La bolsa española terminó la primera semana de noviembre anotándose una “pequeña” subida del 0´80%, muy inferior a la que registraron los principales índices de todo el mundo y ello pese a conocerse el miércoles que el desempleo bajó en octubre, algo que no sucedía desde 1975. Además, las reticencias de muchos inversores se justifican en la desconfianza de no pocos analistas sobre el ritmo de crecimiento de nuestra economía, cuestionando las previsiones gubernamentales.
El “profit warning” lanzado por la compañía de renovables danesa Vestas cayó como un jarro de agua fría en todo el sector, y así las dos compañías que lo representan en el Ibex fueron las más castigadas estas cinco últimas jornadas, dejándose los títulos de Solaria un 9´15% y los de Siemens Gamesa un 19´83%. En el lado positivo, mención especial para la aseguradora Mapfre, que avanzó un 6´15% en respuesta a los buenos resultados que presentó el pasado viernes y a la mejora de recomendación que hizo Bank of America.
Las compras sí se impusieron con claridad en las plazas foráneas, rondando las ganancias el 3% en el tecnológico Nasdaq y superando estas claramente el 2% en Frankfurt, París y Milán. Tokio, recuperó también un 2´49%, tras la amplia victoria de la actual coalición de Gobierno.
En los mercados de divisas, el euro se aferró a las 1´15 unidades en su cambio con el dólar, nivel crítico que habrá que vigilar en las próximas semanas. Mientras en los de crudo, el barril de Brent sufrió un duro revés y perdió un 2´11%, al confirmar la OPEP que aumentará la producción en 400.000 barriles diarios.
Espectacular rally de Ethereum, la criptomoneda alternativa al Bitcoin se ha revalorizado en lo que va de año un 1.000% y representa ya el 20% de la capitalización de todas las criptodivisas.
El anuncio de la Fed, confirmando que reducirá su programa de compras en 15.000 millones de dólares al mes y aplazando la subida de tipos de interés hasta conocer la evolución y consecuencias de las últimas medidas monetarias, tuvo efectos inmediatos en los mercados de deuda, cayendo el bono a diez años desde el 0´62% hasta el 0´40%, tendencia más pronunciada aún en el “bund” alemán, cuya rentabilidad bajó desde el -0´09% hasta el -0´28%, con la prima de riesgo en los 68 puntos básicos.
El jueves llegaron al Congreso los Presupuestos Generales del Estado para 2022, que muy probablemente se aprobarán antes de terminar el año, máxime tras haber sido rechazadas las enmiendas a la totalidad que presentaron los distintos grupos parlamentarios. En las próximas semanas, entraremos más a detalle con una Ley que en principio nos parece bastante poco realista. Mucho nos tememos que se gastará más y se ingresará menos.