deportistas que les fue arrebatada por el mentiroso impostor. Lance Armstrong “El ladrón de la gloria” se ha ganado un lugar de oro en la historia de los olvidados, y se ha asegurado una buena posición en el top de los mitos que los biennacidos negamos una y otra vez, como Maradona o Ben Johnson.

 

Gracias a Dios siempre habrá más personas como Tintín que pícaros, o al menos eso quiere creer el menda muy dentro de su corazón. Me encantaría poder enviarle un telegrama al ex ciclista americano, el mismo que el Capitán Archibaldo (en esta última aventura conocemos al fin su nombre de pila) Haddock dicta por teléfono para el coronel Tapioca: “Le haré tragar sus mentiras… sí, en plural… por la garganta… mentiroso de órdago Stop. Acabará sus días en el cadalso Stop”.

El bravo del General Alcázar gusta mucho de condecorar con "La orden de la Piragua". ¡Un gran honor!

El bravo del General Alcázar gusta mucho de condecorar con "La orden de la Piragua". ¡Un gran honor!

 

Pero es hora de despedirse y seguir preparándonos para el Carnaval. Como diría el capitán: “Desde tal altura, cuarenta y un siglos nos contemplan, no lo olvides nunca grumetillo”.

 

Seguro que el bravo general Alcázar, si leyera este artículo, no llegaría al extremo de bautizar la capital de su país, Los Dópicos (Aunque seguramente se llame ya Alcazarópolis) con mi nombre. Pero estoy convencido de que sin duda el menda sería condecorado con el gran collar de La Orden de la Piragua. Nobleza obliga.

 

Publicado en Diario HOY el 20/01/2013

El futuro ya está aquí

2013 enero 14

Enrique Falcó. Voraz lector

Hasta la Lisa Simpson del futuro tiene un Kindle. ¡El futuro ya está aquí!

Hasta la Lisa Simpson del futuro tiene un Kindle. ¡El futuro ya está aquí!

En mi época de niño y preadolescente, cuando devoraba aquellas novelas juveniles que me gustaban tanto, siempre arribaba a mi sesera el deseo de ponerme en contacto con sus autores, máxime si estos eran españoles y contemporáneos. Ni que decir tiene que al menda los años no le han nublado tal ilusión, más bien al contrario.

 

Citaría por poner algún ejemplo, obras como “El joven Lennon” o la Trilogía de “En un lugar llamado Tierra” de Jordi Sierra i Fabra, sin olvidar por supuesto al Manolito Gafotas de Elvira Lindo o las aventuras del detective “Flanagan de Andreu Martín y Jaume Ribera.

 

Esta necesidad de comunicación no obedecía sólo al deseo de transmitirles a sus autores todo lo que hubiera podido disfrutar con sus escritos, sino también a solicitarles información, compartir puntos de vista, poder saber más de su obra, de sus personajes, preguntarles cómo podía conseguir el resto de sus libros y especialmente pedirles recomendaciones de lecturas.

 

Algo que ahora parece tan fácil entonces no lo era. Uno quedaba a expensas de lo que veía en la televisión, escuchaba en la radio o leía en los periódicos. Los demás datos se iban intercambiando entre amigos o el librero de turno y poco más.

 

Algunas editoriales, como “Anaya”, quien dentro de la colección “Espacio Abierto” ofrecía las aventuras de Flanagan, contaban con esta posibilidad, la de ponerte en contacto con los autores a través de una carta. Ya les he narrado varias veces que la caligrafía nunca fue especialmente mi plato fuerte, sino más bien un trauma, y nunca me hubiera atrevido a garabatear palabra alguna a escritores a los que mostraba tantísimo respeto y admiración. Además, no nos engañemos. Aquello podía convertirse en una eterna odisea:

 

Algunas editoriales ofrecían la posibilidad de enviar cartas a los autores. Ahora puedes charlar con ellos directamente en las Redes Sociales.

Algunas editoriales ofrecían la posibilidad de enviar cartas a los autores. Ahora puedes charlar con ellos directamente en las Redes Sociales.

En primer lugar redactar la carta con limpieza y letra legible, ponerle el sello, confiar en que llegara a su destino, y esperar el tiempo que la editorial retuviera éstas hasta que se las entregara (si es que se las entregaban) a los autores. Después, que éstos no tuvieran nada mejor que hacer que leerlas, si eran capaces de entender tu letra, y finalmente que se molestaran en contestar y confiar nuevamente que la carta llegara a su destino. Podían pasar varios meses, y no exagero. Reconocerán que daba pereza solo de pensarlo.

