(El Tren de la Vida/ Brígido Fernández)
Marina Jiménez
Desde Calañas, Huelva, llegaba la primera agrupación de esta cuarta fase del concurso de comparsas y chirigotas del Carnaval Romano (cuarta semifinal en la que el Palacio ha lucido con un lleno absoluto. Se nota que es la semifinal más esperada). Lo hacían en un tren de fantasía, “el tren de la vida” donde a través del cha ca chá de un vagón, una llamada de pasajeros al tren y un silbido, daba comienzo el viaje de la historia que han vivido, según han contado en su presentación. Con la voz como único compañero del camino; estos jóvenes van de estación en estación buscando su propio destino.
Bajo el tipo de “revisores de la vida” con destino a la alegría, este vagón llegaba al Palacio de Congresos. Voces espectaculares, bien afinadas, música original que han hecho “brillar” a sus componentes desde el inicio de la actuación, nada más desaparecer el telón. (Magnífico pasodoble dedicado a Mérida).
Con un disfraz de fantasía en tonos azules y sobre las vías de un tren, por séptimo año consecutivo, esta agrupación es todo un reclamo en el carnaval emeritense.
Buena interpretación, donde hay que destacar la voz en off de un maquinista en una estación anunciando este viaje hacia la vida, en el inicio del popurrí. Marcaba así, el principio de un recorrido a lo largo de las diferentes etapas del ciclo vital, donde la primera estación ha sido la niñez hasta llegar a la vejez.