Otra mala semana. Los numerosos frentes abiertos que tiene la economía mundial siguen tiñendo de rojo la mayoría de plazas. Cada vez que se publica un dato macro, es peor que el anterior: el lunes, se conoció una nueva variante de Covid en China, que una vez más hizo saltar todas las alarmas; el miércoles se publicó el dato de confianza empresarial alemán (Zew), situándose en su nivel más bajo de los últimos 11 años; el jueves, la inflación americana se disparó hasta el 9´1% cifra que, sin duda, aumenta las posibilidades de una subida de hasta 100 puntos básicos en los tipos de interés… y por si todo esto no fuera suficiente, el primer ministro italiano -Mario Draghi- presentó su dimisión al no tener el apoyo de su principal partido de coalición (Movimiento 5 Estrellas) en la moción de confianza a la que se vio sometido, decisión que provocó que el MIB de Milán cayera ese día 3´44%.
El resto de bolsas (con la excepción del Nikkei japones que ganó un 1%) cerraron con recortes, destacando la caída cercana al 2% del Ibex, acusando nuestro selectivo la decisión tomada por el Gobierno de imponer nuevos impuestos excepcionales y temporales sobre los beneficios de 2022 y 2023 a bancos, eléctricas y petroleras, tuvo mucha influencia.
El sector financiero (que se desplomó alrededor del 8%) fue el mayor damnificado por esta medida y entidades como BBVA o Santander vieron como sus títulos se hundieron un 6´73% y 7´94% respectivamente. Las pérdidas por capitalización bursátil -solo de los bancos- ha superior a lo que pretende recaudar el Gobierno con esta nueva medida.
Apenas unos pocos valores lograron cerrar en positivo, destacando el avance del 3´86% de Inditex, tras conocerse el aumento del 25% de su dividendo extraordinario.
Días muy convulsos también en el mercado de divisas. Después de más de veinte años, euro y dólar marcan la paridad, e incluso en algunos momentos de la semana nuestra moneda se ha situado por debajo del billete verde. El incremento del IPC americano y la subida inminente de tipos en EE.UU. se encuentran detrás de esta cotización.
Por su parte, en los de materias primas, la escasa previsión en la demanda de crudo para el próximo año provocó que el barril de Brent bajara hasta los 101$/barril, situándolo cerca de niveles previos a la guerra entre Ucrania y Rusia.
En general seguimos inmersos en multitud de incertidumbres: Covid, inflación, posible recesión, subida constante de tipos, inestabilidad política, medidas complejas tomadas por el Gobierno difíciles de entender… confiemos que los resultados empresariales que empezaremos a conocer en las próximas semanas no sean tan malos como las previsiones. Todo muy complejo.