 

Hoy en día, Internet ha burlado las fronteras que separan la cultura de la ignorancia, y así, cualquiera puede, en menos de cinco minutos, conocer la obra entera de un escritor, músico o director de cine por poner un ejemplo. Y no sólo eso. También ofrece a través de webs, blogs, correos electrónicos y especialmente redes sociales la increíble posibilidad de contactar personalmente con los autores.

 

Aunque ya les he confesado en más de una ocasión que soy un sentimental “PaperBoy” también cada vez con más frecuencia tiendo a mostrarles las innegables practicidades y posibilidades que nos ofrece el mundo digital. Pocas semanas antes de publicar “Don de Loch Lomond”, mi primer libro, me sorprendió el hecho de que un número importante de personas me preguntara si mi libro saldría en edición digital. Para serles sincero les confieso que ni se me había pasado por la cabeza. La editorial no me ofrecía esa posibilidad, por lo que tuve claro que tendría que ser yo mismo quien lo llevara a cabo unos cuantos meses después.

 

Me encontraba dándole vueltas al asunto, valorando los pros y los contras, cuando la feliz providencia quiso que contactara nada menos que con Andreu Martín, uno de los co autores de mi detective favorito. Andreu Martín fue exquisitamente amable conmigo, y tuvo unas cariñosas palabras dedicadas a un artículo que publiqué en este mismo diario sobre la saga de Flanagan. A los pocos días me envió un video de YouTube dirigido y protagonizado por él mismo.El futuro ya está aquí” rezaba por título.

 

El gran Andreu Martín explicando la importancia que tiene para los creadores subirse cuanto antes al carro digital.

El gran Andreu Martín explicando la importancia que tiene para los creadores subirse cuanto antes al carro digital.

En él, el genial escritor catalán, exponía con gran claridad la necesidad de los autores de subirse al carro digital si pretendían que su obra perdurara en el tiempo. Con una vitalidad más propia de un joven de 20 años, el autor de “Sauna” y “Barcelona Connection” me dio el empujoncito que necesitaba para convencerme de la necesidad imperiosa de adaptarme cuanto antes a los nuevos tiempos.

 

Y así lo he hecho. Con la inestimable colaboración de Jesús Prudencio Gamino, (autor además de la preciosa portada de mi libro) en las arduas tareas de conversión de formatos de archivo, “Don de Loch Lomond” ya luce en formato digital y disponible a un precio más que asequible. De esta manera, cualquier lector del planeta sólo necesita una conexión a Internet y un soporte digital para adquirir mi obra. ¡Estarán de acuerdo conmigo en que es algo muy grande!

 

Es evidente que aún queda un largo camino para asentar el mercado de los libros digitales, pero piensen en su entorno y se encontrarán con la sorpresa de que en estas navidades más de un amigo o familiar ha recibido un “Kindle” de Amazon o cualquier otro eReader, o incluso otros soportes digitales como bien pueden ser un Ipad o un Tablet.  ¡Entre todos habrán sumado millones!

 

Ya le ha ocurrido a la música, al cine, e incluso a la fotografía. Con el libro está ocurriendo ahora. La literatura, la prensa, las revistasNada volverá a ser como antes. El futuro ya está aquí, y quien suscribe no está dispuesto a perdérselo.

 

¡Moltes gràcies don Andreu! ¡Nos vemos (nos leemos) en la Red!

 

Publicado en Diario HOY el 14/01/2013

El roscón

2013 enero 7

 

Enrique Falcó. Rosconero tradicional

El delicioso Roscón de reyes en la mañana del 6 de Enero es una tradición que practico con devoción sí o sí.

El delicioso Roscón de reyes en la mañana del 6 de Enero es una tradición que practico con devoción sí o sí.

Ya les dejé bien claro la semana pasada, en mi último artículo del año, que no soy amigo ni simpatizante de superstición alguna, y que para más inri, practico mofa y befa para con quienes se muestran débiles ante pensamientos que no tienen cabida dentro de la sesera de una personal “normal” del siglo XXI, si bien es cierto que también les he insistido en más de una ocasión que hoy en día, ser normal exige mucho.

 

Parecidas a las supersticiones, las manías tampoco gozan de mi beneplácito, si bien estas en lugar de mostrar un bajo nivel cultural se inclinan más por dejar en evidencia que aquellos que las practican no están del todo bien de la chaveta.

 

Se empieza de pequeño, temiendo pasar por debajo de una escalera, después de adolescente,  cruzando los dedos antes de recibir la nota de un examen y se termina de adulto tocando cada farola que vemos por la calle, asustándonos de los calvos y los pelirrojos y cagándonos de miedo cuando nos cruzamos con un gato negro o con una gitanilla que vende romero y nos dice que nos va a poner dos velas negras.

