Trump lleva 365 días marcando el ritmo. El pasado martes 20 de enero cumplió un año en la Casa Blanca, año que claramente ha estado condicionado por sus decisiones. El pasado fin de semana, el presidente norteamericano volvió a agitar los mercados tras imponer nuevos aranceles del 10% a los países europeos que enviasen tropas a Groenlandia a partir del próximo 1 de febrero. Estas novedades provocaron que las primeras jornadas de la semana se saldasen con recortes, mientras que en su posterior intervención en el foro de Davos afirmó que quiere “negociar la compra de Groenlandia para proteger al mundo de Rusia y China”, descartando el uso de fuerza y posteriormente cancelando la amenaza de los aranceles. Todo ello, cambió el tono inversor, y las bolsas terminaron las siguientes sesiones con avances de entidad. Pero los avances duraron poco, y de nuevo, Trump tambaleó las bolsas, al anunciar que una gran flota se está dirigiendo a Irán, disparando así la inestabilidad en Oriente Medio.
Esta inestabilidad desencadenó caídas en todas las plazas, con recortes superiores al 1% en Europa (con mención especial para el Dax de Frankfurt que se dejó más de un 1,50%) y cercanos al medio punto porcentual en Asia y Wall Street.
Aquí el Ibex, rompió su racha de ocho semanas consecutivas de subidas y terminó en los 17.544 puntos al caer un 0,94%. Mapfre fue el valor más perjudicado del parqué madrileño: la aseguradora acusó tanto el informe publicado por UBS como su recomendación de venta y cerró con pérdidas del 10%. Mejor saldo para las acereras, que celebraron con ganancias la menor presión de los aranceles, destacando el 9,08% que se anotó ArcelorMittal.
La desconfianza inversora se tradujo en fuertes alzas de los intereses de deuda, repuntando el bono español hasta el 3,27% y el alemán hasta el 2,90%. Esta desconfianza ayudó a que, en los mercados de materias primas, el oro y la plata continuasen su escalada y marcasen nuevos máximos históricos. Por su parte, en los de crudo, el barril de Brent se revalorizó más de un 2% acabando en los 66 dólares.
Los vaivenes de Trump penalizaron a los de divisas y los de cripto. En los primeros, el dólar continuó perdiendo posiciones con el euro, marcando fixing ambas monedas en las 1,18 unidades. Mientras en los segundos, el bitcoin se dejó más de un 6%, acabando el viernes por debajo de los 90.000 dólares.
Los aranceles, las tensiones geopolíticas y cada anuncio de Trump, siguen pesando más en los mercados que los datos macro publicados o los resultados empresariales presentados (cuya temporada aquí ha comenzado esta semana). 365 días marcando el ritmo… y los que quedan. Habrá que esperar a ver el siguiente movimiento.