El INE publicó ayer el dato del IPC adelantado. Como viene haciendo desde agosto (subió 4 décimas hasta el 3´3%) el Índice de Precios al Consumo se ha disparado ahora hasta el 4% (7 puntos más que hace 12 meses) situándose en máximos desde 2008, lo que en tasa mensual representa un alza del 0´8% (tres décimas más que el mes anterior).
Este fuerte repunte está asociado a los precios récord que está registrando la luz y, aunque las medidas del Gobierno del mes pasado contuvieron este avance, la electricidad está marcando nuevos máximos históricos en 189´9€/megawatio lo que supone un 293% más que hace un año. Además hay que incluir la subida del petróleo (debido a la falta de suministros actuales) y los precios tanto de los paquetes turísticos (han caído, pero menos que en 2020) como de la gasolina.
La inflación subyacente también se ha elevado en septiembre 3 décimas hasta el 1%, separándole del índice general 3 puntos, la diferencia más alta desde que comenzó la serie.
Desde el Gobierno dicen que este repunte es solo un “episodio transitorio” derivado de las energéticas, y que este mercado es muy volátil.
Christine Lagarde también se ha pronunciado al respecto en el foro que celebra el BCE llamado “Más allá de la pandemia, el futuro de la política monetaria”, y ha explicado que “lo que estamos viviendo ahora es principalmente una fase de inflación temporal vinculada a la reapertura de la economía”. La presidenta del BCE ha dicho que va a continuar con la actual estrategia de mantener la estabilidad de precios en el 2% para la zona euro, y que “el hecho de que la inflación se pueda mover moderadamente por encima del objetivo por un tiempo transitorio nos permite ser pacientes a la hora de endurecer la política monetaria”. Igualmente mantiene su previsión del IPC en el 1´5% para 2023, y cree que aunque esta continúe subiendo en los próximos meses, volverá a caer el próximo año.
Pilar Bardají Pavón
Bardaji&Asociados