Después de rebotar con fuerza la pasada semana, las bolsas se han tomado un respiro estos últimos cinco días. El saldo ha sido mixto. Mientras el Dax de Frankfurt se anotaba una subida del 0´82% (el jueves marcó máximos históricos), el resto de plazas tanto europeas como americanas, lo hacían con tímidas ganancias o incluso con ligeros retrocesos.
La atención de los inversores estuvo centrada en las reuniones de los diferentes bancos centrales (Japón, Inglaterra y Estados Unidos), focalizando su interés en el comunicado de la FED, comunicado que tranquilizó a los mercados al asegurar que no habrá movimientos en los tipos de interés oficiales hasta 2024 al mantenerse moderadas las perspectivas de inflación tras el repunte vivido en los primeros meses del año y ello a pesar de la revisión al alza del crecimiento de las economías USA y europeas.
Aquí el Ibex, retrocedió un 1´75% cerrando en los 8.493 puntos. Mapfre se disparó más de un 6%, después de conocerse su nuevo plan estratégico y anunciar un ratio de solvencia del 200% tras su ruptura con Bankia.
Inditex fue la compañía más penalizada en el parqué madrileño cayendo los títulos de la textil gallega un 7´32%. Le siguieron valores ligados a las renovables, dejándose Siemens Gamesa y Solaria un 7% y 7´05% respectivamente.
En el mercado de deuda, sin cambios significativos en las rentabilidades de bonos, terminando el español en el 0´34%, con la prima de riesgo en los 63 puntos básicos, prácticamente el mismo nivel que siete días atrás. Sí debemos destacar que en la subasta celebrada por el Tesoro, (donde logró adjudicar más de 6.000 millones a tres, siete y treinta años), lo hizo a un interés sensiblemente superior al de la última subasta de las mismas características.
En los de divisas, el euro cedió algo de terreno en su cambio con el dólar, marcando fixing en las 1´19 unidades, nivel en el que parece haber encontrado acomodo nuestra moneda.
Por último, caída importante del barril de crudo hasta los 64 dólares, lastrado por las dudas surgidas esta semana sobre la vacuna de AstraZeneca, dudas que podrían retrasar la reactivación económica y por tanto mermaría la demanda de crudo para lo que resta de año.
Ha sido una semana en la que el objetivo de los inversores se ha cumplido: pasarla sin muchos sobresaltos. Se están consolidando niveles técnicos importantes y si se confirma la recuperación económica global, los mercados deberían celebrarlo con subidas importantes. Eso sí, se tienen que confirmar. No hay que lanzar aun las campanas al vuelo. Queda mucho trabajo por hacer.