Es una noche de verano, de finales de verano, cuando septiembre en sus postrimerías declina hacia el otoño inevitable. Hay en el aire una dulzura de biznagas y azahares, de brezos y enebros que el aliento tenue del mediterráneo mece sobre las calles una Málaga de ensueños hamudíes. Pero estamos en 1979, o puede que […]