Reino Unido dejó de utilizar los libros de texto hace más de 2 décadas. En lugar del libro de texto, los materiales de los que dispone un docente son “worksheet” y “handout”. Las “worksheet” son hojas de cálculo que el docente utiliza para ir gestionando los objetivos pedagógicos que desea alcanzar de cada alumno y los “handout” no son más que fotocopias con una tarea concreta que el docente entrega al alumno para que éste la realice. Tareas de todo tipo, por supuesto también recursos educativos digitales.
Por lo general, el alumno cuenta con un archivador donde va incluyendo los diferentes “handout”, así como alguna impresión concreta del “worksheet” que el docente le entrega cada X tiempo para informarle de sus avances.
Tanto los “worksheet” como “handout” son creados por el docente. Ambos documentos deben seguir el currículo oficial desarrollado por el Departament of Education del Reino Unido.
¿Qué tal funciona esta forma de trabajo?
A la vista de los acontecimientos, no parece que muy bien. En Reino Unido existe actualmente un movimiento cada vez más amplio que promueve activamente la vuelta a los libros de texto en sus centros educativos. Los argumentos para justificar este vuelta son diversos, muchos de ellos están incluidos en el informe “Why textbooks count?” (=¿Por qué los libros de texto importan?) desarollado por Tim Oates, Jefe de Investigación en la Agencia de Calificaciones y Currículos en Reino Unido:
Motivo 1: sin libro de texto, el aprendizaje es menos útil: Tim afirma que no utilizar libros de texto ha transformado la Educación de Inglaterra en una serie de “experiencias fugaces y efímeras” en lugar de una progresión estructurada de aprendizaje.
Gracias al libro de texto, los alumnos comprenden la totalidad y la progresión en cada área de su Educación. Un libro de texto tiene un comienzo, un final y está organizado por temas clave, una estructura básica para sustentar todo tipo de aprendizaje.
Motivo 2: liberar la carga de trabajo del docente: los profesores pasan mucho tiempo reinventando la rueda, creando sus propios recursos y planificando sus propias lecciones. El uso de libros de texto reduciría este tiempo a la mitad, reduciendo la carga de trabajo para los docentes y focalizando su labor a verdadera necesidad educativa de sus alumnos.
Motivo 3: los países referentes en Educación utilizan libros de texto: contra el pensamiento generalista, Tim expone que países como Finlandia, Corea del Sur o Singapur (reconocidos por su ejemplar nivel educativo en informe como PISA) utilizan libros de texto como herramienta fundamental.
Por ejemplo, para asignaturas de Ciencias utilizan libros de texto: el 99 por ciento de docentes en Corea del Sur, el 95 por ciento en Finlandia, el 70 por ciento en Singapur.
Motivo 4: sin libros de texto, no hay sistema educativo: un libro de texto es la manifestación física del sistema educativo y de la estructura del conocimiento en sí mismo que un país ofrece a sus ciudadanos.
Cualquier mejora educativa (potenciar la competencia lectora, incrementar la competencia matemática…) que un gobierno quiera llevar a cabo se vuelve inabordable sin libros de texto. No se dispone de la herramienta para articularlo.
Próximos pasos
Como no podría ser de otra forma, el debate ha llegado a tal punto que la administración pública ha tenido que tomar partido y entrar a valorar cambios legislativos. En este punto, destaca la labor de Nick Gibb.
Nick Gibb es actualmente Minister of State for Schools. Este puesto sería equivalente a Ministro de Educación en España, con la importante diferencia que la Educación en Inglaterra no está sólo centralizada en una única cartera, sino en varias según ámbito y especialización. En declaraciones recientes ha afirmado:
“Los maestros liderarán el camino de vuelta a los libros de texto. Ellos están tomando el control de la profesión, así es como ganamos la batalla contra la hostilidad arraigada a los libros de texto”
“Me gustaría ver a todas las escuelas, tanto Primaria como Secundaria, usar libros de texto de alta calidad en la mayoría de las materias académicas, acercándonos así a lo que llevan a cabo países referentes en Educación.”
Declaraciones como éstas ponen de manifiesto que la vuelta a los libros de texto en los centros educativos de Reino Unido está muy cerca. Vuelta a lo mismo que ya tenían hace años y decidieron eliminar con, atendiendo a la situación actual, muy negativo resultado.