CUANDO yo era pequeño se editaba un periódico de sucesos, ‘El Caso’, lleno de noticias truculentas: crímenes horrendos, violaciones, fenómenos misteriosos… Aquella publicación iba dirigida a un público poco interesado por otros aspectos de la actualidad; quiero decir que quienes frecuentaban sus páginas no se sentían desengañados por encontrar, precisamente, lo que allí iban buscando. […]