Aquí estoy de nuevo, más de un mes después, pero esta última época no me encontraba con fuerzas para escribir en el blog porque sentía que no iba a plasmar una entrada bonita y con ánimo, pues después de muchas molestias en mi rodilla, y después de haber visitado al médico aquí en Suecia, me dieron la noticia de que tenía que enfrentarme a una operación para ver si mi menisco estaba roto. En ese momento se me juntaron muchos sentimientos y no eran muy positivos. Me iba a perder la excursión a la nieve que iban a hacer todos los chavales de los lugares donde trabajo y no había cosa que me emocionara más que volver a coger unos esquís y mucho más rodeada de toda la gente con la que comparto mi vida ahora; ese fue mi primer pensamiento instintivamente nada más saber la noticia, pues desde el principio de mi voluntariado esperaba ansiosa esos días.
Por otro lado sentía mucha impotencia de no poder gastar mi tiempo libre en realizar actividad física, con la cual me siento tan feliz y me hace distraerme de todas mis emociones negativas, por lo que mi tiempo libre aquí lo he tenido que gastar en realizar otras actividades como por ejemplo estudiar sueco, que tampoco me ha venido nada mal, la verdad. Luego entre medias de todo este kaos, llegaron los carnavales de Badajoz, que por supuesto, como es habitual, cuando llega Febrero me emociona todo lo que está relacionado con esta fiesta, e hice un kit-kat y allí en Badajoz que me planté toda una semana fugaz. No han sido los mejores carnavales de mi vida, y es que volver a tu realidad, en tu ciudad, hace que se convierta en una actividad arriesgada, y vuelvan a aparecer muchos fantasmas y situaciones que no te esperas. Aún así, y aunque no hayas recibido buena energía, todo en esta vida te enseña una lección, y así me vine, después de esa semana intensa en mi ciudad, con un vacío y un sentimiento de lo más doloroso por el hecho de no poder compartir lo que sentía con nadie y sentirme más sola que nunca, pero con muchas cosas en las que pensar, en las que decidir, con las que actuar…Volví, pero tan sólo nueve días después me esperaba esa operación.
Tiempo duro, nueve días increíblemente terribles de carga psicológica, porque a todo lo anterior expuesto, se unía una intervención quirúrgica, en otro país, sin tu familia y totalmente sola.
Mi trabajo psicológico ha sido realmente fuerte, me siento orgullosa de ello, porque a pesar de mis miedos, ya estoy en casa y todo ha pasado, por fin…todo lo malo terminó. Y cuando digo todo lo malo, no es sólo la jodida situación de estar sola esperando en una sala para que te lleven a quirófano, sino también todo lo demás. La vida me sigue enseñando lecciones a mis casi 30 años, de hecho creo que nunca había aprendido tanto, y cuando digo que aquí me siento sola, que dudo de que si esto realmente me esta sirviendo para algo, que me visitan fantasmas del pasado, que no puedo sentirme peor…todo eso es una continua lección y quiero seguir aprendiendo, porque ahí es cuando de repente una resurge y empieza a ver todas las cosas positivas que todo lo malo acarrea, si uno se lo propone, claro…
Sí, me pierdo el viaje a la nieve, pero la operación fue demasiado rápida, quizá en España tendría que haber esperado mucho más y el pensar estar sin deporte durante mucho tiempo es como estar sin una gran parte de mi felicidad, así que decidí ser positiva, si esto pasaba cuanto antes, antes podría volver a ser un poquito más feliz.
Hoy tenía mucho miedo, pero ahí tuve que confiar en mis posibilidades psicológicas y acallarlo, sin más, creyéndome que era una valiente y que podía con la situación.
Hoy siento que este último mes ha sido uno de los más duros de mi vida, pero hoy puedo afirmar que voy para adelante, cojeando, pero siendo fuerte para un día por fin pisar sin miedo y que nadie me pare.
Hoy siento que empieza para mí una etapa de disfrute, de positividad y sobre todo de ganas, esas ganas de las cuales siempre he hecho alarde, esas ganas de las que no me puedo permitir volver a perderlas, porque ahora siento que empieza algo…y ese algo siento que es mucho mejor que bueno.