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José Moreno Losada

De lo divino y lo humano

El jardinero y el periodista

El jardín de David

David, una luz puesta en el pedestal

 

Cuaderno de vida

En mi quehacer de vida ministerial y de cuidado de la espiritualidad entra lo que llamamos estudio del evangelio, se trata de adentrarse en el ser y sentir de Jesús de Nazaret desde los textos bíblicos y desde los detalles de la vida. Un modo concreto de hacerlo es el “cuaderno de vida”, donde se anotan detalles diarios que después lees a la luz del Evangelio y, desde ahí oras al Padre de la vida. Esos detalles están en cualquier lugar.

El hecho de vida y ciudadanía

Hoy es el periodista Evaristo (Video) quien me ha dado uno  muy sencillo al contar en el periódico HOY un detalle de vida y ciudadanía, sencillo y anónimo, pero elevándolo al pedestal para que alumbre a todos los de casa. Se trata de David, un obrero de a pie en un barrio sencillo, un esposo y padre con ternura y cuidado, que trabaja unos meses y vive el parado otros. Ve su calle deteriorada, abandonada y sucia, mira a su hija y siente que esa no es la calle que quiere para ella. Y no se queda en la queja, en el lamento, ni siquiera en la denuncia, pasa a la acción. Él, que algo sabe de sembrar, de enterrar para que nazca algo nuevo, comienza plantando un arbolito, unos rosales…acariciando la tierra  y mostrando que siempre se puede hacer algo por pequeño que sea para hacer un mundo mejor para todos, desde la entrega y el compromiso. Y la calle va cambiando de imagen, los vecinos lo agradecen y lo  respetan, lo favorecen, lo alaban, alguno lo imita y se produce el milagro, lo que podía ser estercolero hoy es jardín. El punto de partida es un gesto sencillo, de una persona sensible, que quiere lo mejor y lo hace desde lo que sabe. Y después, el periodista que sabe ver más allá del simple hecho y entra en lo profundo  y sacramental del acontecimiento. Llevar a la luz el gesto ciudadano que transforma la realidad gratuitamente, con su saber y su tiempo, sin pedir nada a cambio. A la misma altura que los millones de euros del hacendado que compra materiales para los quirófanos de la seguridad social. Ojalá ahora reciba el ciento por uno. Todo lo  ha hecho con material de sobras, roto, con la espiritualidad del reciclaje, de la valoración más allá del mercado, con lo que no sirve, y me acuerdo  de la imagen del  Cristo de los mayores que tenemos en la residencia de ancianos, también rescatado de la chatarra por otra buena persona, reciclado y llevado al altar, para animar y dar esperanza a los que se sienten muchas veces fuera de la sociedad.

La Palabra de luz y vida

Recuerdo el texto de Jesús en el evangelio: “Te doy gracias Padre, porque estas cosas tan importantes – del sentido de la vida – no se las has revelado a los grandes  y poderosos del mundo, sino a la gente sencilla, así te  ha parecido mejor…” y el texto de Pablo: “Dios ha elegido lo débil para confundir a los fuertes”. Sigue ocurriendo, cada día hay millones de personas que en lo sencillo de lo diario realizan el milagro del cuidado y la ternura, de la acción en favor de otros, de la transformación de la realidad para que el mundo sea mejor: “Gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas… cambian el mundo”, como Jesús de Nazaret en su aldea y en sus caminos.

El deseo y la oración

Y esto me conduce a la oración:

Gracias Padre, por esta persona, por su sencillez y su acción transformadora de ciudadanía activa, gracias por el periodista que ha sabido ver lo grande en lo más sencillo, la actitud de generosidad en un mundo de egoísmo, de  comunión en una realidad de individualismo, de ciudadanía activa en medio de la indiferencia. David es levadura, grano de sal, semilla sembrada a mano que florece, anima, colorea, transforma,  invita… es señal que pones delante de mí para que yo quiera ser como Jesús de Nazaret, pasar de la queja a la acción, del lamento a la alabanza, de la muerte a la vida. En este momento de mi vida, ayúdame a salir de las grandes pretensiones y entrar en la realmente viable y cercano, hacer desde el silencio y lo pequeño, transformar como levadura y semilla.  Enséñame hacer de lo negativo, como David,  algo creativo y fecundo, de lo desfigurado algo lleno de ternura y cuidado, de la indiferencia fraternidad. Que en la calle de mi vida sepa ir plantando pequeñas semillas en silencio aguardando su fecundidad: en la familia, la parroquia, la universidad, los movimientos, las responsabilidades diocesanas, los amigos… Ayúdame a liberarme de la queja y el lamento que paraliza y enséname a entender que “sólo el grano de trigo que cae en tierra y muere dará fruto abundante”. José Moreno Losada.

José Moreno Losada

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Sobre el autor

“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana." Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.


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