Justo en el borde del precipio donde concluye el año, levanto la vista para atisbar los nuevos días y me entran dudas acerca de qué música de fondo debería resaltar en esta encrucijada. Lo primero que se me ocurre, algo melancólico, son los versos del ‘De vita beata’ de Jaime Gil de Biedma: “En un viejo país ineficiente, algo así como España entre dos guerras civiles”…, pero me puede el optimismo y resuelto a sacudirme la tristeza vallejiana, agarrada al cuerpo como los líquenes a la roca, al final opto por la sintonía de fondo que propuso mi viejo maestro Laurence Sterne: “Un hombre que ríe nunca será peligroso”. Me parece un buen lema-recordatorio para la vida (beata o no beata)
Buen humor y que sea lo que Dios quiera. Felicidades a todos.