(De Samu a su madre Petete)

Esta mañana llega Samu a mi despacho, ya lleva como una semana diciéndome que tenemos que preparar la felicitación que él quiere hacerle a su madre, Petete, con motivo del día de las madres.
Samu, en la facultad, siempre nos llena de sentimientos, unas veces de tristeza y enfado, pero casi siempre de alegría y amistad, no porque gane el Madrid que también, sino porque tiene su corazón lleno de mucho cariño hacia todos.
Ya situados en mi despacho, con el ordenador delante, le pregunto sobre qué quiere decirle a su madre en este día y me contesta:
– Mi mamá tiene muchas cualidades y virtudes: llena de alegría, me cuida mucho y está pendiente de mí, le gusta que vista bien y que sea muy moderno, me anima a ir al gimnasio para que cuide mi salud y mi cuerpo, le encanta que yo tenga muchos amigos y amigas, es muy trabajadora y se alegra de que yo tenga trabajo y sea muy trabajador.
– Quiere mucho a su nieto Alejandro y le gusta estar mucho con él y conmigo.
– Nos encanta viajar juntos a muchos sitios, ya estamos preparando las vacaciones de este año.
Al preguntarle qué le desea a su madre, copio con fidelidad su respuesta:
– “Yo, a ella, la quiero un montón, siempre estaré con mi madre, porque es muy buena conmigo, me quiere un montón, y yo a ella. Yo quiero decirle : ¡TE QUIERO¡
No hay duda de que él quiere que ella se sienta muy querida, hacerle agradable la vida. Desea que tenga mucha alegría, mucha paz, salud y amor, así me lo repite, como algo muy memorizado.
Estas son las entrañas de un hijo que se siente muy querido y que sabe decir, sin límites, “te quiero, mamá”. Me ha parecido tan limpio y auténtico. he que querido universalizarlo, y desde Samu, felicitar así a todas la madres del mundo, incluida la mía que ya está en el cielo.