Las fuertes subidas el pasado lunes, tras confirmarse que Washington y Teherán habían acordado una hoja de ruta para firmar un acuerdo definitivo de paz en 60 días, dieron paso a los números rojos el martes (a pesar de la suspensión de sanciones de EEUU a Irán) al desplomarse las compañías tecnológicas ante el temor a subidas de tipos más agresivas por parte de la Fed. Aunque el jueves ese sector recuperó buena parte de lo perdido gracias a unos magníficos resultados de Micron, el viernes volvieron las dudas, penalizado tanto por el fuerte recorte de Apple la sesión anterior tras publicar un incremento de precios en sus productos como por un posible aplazamiento de la salida a bolsa de OpenAI.
Esta volatilidad provocó que el saldo semanal en el exterior fuera negativo, destacando los recortes superiores al 5% que registró el Hang Seng y entorno al 4% del Nasdaq. La menor exposición a las tecnológicas favoreció el cierre en algunas plazas europeas, destacando el 1,40% que se anotó el Ftse de Londres. Peor suerte corrió el Dax alemán, que se dejó un 1,22% los últimos cinco días.
El Ibex no logró superar los 19.500 puntos que marcó en algunas sesiones de la semana y cerró con un avance del 0,40%, en los 19.425 enteros. Endesa e IAG lideraron las mejoras, revalorizándose un 4,18% la energética gracias a los menores costes de financiación, mientras la aerolínea se disparaba un 6,55% apoyada en el fuerte recorte del petróleo, que bajó un 9,31% tras el fin de la guerra. En el lado negativo, se situó Indra, que se dejó un 14,78%, acusando la empresa de defensa el hundimiento del sector tras el desplome de Rheinmetall al conocerse la posible cancelación de un megacontrato de fragatas por 12.500 millones de euros.
Muchos movimientos también en los mercados de deuda, cayendo las rentabilidades de los bonos a diez años más de 11 puntos básicos (el español terminó en el 3,34%, el alemán en el 2,85% y el estadounidense en el 4,37%) gracias a las expectativas de nuevas subidas de tipos de interés. En los de divisas, el dólar sigue ganando posiciones al euro, marcando fixing ambas monedas en mínimos de 13 meses por debajo de las 1,14 unidades.
La fortaleza del billete verde sigue perjudicando tanto a las materias primas como al bitcoin: el oro y la plata se siguen alejando de sus máximos, mientras la principal criptomoneda se acercaba a mínimos anuales.
El fin de la guerra ha dado paso a las turbulencias de las tecnológicas que, junto al temor de los próximos movimientos de los principales bancos centrales, están instalando a las bolsas en una volatilidad extrema. Parece que nos espera un verano calentito.