Como pasan los días, con qué velocidad…Parece que fue ayer cuando escribí mi última entrada y ha pasado casi un mes, y es que el tiempo es algo que me da tanto respeto, pues pasa tan fugazmente que a veces me asusta. Ya estamos en mayo y dentro de nada ya empiezo otra decena de años, empiezo mi vida de treinteañera, aquí en Suecia, ¿Quién me lo iba adecir? pero la vida es tan sorprendente y tan inesperada que el destino quiso que estuviera aquí.
No me gustó nada mi última entrada; ha sido una época un poco fea, que ya por suerte ha quedado atrás y me he dado cuenta por fin que estos últimos meses he de aprovechar al máximo todo lo que tengo aquí.
Una de las cosas que te hace vivir una experiencia como esta, es descubrir cosas de tu personalidad, cosas que quizá sabías antes porque la gente de tu alrededor a veces te lo hacía saber, pero estando lejos y sola hace que abras los ojos y que te des cuenta de muchas cosas de tu interior. Siempre he recibido un calificativo por parte de gente cercana, siempre ha habido una palabra que me ha rondado, pero nunca me había parado a pensar en ello; inseguridad. He aquí una persona que se pasa de insegura, y que por ello ahora sé que ha habido días de tristeza, porque no me veía capaz de seguir con esto, porque veía a toda la gente mejor que yo, pero seguía sin pararme a pensar qué me estaba pasando. Estando aquí me da tiempo de sobra de repasar mi vida, y parándome mucho a pensar,la verdad es que siempre he tenido ese problema. Experiencias como esta hace que te replantees muchísimas cosas y yo lo he hecho. Después de querer tirar la toalla porque no me sentía del todo bien aquí, me he dado cuenta de que mi problema era yo y mis inseguridades. Ahora afronto el día a día de una manera diferente, me he propuesto creerme capaz de sacar sonrisas y de disfrutar de cada pequeño momento que me regala el día a día, porque esta experiencia se va diluyendo, y dentro de unos meses no quiero arrepentirme al pensar que he perdido mi tiempo, así que aunque cuando una persona quiere cambiar algo así es extremadamente difícil, lo estoy intentando y parece que la cosa no esta yendo del todo mal. En mi trabajo me siento bien, voy con ganas, me acerco a los chavales, he dejado atrás ese miedo del idioma y hablo más con mis compañeros. ¡Más vale tarde que nunca! Y es que esto esta siendo muy fuerte para mí, y si todo este tiempo ha servido para darme cuenta de una de mis debilidades, estoy feliz, y ahora cada vez que me siento insegura en alguna situación, me repito sin parar que yo puedo. Estoy feliz, es un gran paso, diría que un paso gigante.
Este mes ha sido muy intenso, ha sido la semana de Pascua, y aquí como os podéis imaginar no hay Semana Santa con sus procesiones, aquí lo celebran de una manera muy diferente. La Pascua aquí es principalmente dedicada a los niños, y poco a la religión; estamos hablando de un país poco religioso que hasta una exagerada celebración de boda a la española aquí ni se la plantean, es todo más sencillo. Cuando llega la Pascua todo se llena de chocolate, de gominolas y hay un día en que los críos se disfrazan de brujas y van por las casas, donde al llamar a la puerta, y al recibir respuesta, también reciben toda clase de gominolas. Un regalo que se suele hacer es un huevo de cartón o de plástico lleno de dulces, yo recibí uno por parte de mi organización y ¡no sabéis lo que se disfruta de tanta “chuchería” junta de vez en cuando! También otra cosa curiosa, además de ver huevos por todos lados, es que adornan los arboles de las casas con plumas de colores como las de la foto. Como podéis observar, unos días de celebración totalmente diferente a lo que tenemos en nuestro país; es curioso.
Ahora está llegando el buen tiempo y es impresionante el paisaje de este país. Si en invierno era precioso, ahora con todo verde y de colores por culpa de las miles de clases de flores, es algo increíble, se convierte en un escenario de cuento. Ahora vienen los paseitos, las rutitas de vez en cuando, ya que me encuentro mejor de la rodilla, y eso hace que pueda disfrutar de más actividades. Hace poco fui con mi coordinadora a “la casa de los gatos” que está al lado de la “guardería de perros”. Sí, hay una guardería de perros, donde los dueños dejan a su mascota cuando se van a trabajar tan sólo por unas horas y donde los cuidan excelentemente durante ese tiempo. También al visitar “la casa de los gatos” me di cuenta de lo concienciados que está aquí con los animales. Allí se encuentran muchos gatos es unas instalaciones increíbles, con sus rascadores gigantes y toda clase de artilugios para poder jugar y disfrutar, incluso con una trampilla que les hace salir al aire libre, donde continúan sus ” habitaciones”. Allí se encuentran gatos que han sido encontrado en la calle, o los gatos de personas que se van unos días y necesitan un lugar donde se los cuiden.
Y poco más, aunque es mucho…Estoy yendo a rehabilitación para mi rodilla, y trabajando duro, me voy a la piscina de vez en cuando, entreno en casa, ya puedo coger la bici, en fin, el hecho de estar mejorando de la rodilla hace que me encuentre de mejor humor, que realice más actividades en mi día a día, y me hace reafirmar que la actividad física en mi vida es imprescindible para mi felicidad, así que ahí vamos…
Y para terminar esta entrada quisiera regalaros unas flores a vosotros que os quiero tanto, que os echo tanto de menos… No hay día que no me acuerde de vosotros, de lo importantes que sois para mí y de las ganas tan inmensas que tengo de abrazaros… Los malos momentos, si los hubo, para mí han quedado atrás, porque simplemente sé que os adoro.
A mi familia y amigos: