Ya era hora, llega el momento, han sido días intensos pero aunque nos parezca mentira ha sido sólo una preparación para lo que nos espera.
Nos han hablado de Auroras, de retos, de desarrollo personal. Nos han dado instrucciones muy específicas, ya que esto aunque parezca (y no lo es de ninguna manera) no es un juego, es una expedición científica y de preparación personal.
Las condiciones climáticas pueden ser extremas en algún momento, con sensaciones térmicas de temperaturas, durante el trayecto en las Zodiac, de menos 30º C. Puede llover, hacer frío y las comodidades no son de lujo. Pero nuestros chicos no se han amedrentado, son conscientes de que la expedición es por un lado una oportunidad única y que las experiencias que van a vivir son como para sentirse afortunados.
De todas maneras está todo controlado y contamos con la gran experiencia de Miquel y de Ramón Larramendi grandes conocedores de estas tierras inhóspitas. Saben perfectamente cómo actuar en todo momento con seguridad y prudencia, que es su máxima prioridad.
Nos levantamos a las 4:00 de la mañana y nos ponemos en marcha con la inmensa cúpula estelar sobre nuestras cabezas. No dejamos de mirar hacia arriba y pensamos tristemente cuándo veremos un cielo tan limpio y estrellado. Es una pena que con la contaminación moderna mucha gente no pueda disfrutar de esta naturaleza desconocida.
El viaje hacia el aeropuerto es rápido sentimos que nos acercamos al inicio de la exploración. Los chicos están aun adormilados y cansados, ayer por la noche tuvieron una tertulia de lo más interesante hasta muy tarde, y eso que estaban cansados. Hablaron de la situación económica actual, de los problemas que sufre España en estos momentos.
Para Ana, que estuvo con ellos, fue de lo más emocionante descubrir el grado de conocimiento, realismo y toma de conciencia que estos chicos tienen de la realidad actual que vivimos. Las reflexiones eran muy profundas y da gusto ver que la gente joven SÍ que esta al tanto de la actualidad y tienen una opinión personal bien fundada. Siempre se dice que los jóvenes están viviendo sin realismo, eso sí con miedo, pero aquí en esta convivencia se ha demostrado gratamente todo lo contrario, gracias al compromiso de estos grandes chicos.
Vamos tan cargados de maletas y equipaje de mano que asustamos a toda la terminal del aeropuerto de Tenerife Norte. Las tarjetas están sacadas con antelación y sólo tenemos que dejar el equipaje. Todo fluye sin problemas y aunque parezca mentira llegamos a la hora exacta a la puerta de embarque.
El vuelo a Madrid se hace muy rápidamente porque nos pegamos todo el vuelo dormitando, hay que recuperar fuerzas.
Todo no es fácil y se empieza a estropear el día, mecachis la mar!!!! Con lo bien que íbamos. Llegamos a Madrid retrasados y con problemas para conectar el otro vuelo…. Volamos… y llegamos a la otra puerta con 3 minutos de margen. A punto de perder el avión de verdad, porque encima la azafata de tierra casi nos envía a una puerta errónea. Menos mal que Carlos se da cuenta rápidamente y nos conduce al avión que va a Copenhague a tiempo. Todo el avión está completamente lleno y cabemos encasillados como piezas de puzle en nuestros sitios.
Por fin nos encaminamos a Copenhague, con la carrera y las prisas nadie de nosotros es consciente de que realmente estamos empezando nuestra aventura hacia…. El Sol de Groenlandia.
Ahora si que estamos todos, porque nos hemos juntado los que veníamos de Tenerife con los que se han incorporado en Madrid. Somos en total 19 personas: 5 alumnos, 3 monitores, 1 médica, 1 organizador, 2 periodistas, 1 invitado de honor, 3 astro-fotógrafo, 1 informático, 1 colaborador y lo mas curioso de todo es que entre nosotros viaja con nosotros un militar del Ejército de Tierra del Mando de Canarias. Tan importante es nuestra misión??? Tenemos una misión secreta que nos tienen que vigilar?? Somos alguno de nosotros espías con otra misión diferente de la de estudiar las auroras boreales??? Peluqui es espía??? Peluqui tiene una misión secreta oculta que tiene que cumplir?? El motivo de tener entre nosotros un militar será…..muy pronto desvelado………….
El viaje es de 3 horas, suave y sin incidencias relevantes, no hay mucha tertulia porque cada uno anda por ahí desperdigado.
Llegamos a las 15:30 horas local. Empieza la aventura en todo su concepto: Iberia nos han perdido las maletas, mas bien, para ser exactos; por culpa de que el vuelo de Iberia ha llegado tarde a Madrid, Iberia ha ocasionado que las maletas no hayan podido ser embarcadas en el vuelo a Copenhague. Estamos sin saber que decir, los chicos están preocupados y miran a los monitores con cara de muchas dudas, pero esperan y ven y…. sobre todo aprenden. Más tarde dirían que lo que más les sorprendía era con la tranquilidad y seguridad con la que los responsables estaban afrontando la situación.
Miquel se queda en el aeropuerto intentando forzar que Iberia, de alguna forma, consiga que las maletas lleguen antes de la salida del vuelo de mañana a Groenlandia a las 8:00.