La Asamblea General de Naciones Unidas ha concentrado la atención de los inversores, en una semana en la que la geopolítica sigue siendo el factor determinante. El elevado tono de Trump en sus declaraciones sobre la situación de la guerra con Irán y la respuesta del presidente iraní asegurando que su país no se rendirá, han mantenido a los mercados en alerta. Todo esto se unió a la reunión entre el estadounidense y el mandatario chino Xi Jinping, reunión que, a pesar de la expectación generada, no tuvo gran trascendencia a final de la semana, sin dar conocer detalles en materias como la inteligencia artificial, comercio y evolución geopolítica.
Los rumores de negociación el viernes, barajando la posibilidad de reabrir Ormuz de manera progresiva y el alto el fuego propuesto por Irán, permitieron a los principales índices mundiales saldar la semana en verde. Así, la renta variable internacional reflejó este último escenario en sus resultados: en Europa, balance positivo de sus principales índices; en Wall Street, el Nasdaq, que rozó máximos históricos y cerró con una ganancia cercana al 2% y en Asia, el Nikkei japonés terminó con un +2,07% tras las fuertes subidas del sector tecnológico y la debilidad del yen. El petróleo por su parte desinfló su racha y cerró cerca de los 104 dólares, subiendo apenas un 0,20%.
Aquí, el Ibex escaló hasta los 19.700 enteros, un 0,95% más, consiguiendo salvar la semana después de unas jornadas con baja actividad. Entre las compañías con mejor saldo, destacaron Repsol, que se anotó un +3,85% apoyada en el precio del petróleo, y Puig, que repuntó un 5,81% tras las buenas valoraciones de los analistas. Solaria se situó a la cola del selectivo, dejándose un 4,57% por el paquete de medidas aprobadas por el Gobierno para contener la inflación derivada de la guerra en Oriente Medio.
En los mercados de renta fija, el repunte de los intereses de deuda debido al temor al encarecimiento energético y al aumento de las tensiones inflacionistas derivadas del mismo se tradujo en una subida de rentabilidades, y así, la del español a 10 años ya supera el 4%, la del alemán el 3,5% y la del estadounidense el 5%. En los de divisas, el dólar recuperó posiciones frente al euro en las 1,14 unidades, presionado por la expectativa de futuras subidas de tipos por la Fed. En los de materias primas, el oro terminó en el entorno de los 4.300 dólares/onza y en los de cripto, el bitcoin acabó con mejoras cercanas a los 84.000 dólares.
Petróleo, deuda y geopolítica vuelven a formar un cóctel incómodo para los inversores, en una semana marcada por la volatilidad y las decisiones sobre Oriente Medio en Nueva York.