El rechazo de Trump el pasado fin de semana a la propuesta de 14 puntos de Irán, tachándola de “totalmente inaceptable”, da pocas señales de un fin de guerra cercano. Mientras, desde el miércoles, las miradas estuvieron puestas en China con motivo de la reunión entre Trump y Xi Jinping, reunión en la que los mandatarios tienen el conflicto como punto en común. Ambos han pedido normalizar el tráfico en Ormuz y se oponen a un Irán con armas nucleares. La soberanía de Taiwán y las decisiones sobre los chips de IA también fue uno de los temas a abordar, aunque sin decisión clara sobre ello. A estas referencias, se unieron tanto la publicación del dato de inflación estadounidense (que se disparó del 3,3% previo al 3,8%) como la confirmación por parte del Senado de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed, un relevo que Wall Street pareció premiar de inmediato.
Aquí, el Ibex retomó con las caídas y terminó en los 17.622 puntos, un 1,49% menos en las últimas cinco jornadas. Rovi e Inditex fueron las cotizadas con peor saldo semanal: la farmacéutica cedió un -6,21% por la rebaja de recomendación de su precio objetivo tras los resultados presentados y la textil un 3,59%, acusando ya las consecuencias de la guerra sobre el consumo global. En el lado positivo, Naturgy, que se anotó una subida del 2,54% y Repsol, con un +2,36%. Telefónica también fue una de las destacadas tras publicar unas cuenta que superaron las previsiones, con un avance del 1,73%.
Signo mixto en el exterior. Tono negativo en la mayoría de las plazas europeas, dejándose el Cac de París un 1,97% y el Dax de Frankfurt un 1,58%. Por su parte, en Wall Street predominaron las compras gracias al impulso de la IA, permitiendo que el Nasdaq y el S&P renovase máximos durante la semana. Por el contrario, Asia cerró en rojo, cediendo un 2,08% el Nikkei japonés y un 1,63% el Hang Seng chino.
En los mercados de renta fija, repunte generalizado en los intereses de deuda, subiendo el bono español al 3,61%, el alemán al 3,17% y el estadounidense al 4,58%. En los de materias primas, el petróleo Brent escaló hasta los 109 dólares/barril ante la inestabilidad en Ormuz, y el oro se dejó un 4,07%, situándose por debajo de los 4.600 dólares, lastrado por el fortalecimiento del billete verde, que situó su fixing con el euro en las 1,16 unidades. En los de cripto, el bitcoin repitió en el entorno de la semana anterior, terminando el viernes cerca de los 80.000 dólares.
En este escenario, la inestabilidad y la volatilidad siguen siendo las notas dominantes en unos mercados que permanecen en vilo, ante cualquier cambio en el equilibrio de las fuerzas mundiales.