 

¡Aunque parezca de cachondeo a más de una persona le da yuyu que le digan esto!

¡Aunque parezca de cachondeo a más de una persona le da yuyu que le digan esto!

Pero no confundamos supersticiones y manías con tradiciones. Y es que precisamente al menda, estas últimas no le importunan ni disgustan, y no permite que las incluyan en el mismo saco que a las primeras. Lo de tomar las doce uvas durante las campanadas en fin de año la considero una tradición curiosa, incluso bonita, aunque quien suscribe hace ya muchos años que no la practique.

 

A mi las uvas no me gustan, como casi ninguna fruta (“¡Así estás de gordo!” – Me dice mi madre) lo que me gusta es la fermentación de la uva, ustedes ya me entienden. Era ridículo meterse doce uvas en la boca para luego escupirlas. Así que no sé realmente como ocurrió, un 31 de diciembre, a los 10 ó 12 años,  dije que no tomaba uvas y desde entonces hasta ahora.

 

Con las uvas me ocurrió lo mismo que con la cabalgata. Cuando me di cuenta que no estaba obligado a ir a verla dejé de acudir a aquel rollazo interminable que no me hacía ni pizca de ilusión. Sí, ya sé que pensarán que qué niño más raro, pero es que realmente nunca me gustó ver las carrozas, y los pocos caramelos que sacaba en limpio se me antojaban insuficientes para compensar tanta dosis de sopor y peligro.

 

Sí, mis queridos y desocupados lectores, han leído bien, peligro. Existe mucha mala leche encima de esas carrozas, y muchos tiran a dar con los caramelos, y eso si no resultas aplastado por la muchedumbre, que se arroja ante unos sencillos caramelos como si fueran billetes de 500 Euros.

 

Mis más reverenciales respetos a Sus Majestades... ¡Pero la Cabalgata es una lata!

Mis más reverenciales respetos a Sus Majestades... ¡Pero la Cabalgata es una lata!

En definitiva, que aunque uno se comporte desde que se ha hecho viejo y gruñón como una especie de Mr. Scrooge de pacotilla en estas fechas (los fantasmas a mi no se me aparecen sólo en Navidad, y seguro que a ustedes tampoco) no quiere decir que no sea una persona que mire con buenos ojos algunas tradiciones.

 

Adivinarán por mi oronda fisonomía (que diría Félix Barroso) ganada a pulso al caerme dentro de la marmita de poción mágica del druida cuando era chiquinino, que una tradición que no perdono es la del sabroso roscón de reyes que me desayuno sí o sí en la mañana del 6 de Enero. Con o sin crema o trufa, o sin nada, tal cual, me lo ventilo sin distinción ni discriminación alguna junto a mi café con leche, feliz y “mocosete” como un niño con un Ipad nuevo, aunque confieso que entre todos, el que oculta nata en su interior es sin lugar a dudas mi predilecto.

 

Quienes me conocen bien suelen extrañarse ante tal golosa veneración, ya que son conocedores de que antepongo lo salado a lo dulce, y que incluso es raro que tome postre tanto fuera como en casa (soy más del copazo de licor o de un buen Loch Lomond, nobleza obliga).

 

Quizás sea por eso, porque es una tradición, y solo lo desayuno una vez al año, bueno, o quizás dos, si sobra, pero seamos realistas, no suele sobrar. Es curioso, pero no puede ser casualidad que siempre me toque a mí la figurilla, más bien será cosa de probabilidad, como Doña Manolita o Sort en la Lotería de Navidad, ya que soy el que más porciones repite.

 

¡Olvídense de las supersticiones... Trae mala suerte!

¡Olvídense de las supersticiones... Trae mala suerte!

¿Qué se pensaban? ¿Que les iba a decir que aquello debía tener algún significado? ¿Es que acaso aun no se han enterado de nada? ¡Déjense ya de manías! ¡Seamos normales por el Cetro de Ottokar!  Dejemos nuestras manías desperdigadas junto a la mierda de nuestros zapatos sobre el felpudo de la puerta (los que tengan claro… a mi me lo robaron).

 

Disfruten ese delicioso roscón que hoy acompaña su primera taza de café, y alégrense si Sus Majestades han sido benevolentes y les han dejado algún regalillo a pesar de la que está cayendo. Y háganme un favor, olvídense de las supersticiones, ya que como decía Platón:El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres”. Y entre ustedes yo, déjenme que les revele un secreto, ahora que no nos oye nadie: La superstición…trae mala suerte.

 

Publicado en Diario HOY el 06/12/2012