En Marjayoun amanece a las 6 (7 en España). A las 7, diana. Desayuno buffet que incluye donuts de sabores.
GALERÍA DE FOTOS: Qué hacen los militares extremeños en la base de Miguel de Cervantes en Líbano.
Se agradece bajarse de un avión Hércules -hay bicicletas sin sillín más cómodas- en el aeropuerto de Líbano, y que el BMR -digamos que una versión ultramoderna de los tanques de toda la vida, aunque probablemente en el ámbito militar esta definición pueda generar, no sin razón, o risas o indignación o las dos cosas- lo conduzca un tipo de Puebla de la Calzada.
Un chaval estupendo que lleva un chaleco que pesa un quintal, y que entretiene y enriquece el viaje de dos horas y media entre el aeropuerto de la capital libanesa y la base Miguel de Cervantes, en Marjayún. Trayecto suficiente para advertir que por aquí hay muchos que en España tendría cero puntos en el carné de conducir hace tiempo.
A las nueve de la noche cierra la tienda de la base militar -y a las once la cantina-, pero aquí el tabaco es barato y los primero militares extremeños con los que he tenido la suerte de cruzarme desde que llegué anoche son tipos estupendos. Uno de ellos me regala un paquete de Chesterfield. Por la cara. “¡Pero cómo te lo voy a vender, hombre! Nada, un día te pagas una cerveza en la cantina y ya está”, accede tras mucho insistir.
Malos conductores, tabaco barato, militares amables, una base que sólo he visto a oscuras pero parece enorme, frío, niebla, una habitación con cuatro literas, una wifi que va como un tiro…. Y siete días por delante para intentar contar cómo viven, qué hacen, a qué se dedican, cómo se divierten, qué piensan, qué comen los miembros de la Brigada Extremadura que llegaron a Líbano en noviembre y se irán en abril.
Madres, esposas... Pueden estar tranquilas Hace frío pero la manta es recia hasta en el estampado #hoylibano pic.twitter.com/xUQn0YFl73
A este blog de principios desenfadados irán cayendo detalles, a razón de uno por día. Esa es la idea. Lo demás, por twitter (@AntonioArmero) y claro, en el HOY de toda la vida o en hoy.es. Al gusto. Nos leemos.