Anécdotas de vida con cardenales y obispos…
El Papa y nuestro libro
El Papa Francisco con nuestro libro
Cardenal Ángel Pedro Barreto
En estos días leía la síntesis del trabajo del sínodo sobre la amazonia, El cardenal Pedro Barreto lo resume muy sencillamente,- como hace siempre que habla para que lo puedan entender todos- en tres palabras: conversión (conversión a la espiritualidad de escuchar a Dios, a los demás, a lo invisible), convicción (aún más fuerte al final de la asamblea) y compromiso (compromiso de servir a Cristo y amar y servir a los demás con el cuidado de nuestra casa común).
Desde el Huito en Jaén (Perú)
Lo conocí siendo recién nombrado obispo en Jaén de Bracamoros, del vicariato de San Ignacio, zona de la amazonía, sustituyendo a monseñor Izurquiza en Perú. Sacerdotes de Badajoz colaborábamos en tiempos vacacionales impartiendo cursos intensivos de teología en el Seminario de San Luis, en el Huito, de dicha diócesis, regentado por los jesuitas para promover vocaciones sacerdotales diocesanas. Acudían seminaristas de cinco jurisdicciones eclesiásticas, algunas de ellas de la selva. Su intención es que ellos vieran referentes de sacerdotes diocesanos que estaban preparados teológicamente, y que no sólo eran los jesuitas. La intención es que ellos se preparan y fueran los que regentaran y llevaran adelante en el futuro sus diócesis sin depender de manos de fuera y de congregaciones concretas. Las experiencias fueron enriquecedoras, sobre todo para Ricardo Cabezas y yo que acudimos en más de diez ocasiones. De ahí venía mi conocimiento de este obispo de Perú.
Roma, el sínodo y el libro “Laudato si”, claves y propuestas.
Me dio mucha alegría, cuando al ir a Roma, en octubre pasado, a un encuentro de Católicos por la defensa del Clima, en el congreso asistió presidiendo el cardenal Barreto y nada más entrar y vernos, me abrazó y me recordó con mucho cariño. Yo pensaba que después de diez años, y con su vida ajetreada de cambios y compromisos, amén del vaivén del cardenalato con el Papa Francisco, su memoria no me reconocería. Pues no fue así al contrario, enseguida charlamos y le presentamos el libro que habíamos elaborado Trini Ruíz, Jose Ortíz – de profesionales cristianos de Badajoz- y yo, sobre la encíclica Laudato si, en la editorial PPC. Se alegró un montón de este tipo de trabajo, en el que participaban referentes humanos y eclesiales, de aquí y de allí de la amazonia, de Latinoamérica. Lo compartimos también con el buen apóstol Mauricio, alma de la reflexión teológica pastoral de la amazonia y de los pueblos originarios. Y enseguida, nos mostraron su colaboración y deseo de que le llegara al papa Francisco, porque se iba a alegrar de ello. Le dimos un ejemplar para que se lo diera en los días del sínodo.
Vigilia de oración con indígenas de la Amazonia.
La Amazonia amada y querida también por este cardenal Pedro Barreto
Publicada por José Moreno en Sábado, 5 de octubre de 2019
Canto vigilia
Después de eso, coincidimos en una vigilia de oración organizada con los indígenas, la noche antes de la eucaristía con la que se abría el Sínodo en Roma. Fue una noche de cantos, bailes, de oración profunda e intensa, alegres en el Dios de la vida que pone en el centro la periferia, no hay duda de que aquella celebración fue realmente una Magnificat eclesial vivido en el centro del Vaticano y presidido por los más sencillos del mundo, los más transparentes, los que buscan y viven una verdadera ecología integral y que tienen que “amazonizarnos” a todo el mundo, tienen que llevarnos estos pueblos originarios a la verdadera originalidad de lo humano y lo natural. Me alegró ver cómo el cardenal era uno más entre ellos, se emocionaba con ellos, tocaba las palmas con ellos, cantaba con ellos, se abrazaba a ellos, les hablaba como hablan ellos… era un cardenal del pueblo que cree en el Espíritu, y en las claves evangélicas de Jesús de Nazaret. Para mi fue un testimonio brutal.