En apenas 48 horas, el Ibex pasó de sufrir el lunes la segunda mayor caída del año y dejarse un 2´40%… a registrar el miércoles la segunda mejor sesión de 2021 anotándose un avance del 2´50%. Esto son hoy las bolsas españolas: mucha volatilidad y fuertes oscilaciones.
Afortunadamente, el saldo semanal ha sido esta vez positivo y el selectivo ha sumado una mejora del 2´48% y arrancará mañana desde los 8.717 enteros.
El aumento de contagios por la variante Delta provocó que el Gobierno -y la mayoría de Comunidades Autónomas- aprobasen nuevas restricciones, lo que añadió inicialmente nerviosismo en el parqué. Luego, la decisión del BCE de mantener (al menos hasta 2024) los tipos de interés en terreno negativo, unido al levantamiento del veto a los dividendos bancarios, cambió la tendencia bajista en los mercados de renta variable, que se vieron también favorecidos por la publicación de resultados en compañías punteras como Bankinter. La entidad presidida por Dolores Dancausa disparó su beneficio hasta los 1.140 millones desde los 109 que ganó en el mismo periodo del año anterior y sus acciones se revalorizaron un 6´57%, tras contabilizar las plusvalías aportadas por la venta de su filial Línea Directa.
Esta vez, nuestro principal indicador fue el índice europeo que mejor se comportó, cerrando las restantes plazas del viejo continente con mejoras en todos los casos entorno al 1%. Peor suerte corrieron las dos primeras bolsas asiáticas -las de Tokio y Hong Kong- que perdieron respectivamente un 1´63% el Nikkei y 2´44% el Hang Seng.
Muy solvente el bono español en los mercados de deuda, cerrando las obligaciones a 10 años en el 0´27%, 7 puntos básicos menos que el viernes anterior. La prima de riesgo se mantuvo estable en torno a los 68 “pipos”. En los de divisas, el euro se dejó terreno con el dólar y ambas monedas se cruzaron por debajo de las 1´18 unidades. Mientras en los de petróleo, el barril de Brent recuperó en la segunda parte de la semana la caída del 6% que registró tras el acuerdo alcanzado el pasado domingo entre la OPEP y sus socios para aumentar la producción de crudo.
Mención aparte merece el bitcoin. La moneda virtual, que el martes perdió los 30.000 dólares, rebotó el jueves con fuerza, tras informar Elon Musk (CEO de Tesla) que volverá a aceptar la criptomoneda como forma de pago.
La deuda pública española superó a cierre de mayo los 1´4 billones de euros, más del 125% de nuestro PIB, el mayor porcentaje de los últimos 140 años. Una cifra verdaderamente descomunal que de no ponerle pronto fin hipotecará nuestro futuro económico. Ni la excepcionalidad de la pandemia justifica tamaño descontrol en el gasto. Un verdadero despropósito.