La volatilidad sigue azotando a los mercados en medio de una inestabilidad geopolítica que ya empieza ya a durar más de lo previsto. El nombramiento del hijo de Jameneí como nuevo líder iraní aleja cada vez más la pronta resolución del conflicto en Oriente Medio tras intensificar el régimen de Teherán los ataques en el Golfo y bloquear el Estrecho de Ormuz. El anuncio de Trump de inicios de semana sobre un posible fin de la guerra, llevó a los mercados a recuperar posiciones, aunque solo de manera puntual. El peligro ante una situación macroeconómica similar a la que desencadenó la guerra de Ucrania, ha puesto a la Fed y BCE en alerta, temiendo la vuelta a una inflación descontrolada provocada por el precio de la gas y petróleo, vaticinando la entidad de Lagarde una posible subida de tipos en julio y la de Powell una pausa ante la rebaja esperada. Como consecuencia, la AIE tomó la decisión de hacer la mayor liberación de reservas de barriles de su historia para frenar el shock energético (al menos temporalmente), decisión que parece que Trump también contempla con sus propias reservas.
El Ibex cerró la semana en 17.059 puntos, un 0,09% menos que el viernes anterior. A la cabeza del selectivo se situaron valores ligados directamente al sector energético, destacando la ganancia de Repsol, que se anotó un 10,79% tras las mejoras de valoración de los analistas y el rally del crudo. En el lado negativo, compañías afectadas por los ciclos económicos, como ArcelorMittal, que se dejó un 6,60% debido a la crisis de suministros que afecta a la industria.
En el exterior, las bolsas también se tiñeron de rojo. En Europa, el FTSE 100 cedió un 0,23%, Wall Street continuó con bajadas en sus principales índices y Asia, que protagonizó desplomes severos a inicios de semana, especialmente notables en el Nikkei y el Kospi, lograron terminar con pérdidas inferiores.
En los mercados de renta fija, los intereses de deuda repuntaron con fuerza: el bono español a 10 años escaló hasta el 3,50%, el alemán al 2,99% y el estadounidense hasta el 4,28%. En los de crudo, el barril de Brent subió un 9%, superando los 100 dólares que cerró el jueves a pesar de la decisión de EE. UU de aliviar las sanciones al petróleo ruso mientras el Estrecho siga bloqueado. Por su parte, el oro perdió posiciones tras la fortaleza del dólar derivada del aumento del precio del crudo. En los de divisas, el fixing euro/dólar retrocedió hasta las 1,14 unidades y el bitcoin en los de cripto logró resistir en el entorno de los 70.000 dólares.
El temor al desabastecimiento energético y a una inflación elevada, bloquea cada vez más cualquier intento de recuperación en las bolsas. Incertidumbre máxima.