Semana plagada de referencias macroeconómicas. El IPC de la eurozona subió desde el 7´4% que marcó en abril hasta el 8´1%; el PMI chino continúa por debajo de la barrera de los 50 puntos básicos que separan contracción de crecimiento, mientras el de la zona euro repuntó hasta el 54´6 (dos décimas por encima de lo esperado por los analistas); frenazo de la creación de empleo estadounidense; en España, el déficit se redujo un 67´6% en el primer cuatrimestre, situándose en el 0´50% del PIB y buen dato del paro en mayo, bajando de los 3 millones por primera vez desde 2008 (aunque sigue siendo la peor cifra de la Unión Europea).
Aquí, después de tres semanas consecutivas al alza, el Ibex -que hace cinco días alcanzó máximos anuales al dispararse un 5´29%- se dejó más de un 2%, penalizado por la publicación del IPC adelantado que subió hasta el 8´7% debido al encarecimiento de la gasolina y los alimentos.
Telefónica fue uno de los valores con peor comportamiento, cayendo un 5´72%, tras descontar la compañía presidida por Álvarez-Pallete el dividendo que repartirá el próximo jueves 9 de junio. En el lado positivo, destacaron dos cotizadas de mediana capitalización, Meliá e Indra, revalorizándose un 2´75% la turística y un 4´21% la constructora.
En el exterior, la retirada de restricciones por Covid, animó a las bolsas asiáticas recuperando un 1´86% el Hang Seng chino y un 3´66% el Nikkei japonés. En el resto de plazas, se impuso el papel, con recortes en todos los casos de mediana consideración.
Los inversores volvieron a refugiarse en la deuda, repuntando el bono español desde el 2´03% hasta el 2´42%; el “bund” alemán superó la barrera del 1% cerrando en el 1´26%, mientras el americano lo hacía cerca del 3%. El Tesoro celebró el jueves subasta de obligaciones a distintos plazos, destacando los 1.240 millones que colocó a 10 años (disparándose la rentabilidad marginal al 2´159%, frente al 1´757% ofrecido en la emisión previa).
En los mercados de materias primas, la decisión de la OPEP de elevar la producción conjunta en verano un 50% (hasta los 648.000 barriles diarios), no consiguió frenar la escalada del petróleo Brent que terminó rozando los 120 dólares. Por su parte, pocas diferencias en los de divisas, manteniéndose estable el fixing euro/dólar en las 1´07 unidades.
El principal objetivo de los bancos centrales sigue siendo contener la inflación. De ahí, que mantengan estrategias distintas: mientras tras el último informe de empleo, la Fed podría optar por una vía más conservadora, los buenos datos de crecimiento y del mercado laboral conocidos en Europa podrían llevar al BCE a posiciones más agresivas en la subida de tipos. Vital no equivocarse.